IDENTIDAD Y DESTINO - Pablo Almazán y Tais Rava
27 Jul 2026 · 79 min
Pablo Almazán and Tais Rava discuss bioexistencia consciente, a framework blending biology, spirituality, and psychology to rewrite identity and destiny. They argue nothing is random: each experience contains a code that can be reprogrammed through therapy. Consciousness lets you move from automatic destiny to an active one.
Chapters
Hola, ¿estáis queridos?
Hola, Pablo, buen día.
Buen día y buen día a todos los que te escuché que saludabas ahí, equipazo, que están hermosos. Máximo, Fer, todos, todos hermosos.
Equipazo hermoso. Ahí está Edgardo también. Bueno, Edgar, todos los que siempre nos vamos acompañando en los vivos, hermoso. Bueno, Pablo, gracias primero por estar acá. Como estaba contando, es el primer vivo que hago en mi Instagram. Y como a mí la bioexistencia es el primero, he participado en otros vivos que van invitados, pero es el primero que hago yo.
Muy bueno.
Como la bioexistencia a mí me transformó, bueno, quería invitarte a vos.
Pablo Almazán, yo no, gracias. Sí, yo soy yo, yo amo, amo hacer vivos. Cuando me invitan trato siempre de acomodarlos y hablar de esto, no, es como Ese pulso que tenemos de contar cosas lindas y decirle a nuestro universo, no solo che, ay, mira que se puede, mira que la vida puede ser mejor, sino hasta decirle el cómo podrías hacer esto, no, o esto está relacionado con esto, anda por acá. Es como tomarlo como hijo, como digo siempre, no, al universo y al entorno. Así que el agradecido soy yo.
Bueno, exacto, así tal cual esas palabras. Esto es lo que quiero hacer, comunicar esto. Y acá, como sabemos, va a haber consultores, por supuesto. Hay consultantes míos con los que estuve recibiendo mensajes estos días hermosos. Y va a haber personas también que quizás conozcan esto por primera vez o lo escuchen por primera vez. Entonces, mi intención era antes de hablar del título de este vivo, que es la identidad y el destino, es hablar un poquito de la bioexistencia consciente, del Instituto Humano Puente, que ya tiene 15 años. Inmenso, que tiene una evolución inmensa y que has creado junto a Lucrecia, tu esposa, todo un ecosistema integral de bienestar, porque no solo tenemos a la bioexistencia consciente que nos permite ir para adentro a lo profundo, sino que también los consultores tenemos Show Bebé, tenemos Genua, tenemos plataformas en donde todo el tiempo estamos profundizando enriqueciéndonos en abordajes, en casos, y también desde lo humano. Porque realmente, Pablo, se siente el acompañamiento en el parque, que nos vemos cada 15 días. Es inmenso esto.
Realmente, qué bueno. Vos sabés que, confesando un poco, hay días que me agarra lo de tengo que acompañar más, tengo que acompañar más, y de repente me Me veo envuelto entre investigaciones que estoy haciendo, que hay PAC, que hay campus, que corrijo las planillas de consultores, que recibo los mails todos y digo no, no, los días que estoy un poco más libre tengo que tomarlos esos días porque me gusta mucho el intercambio. No hay un solo intercambio de consultores que yo mismo no crezca, pero lo que más viene creciendo en mí es la tranquilidad de, bueno, de haber creado esto y de sentir que hay un sustrato que va a continuar coherentemente, o lo más coherentemente. Como yo también, yo hago lo más coherente que puedo, no, no estoy en una búsqueda de coherencia. Creo que todos estamos en una búsqueda de coherencia, y realmente lo que va pasando, como, como va evolucionando, es como cuando Cuando vos vas viendo que se forma en la compostera, se va transformando algo, ¿no? Y sale un alimento, un nutriente para los canteros. Y eso a mí me gusta ver, esa transformación en todos, en mí también. Así que lo primero es que siempre sentimos, cuando vos atendés a alguien en consulta, para contarle un poco a la gente de qué trata la Existencia, se trata de un proceso en el que un indicador que tenés como base es el agradecimiento. Cuando, cuando tenés a alguien en consulta, vos sentís el agradecimiento por lo que te acaba de pasar. Y sos consultor, no, el consultante siente qué inmenso, qué es esto que me acaba de pasar. Y el consultor sigue diciendo consulta tras consulta, qué es esto, qué inmenso, qué es esto que me acaba de pasar. Entonces Como es un proceso que en los negocios se diría win-win, ¿no? Que vos ves que la persona evoluciona y que se siente bien, y que no puede creer que en su ser estaba la solución de lo que estaba buscando, porque en su ser estaba el problema, entre comillas. Esa cosa que se da de positivo a positivo, de bello a bello, se traslada dentro de la persona en sí. Dentro tuyo, en el intercambio. Entonces es como una reacción en cadena. Y lo mismo nos pasa a nosotros con Lucre. Cuando andamos en el campus siempre saludamos, bueno, hasta mañana, hasta el próximo encuentro, terminamos y se cierra el Zoom y nos quedamos sentados ahí y decimos qué maravilla lo que está pasando en este grupo, qué bueno lo que contestó fulano, lo que aportó mengano, lo que ya están viendo. Así que es Es algo que es un sueño que se va cumpliendo por etapas permanentemente, y que en la medida que se cumple cada etapa te das cuenta que eso estaba en el sueño antes. No, es como ocurrió esto, acaba de ocurrir esto que no me había dado cuenta que tenía que ocurrir, pero era obvio que tenía que ocurrir. Es una cosa así, no tenías anticipación, te sorprende con una idea de que siempre habías sabido que esto tendría que pasar, pero no lo sabías conscientemente. Eso es lo lindo que pasa, que está pasando en el grupo. Para que los que recién llegan, la bioexistencia consciente es un, lo que se puede llamar un camino, hay muchas maneras de llamarlo, un proceso propio de cada uno en el que logramos que la pata espiritual, que hay muchas maneras de acercarse a la espiritualidad, esta vez lo haga agarrada por tomada de una lógica que está plantada en la biología. Entonces no te deja delirar mucho, no te deja irte mucho al pasto, te exige, te exige. Porque la conclusión fue: sí, previamente, durante y después somos algo más que humanos, mucho más que un humano o que una experiencia humana, pero esta tiene un formato En que uno podría decir, una persona fue a la universidad y se recibe, no sé, de contador público. Pero esa persona vivió una experiencia llamada carrera de contador público, pero antes y después siguió siendo esa persona. Bueno, la experiencia humana— bueno, y la universidad tenía sus reglas, las cosas que tenías que pasar para tener tu título. La experiencia humana tiene reglas biológicas. Entonces, lo que hicimos fue ver o comprobar, porque fue también como una sorpresa mutua permanente, que este ejercicio espiritual tiene reglas humanas, y las reglas humanas son biológicas y evolutivas. Cuando logramos fusionar las dos cosas, nos dimos cuenta que había muchos grandes maestros que tenían mucho que decir al respecto. Ah, mirá, cuando unimos espiritualidad y biología entra Hammer, por ahí le toca hacer algunos cambios porque no todo calza, pero esto, esta cosa grande calza. Y ver Hellinger, mirá lo que decía Bert Hellinger, esto calza. Lo que decía François Daulteau, esto calza. Lo que decía Masaru Emoto, esto calza. Y lo que decía Jung, esto calza, ¿no? Entonces la cosa estaba en aceptar que este mapa biológico lo tenemos que es el resultado de una evolución, que en esa evolución hay un lado no visible que evolucionó junto al visible, y que cuando seguimos las reglas que vamos descubriendo en eso, resulta que son guías para ponernos en orden y para que el síntoma encuentre su origen, y para que las preocupaciones, que también son síntomas, encuentren un origen. Y ahí pudimos abarcar todos los temas de la vida, no solo los biológicos, sino los no biológicos. Salud, dinero y amor, una cosa así, ¿no?
Me encanta, me encanta porque sintetizaste. Te iba a hacer varias preguntas separadas. Yo que entiendo de esto, lo sintetizaste todo en pequeños minutos, porque la pregunta era para alguien que primer llega, ¿qué es la bioexistencia consciente en una palabra? Y te iba a preguntar de qué propuestas se nutrió y qué desvíos O qué verdades a medias sentías que tenías que dejar de lado porque se alejaba del propósito de lo que es la bioexistencia consciente.
Sí, mira, sin ánimo de crítica, no es una crítica, es seguro que la bioexistencia consciente tiene sus sesgos. Yo soy un humano, no puede no tener sesgos, soy polaridad. Entonces, seguro que estoy equivocado en muchas cosas, pero por ejemplo notábamos que en algunas corrientes habíamos heredado de algunas visiones que cuando vos veías de qué se trataba la lógica que había detrás de un síntoma, muchas veces se anunciaba que era una culpa por algo, sentirse culpable o ser culpable, ¿no? Y veíamos que la culpa no existe en la biología y decíamos acá, acá tiene que haber algo más oculto abajo, y la culpa es un lugar intermedio porque los animales no tienen culpa, así que tenemos que buscar qué hay debajo de la culpa, de este sentimiento de culpa, y ahí vamos a llegar al origen de realmente lo emocional que está guardado en la amígdala del cinto. Va a ser una de las cosas. La otra, el perdón, malentendido. Bert Hellinger entendió bien el perdón, pero en muchos lados, inclusive la sincretización, es decir, las mezclas culturales y religiosas Hicieron que algunas cuestiones, como por ejemplo el "tengo que", "yo te perdono", también eran cuestiones que en la biología no solo no se encuentran, sino que lo que veíamos es que en los humanos tienen una especie de efecto placebo, ¿no? Cuando una persona siente que por fin pude perdonar a X persona que me hizo X daño, ¿no? El que sea, notábamos que los síntomas seguían, o que no sé, cito algunos casos que los he mencionado inclusive en algún libro como Enfermedad e Informedad. Esta persona tenía Parkinson, que era un caso que había atendido Marcelo. No pasaba por decir, bueno, estas personas que me hicieron daño los perdono y mi mano va a dejar de temblar. No, no, no hay muchas cosas que no tienen explicación desde la ciencia o lo que se llama ciencia, y desde otras miradas también, y que las tomamos porque en la práctica dan o no dan resultados. No, no, no. Hace mucho tiempo que no solo la bioexistencia, supongo que muchos, desde Bruce Lipton, que ha sido un poco desterrado, no sé, Sheldrake y un montón más. No te preocupás más o no te ocupás más por eso. Bueno, pero esto te lo demostró tal manera, o la ciencia, o esto, el otro, no. La verdad es que en estas cosas como el perdón, cómo hacer para que se perdone, para que se comprenda o se valide desde algún ámbito. Entonces lo que se hace es lo que se llama casuística o se llama empirismo puro y decir a ver, vamos por este camino, veamos qué les pasa a las personas que aplican el perdón de esta manera. ¿Se puede transformar su vida? ¿Pueden pasar cosas? Sí, pero como podría ser una creencia todo eso, yo voy a tratar de basarme en la biología y voy a ver qué casos encuentro en que se disuelve el tumor, se achica tal su malformación, deja de temblar la mano. Y vos te das cuenta que eso sí ocurría cuando la persona se daba cuenta que al único que podía perdonar era uno mismo, y que si a lo sumo tenía algo para decir era lo siento, no, no, pero el decir yo te perdono, nadie se daba cuenta de que primero para decirle que yo te perdono lo tendrías que haber juzgado y declarado culpable. Bueno, pues perdonar a alguien que es inocente, porque es inocente, no hay nada que perdonarle. Entonces, cuando vos decís yo te perdono, primero elegiste vos o culpable, pero no. Y lo que veíamos es que cuando estas personas las llevábamos a su propia vida, su propio pasado, y se daban cuenta dónde estaba el origen de esta persona que tienen adelante, se daban cuenta también que habían sido ellos o había sido su historia la que puso esta persona perfecta adelante. Entonces, cuando vos ellos veían por qué estaba esta persona adelante, quién era en su vida, qué había pasado antes, dónde se originaba, lo que decían era: wow, pensar que yo lo estaba jugando y creía que lo tenía que perdonar. Yo no tengo nada que perdonar, me acabo de dar cuenta dónde lo creé, soy yo el que trajo esta historia acá. Entonces esas son algunas de las cosas. Otra muy notoria, y que yo mismo tuve que hacer mi trabajo interno un tiempo largo, era que con esta cosa de que o es espiritual o es materia, esa dualidad que no unía las dos cosas, ¿no? Como cuando se le dice a las personas, o en alguna religión te dice, bueno, que está Dios, que Dios es todo, pero no vos. Dios está en todos lados, pero vos no sos Dios. Entonces uno le dice, bueno, Es como una exclusión universal, que justo lo único que queda fuera de Dios soy yo y que no soy digno, eso era un poco raro. Pero cuando se separa la biología o la materia de la espiritualidad, hay algunas cosas que perdés de ver, digamos. Como por ejemplo que existen direcciones, que existen programaciones, que dentro del campo dual que se puede reprogramar, que el hecho de que vos no veas algo no quiere decir que no existe. Y la manera de comprobarlo es trabajar en ese lugar y ver qué pasa en la vida real. Me refiero, por ejemplo, al inconsciente. Algunos lo llaman alma, ¿no? Es difícil calificar esas cosas porque ninguno tiene del todo claro qué es. Inclusive las personas que han atravesado una ECM, una experiencia cercana a la muerte, saben y te dicen que son conscientes de que viajaron acá cerquita, ¿no? Que todavía estaban en planos cercanos al mundo de la materia. Y bueno, todos esos planos son duales, todavía son duales, en otro tiempo o en otro modelo de tiempo, pero son duales. Entonces, cuando vos te dabas cuenta que vos, o tu cuerpo, o tu realidad, en cada cosa habían quedado polarizadas para un lado, por ejemplo, en la economía, tu inconsciente te recomienda la pobreza, ¿ok? No lo hace solamente como una vocecita interna que te dice: no seas abundante, rechaza la abundancia. No, no. El inconsciente, que es de donde creamos la experiencia, lo que hace es meterte en un juego entero donde todo forma parte de esa recomendación. Desde el lugar que elegís para encarnar, las situaciones que pasás en la vida, las posibilidades que desaprovechás, las cosas a las cuales renunciás, las personas con las que te relacionás. Todo es una recomendación, y lo veo muy entre comillas porque es bastante insistente, como una madre o un padre controlador, el inconsciente que sugiere y prácticamente te exige, y realmente tenés que recurrir y eso es lo bueno que te pasa con la bioexistencia. La bioexistencia te lleva a recurrir a lugares para estar en coherencia con lo humano, que no son humanos, que son extraviológicos, digamos. Vos te das cuenta que la historia sigue viva, que no murió nadie, que el tiempo sigue haciendo que todo exista en el presente. Solemos ordenar las cosas y decir: bueno, mi abuela hizo tal cosa, a mi abuelo le pasó tal otra, Pero la verdad es que para el inconsciente, a mi abuela le está pasando tal cosa, a mi abuelo le está pasando tal otra. El inconsciente lo ve de ese modo. Entonces todo lo que vemos como lejano está ocurriendo acá, y es mi abuela la que me está diciendo no tengas un hijo porque yo estoy en este momento muriendo teniendo un hijo, no tengas el tercer hijo, no te des el libro de infertilidad que tenés por ahí. Entonces Lo que te enseña la bioexistencia, me parece, también es a un soltar lógico, a soltar la creencia de que todo lo podés solucionar exclusivamente desde lo físico y desde el cuerpo. Eso también, cuando ya te pasó muchas veces que que pasaste por un problema y vos dijiste, esto tiene un origen. Cuando vos vas agarrando la cancha, digamos, de esto, al principio un problema era como lo toman la mayoría de la humanidad, el todo te ocupa, el total de tu ser te pega por todos lados, esto no tiene salida, esto no tiene solución. Y después te pusiste, si te paras en una de las premisas de la bioexistencia consciente, eso dice, no, esto tiene un origen y y está relacionado en tiempo exacto con lo que estás viviendo ahora, hay situaciones anteriores que tienen, dieron origen a esto. No hay nada en el presente que no se haya originado en el pasado. Buscá en el pasado qué originó esto. Y lo hiciste, te costó más, te costó menos, pero lo encontraste y esto cobró otra dimensión, o se disolvió, o pasó a ser menor, o te olvidaste siquiera que lo estabas pasando. Algo que te embargaba la vida finalmente pasó cuando encontraste el origen y trabajaste ahí, ¿no? Entonces La bioexistencia te va proveyendo de cuando pasaron 5, 10, 20 veces cosas así, llega el problema de decir: no, esto tiene un pasado. No, esto tiene un pasado. Esto yo lo voy a encontrar. Yo sé que si me está ocurriendo esto, estoy seguramente en un ciclo. ¿Qué es lo que estoy haciendo importante en mi vida en este momento? ¿Estoy por tener un hijo? ¿Estoy por comprar una casa? ¿Estoy mudándome de país? ¿Qué se activó en mi inconsciente? ¿Por qué cuando estoy en este periodo me ocurre esto. ¿Qué pasó antes que yo sobreviví? Por eso estoy acá en situaciones similares. Y viajas a las situaciones similares y decís: ah, claro, cuando me estaba por mudar a tal lugar murió mi abuelo, entonces, y yo sufrí mucho, y entonces ahora cuando me quiero mudar todo se traba, todo es esto, voy a ir a trabajar ahí todo lo que me guardé. Y ahí viene la otra parte de la bioexistencia consciente que yo te decía que tuve que hacer Todo un trabajo fuerte también era aceptar que los campos que sostenían vivos esos pasados para darles la suficiente energía para reaparecer cada vez que estás en esas situaciones, esos campos eran las emociones que la humanidad llama emociones ocultas y la bioexistencia no hace mucho las rebautizó como Emociones salvajes kinestésicas, porque con Lucre llegamos a la conclusión de que no eran ocultas, estaban, estaban, eran, los ciegos éramos nosotros, o los que teníamos muchos dogmas éramos nosotros. Para la humanidad está mal expresar la ira, para la humanidad está mal expresar la rabia, es políticamente incorrecto expresar el odio, la furia, y en realidad lo único incorrecto es no expresar lo que está adentro pidiendo ser expresado. Y ahí uno se vuelve incoherente con uno mismo para ser coherente con una afuera. Y la bioexistencia consciente te enseña que es justo al revés, que en tanto y en cuanto vos te vuelvas coherente con vos, el resto se va a volver coherente hacia vos. Pero si vos renunciás a vos, a lo que sentís, a lo que tenés ganas de expresar y no expresás en función de ponerte en orden con lo externo, ahí es donde el El cuerpo va marcando y la realidad empiezan a marcar ese desordenado en los campos. Digo que hay un hombro que empieza a doler, hay una arteria que se empieza a tapar, hay una economía que empieza a no fluir. ¿Qué pasó ahí? ¿Qué pasó?
¿Qué pasó?
Que en algún lado renuncié a mí para ponerme en orden inverso. El orden, si yo soy el creador de mi universo, todo es de coherencia, es de acá hacia allá. Yo tengo que ser coherente conmigo y después el resto se va a ordenar. Ahora, si yo pretendo ser coherente desde allá hacia acá, que eso de allá me marque la coherencia conmigo, el cuerpo, ahí es donde el cuerpo avisa, donde avisan las rodillas, donde avisa, no sé, la dermis, la epidermis, el hígado, los riñones, todo te empieza a avisar que estás dando vuelta a eso. Entonces también fue un paso importante y valoro, valoramos Con Luca decimos: ¿cómo estas personas lo tomaron? Y yo digo: sí, es que lo tomaron porque cuando lo aplicás no hay manera de no verlo a eso. Pero eso es un gesto de grandeza gigante de los consultores de venir de un montón de ramas. Acordate que en Humano Puente han pasado y son consultores sacerdotes, monjas, no sé, después personas de la ciencia en general. Pero el poder decir: che, no, está bien expresar el odio, está bien expresarlo, está bien expresar la rabia. Si cuando Ahí tuviste un sometimiento del tipo que sea, de violencia, de abuso, de lo que sea, te guardaste eso y ahora lo puedes sacar, soltar, y la experiencia empírica te demuestra que es en esos casos que la biología se acomoda. Mira, después nos pondremos de acuerdo a ver los preceptos culturales, dogmáticos o religiosos, si están de acuerdo o no, pero en principio la bioexistencia se basa en que si se ordena la materia algo tiene que estar bien, ¿no? Y la materia se ordena, desaparecen los síntomas, desaparecen las enfermedades cuando las personas hallan el origen de lo que les pasó y expresan los campos emocionales, las emociones salvajes kinestésicas que habían quedado guardadas en ese lugar. Y no solo eso, sino que la bioexistencia propone ejercicios para llegar a todo lo que te trajo hasta acá. Si vos podés expresar las emociones que guardó tu mamá, que se guardó tu abuela, tu abuelo, tu bisabuelo, y hasta gente que ni siquiera sabes si es de tu árbol, no, en reloj sin lineal. Pero todo eso te vuelve a poner en orden, como un reset, que es permanente además, porque entras en una nueva realidad, y en esa nueva realidad hay una escala nueva de cosas que resolver, y vas a ir a parar a otra realidad, y hay cosas que resolver. Pero lo que va pasando es que en cada escala sentís ese ensanchamiento de tu ser, digamos. Estoy mejor parado, mi vida es otra, mi realidad es otra, mi amor es otro, mis relaciones son otras, mi economía es otra. En cada escala va sucediendo eso, va sucediendo. Entonces se vuelve un poco un camino en el cual no tenés ganas de detenerte y decís: ah, era verdad que la naturaleza no tiene ganas de detenerse. Nunca el árbol paró de evolucionar, nunca los animales pararon de evolucionar. Me volví natural, no sobrenatural, me volví natural. Y ahí es donde recuperás esa línea de crecimiento y de evolución.
Tal cual. Entonces pasa eso, ¿no? Que nosotros miramos el patrón biológico en la consulta y como vos decís, el perdón o echar culpas afuera o el quejarse o el criticar me aleja de la identidad profunda que soy. Y el síntoma es el que me va a mostrar por dónde empezar. Y ese síntoma puede ser tanto en el cuerpo como en la realidad, como en esa economía que no prospera, como en ese vínculo que es difícil. Primero está allá la historia. Yo tengo ante mí ese pasado, esa historia que quedó congelada en un dolor que no trascendí y que como todavía lo sigo actualizando en este presente, Y si no lo acomodo en este presente, pasa al cuerpo como para que yo lo pueda ver, ¿no? O sea que de alguna manera el síntoma físico, voy a tener que bajar la cortina porque me está dando el sol directo, el síntoma físico o lo que sucede en la realidad, de alguna manera es lo mismo en diferentes formas de mostrarse, de manifestar la misma historia.
Totalmente. De hecho, hasta ahora nunca hemos visto un caso en que el síntoma se manifieste en una persona sin que primero no haya estado en su realidad. Siempre primero está en la realidad del síntoma y después está en el cuerpo. Cuando el síntoma se va acercando a uno, síntomas se va acercando, no, y se llama, no sé, problemas, malas relaciones, preocupaciones. Y después, si no lo ves, va a haber una parte indicada del cuerpo que te va a decir cuál era la temática exacta de lo que vos estabas pasando. Decís, bueno, no sé, mi hijo no estudia, por ejemplo, para decir algo bastante banal. Banal para, justamente este es el caso, banal para algunos y para otros puede ser el centro de su universo.
Exacto.
Entonces, mi hijo no estudia y al principio, bueno, una preocupación y un enojo porque mi hijo no estudia, porque mi hijo no estudia. OK, y de repente empiezo a tener, no sé, una maculopatía o algo así, un síntoma que me permite ver el entorno pero no me permite verme al espejo a mí mismo. Y digo, a ver, ¿por qué será que me da tanta bronca que mi hijo no estudie y de repente no me puedo mirar a mí? Y ahí me doy cuenta, probablemente estoy inventando el caso, o de algún lado de mi inconsciente viene seguro de algún caso. Me estoy dando cuenta que en realidad la bronca no es que él no estudie, sino que sufra lo que yo sufrí por no estudiar. No me estoy mirando a mí, en realidad es mi sufrimiento puesto en él. Mi bronca es para que él no sienta por mí lo que yo sentí por mi mamá o mi papá, que no me mandaron a estudiar. Y ahí estaba, y ahí entendés la lógica de qué te pasaba, por dónde te estaba pegando, Por ahí, en vez del ojo, tenías un problema en el hombro, y era que tenías miedo que te acusen de irresponsable si tu hijo— era más egoísta el síntoma. El problema no era tu hijo, el problema eras vos observando la historia de tu hijo. Entonces, lo que tiene la biología es esta cosa como de ángel guardián, como de guardián de la vida, de decir: bueno, vos observá tu realidad. Tratá de ser lo más coherente posible y tratá de que no te duren las cosas, pero yo voy a estar ahí. Si vos no sabés ver bien de qué se trata, yo te voy a hacer sinceramente. Y entonces, bueno, pasan los problemas, no los ves, sentís que estás preocupado, no sabés bien por qué, por qué tenés tanta bronca de esto, de esto, de esto, y de repente te duele el hombro. Decís: "Ah, ya sé, ahora por fin entendí. En realidad me siento responsable de que él bla bla bla, de que no estudie, no sé, por lo que sea", ¿no? Inventando el ejemplo. La biología lo que te dice es la sinceridad del modo en que viviste esa experiencia. No existe la experiencia en sí como algo que va a generar sí un síntoma. No sé, que tu hijo no estudia, entonces vas a tener dolor de hombro.
No.
Tu hijo no estudia en el colegio, ok, bueno, está el que no le va a preocupar en lo más mínimo. De hecho, cada vez son más los chicos que se ponen a estudiar por fuera del colegio. O hacen otra cosa, y que hasta por ahí está contento. Y está el que hubiera preferido que, pero no le genera una carga. Y está el que le dispara todas las alarmas y que no puede dormir porque el hijo no anda bien en el colegio. Bueno, la situación es una, pero cada uno lo va a vivir en base a lo que está creando para pasar una, no una prueba, una instancia de crecimiento que tiene que pasar. Cuando vos veas eso que tu hijo te está planteando, vas a pasar a un nuevo nivel. Pero no, pero el nuevo nivel no lo pasás diciendo: sentate y estudiá y vas a hacer lo que yo diga porque acá mando yo. Eso por lo general no te pasa a otro nivel de conciencia. Pero al contrario, muchas veces termina en que tu hijo cumplió el mayor de edad y se va y chau, no quiere saber más nada. Y después vienen las cuestiones de relaciones familiares y otro tipo de síntomas que pasan por otro lado. En cambio, si en cada acto vos tomabas conciencia de para qué, conciencia de para qué, todo se armonizaba de otra manera, de otra manera.
Exacto, es que tiene que ver con el asumirse creador, porque justo, bueno, ayer, para recordar este vivo, puse en historias qué preguntas querés que le haga a Pablo Almazán, y aparecieron preguntas, y entre ellas era atraemos lo que vibramos, somos co-creadores, somos creadores. Y eso cambia el desde dónde, el desde dónde mirás lo que te sucede.
Exacto. Hay una respuesta para cada nivel de conciencia y son todas válidas, son todas válidas, hasta el hecho de estar encarnado. Yo estoy Yo soy un humano y que tengo un alma desde este lugar donde estoy ahora poniendo mi atención, digamos, este pienso, luego existo, sí, soy eso. Ahora, si me voy al lugar donde siempre estamos, es en realidad no, sos una totalidad que en una de sus versiones en este momento, por decirlo de una manera que se entienda humanamente, En uno de los puntos estás haciendo una experiencia de apariencia humana, una de las gotas del sueño, una de las gotas de este océano está haciendo una experiencia humana, pero sos esto, pero no sos un humano, no sos un humano, y sí a la vez.
Y dual.
Sí, entonces la pregunta de: ¿somos cocreadores? Desde la ilusión de la separación que te ¿Te impone la realidad biológica? Sí. Desde la realidad biológica, sí. Desde la verdad, no, porque la verdad es que somos la unidad y la humanidad no puede co nada. No hay co en la unidad. La unidad no puede co-crear. Entonces, eso también es algo que tratamos de aportar un granito de arena, o por lo menos acercamos una propuesta a la espiritualidad en general y decir, a ver, Pongámonos de acuerdo, si lo máximo que propone cualquier corriente espiritual es que al fin y al cabo soy la totalidad, ese somos uno, ¿no? Que debería ser soy uno, no puede cocrear. Si tomamos la cocreación como un hecho de más de uno, no es posible desde la totalidad, desde la versión o la visión humana dual Sí, parece que cocreo. Ahora, si cada vez que trabajo en mí modifico al otro, ok, no hay cocreación, estoy creando. Y por eso también la bioexistencia consciente nos mostró, muchas cosas son por, como decimos con Lucre, conclusión ineludible, no porque tengan que ser así. Mirá, Puedo estar de acuerdo o no con alguna cosa, pero lo que no puedo negar es que esa cosa es así. Yo puedo estar de acuerdo en que 2 2 son 4, me puede gustar o no, pero 2 2 son 4. Entonces, una cosa importante también de esto de que el otro existe es que también en muchas corrientes se le pide permiso al otro para sanarlo. Ok, yo pasé por el Reiki. Y eso lo veía así, lo veía así. Y después vos te das cuenta cuando actuás que no hay un solo acto tuyo que no implique y que no modifique a toda la humanidad. Entonces estarías tanto tiempo pidiendo permiso que no podrías trabajar en vos. Es decir, vos tenés que pedirle permiso a cada ser humano porque todo lo que hagas va a modificar la humanidad. Para bien o para mal. Todo lo que hagas va a modificar al total de la humanidad y al total del universo, porque esto es un juego individual. Estás solo vos jugando a que existen otros, pero esos otros existen para que vos puedas jugar. Es igual que un juego de computadora en donde vos entrás y están todos los avatares y andás, no sé, GTA San Andreas o el que juegue cada uno. No, yo a esa la agarré. Ya había pasado, aunque hay personas de mi edad que juegan, yo no, la generación de mis hijos sí, pero veo que en los jueguitos parece que hay otros. Vos entrás a los juegos, ni hablar con el casco 3D, parece que hay otros ahí y no, estás solo vos, estás solo vos y vos vas a hacer que hagan tal cosa o que hagan tal otra y la realidad es igual. Entonces también eso, hablando de bueno, qué cosas tuvieron que acomodar o no terminaban de calzar, Bueno, la creencia, la creencia de que le tengo que pedir permiso al otro para sanarlo o para actuar sobre él. No, no, no, no es posible, porque en este momento lo siguiente que yo vaya a hacer, o leer un libro, o regar una planta, o llamar por teléfono a alguien, o hablar, o tomar una determinación sobre mi vida, o no sé cómo voy a reaccionar con alguien, Yo lo estoy haciendo en un sentido coherente con la continuidad de la especie. Yo puedo llamar a alguien y decirle: "Che, no sé, encontrémonos, charlemos, démonos un abrazo, hace mucho que no hablamos, ¿cómo están tus hijos?" Esas cosas que hacen a un ámbito de seguridad, que ayudan a que yo sienta que están ocurriendo cosas para la protección, para el resguardo. Eso tiene un sentido coherente biológico, la biología pide eso. Ahora, si yo llamo a alguien para insultarle, para decirle te voy a reventar, bla bla bla, eso tiene un sentido de separación, un sentido que iría en contra de lo óptimo para sobrevivir. Entonces todas las cosas que yo haga en mi vida tienen un sentido A o un sentido B, aunque parezca muy simple, aunque tome un mate, el estado de coherencia, el estado interno que yo tengo al tomar ese mate va a crear la siguiente escena después del mate. Y el estado que entonces es un estado permanente en el que la totalidad te va a mostrar si vas bien o si vas mal, te va a poner un montón de desafíos adelante que no quieren decir que estés mal, sino que llegó la hora de un nuevo desafío y a ver cómo vas a reaccionar, porque venís a aprender. Y cuando lo vayas haciendo, vos te vas a dar cuenta que todo en tu realidad se modificó. Siempre los consultantes dicen: cambió mi mamá, cambió mi hermana, cambió mi esposo. Mi jefe cambió. Y cómo puede ser, no le pediste permiso para que cambien, porque le dijiste que ibas a trabajar en bioexistencia. Miren que los voy a cambiar, No, no, porque ni siquiera sabes, no nos es posible medir cómo, cómo y en qué dimensión, en qué tamaño ocurre ese cambio y en qué sentido. Lo que tratamos es de ser coherente con nosotros para que el sentido de cambio en cada persona que veo sea coherente también y sea lo que llamamos positivo. Pero es imposible, o sea, el pedir permiso, deberías estar pidiendo permiso desde la gente de China, del otro lado del planeta, y Australia hasta acá, porque vos cambiás el mundo. Lo difícil es que con tal de no aceptar que yo cambio todo el mundo, prefiero pensar que cada vez que voy a hacer algo le tengo que pedir permiso al que voy a hacer algo, como una burocracia espiritual. No, es como, bueno, tiene el permiso para hacer el bien, bueno, hágalo. Si no tiene el permiso, no lo haga, porque le puede modificar la vida sin que él lo haya pedido. Bueno, bienvenido. No, no, no se puede no hacer, no se puede no hacer.
No, no, te hace ponerte absolutamente responsable. No me puedo esquivar a mí mismo, no me puedo huir a mí mismo. Y te lo muestra cada paso cuando vas avanzando en las consultas. Vas viendo eso, vas viendo trabajé adentro y pasó allá afuera. Eso. Yo encontré una prima que no sabía que existía y en el árbol no estaba, Pablo. Encontré esa prima y resulta que esa prima la habían dado en adopción en la época de la dictadura, en el 82, a través de una escritura pública. Y después, ¿qué pasa? La bioexistencia te da esa lógica, ese sentido de unir ¿Por qué yo fui? ¿Por qué estudié? ¿Por qué soy abogada, escribana, mediadora, coach? O sea, vas atando que esto tiene que ver con esto. O sea, no existe la casualidad, no la existe. Lo que te trae la bioexistencia consciente es una lógica, te hace unir todo un entramado que uno cree que esto está separado de aquello, que es obra de la casualidad o la mala suerte o el azar. Pero sin embargo, te hace ampliar a tal nivel la conciencia y entender que todo está unido, que no puede no transformarte esto. Todo lo que vos acá escribiste en estos 9 libros, son 9, o sea, es una cantidad increíble de libros, no son teoría. O sea, acá hay vidas transformadas, no es teoría. Hay parte de conceptos para que la mente no se asuste y poder entrar de a poquito, ¿sí? A lo que es ampliar la conciencia, pero acá hay vidas transformadas, economías, fertilidades, diagnósticos que se decían incurables y que no eran tales. ¿Qué es la realidad? ¿Qué es la realidad? Eso es lo que yo siempre me pregunto cuando termino una consulta y digo, ¿qué es la realidad? Y cuando el consultante viene al mes siguiente y transformó esto y transformó lo otro, ¿Qué es la realidad? No lo puede comprender la mente eso. Es inmenso.
Seguí haciéndolo y no te pregunté, pero esa es la pregunta que nos hacemos todos los días con Lucre. Nos llegan, ¿no? ¿Te imaginas? Nos quieren compartir su asombro. Ayer, hoy también, Elizabeth, una consultora, me mandó un mail también asombrada con lo que había pasado y la pregunta es tal cual esa: ¿qué es la realidad? Y la respuesta es: no sé lo que es, pero ya sé que no era lo que yo creía que era. Y bueno, vamos por descarte, ¿no? Decir: bueno, la idea de realidad que yo tenía no es, eso estoy seguro. Ahora me queda, descartado eso, me queda terminar de entender qué es. Y ese es el camino de la bioexistencia, somos todos descubridores y vamos aportando cosas y vamos viendo y contribuyendo. Y uno dice, ¿cómo contribuyendo? Bueno, tenemos lugares donde nos reunimos online, los consultores que ya entendieron, que hicieron un camino. Nos reunimos quincenalmente en grupos que somos, los grupos tienen más de 200 personas, pero en cada reunión hay 100, ciento y pico, que nos juntamos quincenalmente para, bueno, compartir preguntas, compartir casos, casos sanados, modificaciones, dudas. Todo, de verdad que eso le dio una consistencia. Esto del centésimo mono está ocurriendo ahí de manera muy notoria. Mis grandes maestros, yo les digo co-keepers porque ya están así, así, así. Viste que al principio era bueno, paciencia, paciencia, ya va a suceder. Y ahora es, che, qué interesante lo que acaba de decir fulano, qué bien. "Ullana, Mengana, mirá lo que vio en ese caso, qué bien lo que vio". O sea, a mí me maravilla que eso está pasando y que además el que recién entra puede entrar ahí. O sea, nadie le dice "ah no, acá tenés que ser cinturón negro".
No, no.
Puede estar personas que terminaron la apertura y automáticamente se anotaron al campus o al PAC y están calladitas, nadie las ve y están chiqui chiqui chiqui chiqui, ¿no? Bajando matrix, bajando números de: "Ah, esto es así, y esto es así, y esto es así". Por ahí hablan dentro de un tiempo, viene pasando el grupo y dicen: "Bueno, yo hace años que estoy acá, pero es la primera vez que hablo, gracias a todos". Bueno, todo eso nos está ocurriendo y es maravilloso que así sea, debería seguir siendo así. Yo creo que el motor ya arrancó, una parte mía de experiencia biológica me puede decir: esta era tu misión, Pablo, tu misión de vida. Y me responde: va a ser, aparentemente parece, parece que sí, por, por cómo las cosas ocurren. Pero, pero la verdad es que me considero que ya arrancó ese motor que yo quería que arranque. Es como una tranquilidad, como cuando el padre le deja a los hijos: bueno, sigan ustedes con esto. No es que lo voy a dejar porque es mi vida y supongo tendré 80 años, 90 años y voy a estar haciendo esto que amo. Pero sí la tranquilidad de no importa si vivo 200 años o no, que quedó la idea, hay una semilla en la tierra, hay una semilla y hay muchos semilleros. Y eso está hecho, eso creo que es imparable ya. Ya es imparable. A mí me gusta mucho esa idea.
Es imparable porque aparte está la certeza. O sea, esta es una de las corrientes que más síntomas como puerta de entrada al ser. Hay transformaciones gigantes de vida. O sea, no nada más que el síntoma se vaya porque sí, sino que yo me conozca a través del síntoma. Es el síntoma como maestro y como puerta de entrada, y que eso me transforme. Llega, ah, ya entendí desde qué lugar elegía lo que elegía. Ya entendí desde qué lugar decidía lo que decidía o no decidía, por qué huía, por qué me paralizaba, por qué enfrentaba. O sea, es un camino de valorización absoluta, Pablo, de valorización y de certeza absoluta.
Sí, y vas también hilando después más fino y dándote cuenta que cuando te ocurre algo en ese tema estabas en desvalorización. Cuando se sana es cuando recuperaste la valoración en ese tema. Es una dualidad, valoración, desvalorización. Valorización, desvalorización. Esa es la dualidad humana, ¿no? Que vos tenés que ser tu alfa de mañana, no el alfa de él. La naturaleza busca al mejor espécimen dentro de cada división, y vos no tenés que ser mejor que él, vos tenés que ser mejor que vos mañana. Entonces eso hace que eso no tenga fin, eso no tenga fin. Entonces Cuando vos te sentís que no, soy el peor, te ocurren síntomas. Cuando sentís voy bien, voy bien, voy rumbo a superarme, la naturaleza dice ah, eso es lo que yo busco, sigamos, ¿no? Tenés como el aval, te sentís bien, todo pasa, todo es lindo.
Sí, es leer todo el tiempo el afuera y el adentro, porque además vas sintiendo que te pones menos reactivo, vas sintiendo ah, ya no tengo ganas de juzgar, ya no tengo ganas de criticar. Porque te das cuenta que te estás incorporando hoy, que ese narcisista en realidad te mostraba cuán desvalorizado estabas, y que ese que te enojaba te mostraba qué dolor todavía te costaba expresar. O sea, todo ahí afuera sos vos. O sea, eso es inmenso. Yo también he participado de otros caminos, de otras miradas, pero ninguna me enseñó esto, ninguna me aportó lo que me aportó la existencia consciente. Por eso es un mensaje que realmente lo quiero compartir. Por eso te invité acá y es algo que quiero que— somos más de 4.500 consultores en todo el mundo y esto es inmenso y va a seguir creciendo porque se confirma a sí mismo. O sea, esto es caminar este camino, probarlo, son 2 horas al mes, 2 horas al mes, y empezás desde vos y terminás allá atrás y entendés la lógica y vos te transformás. Es que eso es inmenso. Es inmenso.
Sí, la verdad que es una posibilidad. A mí yo amo la palabra posibilidad. Amo la palabra posibilidad. Y es una posibilidad. El otro día en la charla que teníamos con los consultores del campus, yo les decía cómo le pregunto a una persona: bueno, ¿qué te trajo acá? ¿Qué te trajo acá? ¿Y qué te provoca lo que te trajo acá? ¿Y cómo te hace sentir ese dolor o esas circunstancias que estás viviendo? La pregunta siguiente es: ¿y cómo te imaginas en 2 años con esta misma situación y con este mismo sentido en el que vienen las cosas? No, la consultora que me acompañó en la práctica, Laurita Raczewski, dijo: no, no, no, no quiero 2 años así, no quiero. Bueno, entonces, y ahora, ¿qué te parece si empezamos a hacer algo y en 2 años no llegas así, llegas de esta otra manera o mejor que lo que hoy estás? Algo diferente. ¿Estás de acuerdo? Sí. Bueno, tenemos algo que hacer los dos. Vos de tu parte, hagamos un proceso juntos de consulta una vez por mes, 2 años, una vez por mes. Es como si una vez por mes ¿No querés dedicar 2 horas a cambiar de vida? Te tenés que preguntar si querés cambiar de vida. ¿Te querés cambiar de vida? Sí, sí, yo— y no hay excusa, o sea, después entramos en otros terrenos, pero realmente la persona que lo vivió dice: wow, pensar que yo, no sé, no quería, dudaba, o lo que sea, o o cuestionaba, no sé, el costo o el tiempo. Y hoy que hice el proceso, entendí que fue la mejor inversión de mi vida. Pero bueno, es el primer, es la famosa fe, no, el que tiene, el que tiene la certeza de que bueno, lo que tienen que hacer. Y también esto lo tiene que sentir cada uno, no se trata de convencer a nadie, pero cada vez hay más experiencia, más casos, más casuística y más boca a boca que hace que la gente diga: mira, anda a ver un consultor humano puente. Eso que hacen ustedes es tan, tan, tan maravilloso de recibir a la gente, que yo se los agradezco todos los días. Todos los días recibo fichas, fichas, fichas de ustedes, fichas de ustedes. Mis mañanas después de hacer gimnasia y todo eso son: me encierro a responder la ficha de los consultores. Y después, bueno, todo lo que tiene que ver con las conferencias de Genoal, Yo Bebé y todo eso. Pero responder las fichas y ver las evoluciones y ver qué cambió el puntaje en la relación con su madre, con su padre, con sus hijos. Que no pudo seguir siendo atendida porque quedó embarazada y vino a quedar embarazada. Bueno, la ninja de cierre, motivo: quedó embarazada en la tercera consulta, en la décima consulta, o como Pam Herrueda que tuvo 5 años. Buscando un embarazo y ahí está con el Rafa, que ya lo conocemos todos, y otro más. Todas esas alegrías que, ¡guau!, otra persona más que logra la maternidad, otra persona más que logra cambiar de trabajo, de vida, que mejora sus relaciones con la pareja, que se siente agradecido, que tiene su propio territorio o no, o que se dedica a ser nómade y que cumplió su sueño de hacerlo. Todos son señales para uno. Es hermoso lo que sucede ahí.
Es inmenso. Este vivo se iba a llamar, me acuerdo, Duelos de Amor. Y yo quería hablar un poco del amor propio que en serio uno empieza a desarrollar cuando haces, cuando empezás a trabajar en la profundidad. Y días antes le digo a Cami, no, no, Cami, que se llame Identidad y Destino. Y es tan sincrónico esto, o sea, qué perfecto, porque ahora quiero que nos metamos un poquito en ese tema y que vos expliques ¿Es lo mismo la identidad que la personalidad? ¿Cómo se configura mi destino a partir de quién soy o de quiénes soy? Pero digo, qué sincrónico, estoy a 2 días de mi cumpleaños haciendo cambios. Sí, esto es un encanto real.
Mirá, ya sé por qué estoy acá. Hoy es el cumpleaños de mi vieja, hoy cumple 87 años Margarita. Que la amo. En un rato vamos para tu casa. Pero sos todo súper doble de mi mamá. Mirá qué bueno, qué bueno.
Bueno, y mucho gracias, mi hermoso. Sí, para mí esto es inmenso. Y qué sincrónico decía esto, porque todo lo que vino pasando, o sea, ahora estoy, los cambios a partir de la identidad el territorio, la soberanía, todo lo que se está moviendo en mi universo individual, familiar y hasta en el colectivo. Porque ayer hablaba con una consultora y me dice: Thais, vos justo vas a hablar con Pablo Almazán de la identidad, del destino. Vos viste todo lo que está pasando, me dice, por el mundial, ¿no? Inglaterra, Argentina, todo lo que pasó con las Malvinas, la soberanía. Mañana España con Argentina. Y yo decía sí, pero además eso está en mi historia, le digo, en mi proyecto y sentido. Yo nací en Río Grande en el 83, mi mamá pasó Malvinas. O sea, todo se está activando, estas memorias. Y hasta yo pensaba, vos mirás los posteos en las redes y voy a esto, no, mirá si no estamos pulsados por los dolores que enseguida hasta un partido de fútbol de un Inglaterra-Argentina, de una España-Argentina, Nos activa desde ahí un posteo en función de esta polaridad o de la otra, porque ese dolor sigue vivo. Y esto se está todo el tiempo en la actualización de un dolor, y eso somos. Ahora, yo lo puedo mirar eso como una casualidad. Oh, mira qué casualidad. O puedo decir, ¿por qué estoy creando esto otra vez?
Mira, tengo algo tan categórico, tan hermoso, con Lucre. Atendimos una vez a un excombatiente de Malvinas y cuando llegó el momento de Relic Scenes apareció en las imágenes inglesas acá en Buenos Aires. Eso te explica todo, eso te explica todo. Es decir, ¿qué estoy haciendo acá? Lo que ya hiciste, pero en una nueva versión, en una nueva, viendo lo que quedó por hacer ahí, viendo Sí, es eso. Siempre es la puesta en escena una vez más de algo que ocurrió, que quedó. Mira, me acuerdo que hubo un terremoto en México que se produjo en el mismo momento que era aniversario y las personas estaban reunidas rememorando el terremoto de México. Y ahí ocurrió un nuevo terremoto de México, ¿no? Uno dice, bueno, casualidad. Tenemos esa palabra casualidad que es una de las autotrampas que nos ponemos. La experiencia humana es impresionante como de repente hay una película que se llama Inception, ¿no? El origen, que creo que se llama Saito, un chino No me acuerdo si es él u otro que dice implantar una idea en una persona no tiene fin, no tiene fin. Y yo creo que la idea de la idea de la casualidad, yo siempre la comparo con el hecho de agarrar un reloj perfecto que se llama humanidad, se llama creación, se llama universo. Y la palabra casualidad es como en esa serie de engranajes tan perfectos que todos están relacionados con todos Decir casualidad es agarrar un engranaje suelto y tirarlo ahí adentro. Y no es posible, la casualidad no tiene lugar en un universo sincrónico. Pero está tan, tan instalada que es de las palabras que hasta a un consultor en bioexistencia le sale como muletilla. ¡Qué casualidad me tocó! Me tocó tal día, ¡qué buena suerte! Porque forma parte de nuestra dualidad y de nuestra manera de ser. Pero cuando vos empezás a A ver, que absolutamente nada era casual, ni el nombre de la persona que tenés adelante, ni la fecha en que ocurrió, ni las circunstancias que estaban pasando ahí. Pues te das cuenta que te empieza, cuando te empieza a surgir la pregunta que dijiste recién, ¿qué es la realidad? Es porque vas bien, porque vas bien, y nadie, y nadie te convence, nadie te dice no, estamos en una conspiración, somos parte de un experimento. No. Hasta esas cosas somos capaces de crear con tal de renunciar a la responsabilidad sobre nosotros mismos. No, me pasa lo que me pasa porque soy víctima de un experimento, un experimento que está haciendo alguien superior, no sé, esas cosas. Cuando vos te pones realmente el mazo de Thor, lo agarrás y vas para adelante en tu vida, es como un juego en el que aparece una escena, vos decís, a ver, ¿de dónde salió? Ah, salió de acá. ¿Y qué emociones me guardé acá? Ahí está este y esta. Voy con un consultor, las encuentro, las expreso, largo, fumo, despejado este nivel. Sigamos, ¿no? Aparece algo acá. ¿Qué es esto? ¿Dónde lo creé? Acá. Vamos a buscar qué pasó acá. Libero las emociones, pum, se corrió. Y voy tomando conciencia de quién soy. Ah, por eso estoy acá, por lo que me ocurrió acá. Mirá lo que me había quedado, lo entendí y cambió tal área de mi realidad. Ahora entendí esto y cambió tal área de mi realidad. Y cuando empieza a suceder, suceder, suceder, hay un día que parás y decís, espera, ¿Qué es la realidad? ¿Cómo que todos están cambiando? ¿Cómo que todo está cambiando? ¿Cómo que yo solo fui ahí con un consultor, cambié eso y todos, todos cambiaron? Todo y todos.
Y que empiezan a jugar a mi favor, porque eso es inmenso también. Empiezan a jugar a mi favor. Eso que vos creías que era un enemigo, que te la hacía difícil, empieza a jugar a tu favor, a mi favor. Y ahí tenés la certeza y la confirmación.
Sí, estás muy bien ubicada, Taiz. Todo lo que estás diciendo es tal cual así. Por eso yo le digo a las personas: Pablo, estoy de vuelta ante— mira, la persona se llama igual, sí, pero esta vez el nombre es el mismo y puede que la actitud sea absolutamente al revés. Vos hiciste el trabajo que habías hecho y al tiempo me dicen: sabés que sí, que esta vez Esta persona venía para ayudarme, terminamos hablando, terminó siendo mi socio, terminó siendo... y justo se llamaba igual que aquel drama y todo. Sí, pero lo trabajaste. Aparece el actor y te dice, esta vez es como Terminator que dice, cuando Schwarzenegger dice: bueno, estoy dispuesto a hacer la nueva película, pero no quiero ser el malo de vuelta, esta vez quiero ser el bueno. Es parecido a eso, es parecido a eso, es el mismo actor pero esta vez en otro papel, en otro papel, y el que trabajó fuiste vos. El actor lo quiere decir, no solo que vos creaste al bueno, vos creaste al malo. Pero eso hay que explicarlo bien porque las personas dicen: ah bueno, si yo lo creé al malo, namasté, gracias. No, no funciona así. Vos creaste al malo para ir a encontrarte verdaderamente con lo que sentiste con ese malo y qué te ocurrió ahí, y expresar lo que te ocurrió ahí, vivir la experiencia en modo alfa para retornar, para que tu historia se cuente a sí misma como en aquel caso reaccionaste como alfa, no como sometido. Así que en tu inconsciente está ese mandato. O sea, donde yo era sometido, ahora no soy sometido, porque el inconsciente funciona así. Vos le podés borrar y escribir arriba. El inconsciente no se pregunta lo que se pregunta el consciente. El consciente se acuerda de las dos cosas. Me acuerdo que allá me habían golpeado, y ahora me acuerdo que me habían golpeado y que yo fui a esa escena y ahora golpeé yo, por ejemplo. Y como el consciente cree eso, cree que es un engaño. No, el inconsciente no funciona así. El inconsciente funciona, como lo explico en los libros, como un programa de computadora. Vos vas, borrás, escribís y se ejecuta el nuevo programa. Pero el programador sabe y se acuerda que antes había una cosa y que ahora hay otra. Pero el programa no, el programa ejecuta. Y el inconsciente es el programa. El inconsciente es el programa.
Exactamente. Bueno. Ya que empezaste a hablar de esto, que también lo trabajaste en este libro, también hermoso, todos, todos, contar un poco la diferencia, que qué es la personalidad, es nuestra parte consciente, y nuestra identidad, cómo juega eso en el día a día, desde dónde nos vamos conociendo, cuál es la profundidad del conocerme, quién soy, desde dónde lo logro eso.
Sí, viste, cuando Por ahí hay personas que hablan muy rápido, o que en un video de YouTube vos estás viendo algo que te interesa y decís, che, qué tema interesante, pero por ahí la persona habla rápido. A mí me pasa a veces que hablo rápido en los videos, y vos tenés la posibilidad de ponerlo en 0.75 y bajarle la velocidad. A ver, quiero entender esto, por lo tanto le bajo la velocidad. Bueno, eso es encarnar. Encarnar es bajarla, poder desplegar con noción de antes y después un montón de datos para poder vivirlos, para poder ejercer energéticamente las polaridades que producen esas combinaciones de datos. Una cosa es los datos, si todos son datos sueltos, y otra cosa poder armar un escenario con datos a los cuales yo les voy a dar existencia cargándoles como una pila de batería que surge de la relación que yo y de lo que me provocó cada uno de esos datos. Cuando las personas mueren o tienen una experiencia cercana a la muerte, todas dicen: pude sentir todo lo que yo le provoqué a los demás y pude sentir todo lo que yo había vivido y mis dolores, todo lo viví. Rápidamente, todo como cuando le decís a la IA, léeme este libro, y te dice, ya lo leí, ¿no? Es esa velocidad. Vos te das cuenta que tomás un paquete de datos y eso es, a ver, identidad es, le llamamos identidad al conjunto de datos que tomamos, o que que se conjugaron para generar la necesidad. No hay persona, acá hay datos. Estos datos tienen un potencial suficiente como para crear un avatar que los viva, digamos. Eso se le llama karma. Cuando las fuerzas de lo que llamamos pasado quedaron con carga de un lado, no neutrales. Todos los paquetes que quedaron con carga de un lado tienen carga. ¿Cuánta carga? La suficiente para crear fractales de lo que ocurrió acá para poder comprender lo que pasó acá. ¿Y qué significa comprender? En la experiencia humana Comprender significa cuáles de esos hechos ayudan a la continuidad biológica y cuáles de esos hechos no. Es así de simple. No es que en estos hechos la finalidad es comprender. Sí, es comprender otras cosas, pero en el modo biológico, y acá vuelvo a lo primero que dijimos hoy, lo que vos tenés que hallar en esos datos es el paquete de cosas que llevarían hacia el mal o la muerte, digamos. ¿A qué le llamamos mal en biología? A morir. Biología es una dualidad vida-muerte. Entonces, todo lo que haga al desamparo, al desarraigo, a la pérdida de territorio, la pérdida económica, la soledad, el hambre, la violencia, todo eso tiene un código. Y tenemos la autofortuna de haber podido desarrollar a lo largo de la evolución de la evolución, campos energéticos que llamamos emociones. Si no, no podríamos distinguir lo que nos está haciendo bien y nos está haciendo mal. Hay cosas que nos provocan placer, felicidad, y que no quiere decir que estén bien, después eso es otro análisis, pero hay cosas que sí nos provocan, dado que dudo de estas, porque me puede estar provocando placer una droga o el cigarrillo, o me puede estar provocando placer una adicción, o un sadismo, si tengo algún trastorno. Pero sin duda que lo que no me provoca placer, lo que me provoca malestar, eso lo tengo que trabajar. Por eso la bioexistencia parece masoquista, la propuesta, porque siempre está buscando lo que está mal para trabajarlo. No, es que vos no sabés lo que ocurre cuando sacaste una cosita y la trabajaste, cuánto gana este lado del placer y de la belleza. No es que No es que lo haces porque— es como decir: bueno, me voy a abrigar y voy a pasar un poco de frío porque a la mañana voy a pescar el mejor pez. Es una cosa así, es decir, hay una parte de ir a buscar lo que no me gusta ir a buscar, pero la recompensa es tan grande que me volví un buscador de esto. Me volví un buscador de esto, ¿no? Es una recompensa tan, tan hermosa, tan grande, que bueno, la bioexistencia lo que encuentra es que en todos los dolores Hay códigos de esta identidad que hizo que emerja una experiencia humana. La identidad es anterior a la experiencia humana. La identidad es el conjunto de datos que puedes llamar alma, que tuvieron la fuerza suficiente para crear una necesidad biológica, porque es el lugar donde comprendes cada uno de los datos porque los vas poniendo de a uno. Es ahí a donde el video se pone más lento. Yo voy a ir desplegando datos porque así los voy a poder entender aún y voy a poder vivir la vivencia, y me voy a llevar ese paquete de datos, lo vuelvo a entregar, de ahí se vuelve a dar, se vuelve a dar cartas, digamos, y se generan nuevos campos o identidades que vienen a continuar con lo que sigue estando en un estado de polaridad de mayor a menor. Va a tender a repetirse más lo que tiene mayor polaridad, mayor dolor, digamos, más alejamiento del centro. Y dentro de ese paquete después hay otros subpaquetitos, pero los más grandes son los dolores más grandes. Es cierto eso, no, no es, no es una cuestión de castigo. Por eso el karma se lo confunde con lo malo, y no, el karma es justamente esa fuerza, la fuerza creadora, es el impulso de la no neutralidad que necesita materializarse y crear versiones más secuenciales, es decir, primero esto, después esto, después esto. En la totalidad no hay secuencialidad, no hay tiempo, entonces no puede haber secuencialidad. Acá sí, y te permite, y es maravilloso el juego humano. El que lo vive como castigo es porque no trabajó lo suficiente dentro. El que trabajó adentro empieza a disfrutar del juego como juego. La vida se convierte en un juego creador consciente.
Sí, y que en ese juego de trabajarte en lo profundo y de transformar tu identidad vas liberando limitaciones y conectándote con potencialidades, porque ese es el punto, es dinámico, no es que vos llegaste a un punto y decís bueno, no, o sea, es constante, y lo que yo creía que iba a ser mi destino es otro, vuelvo a trabajar adentro y es otro, o sea, no No hay límites, es infinito.
Es que siempre estás en tu destino y todos los días lo modificas. Hoy estás, todo lo que hiciste te trajo aquí, este es tu destino, llegaste al destino de este pasado, pero hoy vas a hacer algo que te va a llevar a un nuevo destino y hay una clave muy importante en la relación con el tiempo, yo lo explico en "Yo Bebé" en un video que se llama El tiempo Cronos y el tiempo Kairos. Y es que el que deja que las cosas sucedan automáticamente entra en el destino, entendiendo a destino como todo lo que quedó sin trabajarse y va a salir. Porque eso lo dijo Jung clarísimo, ¿no? Dijo: más importante que imaginarse figuras de luz, metete adentro tuyo y fíjate lo que pasó, porque eso es tu destino y vos lo vas a llamar mala suerte, vos lo vas a llamar destino a eso. Pero en realidad es lo que quedó sin trabajar. En cambio, cuando vos te pones a trabajar, automáticamente le estás diciendo a esa orden de que se repitan las cosas. Si vos estás adentro como una media suelta en el segarropas, estás así pegándote golpes por todos lados. En cambio, cuando vos tomás las riendas de tu destino, es cuando vos te pones a accionar y a buscar los patrones de lo que llamamos destino y los empezás a Abrir, ver lo que había dentro. Ah, esto no, esto no va, esto lo tengo que sacar. Ah, mirá, por esto no puedo tener la pareja que quiero, es porque a mi abuela murió el esposo justo el día que se iba a casar. Ah, por esto no puedo tener hijos, porque acá murió esta tía justo que se llama como yo. Ah, por esto no puedo tener dinero, me llamo igual que el abuelo de mi mamá, que llegaba borracho a la casa y te traía mucho dinero. Ah, es esto, ah, esta es la identidad estos son los dolores que me trajeron acá. Voy entendiendo, sí vas entendiendo. Entonces llega el hijo, llega la pareja, llega ese dinero que no llegaba. Sos vos con vos. Uno es la, ¿cómo se llama esta? No me acuerdo, Tinder, no. Uno es la plataforma de novios, uno es la nurserie, uno es la casa de la moneda, uno es todo. Es todo, pero cuesta mucho, y acepto que cueste mucho, renunciar al formato anterior. Porque creer que el otro existe también es como un pedido de ir al banco de suplentes un rato, me cansé de jugar, quiero ponerme afuera. Entonces uno crea, tenemos los campos para eso, digamos, cuando queremos renunciar, enseguidita, vos mirás por un costado y podés encontrar un grupo de quejosos. Y de gente que le echa la culpa, y que esto es una estafa, y que esto me hacen tal cosa, y que tal otra. Y cuando vos no encontrás a veces lo que estás buscando, esos entornos te proveen el alivio de, uy, hay otros como yo, no voy a quedar, no voy a quedar descalificado, me voy a ir, me voy a, me quejo, me quejo con ellos, y por lo menos entre todos juntos siento que tengo un lugar de resguardo por no lograrlo. Lo que propone la bioexistencia consciente es que sí, y esto desde Ramón, en cuanto a la economía, hasta la fertilidad o todo, lo que propone la bioexistencia consciente es: no, vos lo que tenés que ver es en conciencia con un sentido. La biología te obliga a ver el sentido, a ver qué pasa después de este grupo de quejosos y qué pasa después del grupo de no quejosos. Cuál es ese experimento, qué ocurre más adelante, qué pasó con los quejosos. Perecieron, síntomas, muerte más temprana, obesidad, diabetes, malas relaciones, malas relaciones con los hijos, adicciones. ¿Qué ocurre con el grupo de los que no se quejaron, los que siguieron intentándolo en sí? Mayor bienestar, mayor abundancia, son los líderes de equipo, los líderes de sí mismos, los que salen adelante, los que cuidan su salud, los que proponen cosas buenas a la Tierra, los que nunca le van a echar la culpa a otro, y se van a tomar a sí mismos y van a seguir. Entonces, vos decís: "Ah, ok, entonces esto era un engaño". Sí, sí, te iba a promover bienestar como te lo puede proveer un calmante o te lo puede proveer una droga, en un momento, que te va a hacer mal después. Después es una cosa terapéutica pero que si seguís ahí te va a hacer mal, ok. Entonces, fijate el resultado de lo que pasa con estos grupos, Y fíjate qué vas a hacer vos, buenísimo, el que si bien no hay libre albedrío, vas a estar acá parado y vas a poder ver cuánto refugio te provee eso y cuán dispuesto estás vos a no quiero pensar lo que viene después, yo solamente quiero estar ahora. Muchas veces ahí surge la frase "hay que vivir el ahora", "no, no, hay que soltar todo y vivir el ahora", me voy con el grupo de quejosos y me pongo a vivir el ahora, Claro, porque mejor no mirar qué pasa en el largo plazo si me sumo a la crítica, el enojo, la culpa es del otro, y el mundo es injusto, y hay una confabulación, y nos quieren dominar. No, hasta que decís, che, sos la unidad, sos todo, no hay nada por sobre la unidad. Si hay alguien que está confabulando entonces contra vos, ¿quién es? Si hay alguien que te está me está controlando? ¿Quién es? Si alguien que te está dominando, ¿quién es? Si soy la unidad. Pero a veces las situaciones de la vida son tan agotadoras, que pueden resultar tan agotadoras, sobre todo cuando uno no trabaja en sí mismo, que uno termina probablemente cayendo en esos placebos. Lo que tienen es que no resisten ninguno la prueba del largo plazo. Y lo importante para la naturaleza es el largo plazo, es el largo plazo. No, no, el grupo placebo puede que, pero después lo encontrás diseminado. ¿Y qué fue de la vida de Carlitos y de fulanito? No, esto murió, este está en tal cosa, este se vive quejando, este— vos te das cuenta que no quedó nada de eso, que nos habíamos juntado desde un dolor. Y en cambio, cuando vos te fijás, los que siguen trabajando en sí incansablemente, como su vida ahora es él o es él, no son creaciones mías para que yo vea lo que me pasaría. Si tomo esta dirección o tomo esta dirección. Entonces ahí también la bioexistencia consciente te dice: hacé como la naturaleza. Fijate qué le ocurrió a cada árbol que se quedó chiquito y quejándose que los otros le robaban la luz y que le robaban los nutrientes. ¿Qué le pasó a ese árbol? Murió. Y los otros, y ahí van creciendo, compitiendo entre ellos y creciendo y teniendo una relación en sus raíces y compartiéndose los nutrientes, pero todos Todos van creciendo, ¿no? La naturaleza te manda eso por todos lados.
Sí, no, mire, recién acabo de ver la hora, Pablo, el tiempo. Dijo, no me di cuenta que lo pasamos, pero no quería, no quería terminar sin decir dos cosas. Primero, que se viene la gira patagónica de la bioexistencia consciente a través de un embajador, un consultor de la hostia, que va a venir acá a Neuquén en septiembre, el viernes 4 de septiembre, al Salón Blanco de Amu. Va a venir acá a Neuquén a traer todo esto que estuvimos hablando acá y más. Así que para todos los neuquinos que estén acá y que quieran participar, ese día va a ser inmenso. Vamos a hablar, por supuesto, de síntomas, de la economía, de todo lo que estuvimos hablando acá, desde el show creador. Y esta gira va a seguir Porque el sábado 5 va a ser en General Roca, el sábado 12 va a ser en Bariloche, el domingo 13 va a ser en Villa Langostura y el sábado 19 va a ser en San Martín de los Andes. Así que para mí es un honorazo inmenso.
Hermoso que vaya Adri. Ayer o antes de ayer me mandaba una foto entrando al gimnasio y hablábamos de nada, de la belleza de la vida. Y que vaya Adri al faro, en este momento es el faro, eso está, es así, Eukén es faro y va a ser faro. Y que vaya ahí, nuevamente, yo he ido a esos lugares a llevar la bioexistencia al anciente, pero que vaya esta nueva ola, embajadores ahora, a decir sí ocurrió, ocurrió lo que proponíamos acá, aquí vengo como embajador, creció la institución, están los embajadores y que ustedes los los acompañen a los embajadores, realmente que se sumen a esta gesta de Adri ahí llevando a la Patagonia a la bioexistencia, es un honorazo, un honorazo. La verdad que me pongo en la piel de Adri y me da mucho placer, mucha alegría que esté ahí. Son lugares muy, muy importantes que sería bueno que la gente, el que lo sienta, se sume y vea lo que sucede ahí, por qué es que la gente se suma desde tantas ramas, de tantos lugares del mundo. Yo siempre cuento, en India subimos 8 vídeos nada más en inglés en el canal de YouTube y con 8 vídeos se generó la mitad de los suscriptores Es decir, en Humano Puente en español creo que habrá 1000 vídeos, hay 64.000 seguidores más o menos, 65.000. En India, 8 vídeos, 33.000 seguidores. O sea, como, y ahí paramos, dijimos, bueno, India es algo que después tenemos que ver. Pero entonces, cuando vos ves la fuerza que tiene la bioexistencia consciente y cómo resuena en distintos lugares. Yo le digo a la gente que si puede, si lo siente, que se acerque, que trate de averiguar en qué lugares del sur va a estar Adri. Y lo mismo consulten las actividades de todos los embajadores, porque también están en el norte, están en el exterior de Argentina, y que traten de acercarse. También los comunicadores dan charlas introductorias para los que se quieren sumar. Es un camino maravilloso y una actividad hermosa. Los consultores Tienen una vida maravillosa. Y dejadme, Thais, que le cuente a la gente, que siempre que me invitan agradezco. Lo primero, cuando me pongas como colaborador, no me etiquetes aparte, poneme solo como colaborador, porque si no se anulan las cosas y no me aparece para darle OK. Y lo segundo, para todo el que te quiera contactar, sos Thais Raba, que además se escribe distinto, pero Thais, Charles Thais, fue muy importante en mi vida cuando precisamente los antecedentes de esto. Yo tenía mi empresa de paisajismo y admiraba mucho la obra de Carlos Thays, que fue el que diseñó los Bosques de Palermo y un montón de lugares muy importantes, no solo de Argentina, que lo habían traído de Inglaterra. Y yo cuando vi que Thays me iba a entrevistar, puse el limonero atrás y veo que vos aparecés con unas plantas atrás y digo, bueno, qué lindo. Sí, sí, qué lindo eso. Bueno, que sos consultora certificada, que te reunís con nosotros cada 15 días a a seguir puliendo y avanzando en esto, y que todos los que quieran buscarte como consultora te encuentran en el listado de consultores certificados de Humano Puente. Y que esto es thais.rava, ahí está tu perfil para que te contacten si quieren ir a través de la consulta por una vida en paz, salud, abundancia y felicidad, que ahí está Thais para recibirlos.
Gracias, Pablo Almazán. Otra cosita más, se viene la convención de medicina y Veo que el martes 21 de julio, de 9 a 17 horas.
De 9 a 17 horas. Ya creo que los inscriptos ya están recibiendo el instructivo para sumarse. Así que sí, nos volvemos a encontrar. Es la tercera edición de la Convención de Medicina y Bioexistencia, un lugar donde son invitados todos los que vienen del mundo de la medicina y también los consultores que vienen del mundo de la medicina, que son un montón. Bueno, los que se quieran sumar, nos encontramos el el martes ahí. Así que gracias, gracias por recordarlo. Todo lo que quieran ver, se meten a la página Omar Puente, hay un formulario de contacto también. No encuentro lo que estoy buscando, formulario de contacto. Hola, soy fulano, necesito información de esto. Y ahí le envían toda la información.
Bueno, gracias, hermoso, hermoso. Gracias por este tiempo. Gracias a todos los consultores, consultantes y personas que van a ver también este video después. Gracias a todos. Que tengan un hermoso fin de semana. Saludos a tu mamá, su cumpleaños.
Y feliz cumple pasado mañana, feliz cumpleaños. Gracias, Thais, gracias.
Un honor haberte, haber pasado este tiempo acá con vos y con todos. Igualmente.
Gracias. Abrazo a todos.
Nos vemos en el PAC. Dale, chau, chau.