Habitar el Cuerpo Vivir Consciente - Pablo Almazán, Federica Vilanova
24 Aug 2026 · 71 min
Pablo Almazán and Federica Vilanova discuss how the body speaks through symptoms like pain or illness, signaling unresolved conflicts and inherited patterns. They present tools to listen to what your body is telling you and integrate that awareness into healing and living with purpose.
Chapters
Hola, Pablo.
¿Cómo te va? ¿Qué es esto?
¿Estás bien?
Te escucho perfecto, altísimo, se escucha muy bien. Muy bien. Yo también. ¿Cómo te va?
¿Cómo vas? Bien, feliz, feliz. La verdad, Pablo, que hoy hablaba con Maga a la mañana y le decía que estoy tan contenta porque aparte de este tema es un tema que realmente me encanta, me convoca mucho y Y yo siempre cuento que para mí Humano Puente y la bioexistencia consciente fue como encontrar la convergencia entre los caminos recorridos, ¿no? Y el cuerpo siempre para mí fue un vector que desde chica sentía intuitivamente que nos permitía liberar emociones. Siempre me pasó que ante situaciones emocionales que por ahí me convocaban desde un lugar de sentirme como muy tensa o angustiada o triste, me movía y el cuerpo transformaba, ¿no? El movimiento, el cuerpo habla siempre. Recuerdo un libro que había en mi casa que era del cuerpo humano y era muy antiguo, era de un tío de mi papá que era médico y que hablaba de que cuando se enferma el hígado hay mucho enojo acumulado. Y siempre me fascinó eso, ¿no? Y haber llegado aquí es empezar a fusionar todo eso y poder escucharte ante todo.
No, yo muy, muy feliz, agradecido por tu invitación, porque hablemos de esto, que se puede hablar años de esto porque es tan bueno, tan, tan de base, tan primordial, ¿no? Y eso que decías recién del cuerpo y cómo, cómo te permite expresar, viste que en una parte de la bioexistencia, Lucre suele hablar de eso, cómo aprendemos a racionalizar. Y cuando somos niños, bueno, si nos hacemos caca lloramos, si tenemos hambre lloramos, tenemos frío lloramos, un desconocido y lloramos. Y después vamos aprendiendo a racionalizar, a aguantarnos, a que no hay que llorar y todas esas cosas. Bueno, con el cuerpo pasa algo parecido, porque cuando sos niño, cuando dicen uy, qué nene inquieto, ese nene está diciendo cosas, está con el cuerpo que se mueve para acá, para allá, que es hiperquinético, que necesita expresar lo que le pasa y lo expresa con el cuerpo. Y de grande se racionaliza y las personas tienden a quedarse quietas cuando tienen cosas que expresar. Y bueno, el cuerpo tiene mil maneras de manifestar eso, desde impedirte que veas, impedirte que camines, impedirte que te muevas, obligarte a moverte con un Parkinson. Son todas cosas que ocurrieron, digamos, en el cuerpo, en el interior, en quien habita el cuerpo, y el cuerpo busca maneras de O de manifestarlas, como ese niño que sale corriendo, o de evitarte el dolor, como por ejemplo que te quedes sordo, que no puedas caminar, que no puedas ver, como vías de solución posibles. Dado que no te conectas con el origen verdadero de lo que te pasó y con el problema, bueno, el cuerpo genera capas, genera ampollas donde me tengo que proteger. O genera callos, o genera herpes donde sentía alguna cosa sucia, manchada, palabras, cosas. Es impresionante el diálogo que hay con el cuerpo. Es como perderse de hablar con el cuerpo, es perderse de hablar con quien tal vez es tu compañero más sabio, o seguramente es tu compañero más sabio en esta experiencia. Porque además es tu sabio, no es un sabio general, está 24/7 con vos. Hablándote y diciéndote, ¿no?
Y además, Pablo, no le podemos mentir al cuerpo. O sea, yo siempre siento, y esto lo hablo mucho con los consultantes, que por ahí te dicen, y ayer empujé una mesa y me agarró un dolor terrible en las lumbares. Y estamos trabajando conflictos relacionados con las lumbares, ¿no es cierto? Entonces, un poco esto que vos estás diciendo, tan lógico, ¿no? Y quisiera que hables vos de la lógica biológica, por supuesto, No, de entender que aunque yo ponga cara de feliz cumpleaños y está todo bien, no, no, sí lo entiendo, lo entiendo, cuando no lo, o sea, lo que pasa por dentro, como vos decís, se lo podemos mentir a un otro, pero no nos podemos mentir a nosotros mismos. Y el cuerpo lo siente eso y nos quiere proteger de eso que nos pasa. O sea, si lo que vi me molestó y digo no, no pasa nada, está todo bien, mi cuerpo testigo de esa, como hay como un fluido, como una electricidad en el cuerpo cuando tenemos ese shock que sentimos. El cuerpo lo siente y la manera que tiene de ayudarnos no es decir, che, vení que no sé, te presto dinero, charlemos sobre esto. Que la manera que tiene de charlar es tener un conflicto en la vista o un conflicto en el apéndice o una según ese shock que haya sentido cuando después pongo cara de está todo bien, una, dos, tres veces, y el cuerpo va sintiendo esa una, dos, tres veces y nos quiere ayudar a que tomemos el camino biológico, ¿no es cierto? De mil maneras. Entonces, este espejo es un espejo interno. En este último ejercicio tan lindo de hablar con el cuerpo que propones en Genua, No, decías busca un instante sagrado para vos, conectate con vos y habla con esa parte del cuerpo que te está hablando, ¿no? Deja esa parte, básicamente.
Nunca, nunca deja de hablarte el cuerpo, nunca deja de hablarte. Y además, a través del sistema nervioso autónomo, la cantidad de cosas que se hace cargo sin que te des cuenta, ¿no? Es como un ángel de la guarda o algo así. Se hace cargo un montón de cosas, como acelerar tu respiración, como transpirar, como que respires más rápido si estás en una altura, que te late el corazón más fuerte, que se te paran los pelos con el frío. Todo eso que es como que te va diciendo, bueno, de esto yo me encargo, ok, de esta adaptación yo me encargo, pero hay otras adaptaciones que para bien de ambos yo te las tengo que contar, porque si no, eso dice el cuerpo, pues yo no te contara de esto las generaciones siguientes biológicas corran riesgos mayores. Yo te tengo que notificar que si estás perdiendo, no sé, un territorio, eso no sería bueno para vos. Yo te tengo que notificar que si estás sufriendo por una separación, hay maneras físicas de manifestar. Yo te tengo que manifestar que si tenés un sufrimiento por un hijo, una preocupación, una necesidad de protegerlo, yo te lo tengo que informar en el cuerpo, porque si vos no te preocuparas por la descendencia y la descendencia quedara desprotegida, hay un riesgo biológico de continuidad. Biológicamente es una buena, es un buen mensaje y un buen aprendizaje que la generación que hizo a los hijos se preocupe por los hijos para garantizar la vida. Entonces yo, todo lo que sea para que continúen las especies, yo te lo voy a avisar. Después vos fijate de qué manera lo entendés, o lo callás, o lo extraés, o lo dormís. Pero mi rol de avisártelo nunca va a claudicar. Eso dice el cuerpo: yo estoy para eso, entre otras muchas cosas. Yo soy el puente a la experiencia humana. Yo te permito vibrar, te permito enamorarte, conectarte, sentir que te tenés que distanciar. Te permito estornudar cuando pasa X cosas, te permito tener una alergia para que vos te des cuenta de lo que te está pasando, que esto te recuerda cosas de tu vida que no te gustaron. Pero yo te lo voy a informar. Yo soy como, como el sol, yo voy a estar todos los días. Ahora, después, si te querés tapar del sol o negarlo al sol o inventar algún remedio contra el sol, bueno, será cosa tuya, ¿no? Hasta porque hasta eso hicimos, ¿no? Le echamos la culpa al sol de los cánceres, por ejemplo, ¿no?
Bien. Y qué buen tema esto, Pablo, dado que estás mencionando esta palabra, ¿no? Que nosotros vemos al cáncer como un síntoma de mala fama, ¿no? Básicamente porque nos viene a contar justamente que esto que está sucediendo y que nuestro cuerpo nos está avisando es algo que viene de larga data, ¿no? Como este espejo interno que no está mostrando solamente mi vida, sino la vida larga que he recorrido a través de mis ancestros, ¿no es cierto? Entonces me parece que es un lindo tema por ahí para que puedas hablar de esto. Me gusta mucho este video que hiciste para Genua sobre el cáncer, que es esta invitación a cambiar de vida, que realmente es como enfrentarnos a un grito, este cuerpo que grita lo que calla el corazón, pero que viene navegando en un tiempo largo, que nadie— siempre vamos a ir de lo que nos está manifestando el síntoma a la historia, de una historia a un síntoma. Y bueno, ya que lo mencionás, Me parece lindo escucharte.
Y cuando hablo del cáncer y la programación, siempre digo lo mismo, que no alcanza con los conflictos de una vida para un cáncer. Y siempre digo lo mismo, para tener un cáncer que entendamos como cáncer una decisión del cuerpo de comenzar a producir tejido en un sentido diferente al que va el cuerpo, para algunos es un tejido medio anárquico o medio que crece aleatoriamente, o todas esas palabras que las cuales yo En la biología no creo que haya un solo hecho anárquico ni casual, pero hay principios biológicos por detrás. Antes de eso, antes de hablar de eso, deberíamos hablar qué hace la naturaleza todo el tiempo. La naturaleza todo el tiempo está optimizando recursos, es el mayor optimizador de recursos. Léase tiempo y elementos, o sea, el combustible que yo necesito para hacer algo. Nadie Yo creo que el ser humano, si seguimos evolucionando y la IA evoluciona y la robótica evoluciona y las fusiones entre organismos biológicos y microchips evolucionan y siguen y siguen y siguen y siguen, llegamos al ser humano. O sea, yo creo que nosotros somos un estadio superior de la evolución, ok. Simplemente que tenemos creencias como de un chip viejo. Somos una especie de computadora cuántica con el cerebro de una heladera o un lavarropas, con ese circuito. Entonces no nos damos cuenta de que esto, que esta máquina es tan increíble. Entonces somos capaces de convivir toda, toda una vida, una experiencia biológica, toda su cronología sin hablar con, sin ver qué nos quiere decir el cuerpo. No es mi cuerpo, qué me quiere decir a mí. El poder conocerse, a vos te pasa, a muchos consultores que trabajan profundamente, vos decís a veces algo me pasa porque yo lo siento, porque acá hay algo que ni me había dado cuenta y mi cuerpo me, acá, acá me está pasando algo. ¿Por qué? Porque yo me conozco, porque yo siento que así que, así que voy a tratar de ver qué es, qué es, qué es. Y ya como vos estás práctica en esto, lo agarrás lo antes posible, porque es como, como no sé, una mala inversión, un crédito, algo que te va mal en la empresa. Bueno, esto es mucho más grande, digamos, la relación con el cuerpo, el mensaje.
Es un sensor, viste, muchas veces hasta incluso cuando alguien tiene que tomar una decisión o un camino y no se anima, y es Ya lo vas a sentir en el cuerpo. Llega un momento donde tu cuerpo te dice, ya está, hay que accionar.
Yo creo que en esto que te decía hace un rato, de que la naturaleza optimiza todo, tiempo y recursos, si partimos de esa premisa nos vamos a dar cuenta que bajo ningún concepto se pondría a crear tejidos porque sí, por hacerte daño o por hacerte algo mal, sino que hay algo que está haciendo creer a la biología que tiene que creer, tiene que hacer ese tejido. Y para hacerlo tiene un costo altísimo la biología, porque empieza a crear tejidos, parches e intentos de suplantar, solucionar, cubrir cosas que, porque con la vía que está llevando adelante, esta persona no, no, no acciona, no reacciona y no cambia el sentido del que va yendo. Entonces los síntomas son también propuestas alternativas. Y si dentro de las propuestas alternativas una cosa es que tengas una carraspera, te fallen las cuerdas vocales, un ojo se te nuble, te lata un ojo, y otra es empecé a crear tejido. Empecé a hacer tejido canceroso dentro del cuerpo biológico. Esos son gritos no desesperados. En la biología, el desesperado es el humano. La biología que sabe de nuestra permanencia, la biología que se sabe el fruto de una experiencia más larga, un transporte momentáneo de quien verdaderamente somos, Dice, bueno, para que aproveches mejor esta experiencia, yo te voy a avisar todo, ok. E inclusive te lo voy a avisar de esta manera. Y también creo que en cierta medida es, hay, hay, a ver cómo lo explico esto. Siempre la biología va a tender a que vivas más, siempre va a hacer todo lo posible. Por eso el miedo, por eso las reacciones que tenemos, por eso escuchás un ruido, un rayo, algo, vos ya tenés hasta los reflejos de lo que tenés que hacer. Porque eso lo traes de hace miles de años, la huida, el enfrentamiento. Son todas cosas aprendidas a lo largo de mucho, mucho tiempo. Y sí, la biología te quiere mantener vivo, pero yo creo que, a ver, ¿por qué morimos de viejos? Estos son todas cuestiones como filosóficas detrás de la bioexistencia. O, ¿por qué morimos de viejos? Porque morimos de viejos porque a nivel de continuidad de especie ya no tenemos más que hacer, digamos. Es superior el mandato de que continúe la especie de que continúe el individuo. Vos como individuo, estoy dando el ejemplo óptimo biológico, digamos, no estoy diciendo que no tener hijos está mal. Siempre aclaro, mis hijos no tienen hijos y no tengo problema con eso, cero problema. Pero digo, a nivel biológico, nosotros venimos acá para que la especie continúe. Somos un eslabón desde el Big Bang hasta hoy, por lo tanto aprendimos el rol de eslabón. Yo soy un eslabón. A nivel biológico permito que esto continúe. Tengo hijos, tendrán hijos y tendrán hijos. Ok, a partir de ahí envejecemos, podemos ser sustituto una generación más. La biología aprendió que los abuelos son útiles en la crianza y muchas veces ese fusible fue muy importante porque los padres no estuvieron, esas cosas. Pero después no tenemos funciones para ayudar a que la especie continúe, entonces simplemente morimos. Para la biología sí hay un punto en el que acepta y dice, mira, la especie continúa, gracias por dejar especie, ya te podés ir. Es decir que hasta hoy que estamos en era de hiperlongevidad y algún científico se le ocurrió decir, che, ¿y por qué me tengo que morir? ¿Qué pasa si no muero? No, estamos justo en ese periodo, pero hasta hoy eso era así. Somos como eslabones algo suena fuerte, pero descartable, o que tiene su tiempo y su retiro. A mí me parece que, y esto puede sonar muy fuerte porque después vienen otras explicaciones, por qué un niño, por qué puede tener cáncer un niño, eso pasa por explicaciones más que las podemos abordar si querés, pero son más largas. Pero a mí me parece que el cáncer es, ok, en este tema en particular es un eje de la vida de esta persona. Y al parecer, pese a todos los avisos que tuvo a lo largo de la vida antes del cáncer, no hizo estas modificaciones. Y te diría antes de cualquier síntoma, pero estamos tomando el cáncer. No hizo los cambios que tiene que hacer, está muy alejado de sí. Y bueno, vamos a continuar, pero llega un punto que a mí me parece que el cáncer es traspasa este deseo de que la persona siga viva. Cáncer dice, ok, a nivel de humanidad, a nivel de continuidad de la especie, ya está todo hecho y estamos ambos utilizando recursos biológicos en una vida que no es la que viniste a hacer, que no es la que contribuye con la continuidad, que no es— ok, estamos los dos de acuerdo, vámonos, vámonos. Pasemos a la siguiente generación y veamos si un cuerpo nuevo puede solucionar esto que quedó sin solucionar. Eso se llama karma y es lo que nos trae acá a todos, ¿no? Y lo que tiene como finalidad, al fin y al cabo, es más que biológico. Lo que te invitan estas enfermedades que te pueden llevarte, pese a que hoy es mucho menor gracias a la ciencia la cantidad de muertos por cánceres, en cánceres clásicos como próstata, Y otros, la supervivencia es enorme. Antes, antes era, era muy baja y hoy es altísima. Eso cambió mucho. Pero así y todo, son avisos como más fuertes de que esta no es la vida que viniste a hacer. En esto tenés que tener otra posibilidad y lo podés hacer. Y si vos trascendés esto, no se va solo el cáncer, se va toda una vida que hoy no sabés ni te das cuenta que estás teniendo y que no te gusta. Vas a ver cuando tengas la nueva Todo lo que no te dabas cuenta de esta. A esta no la querés soltar porque considerás que es lo único que tenés. Pero cuando vos escuches al síntoma lo que te quiere decir, según el lugar del cuerpo que lo tengas, lo que te quiere decir, vos vas a darte cuenta que era el mensaje más sabio que tenías. Y por haberlo seguido, mirá la vida que tenés ahora. Tenés una vida completamente diferente.
Podés cambiar de vida en esta misma vida, ¿no? Es cambiar de vida en esta misma vida. Y eso es una oportunidad, o sea, es poder ver que el síntoma en realidad es una oportunidad. Cuando uno ve en consulta que la persona llega con un síntoma y a lo largo del proceso, ni siquiera te digo al cerrar el ciclo, porque muchas veces es durante el ciclo, dice gracias porque viniste a mostrarme que podía cambiar de vida, que podía. Y muchas veces como son capitas, no es una sola cosa, son todas que están entrelazadas, se van cambiando otras cositas que ni se imaginaban que iban a cambiar y la vida empieza a mostrar otra realidad, pero porque adentro fue esa conciencia de cambio.
Absolutamente.
Vivir mil vidas en una sola vida, eso es maravilloso, o sea, como un GPS que te va diciendo recalculando, ¿no? Y esté en uno decir, no, sigo por acá, o digo, no, che, me está marcando que hay que recalcular por dónde vamos, ¿no?
Absolutamente. Y siempre le adjudicamos a las cosas actitudes en base a cómo somos nosotros, ¿no? Como el que piensa que todos son estafadores, como el que piensa que todos son malos, como el que piensa que todos son— bueno, el ser humano le atribuye al cuerpo lo que su psiquis es. Y el cuerpo no es cambiante en sus decisiones principales como puede ser una persona a lo largo de su vida, que le gustó esto, después le dejó de gustar, se dedicó a esta actividad, ahora la detesta, porque como no sabe quién es, va cambiando. Entonces cree que el cuerpo en algunos casos reacciona de una manera, te cuida, digamos, y en otros casos no. O lo mismo pasa con con la naturaleza en general. La naturaleza nunca va a tentar, nunca va a ir en contra del ser humano. Esto lo ves desde la locura de pensar que la Pachamama se enojó o se va a enojar, ¿no? Y yo digo, bueno, no tenés idea de lo que es el conocimiento y la evolución. Y que por el hecho de que haya un terremoto, porque hiciste, porque el ser humano habitó lugares donde no tiene que habitar, o en una costa donde no tenía que estar, no le eches la culpa a la Madre Tierra, ¿no? Esta cosa del ser humano de culpar en lo exterior. Entonces, cuando, si vos simplemente con que yo salga a un balcón y me asome, y si no hay baranda o estoy en un lugar muy alto, yo siempre doy este ejemplo que es muy simple: mi cuerpo me va a decir aléjate de acá, me da vértigo, me van a temblar las piernas, me voy a ir para atrás. ¿De dónde sale eso? Del inconsciente que te dice yo tengo recuerdos de muerte en esta altura, no lo hagas. Cuando salgo desabrigado, ese frío, esa cosa de andar rápido, conseguir un abrigo, ¿De dónde sale? Del aprendizaje de miles de generaciones. Bueno, la gente cree que el cuerpo acá te ayuda a que vivas y acá te quiere matar. No hay, entonces no, el cuerpo no cambia, nunca, nunca cambia. Acá te quiere ayudar y acá te quiere ayudar. Lo que sucede es que acá implica ponerse un suéter y acá implica meterse adentro, y al ser humano no le gusta meterse adentro, y entonces Utiliza distintas varas, pero son todos dolorcitos y todas cuestiones. Cada uno tiene que ver después en su inconsciente el origen de eso. No es que está bien o está mal, o le estoy echando la culpa al que no mira. No, no, todos tenemos nuestro sesgo para mirar adentro inclusive, y para meternos al inconsciente. Se mezcla la introspección y autoconocimiento que se podría ver filosófico. Vos y yo somos fanáticos de de eso, ¿no? Y del conócete a ti mismo, todo eso. Después ya se empieza a mezclar y uno en un momento dice espiritualidad, y ahí ya algunos les suena a locura porque tienen historias religiosas fuertes en su casa, o porque hubo algún descendiente de sacerdotes, o porque descendiente de un chamán que lo mataron, o de cosas que vimos mil veces, pero nadie tiene acomodada Es más fácil ponerse de acuerdo en el mundo material, más o menos. Ninguno de nosotros va a ver la misma mesa, pero todos sabemos que eso es una mesa y nos ponemos de acuerdo. Esa tabla con 4 patas es una mesa. Cuando entras al mundo no visible, al no sensorial, se presta mucho más la forma personal que cada uno le da a eso, y el camino recorrido por las memorias que somos, hace que ninguno tenga la misma espiritualidad que el otro. Podemos comer en la misma mesa y todos estamos de acuerdo cómo es, más allá de que nadie la va a ver igual, porque para cada uno la mesa significa algo. Pero, pero tiene un anclaje sensorial, táctil, hasta olfativo te diría, y bien claro visual. La espiritualidad cada uno la amolda, la tiene amoldada como quiere. Algunos tienen más sincretismo, más cristianismo, o algo más de musulmán, o algo más de originario, o algo Y en esas cosas a mí me gusta ver la espiritualidad del norte argentino, donde se ve danzas y peregrinaciones de una virgen con, con danzas e instrumentos originarios, y todas esas cosas mezcladas que en un momento fueron totalmente antagónicos. Es decir, si vos pensás así, yo te mato. Y hoy dio origen a una espiritualidad mixta, a veces que se llama sincretismo, ¿no? Y sin embargo lo es. Bueno, el mundo de la espiritualidad cada uno lo tiene acomodado y en muchos lados tiene alarmitas, tiene ruido. Está el que tiene un sesgo al cristianismo, el que tiene sesgo a lo chamánico, está el que tiene sesgo a— Entonces ponerse de acuerdo en el mundo espiritual no es menor. ¿Quién te permite ponerte de acuerdo en el mundo no visual? El cuerpo.
Total, total.
El cuerpo tiene, es como el arameo, es como el lenguaje. El cuerpo tiene el lenguaje común a toda la humanidad porque es el resultado biológico de cuestiones previas a las culturales. Y te dice exactamente, mira, que tenés un cáncer de testículo, esto es un tema de descendencia. ¿Por qué? Porque ahí está la descendencia. Es una preocupación por tus hijos, o porque crees que se va a morir, o porque se murió. Pero es un tema de descendencia y de hijos. Acá hay un tema de hijos, te los quieren quitar, por ahí no los vas, no los podés ver, estás preocupado porque les puede pasar algo, porque la madre es peligrosa, porque el padre es peligroso. Esto es un tema de hijos. ¿Qué problema tenés de cervicales? Y tu problema es siempre el hablar y la comunicación, y de chiquito te costaba y te has quedado con las palabras en la boca y te prohibieron hablar, o te señalaban con unas zapatillas: si hablas te pego, o si lloras te pego. Cervicales, ¿no? ¿Qué problema tenés? No sé, el cuerpo lo sabe todo por función, por su función, por tan lógico como eso. Tiene una función y tiene un significado que le adjudicamos también, y ese significado simbólico. Cuando ves esas dos cosas, empezás a hablar con tu cuerpo, que es el gran diccionario. Eso es parte, una partecita de los datos de Pablo Virtual. Todo el mundo está hablando todo el tiempo ahora preguntándole cosas ahí a Pablo Virtual.
Y es que la lógica biológica, esto que estás explicando, Pablo, es universal. O sea, más allá de la creencia de cada uno que va a de alguna manera sesgar su accionar, el cuerpo humano funciona igual. O sea, el hígado es hígado acá, en China, en India es hígado. Y siempre nosotros decimos, no es la historia, sino cómo se vive la historia. Y de ahí esa lógica biológica que según cómo, esto que vos decías, esa como electricidad que vivo, esta situación a donde me siento un poco incómodo, ese, yo me acuerdo una vez, Pablo, que decías escuchemos a nuestro maestro, a nuestro maestro, yo decía maestro como si fuera el afuera y dijiste automáticamente vamos para adentro y escuchemos esta agujita que marca a mí me gusta, a mí no me gusta, que es absolutamente personal. Y eso es lo que siente la biología, y en base a esa sensación tan profunda de me gusta, no me gusta, empezamos a estar en contra o a favor de nosotros mismos, de nuestra esencia. Y es, o sea, por eso me encanta a mí el vivir la vida desde la bioexistencia, porque es una manera de vivir, es una sinergia entre filosofía, espiritualidad, lógica biológica. Es un modo del que uno no se puede escapar, ¿no? Asumiendo lo que nos pasa y que nos permite estar atentos. Esto de habitar el cuerpo, o sea, es universal. Y digamos, ya a mí, vos sabés, Pablo, que soy fan de los griegos y del pensamiento filosófico, ¿no? Este conócete a ti mismo y este mens sana in corpore sano, o sea, que viene Ya la vez pasada yo te comentaba, en el siglo V antes de Cristo, en Epidáuros, la manera de sanar era conectarte con las emociones a través del teatro, con el movimiento a través de la palestra, con la conciencia del cuerpo y con este ir hacia adentro, ¿no?
Totalmente.
Tan ecléctico y que la bioexistencia consciente lo propone como camino, ¿no?
Y algo que da, bueno, yo amo, vos sabés, y agradezco. Para mí es uno de mis mayores sueños, ni siquiera sueños, de las muchas cosas que me pasaron superiores a lo que habría imaginado. Una es el campus de consultores y el pack de consultores, porque ahí creo que son dos espacios en la tierra Recién alguien preguntaba arriba, me apareció el cartelito, fulana pregunta cómo entro al campus. Entonces bueno, escribía humano, ingresá a humanopuente.com, completá el formulario de contacto y ahí te van a decir todo. Primero hacer el camino para ser consultor, y que son 3 semanas, no es nada, y después ya podés entrar a los campus. Pero yendo a eso, el nivel de diálogo que podemos tener ahí en estos espacios es muy, muy importante porque son, porque son personas, algunas por ahí desde lo teórico porque recién están empezando, pero que coexisten con un montón de personas que lo llevaron a la práctica y que vieron una y otra y otra vez lo que, lo que ocurre, que vieron qué ocurre, vieron, vieron que sí, que sucede, que el cuerpo tiene una manera de cambiarte la vida y es tu guía para cambiarte la vida. Entonces Uno de los temas que estamos hablando ahí es, bueno, che, ¿qué va a pasar con la hiperlongevidad? Y con este tema que planteé hace unos meses, la hiperlongevidad no, hace años. Pero chicos, se viene. A este congreso lo hablamos, este congreso que pasó. Uno de los temas fue, bueno, en los próximos 10 años aparentemente más del 90% de las enfermedades que hoy tienen los seres humanos si las agrupamos, no sé, las inflamatorias, las autoinmunes y el cáncer, y un montón de cosas que inclusive están relacionadas, ¿no? La diabetes, van a estar, van a ser superadas día a día. Yo tengo, yo tengo bots que me buscan informaciones de ese tipo y día a día son, llegan, no lo llegas a leer, le tenés que pedir, bueno, haceme un resumen, haceme un informe y contame. Todos los días hay novedades una atrás de la otra y de manera acelerada, cada vez hay más, ¿no? De las cosas que se van descubriendo. Y mira, para darte un ejemplo de adónde quiero llegar con esto, es hacia dónde está yendo el ser humano en este camino. La bioexistencia consciente lo que tiene de bueno es que siempre dijo sí a la ciencia, tanto, tanto que tenemos la Convención de Medicina y Bioexistencia que se hizo hace poquito. Vos estuviste, en donde sumamos miradas, ¿no? Y también con otras miradas, con otras corrientes, con con quien quiera entender bien las distintas maneras en que un ser humano de manera complementaria se puede sanar. ¿Qué quiere decir complementario? Yo trabajo adentro, pero si hace falta ir a tomar una pastilla, anda y tomala. Yo trabajo adentro, pero si te hace falta operarte, anda y operate. Yo trabajo adentro, pero no. Entonces, esta complementariedad nos permite ir ahora sin juicio y con la menor cantidad de sesgos posibles a decir, bueno, se viene esta época de un ser humano que va a tener a disposición aparentemente la prácticamente total sanación de sus síntomas, y eso va a disparar mucho la edad de supervivencia y todo eso. Para darte un ejemplo, te puedo citar el HPV, que es bastante conocido. Bueno, ¿qué pasó con el HPV? Bueno, que la vacuna del papiloma, del virus del papiloma humano, prácticamente erradicó el cáncer de cuello de útero, y es una celebración enorme. Para toda la humanidad. Lo que no erradicó la vacuna del HPV es el hecho de que haya mujeres que se sienten que no son la primera, que no son la elegida, que tienen una sexualidad que la viven en desacuerdo y la viven como sucia. Es decir, la vacuna del HPV, bienvenida sea, pero lo que no le evita a las personas es vivir una vida dentro de lo que el HPV les avisaba que no tenían que vivir. No, vos tenés HPV porque no sos la mujer elegida, porque aceptás que tu esposo te engañó, porque sos la amante y no aguantás más que tu esposo esté casado con esa persona, o porque la sexualidad que vivís es sucia, o porque a lo largo de tu vida viviste temas de contacto, te sentís separada sexualmente. Eso era el HPV. Ahora está la vacuna, y bienvenida sea, maravilloso. Pero como decimos en los campus, con estos valientes, y hablamos y nos damos cuenta Se viene probablemente la necesidad más grande de bioexistencia de la historia, y es un ser humano que con todos los recursos que tiene técnicos, tecnológicos, científicos, va solucionando las consecuencias de eso, pero no va teniendo una vida coherente y se va alejando de la coherencia. Por lo tanto, lo que vemos es que mientras más se soluciona, ya se está viendo este tema hace décadas. Mientras más se solucionen o se pueda superar de alguna manera, que siempre la voy a considerar buena, porque el resto depende de nosotros. La ciencia está buenísimo lo que hace, te cura un cáncer, te cura esto, y es bienvenida. Y si lo tengo que usar, lo voy a usar. Y terapia antienvejecimiento que haya, me la voy a hacer. No, yo no tengo problema con eso. Ahora, el problema está si vos te subís acá y no mirás este lado. Y en este momento se están, hay como un distanciamiento de eso, dado que al cuerpo, yo todo lo que me avise lo puedo callar, ok, voy a vivir una vida dormido pero muy infeliz, con la pareja que no me gusta, con esto que no me gusta, con problemas psíquicos, que eso se ve, que eso no para de crecer. Los problemas sociales, los problemas de relaciones no paran de crecer. Sin embargo, los síntomas cada vez se sanan más, pero siguen surgiendo nuevos. Ese es el gran dilema que se viene.
Total. Y mira, mencionaste justo el HPV. El año pasado me convocó una ginecóloga grosísima que hizo ella la charla introductoria, que ella también hace chamanismo y que es súper fan de la bioexistencia consciente. Me dice, no me da el tiempo para poder hacer todo lo que quiero. Y ella, si bien es ginecóloga y trabaja como ginecóloga, cuando vienen personas, por ejemplo, con HPV, siempre les sugiere hacer bioexistencia porque ella le dice, yo te doy el tratamiento, pero si Hicimos un programa sobre justamente el HPV por repetición, ¿no? ¿Por qué se repite si te doy un tratamiento? ¿Por qué se sigue repitiendo? Porque lo que sigue vigente es esto que vos mencionás de sentirse no elegida o de vivir una sexualidad sucia. O incluso nosotros sabemos de la bioexistencia que somos la convergencia de esas identidades inconscientes ancladas en nuestros antepasados. Entonces, hacer este camino propuesto por la bioexistencia que te va a llevar desde la aparición del síntoma hacia el origen, de golpe tomás conciencia que vos estás representando a esa bisabuela que fue engañada y que tenía que sostener esa pareja porque si no, no podía subsistir, ¿no? Por supervivencia y por no separarse de sus hijos, porque ¿a dónde iba a ir? ¿No? Y resulta que tomás conciencia de que sos esta persona y que tu HPV te está contando esa historia, ¿no? Entonces no es ir en contra, sino es unirnos. Me pasó en una charla introductoria que vino un cirujano de cráneo, ¿no? Y que operaba tumores cerebrales. Y él me decía, Fede, cuando vienen los pacientes y me dicen, ¿por qué otra vez me salió el tumor si me lo había sacado? Y él decía, Yo sé que hay una explicación que no se la puedo dar y quisiera entenderlo, quisiera saber el origen, o sea, quisiera entender por qué la biología vuelve a repetir lo mismo aunque lo extirpe, ¿no? Y hoy es consultor, ¿no? Entonces, y sigue siendo cirujano tal vez, ¿no? Pero puede mirar, y esto es lo lindo, ¿no? De unir y de Y de encontrar que hay una lógica biológica, que si sigue funcionando de determinada manera es porque todavía sigue activo el conflicto.
Absolutamente, absolutamente. Y bueno, aparentemente, si todo sigue así, que creo que va a suceder porque es lo lógico y está yendo para ese lado, finalmente vamos a terminar superando las enfermedades. Eso sí. Lo que sí nos puede llegar a pasar, y no estoy poniéndome como Yuval Noah Harari, que ve todo negativo, y a mí soy como reactivo a esas cosas, no lo critico, es mi lado de miedo seguramente. Pero lo que sí parece ser que mientras más avanzamos tecnológicamente, que repito, estoy de acuerdo, me parece bien y lo utilizo y lo utilizaría, Pero nunca dejaría de andar por mi camino de plenitud y de felicidad. Y es decir, que el cuerpo me dijo esto, ok, yo tengo que ver este tema porque si no me va a impactar en la calidad de vida, en la vida que tengo. El tema es que hay cosas tan preventivas, son tan buenas. Por ejemplo, la vacuna de HPV te permite que ni siquiera te enteres si ibas a tener ese conflicto. Entonces no te queda otra que ver el conflicto. Y cuando vemos el conflicto los humanos, cuando nos aplastó. Rara vez en la primera vez que tenés una desilusión, o fulano me engañó y no era la preferida, rara vez ahí decís voy a ver este tema. Uno ve los temas cuando ya está sobrepasado, cuando ya se le vino todo encima. Y cuando pasó mucho estrés y muchos recursos psíquicos, biológicos, de tiempo y de un montón de cosas, ahí nos metemos a verlo. Entonces es todo un debate. Esto de ser una persona despierta es cada vez más un acto de valentía, de responsabilidad de vida. Y te diría algo, que se va convirtiendo, por un lado se va ampliando mucho la bioexistencia en un montón de lados, Pero creo que va a ser un recurso de personas muy especiales, es decir, de esos que dicen yo quiero tener una vida con plenitud y voy al gimnasio tantas veces por semana, me cuido con la dieta, me fijo bien en mis relaciones, pero además hago mi bioexistencia mensual. Es como parte del pack de uno estar en línea, en felicidad, ¿no? Porque a mí, yo cuando me despierto, y cada día no puedo creer, es así, yo me despierto y digo, sigo acá, qué bueno que está, qué bueno, va a haber impresionante, puedo respirar, yo puedo respirar acá, puedo mirar esa planta, veo a mi vecino pescando, Gino, ¿no? Que tan hermoso, que toda la mañana jubilado pescando. Y digo, puedo ver ese hombre pescando, puedo ver un pájaro, puedo oler a mi perro, abrazarlo, o el perro de Juan, que dentro de poco se va con perro y todo. Pero digo, qué maravilla estar acá, estar ahí. Y por qué siento la maravilla de estar acá hoy, de qué bueno, qué tormenta alucinante ayer, qué buena tormenta, qué buenos rayos, qué buenos relámpagos hoy, qué buen sol, qué buen día, qué Y eso es la consecuencia de haber escuchado al cuerpo y de haber atravesado dolores. No es me levanto y ni siquiera sé dónde estoy, tengo que desayunar como un autómata y putear por lo que tengo que hacer hoy. Y eso, ¿qué es vivir? Entonces, primero hay que ponerse de acuerdo qué es para cada uno la vida. Cuando hicimos la propuesta de, chicos, se viene la hiperlongevidad, lo repito mil veces porque porque es muy descriptivo. No todos se pusieron contentos, y eso fue un test inmediato de quién estaba viviendo bien y quién no. Los que estaban viviendo ya bien, una vida plena y todo, dijeron: ¿cuánto voy a vivir? ¿160, 200? Y tal vez más, porque la progresión va a continuar. Buenísimo, qué bueno estar acá, que no me canso, es como un parque de diversiones. Y otros diciendo: no, pero la verdad que la muerte también, no. Y luego salirse debate Y los que vivimos la vida con esta felicidad somos como niños eternos en ese sentido. Nos despertamos y yo estirarme a la mañana cuando me despierto es lo que hace un perro y es lo que hace un humano cuando es chico. Cuando es grande no se estira tanto. Y estirarte en la mañana y disfrutar y mirar por la mañana y ver que hay sol y que te vas a hacer unos mates y que va a salir vaporcito del mate y agradecer y agradecer. Es el hecho de que No te dormiste desde el otro lado, no. El cuerpo, el cuerpo te avisó y lo escuchaste, y te avisa y lo escuchás.
Total. Y además, todo esto que menciona Pablo lo hacemos con el cuerpo. O sea, para mí la invitación a habitar el cuerpo es, por un lado, escuchar qué me está queriendo decir cuando algo me duele, cuando algo, bueno, todo esto que estuvimos hablando, pero también Cuidarlo porque es nuestro templo. O sea, es nuestro templo porque cada uno desde su mirada espiritual, religiosa, pero es indiscutible que hay algo más allá del cuerpo que se podría llamar espíritu, inconsciente, como cada uno, el ser, la esencia, eso que te marca esto no me gusta, esto sí me gusta, me enamoré, no me enamoré. O sea, hay algo que, pero el cuerpo es El puente justamente es el que te permite verte y ver lo que te está sucediendo, ¿no es cierto? Entonces, habitar esto que decís de ver a tu vecino pescar, de estirarte, de respirar profundo, de sentir el aroma de las plantas, lo tenemos todos a disposición porque lo hacemos a través del cuerpo. Si estamos corriendo, si estamos dormidos, o sea, de golpe despertarte Abrir la ventana y respirar es un regalo. Respirar. Y si uno respira y dice, che, acá hay un smog que este me molesta, o sea, también te está diciendo algo, ¿no? Es decir, bueno, es acá donde yo quiero vivir, es acá donde quiero abrir la ventana para ir a respirar, o voy a salir al parque. O sea, nosotros, tanto en el campus como en el PAC, hacemos una pregunta que es, ¿cómo está tu vínculo con la naturaleza? Y registrar ese vínculo lo hacemos a través del cuerpo. Después tomaremos conciencia de cuánto o no cuánto estamos en contacto, pero el cuerpo es el que me permite oler, respirar, vivir. O sea, cuanto más habitado esté el cuerpo, más consciente va a ser nuestra experiencia humana.
Totalmente, absolutamente, porque van a estar hablando el mismo lenguaje, los dos están de acuerdo. El cuerpo está contento con lo que estás haciendo, está agradecido por lo que estás haciendo, desde el alimento hasta lo que le des al cuerpo. No luego pegarle, que ejercitarlo, que moverlo, que desintoxicarlo. El cuerpo te lo agradece. Hasta cuando vas al baño te agradece el cuerpo, te dice, ay, gracias por ir al baño. Y se siente el placer de haber ayunado y escuchado un mensaje del cuerpo. Bueno, es igual. Yo lo comparo, mi vida es como lo que uno siente, por ejemplo, cuando estás de viaje Vos te acostás, te dormís, entrás en el sueño, y cuando te despertás decís, ay, cierto que estoy de viaje, cierto que estoy acá, qué buen paisaje, estoy en Italia, estoy en tal lado, estoy en Positano, no sé, uy, qué lindo. Bueno, así es mi vida. Mi vida en mi casa es igual. ¿Por qué tiene que ser distinto? Es una noción de continuidad que además el cuerpo, como bien dijiste vos, te conecta con todo lo que fuiste, con esa bisabuela que sufrió la del HPV. Bueno, cuando vos te conectás y tu cuerpo te va contando quién, qué fuiste, quién fuiste, más allá de que de manera directa o indirecta es largo de contar quién es el que encarna, qué es lo que reencarna, si es la misma persona, no es, bueno, todo parte de la filosofía de la bioexistencia. Pero digo, te ayuda a tomar conciencia de todo lo que pasaste. Yo sé que soy el siguiente paso de mis padres, que yo no Yo soy la continuación de sus vidas y ellos son de mis abuelos, de mis bisabuelos. Es decir, yo, es imposible que yo no sea la continuación de mis bisabuelos y tatarabuelos. Entonces yo sé lo que es perder campos, yo sé lo que es perder Italia, sé lo que es perder las tierras árabes, sé lo que es perder las tierras originarias, porque del lado materno tengo 27% de originario. O sea, todo eso lo sé. Entonces hoy, cuando me despierto con los hijos sanos y felices que tengo con la mujer de mis vidas, como la llamo yo, al lado. Yo sé que son logros. Yo tuve esposas con HPV porque la relación era terrible y yo vivía mal y vivía estresado. Y entonces yo vi el lado A y el lado B, y mi vida es un agradecimiento permanente. Es gracias, gracias a que me escuché, gracias a que escuché al cuerpo, a que seguí mi intuición, a que no me dejé llevar por, por los que decían eso no funciona, o las críticas. Y gracias por creerme a mí, por nunca defraudarme a mí. Hoy abro la ventana, veo y digo, ay, sigo acá, sigo, sigo en este sueño, mi vida sigue siendo este sueño. Y qué bueno. ¿Y qué pasa cuando dejes esta vida? Voy a seguir soñando y voy a habitar otros lugares, pero voy a poder estar contento con mi entrega de mi moraleja. Mirá, todo esto logré. Todo esto, todo esto es lo que pude hallar en este intríngulis, en este laberinto maravilloso que se llama comprender la existencia. Mira todo lo que comprendí. Voy a entregar mi manual, digamos. Pero, ¿cómo lo voy viviendo? Con total asombro de quedarte impávido mirando una hoja de una planta o un pez que hay ahí, y mirarte vos, tu esposa, Yo la veo a Lucre por ahí disfrutando. Ayer hizo un budín, te cuento cosas, ¿no? De harina de almendras y arándanos y semillas y qué sé yo. Y yo la veía, yo la veo de espaldas y que está disfrutando y está cantando y haciendo. Yo me pongo a llorar, me pongo a llorar porque algo me dice, mirá la cantidad de esposas que perdiste, de veces que enviudaste, de las veces que te moriste vos, de las que las cosas no estaban bien. Y hoy está tu esposa cantando, haciendo un budín, y de felicidad, y lo hace porque sí. Es más, ahora cuando terminamos me voy a comer un pedazo de su budín. Porque, porque es eso, es, te devuelve a lo simple. Porque cuando vos te reconocés permanente, cuando el cuerpo te permite recordar tu permanencia, cada cosa mínima es eterna y es emocionante. No te entra en el cuerpo. Ver cómo alguien hace un budín, cómo huele a torta en tu casa, cómo huele a vida. Eso es una belleza total.
Y además es hermoso esto, Pablo, que estás diciendo, porque también es la fiel comprobación de que como es adentro es afuera. O sea, este Pablo que se levanta, que podrías ni siquiera darte cuenta del cielo que hay ni del vecino de enfrente, ¿no? Pero que vive en conciencia y que cuando siente una incomodidad la escucha y va hacia eso y que puede disfrutar de todo eso, está listo para poder crear frente a él a una mujer que está cantando, porque en tu interior estás cantando. Y yo creo que habitar el cuerpo es estar atentos a nosotros mismos, estar perceptivamente, no sensoperceptivamente, conscientemente en nosotros y que cuando nos alineamos con esa búsqueda del bienestar, como es adentro es afuera.
100%, no puede no ser.
Por eso nosotros decimos que la realidad es tu cuerpo extendido y eso es, o sea, si nos damos cuenta que hasta nuestra realidad depende de cómo estamos interiormente y que la biología, como vos decías, es ese espejo que te dice, che, pará, acá hay algo que se está yendo del carril de tu potencial, de tu expansión, de tu bienestar, de tu sentido biológico. Estás creando esa lucre porque Pablo está cantando adentro. Y cuando no estamos cantando adentro, el cuerpo lo siente.
100%, 100%. Pero mirá, es tan así que a las 10 menos 1 minuto Estábamos ahí riéndonos en la isla, en la cocina, tanto. Y me dijo, subí, subí, que subí, que empezás con Fede. No, pero hasta ese momento nos estábamos riendo. Y ahora bajo y sé que eso sigue. Bueno, después tengo que subir al estudio porque tengo muchas cosas que hacer. Pero ese disfrute de lo mínimo es lo más valioso que tenés en la vida, porque momentos mínimos tenés toda la vida. En cambio, siempre las personas están esperando el gran momento que va a venir más adelante. Por fin voy a ser feliz y por fin voy a hacer No, el autoconocimiento te permite una felicidad mucho más permanente, con cosas que hay que pasar a lo largo de la vida, por supuesto. Pero cuando vos tenés tanta permanencia de cosas buenas y de felicidad, tu sustrato, tú, el lugar donde estás apoyado para el día en que llegue algún problema que hay que solucionar, es muy distinto. Distinto es cuando vos estás con niveles de estrés muy altos, con una energía que ya no aguanta, y te viene una cosa más. Esa cosa te puede llegar a voltear. En cambio, cuando una persona tiene una vida que la vive de reírse de lo simple, de estar feliz, de estar agradecido, de agradecer que tenés una manzana, de agradecer que la podés oler, de agradecer que vas a comer, y todo lo simple se convirtió en maravilloso, pero no por conformista, sino porque diste toda la vuelta y te fijaste. Hoy veía un reportaje a un argentino, un banquero, que estaba, que dice que una cosa que le cambió la vida era que una vez estaba en una reunión de banqueros. Habían formado como un sindicato de bancos y eso le daba mucho poder, o sea, personas muy poderosas como sindicato de bancos que eran. Y habían hecho una reunión porque habían alcanzado un primer objetivo de no sé cuántos miles de millones. Y uno de los banqueros de ese grupo vino enojado y dice, pero, ¿por qué? Mirá lo que acabamos de lograr. Porque hoy actúa mi nieto en el colegio y yo todo en mi vida lo hice para eso, no para esto. Esas cosas, eso que aflora en lo que el ser humano siempre está buscando, buscando, buscando. Y hay cosas que están todos los días, que son más simples y que nadie te dice evadite de esto. Lo ideal es las dos cosas, pero conectarte.
No, eso, no dejar de estar presente ahí.
Absolutamente, no dejar de estar presente en lo que te otorga una felicidad que además es lógica. La biología manda que estés feliz por la descendencia. Si no estás feliz por la descendencia, algo está en camino antibiológico. Si no estás feliz por la abundancia, algo está en camino antibiológico. Si no estás feliz por tu propia abundancia y por la abundancia externa y ajena, algo está en sentido antibiológico. Si no estás feliz por la felicidad externa, algo está en camino antibiológico.
Total. De hecho, vos, Pablo, mencionabas el PAC. Algo que vemos mucho en el PAC como síntoma, ¿no? Entendiendo como síntoma esto que le quita plenitud a tu vida, es gente que por ahí tiene mucho dinero pero no es feliz, ¿no? Y es, o sea, el síntoma es tengo todo lo que soñé materialmente pero vivo una vida infeliz. Y es un poco esta historia de los banqueros, ¿no? De decir, bueno, el banquero que está festejando su logro pero que está fijándose que no quiere perderse el acto del nieto o del hijo, es estar en conciencia y habitar el cuerpo. Porque ese acto del hijo o del nieto lo va a ver con sus ojos, lo va a experimentar, el contacto, la falta de contacto se siente en la piel, se siente en el cuerpo.
Absolutamente. Y también desde la bioexistencia remarcar siempre el concepto de abundancia, porque esta dualidad riqueza-felicidad aparece en todos lados como si fueran opuestos, y no, están muy cerquita. La abundancia y la felicidad tienen mucho que ver. En la naturaleza, una planta saludable se la ve cuando está abundante, un árbol saludable se lo ve cuando está abundante. Vos ves un árbol que no da frutos y decís algo le pasa, algo le pasa. La pobreza del árbol indica, y acá no estoy diciendo que el que es pobre no, no sea espiritual, al revés, no, tampoco al revés, sino el quitar a las personas del paradigma riqueza o felicidad. Porque la verdad es que un mundo está mucho más cerca de lo ideal cuando todas las personas pueden ser abundantes que cuando todas las personas pueden ser escasas. Y la manera de que todas las personas sean abundantes es permitir, como hizo China, como dijo Deng Xiaoping, Deng Xiaoping, cuando hizo el cambio en China de la pobreza absoluta a que sea hoy el país más pujante y más rico del mundo, por lo menos en PBI per cápita, por, por capacidad de compra, lo que dijo Deng Xiaoping fue: dejemos que algunos se vayan haciendo ricos. Y ahí cambió toda China. Dejemos que haya algunos ricos primero, ¿no? Y cambió todo. China, plan que quiere aplicar, por ejemplo, Cuba ahora y eso. Pero esto no se trata de política, sino de cuidado cuando cuando se instala la creencia de que el dinero va en otro sentido de la paz y de la felicidad. Porque basta que tu hijo necesite un medicamento, o que necesite tu hijo un abrigo, o que necesite un guardapolvo, o que quiera que le festejes el cumpleaños, para que vos te des cuenta que eso no es sostenible. No es sostenible. Y dentro de esas vías, algo que defiendo mucho es que Hay personas que creen que, bueno, entonces lo que hay que hacer es que todos sean pobres. No, porque ahí todos correrían el riesgo. Eso es lo más antibiológico que hay. Lo que hay que hacer es que todos sean abundantes, y no quitándole a los que más tienen, que son personas que yo amo y agradezco que tengan tanto, porque si no, no generarían impuestos, no generarían trabajo, no generarían productos, no generarían nada, y aumentaría la pobreza exponencialmente. Sino tratando cada uno de convertirse en alguien abundante que pueda ejercer una de las obras más maravillosas que alguien puede ejercer. Mira, si hay algo que a mí me pone muy feliz es la cantidad de gente que trabaja en Humano Puente en Argentina, en Estados Unidos, en Bolivia, y que tenemos la posibilidad de que además de lo que genera Humano Puente como beneficio social en todo lo que hace con su filosofía, que haya economías que se mueven, que los consultores son economías que se mueven, son economías del bien, hacen hacen el bien a las personas, las ayudan a salir de sus conflictos, ayudan a ser felices. A tener hijos ni hablar, ya la cantidad es inconmensurable, la cantidad de niños todas las semanas. De vuelta, esta semana nacen, nacen, nacen personas que no podían tener hijos, nacen los niños. Bueno, y que eso además genere abundancia, economía, que ustedes puedan mover la economía. Yo algo que defiendo mucho es el ecosistema de abundancia de los consultores. Para mí eso es primordial y correr todos los ecos, no, que los pongan con como cuidado, que si esos ritos son malos. Al contrario, eso, eso va a ocurrir si utilizas para bien algo tan maravilloso como la abundancia. El dinero y el cuchillo se parecen en que sirven para comer o sirven para hacer daño, pero no es el cuchillo ni el dinero, sino lo que pasó por la psiquis y el pasado de esa persona. Yo salto mucho cuando se habla de esos temas porque Porque además lo sufrí mucho transgeneracionalmente, con algunos papeles que tuve que hacer y los hice y fueron maravillosos. Y sí, morí joven, morí a los 50 años, pero le dejé a mi madre el mensaje de, che, esto no va, esto no funciona así, vamos por el otro lado.
Te escucho decir esto, Pablo, y pienso cuando hablabas de tu día a día y de ver a tus hijos, ¿no? Y pienso Qué maravillosa la posibilidad de la bioexistencia de ir transformando ese pasado en este presente, porque no es solo tu vida, también es la de esa descendencia que cuando mira atrás ve ese pasado sanado, ¿no? Esa historia que fue transformándose en esto que vos sos hoy, o sea, recordando aquel pasado para este presente es un nuevo material para tu descendencia también, ¿no?
Sí, cuando te acordás de quién eras, lo incorporás. Es impresionante porque la bioexistencia, cuando te lleva a través de Reorigins o de la, también del abordaje transgeneracional común, a ver todo lo que fuiste y todo lo que hiciste, cobra tanta sustancia quién sos. Y lo vivís desde, ah, por fin lo hice, o ahora entendí, por fin entendí, me llevó 200 años, me llevó 300 años, por fin lo entendí. Y estoy disfrutando y haciendo que disfrute todo lo que me trajo acá. Es decir, disfruta mi abuela, mi abuelo, mi bisabuelo, porque entendía, había un sentido. Era la naturaleza la que me decía por dónde ir. No era ni tal ideología política ni religiosa ni nada. Había algo muy anterior que tenía una verdad mucho mayor, cultivada a lo largo de miles y miles o millones y millones de años, 13.000 millones de años según lo que sabemos, pero para mí es distinto. Pero 13,000 millones de años aprendiendo qué era lo óptimo. Y cuando mis creencias, no al revés, cuando mis creencias se adaptan a la sabiduría natural, todo cambia. Cuando yo quiero que la sabiduría natural se adapte a las creencias, todo colapsa. Empiezan los síntomas, las enfermedades, las distorsiones, la separación, los problemas.
Total, total. Es que, Pablo, bueno, Siento que ya estamos en horario y este último mensaje que dijiste me parece hermosísimo para cerrar el encuentro, esto de la coherencia natural, de ir hacia esa coherencia, porque cuando no vamos hacia ese lugar, el cuerpo o nuestra realidad como forma de ese cuerpo expandido nos lo dice como una invitación, es una oportunidad de una invitación. A ir hacia ese lado.
Absolutamente. Mira, ¿te acordás el cuento que yo cuento? El cuento real, ¿no? Este consultante que no podía, que en una apertura o en una jornada que yo brindé, me parece una apertura presencial, él me mostró, me dijo, mira, yo no puedo caminar hacia adelante, me tienen que ayudar o me tengo que valer con esto. Ahora, para atrás camino lo más bien. Ese cuerpo le impedía, le impedía avanzar, le impedía ir, irse, alejarse. Y digo, ¿de quién no te despediste? Y se puso a llorar y me dijo, de mi caballo Perejil. Cuando era adolescente, un hombre grande, cuando era adolescente, su caballo— él había tenido una infancia bastante particular, era un niño bastante especial. No sé, hoy podría ser autista, TDAH, Te dejé de— y entonces tenía bullying, era separado, era mirado, y él, su escape emocional fue su caballo Perejil. Y en un momento perdieron el contacto, él nunca se había despedido de ese caballo, y de adulto no podía caminar porque debe haber repetido situaciones similares a las del dolor de su infancia y le revivió esta no despedida de su caballo. No fue más que despedirse de aquel caballo simbólicamente. Y me lo encontré en 2018 en un encuentro que organizó Matías Estefano y me dijo, Pablo, mirá, mirá cómo camino. Y me mostraba, iba, venía, iba, venía, estaba chocho. Y era por eso. Y por qué es que una persona de repente siente algo que se confunde con una depresión y simplemente es un problema de cortisol y se le activaron las suprarrenales. Y cuando hablás con esa persona te das cuenta de que había perdido el rumbo, había perdido el camino. Y al igual que una oveja, se le activaban las suprarrenales. Esa sabiduría es tan, tan, tan antigua que no tiene— vos atendés un musulmán, un cristiano, un originario, o lo que sea, y el conflicto va a ser el mismo. No hay vuelta que darle. Un hígado te va a hablar de una cosa y un testículo de otra y una suprarrenal de otra. Cada uno va a hablar a nivel universal porque somos eso.
Totalmente. Y muy interesante esto porque el Cómo es el conflicto según cómo se ve la historia, lo que vemos en consulta es que su sesgo, su mirada, repercute en su biología. Porque si no me permito hacer esto y la biología se da cuenta que lo quisiera hacer pero no se lo permite una creencia, el cuerpo le está diciendo, pero vos lo querés, pero vos querés ir por ahí, pero estás sufriendo por eso, ¿no? Entonces, Esta también es una invitación a ir desarmándonos para llegar a encontrarnos a nosotros mismos. Es como ese conocerte a ti mismo que es inevitable. Si vos ponés un limonero en una tierra o en un espacio donde no puede dar limones, se va a morir. En cambio, la misma semilla la ponés en el lugar adecuado Y ese lugar adecuado nos lo va mostrando nuestra biología. Como decías, si se está secando la plantita, no es la plantita, es que hay que modificar el lugar a donde la sembré o de la manera en que la esté cuidando. Tengo que habitar eso, ¿no?
100%, 100%. Y hacerle caso a tu sentir, a cómo llevás eso que ocurre. Porque, por ejemplo, una mujer de un país con costumbres que hace miles de años un hombre puede tener 5 esposas no tiene HPV.
Claro.
Ok, entonces ahí hay un matiz que es la sabiduría de la biología respecto a cómo sentir lo que te está ocurriendo. Si vos no sentís ninguna distorsión, si no, esto de piense, sienta y haga está todo en coherencia, tu cuerpo no te va a avisar nada. Ahora, cuando el cuerpo avisa, no hay ninguna duda, no hay ninguna posibilidad, ninguna chance de que no estés en conflicto con algo. No existe. Como las personas cuando me dicen, no, no, pero esto a mí no me pasó. Entonces yo le digo, mira, el cuerpo está avisando eso. El hecho de que vos creas que no te pasó me da una señal de que hay que indagar más porque no estás viendo donde tenés que ver. Pero yo te puedo asegurar que es imposible que no tengas el conflicto que yo te estoy diciendo, porque tu cuerpo dice que lo tenés y él sabe más de tu interior que vos. Y empezamos a hablar, hablar, hablar, y ¿qué pasa? Siempre la persona termina llorando y ve que eran capas de protección para no ver eso. Cuando lo ve, es más grande todavía la bomba, porque es como un globo más grueso que explota. La explosión es más grande porque la protección era más grande. Pero el cuerpo es el gran sabio, por eso Habitar el cuerpo no es lo mismo que tengo un cuerpo o que soy un cuerpo. Habitar el cuerpo, que es la invitación de este vivo, gracias Fede, es que todo lo que soy habite al cuerpo que también soy y que yo pueda hablar con todo lo que soy a través de este cuerpo y gracias a este cuerpo, que sea entre el interlocutor de lo que logro, me animo y estoy preparado para ver, con lo que todavía no logro, no me animo o no estoy preparado para ver, que el cuerpo sea Ese compañero que me dice, mira, hablemos de esto de a poquito, juntémonos los jueves, o juntémonos una vez por semana a tomar un té con uno mismo y hablar de qué es lo que te pasa en el cuerpo, y pensar, reflexionar sobre lo que pasó. No sé, preguntarle a Pablo Virtual, o hablar con un consultor y hagan un proceso de consulta. Por supuesto, eso es lo más profundo, ¿no? Pero hacer eso, hacer eso, que es impresionante, es tener casa y estar viviendo a la intemperie. Es tener alimento y morir de hambre, tener oxígeno y morir de asfixia. Tener un cuerpo y no escucharlo es igual, es igual, igual de fuerte. Pero la gente se acostumbra y cree que no es así, pero el que lo empieza a hacer se da cuenta que es, que siempre fue rico, que siempre fue abundante. Y es que no sabía que mi mejor maestro, mi mejor coach, mi mejor guía estuvo siempre conmigo, crecimos juntos. Y hasta ahora no lo había dejado hablar. Voy a empezar a hablar con él, voy a empezar a hablar con él. Eso es, y reflexionar y tomar acción. Total, no solo hablar, no solo hablar. Si te dice, mira, acá hay algo que anda mal, estás repitiendo la historia de tu mamá, de tu abuela, de esto, y estás en el mismo camino de infelicidad que ellas, por eso te estoy avisando esto. Bueno, es hora de tomar acción, es hora de tomar acción. Son muchas las mujeres, perdón que se está haciendo largo, son muchas las mujeres que llegan a consulta, o los hombres que llegan a consulta por infertilidad y no habían visto que en realidad se tenían que separar, y se separan y tiene una nueva pareja y tienen hijos. O en otros casos, en la mayoría de los casos no logran tener hijos, ok, pero en otros casos lleva a la ruptura de la pareja, que era una pareja que se había formado con una finalidad y con un estado de conciencia de cada uno, que cuando cambia el estado de conciencia No es más la pareja, no va más. Esta pareja era ideal para quien yo era.
Total.
Y no para quien soy. Hoy soy otra persona y ya no calza más. Esa muesca es distinta, tenemos distinta forma. Totalmente. Es un despertar.
Totalmente. Bueno, yo Pablo te agradezco y quiero que nos despidamos con esta reflexión tan linda que dijiste, que uno si no habita el cuerpo es como si no lo tuviera realmente, porque es como si fuera algo ajeno a uno. Y es ese uno que somos. Te agradezco infinito. Invito a todos a hacer un camino de consultas porque es un viaje hacia uno mismo. Tener la herramienta, como vos decís, Pablo, de Pablo Virtual y de Genua, que es también un viaje interno. Yo pensaba, este continente que tiene dime tu síntoma y te diré quién eres, es una invitación absoluta a encontrarse a sí mismo. Mirando cómo habla su cuerpo, ¿no? Y a indagar.
Creo que cada uno un ratito al día de cerrar los ojos y sentirse, escuchar al cuerpo, de ser franco, ser franco, decir sí, me pasa esto, o sea, me cuesta asumirlo, pero esto me pasa, me pasa, sí, me está pasando esto, ¿no? Ser franco y totalmente fiel. Eso es un primer paso, el permitirse ver, permitirse reconocer que duele, permitirse reconocer que algo salió mal, que otra vez estoy a punto de perder la pareja, de perder la casa, otra vez me está por pasar esto. Bueno, algo, algo tengo que hacer. No va esta fórmula, no va. Hoy el cuerpo te dice cambiarla, cambiarla, no pasa nada, vas a ser tan feliz que vas a agradecer todo lo que te pasó. Pero cuando estás ahí parece que no. Yo también te quiero agradecer a vos, Fede, y a decirle a todos que están buscando por ahí su consultora, su excelente consultora Gayuna, Fede punto Vilanova con con una sola L en Instagram te encuentras como Fede Vilanova sos consultora certificada de humano puente tanto de economía como de síntomas en general sos tutora yo bebé estás en Genua y nada y todos los que quieran enterarse de qué se trata todo esto ingresan a humanopuente punto com o a genua punto net o a yo bebé y o b larga b larga punto tv esa no es punto com es punto tv Y ahí se enteran de todo esto. Y nada, Fede, un sol. Además, tenés un camino en el yoga, sos profesora de yoga. Te sigo en Instagram cuando das tus clases de yoga y cuando haces tus ejercicios, que también me hacen tan bien. Así que gracias, Fede.
No, un placer para mí, Pablo. Sabés lo que te quiero. Y bueno, para todos, muchas gracias. Pablo, una felicidad total.
Y gracias a todos los que estuvieron ahí, que ahí te mandan, dicen excelente comunicadora, es verdad, eres comunicadora humano puente, es un honorazo, un honorazo súper, súper merecido.
Yo estoy muy feliz, soy muy feliz realmente haciendo lo que hago cada día. En la facultad una profesora dijo que el trabajo para el adulto sea como el juego para el niño, y esa frase la sentí en el cuerpo, ¿no? Los niños juegan y les decís andá a comer y siguen jugando, ¿no? Y nosotros cuando atendemos, para mí es, no sé, atiendo el domingo, yo hago las charlas introductorias, los encuentros de APL los domingos y digo feliz domingo para la juventud.
Igual, sí, así lo vivimos, así lo vivimos. Yo también cuando me dicen pero que trabajando es domingo, digo no. Y es que hay que ver el concepto que vos tenés de trabajo y el que tengo yo. Mi trabajo es felicidad, es como decirle a un niño, ¿qué, vos jugás los domingos? Sí, sí, yo juego los domingos. Así es, y le deseo a todo el mundo que lo pueda hacer.
Sí, y se siente con el cuerpo, o sea, lo sentimos en el cuerpo. Y tal vez a mí me ha pasado de sentir en el cuerpo situaciones a donde lloraba el domingo a la noche porque el lunes tenía que ir a un lugar trabajar de algo que no me gustaba, no lo podía. No era que decía voy a llorar, mi cuerpo lloraba, ¿no? Y si seguía ahí iba a ser una vida de llanto, ¿no? Entonces está en uno, ¿qué me pasa? Así que bueno, Pablo Almazán, creador de Humano Puente junto con Lucre Bianchi.
Gracias, gracias, gracias a todos los que se sumaron.