PATERNIDAD, CONSCIENCIA Y LEGADO - Pablo Almazán Enqui Torre

17 Jul 2026 · 64 min
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HUMANO PUENTE PODCAST

17 Jul 2026 · 64 min

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Pablo Almazán and Encarnación Torre discuss why forgiveness and medication alone don't create lasting wellbeing, proposing instead "conscious bioexistence" as a path combining inner work and bioassisted tools. Mental health is projected to surpass all other diseases by 2030, and Carla shares how she healed autism, sensory disorders, and breast cancer through this approach.

Chapters

  1. Hola Enki, querida, ¿cómo te va?

  2. ¿Qué te puedo decir, Pablo?

  3. Más que lindo.

  4. Qué lindo.

  5. Y qué lindo que me llames para este tema, Enki. Gracias por la invitación, un honor. Ahí vi, tenés más de 1000 publicaciones hechas, muy bien. Te felicito, te felicito.

  6. Me hice un autodesafío hace un tiempito atrás con 100 videítos, uno por día. Muchos trabajitos que venimos haciendo desde Yo Bebé. Lo cual es una maravilla. Y como te dije en el mail y como le comenté a Cami cuando te invitaba, estoy haciendo vivos con mis colegas, compañeros varones. En el mes de junio lo pensé primero en honrar a mi padre, que estoy trabajando muy potentemente con esa relación. Y como decía recién al principio, ¿no? ¿Cuántas cosas, cuántas cosas heredamos de papá y no lo sabemos? Y gracias a esto que creaste junto a Lucrecia, siendo padre de la bioexistencia consciente, ¿no? Hoy te tengo preparado algunas preguntitas que hablan desde donde nos has ido enseñando, desde economía, todas estas cosas que heredamos de papá y que no nos damos cuenta hasta que no hacemos un camino como el que estamos haciendo. Así que lo cual agradezco profundamente y Hasta voy a llorar porque hasta mi hija está en este vivo.

  7. Wow, qué lindo.

  8. Primera vez que alguien de mi familia está en el vivo. Siempre escuchan después, me escuchan porque me acompañan un montón, pero que esté también mi hija habla de cuánto estoy modificando mi realidad, lo cual me siento orgullosa de mí, la verdad.

  9. Qué bueno, qué bueno, te felicito. Es un tema re lindo, re lindo para hablar largo, como siempre. Y que no va a alcanzar, ¿no? Porque hablar de una de las dos mitades energéticas, digamos, de este juego dual del padre y la madre, la energía del agua, la energía femenina, energía masculina, puede haber charla, puede haber cursos y cursos, y nos vamos a quedar cortos siempre, ¿no? Pero este tema de la paternidad que vos convocás el ser padre, me parece que la mejor manera para no distorsionarlo, yo cuando busco tratar de correrme de mis egos, ¿no? Culturales, actuales, mi rol de padre con mis hijos, me es imposible ser objetivo y neutral con mis hijos porque tengo órdenes biológicas con respecto a mis hijos a las cuales yo pertenezco, entonces me trato de ir para atrás y para atrás y Y me agarro de lo primario, es decir, la energía del hombre, del padre, es la energía que está relacionada con el sol. Y el sol, históricamente, desde las ceremonias de los pueblos primarios, ancestrales, originarios, no solo de acá sino de todo el mundo, vos mirás las alineaciones de un montón de pirámides, de templos, de cosas que están justamente calibradas y puestas en ángulo para recibir al sol en lo que acá sería el Inti Raymi, en otros lados en la Navidad. Es decir, tenemos una cultura de veneración al sol y a esa energía paterna que no es casual. ¿Qué hacía el sol cuando empezaba a aumentar? El sol empezaba, primero había más días. Si había más días, podíamos cazar más o caminar más y recolectar más, porque teníamos más tiempo de día, podíamos caminar, podíamos recorrer territorios, había mayor seguridad. Los ámbitos que no manejábamos, como la noche, que son los más peligrosos, duraban menos. Es decir, empezamos a relacionar desde el principio de los tiempos al padre con el proveedor, y se celebra en un montón de lugares, ¿no? El Inti Raymi o la Navidad. Que la gente por lo general no lo sabe, pero inclusive tener un padre o un hijo del padre que nace un 24 de diciembre en el hemisferio norte habla justamente del equinoccio, no del equinoccio del otro, de verano y de invierno. ¿Cómo es? Lo dijiste recién. El solsticio de verano y el solsticio de invierno. Tuvimos, tenemos eso, ¿no? Que la fuerza esa paterna hace que uno cuando encarna una situación de padre se sienta guiado por eso. Es decir, no es que es una cuestión machista o feminista el rol de padre y el rol de madre, sino que desde el momento que dejamos de ser bichos monocelulares y bichos que nos separamos y empezamos a tener que unirnos para que continúe la descendencia. Bueno, cada uno ejercía un rol. El rol materno, el rol del agua, el rol de la protección, el rol del brindar el alimento internamente porque había alguien que lo traía de afuera. Esa es la combinación del rol cazador del hombre con el rol femenino de la mujer que alimenta, que da, que protege, que resguarda. Pero el masculino relacionado con el sol tiene además el rol de guiar. Nos guiábamos con el sol, veíamos hacia dónde caminábamos, y a la noche aprendimos a caminar con las estrellas. Los navegantes aprendieron a usar las estrellas, pero el momento ideal era siempre el del sol. Después se aprendió a navegar con las estrellas. Entonces, el sol es guía, el sol siempre nos dijo, nos marcó dónde comenzaba y dónde terminaba nuestro período de actividad. Mientras estaba el rol paterno, mientras estaba la energía del sol, era el momento de la actividad. Es decir, todo eso hoy lo encarna un rol paterno, un arquetipo paterno. Es el guía, es el proveedor externo, es el cazador. Entonces, un padre, cuando todo está en orden, veamos, cuando las historias que somos no nos condicionaron demasiado, ejerce esos roles, digamos, está y ejerce esos roles. Después vienen las cuestiones transgeneracionales que pueden hacer inclusive que un padre abandone, se vaya, golpee, ¿no? Y todo ese tipo de cosas que sabemos que son por hechos que pasaron antes y que hacen que se empiecen a gestionar un montón de experiencias humanas para retornar al rol ideal. Hay un rol ideal marcado por el sol, por la luna, por el agua, por el fuego. Esos son los arquetipos, digamos, ideales. No han sido atravesados por la cultura, por las distorsiones de la crianza y todo eso que nos ha sucedido aquí en el ejercicio humano. Y te marcan un ideal, te marcan un ideal, no, el No tener sol no hace bien, tener mucho sol quema, hay un punto medio para eso. Lo mismo pasa con el agua, lo mismo pasa con la protección. Y acá nosotros tenemos, bueno, cosas que nos han pasado, que le pasaron a nuestros padres, a nuestros abuelos, y nos hemos corrido esos roles. Hoy un padre puede abandonar a un hijo y no sabe que lo hizo por amor, o el hijo no va a saber nunca que lo hizo por amor, porque hasta que entienda por qué ese padre se fue, por qué cometió un acto antibiológico. Entonces, no es un rol simple. El rol del padre y el rol de la madre son roles que implican la vida completa de uno. Y no hace falta tener hijos, eso que dijiste vos hace un rato. Eso que dijiste vos hace un rato es muy, muy importante, porque para paternar o maternar no hace falta que tengas hijos, porque Ahí viene el fondo más profundo de la bioexistencia. Ese rol que estás aprendiendo acá a llevar adelante con la menor incoherencia posible, en realidad es para que aprendas vos, para vos solo, para ningún otro hijo ni para nadie, lo que es el rol paterno. Y lo ejercés con tu realidad, vos paternás tu realidad. Vos paternás tu territorio, vos paternás a la humanidad entera. Es decir, como padre hacés aportes a la humanidad en coherencia o en incoherencia, no sé, cuidando, protegiendo, dando, diciéndole a tus hijos simbólicos, que son los que te rodean, tu realidad, que es capaz, que puede, que puede salir adelante, que lo va a lograr, que sea abundante, que todo se puede, como le digo yo a Ramón en el libro, ¿no? O puede ser un padre miedoso diciendo: todo sale mal, las cosas están mal, ¿no? Y después un hijo, digamos, ya sea biológico o alguien que se basó en vos o que se inspiró en vos, tiene que antes estar por debajo del cero. Para volver al cero tiene que desarmar todo eso que vos la desesperanza, la negatividad y todo eso que vos generás. Es decir, tu mundo te va a responder con ese mismo tono. Es decir, si vos sos una persona que cree que todo va a estar mal, que a tu hija humanidad, a tu hija tierra, a tu hija realidad, todo el tiempo estás diciéndole o sintiendo que no va a salir, que no va a funcionar, que todo está mal, que todos te engañan, que todo es una gran conspiración, tu creación de humanidad a la que has paternado te va a devolver eso, te va a permitir vivir en tu creencia de padre distorsionado. Entonces el arquetipo paterno te permite recuperar ese lugar y saber que hay algo que depende de vos, a quien tenés que inspirar, a quien tenés que envalentonar, a quien tenés que coachear para que vaya por eso que tiene que ir, para que sea buen cazador, para que cumpla los arquetipos primarios, los roles primarios que tiene el arquetipo del cazador o el de un padre, que son Lo primero, el sustento biológico, el alimento. Después, saber proteger a otros, proteger una familia, tener un territorio. Todas esas cosas, cuando previamente están mal barajadas a las personas que han recibido ese modelo de paternidad y a quienes brindan ese modelo de paternidad, la vida se les hace bastante difícil y el cuerpo lo marca y la realidad lo marca, ¿no?

  10. Exacto, exactamente. Y todo esto que decís justamente es lo que nosotros podemos abordar con la bioexistencia consciente, ¿no? Poder comprender a nuestros padres, ¿no? Estuvieran o no estuvieran en nuestras vidas, estuvieran de una manera, como decía al principio, que no nos gustara, pero podemos ir entendiendo a medida que nosotros vamos haciendo esta autoindagación, ¿no? Todavía sin llegar a sentirnos tal vez creadores de nuestra vida, ¿no? Que eso también es un montón más. Pero en ese proceso que vamos haciendo podemos ir comprendiendo esas partecitas que están tan guardadas en nuestro inconsciente, entendiendo esas distorsiones, tal como decías. Porque una cosa es cómo venimos desde la naturaleza, pero otra es cómo desde la cultura, desde las vivencias, desde las memorias ancestrales, fuimos distorsionando todo eso y esa distorsión nos trae acá a vivir cosas que no nos gustan, ¿no? Dolores, techos, techos económicos, ¿no? Por ejemplo, situaciones de impactos en nuestros vínculos con ese papá, ya sea que haya estado o no haya estado, y en esa capacidad que podemos tener para generar y sostener esa abundancia o no económica, ¿no? También, como vos bien decías recién. Y entonces, ¿cómo te parece que sabemos que con la Bioexistencia, no? Pero para que hoy a las personas que no conocen Bioexistencia, porque en realidad estos vivos, desde que los gesté, están ideados para aquellas personas que todavía no se animan hacer un proceso de consulta o porque les parece que es largo. Y muchas veces decimos, mira, yo por ejemplo empecé a mis 57 años, conocí la bioexistencia consciente, ¿no? Ya estoy caminando el octavo año, me ha costado algunas cosas un montón incorporarlas, pero aún así seguí insistiendo, insistiendo, insistiendo y sigo insistiendo, ¿no? Rompiendo capas a veces muy duras. Entonces la invitación es esa, por eso se llama como se llama este programa, que tampoco es casual. Fíjate que cuando te invité tampoco sabía en el número de programa que ibas a quedar, y es tan perfecto porque este es el programa número 44, y si lo sumamos es ese 8 del que habla la bioexistencia, ¿no? Traer el cielo a la tierra. Yo decía, es tan maravilloso, es tan perfecto todo, ¿no? Por eso creo que también estoy tan emocionada, porque he visto tantas cosas en crear este programa y crearlo y di a Pablo Almazán para que hoy, en este día tan particular, este, no, que no ha sido otro número de programa, ha sido este, este número de mi programa, no. Y digo, es maravilloso porque he cambiado todo el código de mi papá dentro mío. Entonces hoy estoy teniendo frente a mí un papá amoroso. No es que no fuera amoroso mi papá, pero estoy teniendo un papá abundante, un papá ¡Un papá que no tiene miedo! Yo tenía un papá que tenía mucho miedo. Sí, entonces un papá que no tiene miedo de salir y decir su verdad al mundo, ¿no? Eso es algo hermoso. Un papá con la mayor coherencia que puede tener a cada instante y que se sigue trabajando, así como lo hago yo, como lo hacen todos los colegas y como lo hacemos estos locos, como a veces decimos, ¿no? Estos raros que hacemos bioexistencia consciente y que lo vivimos de una manera tan profunda, ¿no? Entonces, dicho un poco esto, vos, ¿qué diferencia podrías comentarle a las personas que puede haber entre todas estas heridas que podemos haber heredado, no, como hijos, y lo que vamos a recibir, a vivir, y qué vamos a poder dejar, no, como decías recién, en ese universo que tengo acá en mi presente para poderlo ir modificando?

  11. Todo hecho que está en nuestra historia, como la bioexistencia consciente explica, si vos estás acá, hay un lado biológico que dice, bueno, no sé lo que pasó, pero vos estás acá, así que sin duda que a nivel biológico y solamente biológico, lo que pasó tiene que ser bueno. Si no, vos no habrías llegado acá. Vos estás acá, si había muertes antes, no sé, en tu mamá, en tu papá, antes de conocerse, vos no estabas acá. Entonces, mirá, yo no sé lo que le pasó a tu mamá, no sé qué cambiar, no sé qué le pasó a tu papá, no sé qué cambiar. Mirá si cambió algo y tu mamá habría muerto, vos no estarías acá. Entonces, dado que estás acá, hay un patrón que es el biológico que dice: todo lo que ha ocurrido hay que repetirlo. Ahora, dentro de todo lo que ha ocurrido, hay que repetirlo para que vos llegues acá biológicamente. Ok, pero ¿qué es lo que voy a cambiar si mi vida no me gusta? Bueno, eso lo vas a sentir, porque si bien lo biológico no lo voy a cambiar porque te trajo hasta acá, sí vas a llegar con una estructura determinada que es la que te va a marcar cuáles son las cosas que se pueden mejorar. Es decir, yo no Yo no puedo ir a cambiar eso de ahí, ¿ok? Eso solamente se cambia viviéndolo, no por opinión. Cuando uno lo vive, sabe identificar lo que no le gusta y eso es lo que hay que cambiar en uno. Como consecuencia va a cambiar mi mamá, va a cambiar mi papá y todo porque son el reflejo de quién yo soy ahora. Entonces, la bioexistencia consciente te permite entrar en esa dualidad, en esa paradoja de decir: Pero ¿y por qué me pasó todo esto? Bueno, simplemente para que vivas, ¿ok? Porque lo primero que hace falta para que puedas cambiar algo es que estés vivo. Y para que estés vivo yo necesito no cambiar nada de lo que hay allá, pero necesito que llegues acá y seas vos quien determina los me gusta y los no me gusta. La existencia consciente se basa en trabajar todo lo que no me gusta. Entonces, si dentro de eso hoy hablamos específicamente del padre, tenemos una cantidad de historias pero tan, tan grandes, tan contadas en el libro de Celia Kiah, tan contadas en los libros de BT Síntomas en general, Porque como dijimos, el padre es una de las dos mitades más grandes que venimos acá a ejercitar. Pero lo interesante acá es que el hecho de que vos hayas llegado biológicamente acá, uno dice, bueno, si llegué biológicamente acá, la evolución me dejó acá, se supone que tendría que estar todo bien y todo tendría que ser perfecto porque la evolución se encargó de arreglar todo. No. Vos sos la evolución, vos sos un eslabón de la evolución. Y así como los peces salían del agua cuando empezaron a ver que había bichitos en la orilla que se podían comer, y esos peces murieron, y las siguientes generaciones de peces fueron cambiando la piel y fueron cambiando el tipo de respiración y todo, y finalmente esas necesidades biológicas, esa impotencia de morir ahí en el intento, fueron haciendo nuevas generaciones, surgieron los anfibios y después surgieron los bichos terrestres. Bueno, cada una de tus cositas que sentís que tenés que mejorar o que no te gustan o que te hacen sufrir es igual. Es igual a cuando los peces salieron del agua y llevaron generaciones y generaciones y generaciones. Bueno, hoy no hace falta eso. Hoy, si vos te sabés mirar qué es lo que no te gusta, no necesitas generaciones y generaciones. Eso tiene la bioexistencia, te ahorra generaciones y generaciones. Pero Pablo, qué fuerte que digas eso. ¿Cómo podés asegurar que ahorras generaciones y generaciones? Porque cuando viene la gente a consulta, por ejemplo, porque un padre se lleva mal con el hijo y viene a ver acá por qué, porque un padre abandonó el hijo y el hijo viene acá a saber por qué, nosotros nos damos cuenta porque empezamos a recorrer primero la vida contemporánea de este hijo, que nos va a dar datos de quién fue, qué pasó ya en la historia. Después vamos a la panza de la madre y la madre tiene una historia perfecta relacionada con este padre que no estuvo. No, es decir, se buscó un esposo que cuando nazca el hijo, el esposo se iba a ir. Entonces ya la historia es perfecta para el hijo que viene a consulta, para la madre de este hijo que no viene a consulta, pero el hijo la va a trabajar, y para ese padre que se fue. Lo que viene acá a descubrir el hijo es: a mí mi historia me causa dolor, sabiendo que todo tiene que tener un origen, porque todo— a ver, esto lo voy a decir más despacio— dado que todo tendría que ir para el lado óptimo biológico, por ejemplo, el padre tiene que cazar, proteger, proteger del exterior, guiar, y la madre tiene que alimentar, tiene que proteger en lo interior, tiene que proteger a los hijos, tiene que tener más relación con la manada. Muy bien, si eso es lo óptimo para el avance biológico, ¿por qué mi historia es una historia donde lo óptimo para el balance biológico se corrió, algo pasó que en mi caso, dice este joven que va a consulta, en mi caso yo entiendo que lo mejor para la biología es que el padre no esté. Entonces, en algún lugar yo tengo que ir a buscar qué pasó que se llegó a la conclusión de que era mejor que el padre no esté para la continuidad de la especie. ¡Guau! O sea, ¿es mejor no tener guía, no tener protección, no tener alimento cazado en el exterior? ¡Wow! ¡Qué fuerte! ¿Qué habrá pasado? Entonces uno cuando va y viaja empieza a ir, no son las emociones actuales que son las que te abren los planos de las emociones posteriores, por eso yo digo que el camino completo no es ir al transgeneracional, que sí, vos vas al transgeneracional y encontrás las cosas o constelás o haces alguna cosa y vos encontrás eso, pero como todavía no identificaste esos patrones adentro tuyo, en tus emociones, eso queda como bloqueado, no terminás de destrabarlo. En cambio, cuando vos empezás desde vos, desde tu presente, encontrando todo lo que te provocó eso en la vida, tus broncas, tu ira, todo, cuando llegás allá, vos te vas a dar cuenta que aquel padre que sufrió algo en su infancia tan grande que resolvió que era mejor no estar para un hijo, por ejemplo, un padre fue golpeado, un padre fue abusado, un padre fue torturado, un padre vio cómo los padres se golpeaban, un padre vio cómo se golpeaba o se abusaba de un hijo. Ese padre, cuando es padre, en su inconsciente tiene grabado: es mejor que el padre no esté para que el hijo crezca bien. El padre lo que tiene grabado en su inconsciente es: para mí, mi mayor deseo hubiera sido que mi padre no esté. Y entonces cumple el deseo en el hijo, y el hijo llega acá y ve que todos los demás amiguitos tienen padre y él no. Y dice: qué injusta es la vida, ¿no? Y todo eso. Pero cuando esta persona viene a consulta, hacemos todo el recorrido de sus emociones hasta que ve lo que pasó allá, lo que le pasó a su papá, OK, y entiende y comprende, ahí incorpora y retoma la lógica sin distorsión de, o con una menor distorsión, siempre va a haber distorsión, con una menor distorsión de los motivos por los cuales él no tuvo papá. Entonces puede ejercer él una paternidad más en coherencia. Hay muchas personas que no tuvieron padre, ¿ok? Por ejemplo, mi abuelo no tuvo papá y crió a sus 6 hijos, ¿ok? Algunos de ellos, como mi padre, recibieron mucha violencia, ¿ok? Y ese es el ciclo. Mi papá tiene cicatrices, hoy tiene 87 años, tiene cicatrices de sus 4 años. Entonces eso es fuerte. Entonces, para que no ocurran esas cosas, porque acá hubo un padre que faltó y acá hay un padre que tiene que repetir los conflictos, yo te podría decir, yo ya sé que después averigüé quién era el padre de mi abuelo, pero si yo no lo hubiera averiguado y alguien me decía, Pablo, ¿qué sabés de tu bisabuelo? Mira, sé que es alguien que vivió mucha violencia. Porque se alejó de mi abuelo, es decir, no estuvo para mi abuelo, para no inconscientemente no repetir eso. Pero, ¿qué hizo mi abuelo abajo? Fue violento. Ah, eso es lo que quedó pendiente arriba. Entonces, seguro que su bisabuelo vivió violencia. Y yo en Reorixim fui a ese bisabuelo niño, y sí, la vida era de mucha opresión, muy violenta, muy religiosa, muy fuerte, una madre sometida. Entonces, al fin y al cabo, Todo ese ciclo de padres, el que estuvo de más, el que golpeó, el que no estuvo, el que abusó, al único que le provocan algo es al que está acá. Claro, si yo odio a mi padre y no lo vi más, no, y odio a mi padre, mi padre se supone que no se entera, o sea, no afecta a mi padre, me afecta a mí odiar. Si yo odio al vecino, me afecta a mí. Si yo tengo ira o envidia o bronca por algo, no afecta a ese algo, me afecta a mí. Entonces, la bioexistencia lo que propone es que por primera vez te ocupes de vos, de tu sufrimiento, y vayas a ver si existe. No a comprender, a perdonar, no, no, eso no sirve. Perdonar a otro no sirve, comprobado, lo digo yo en un video que grabé hace poquitos días en Genua, se llama "El cielo y el infierno". Que es un vídeo, me parece que de los mejores que va a haber en la historia de Genua. Lo digo de corazón, espero que, espero que todos los que vean ese vídeo lo guarden y cada tanto lo vuelvan a ver, porque tiene una exigencia al que quiere sanar su vida bastante comprometedora, digamos, ¿no? Es, vos querés sanar tu vida, bueno, mirá esto. "Mirá esto, no te quedes sin mirar esto". Pero digo, una persona que realmente reconoce "sí, la verdad que el que está sufriendo soy yo", se da cuenta que sanar es un acto de egoísmo y que al fin y al cabo, cuando descubra todo eso, va a agradecer el padre que tuvo y la madre que tuvo, cosa que no podés hacer forzado, no te sale decir "gracias mamá" y en el fondo tener una bronca. No. Vas a decir "wow, yo si no hubiera tenido esta madre, si no hubiera tenido este padre, yo hoy no podría estar comprendiendo lo que comprendo sobre la vida y lo que comprendo sobre mí, y cómo miro ahora a los hijos. Y ahora entiendo por qué no quise ser padre, por ejemplo. Ahora entiendo por qué, no sé, no me gustan los chicos. Ahora entiendo por qué. Y empezás a entender cosas de tu realidad, empezás a entender cosas, ¿no? De que te hacen. Yo siempre digo, a mí no me gustaba la idea de tener hijos. Quedé embarazado, digamos, con la mamá de mi hijo más grande a los 22 años míos, 16 de ella. Y ejercí mi paternidad y fue lo mejor que me pasó en la vida. Pero yo tenía como un rechazo a ser padre. Y después, con el tiempo, me di cuenta de que, claro, el hecho de ser padre me ponía en el lugar de los juzgados allá arriba. En mi clan, el papá de mi abuela materna no estuvo, el papá de mi abuelo paterno no estuvo, el papá de mi abuela paterna muere muy joven y ella en la adolescencia lo pierde. El papá de mi mamá murió muy joven. Es decir, los padres acá o se iban porque abandonaban o morían y abandonaban. Entonces, ser padre en mi clan no fue una tarea muy, muy simple. Es decir, no quería. ¿Por qué no quería ejercer mi paternidad? Porque no quería ser juzgado. Para mí, para mí, ser padre era igual a juicio, era igual a algo malo hiciste o algo malo vas a hacer. Entonces eso me impedía a mí el deseo neutral de ser padre. Yo decía: no, no quiero tener hijos. Claro, porque me metían, me ponían en la casilla de padre y ser padre en mi historia, como yo la traigo configurada, era un problema.

  12. Exacto. Y fíjate qué importante lo que decís, porque a ver, todo lo que yo siento, todo lo que yo pienso, todo lo que yo quiero hacer para mi vida Viene tomado de las historias que hubieron en las familias, de las familias que vengo, ¿sí? Están tomados en nuestro inconsciente y nosotros, como si fuera un ovillo de lana que está enredado, vamos tirando de a poquito, tal como vos decías, viendo la historia contemporánea, el útero, y así etapa por etapa. Por eso pareciera que es largo, pero no es para nada largo, porque vos pensá, yo en mi caso, Y vi 57 años con mucho sufrimiento, muchas cosas, ¿no? Hay varias cosas que dijiste que me parecen hiper geniales en el sentido de quien lo escuche después o quien no está en la bioexistencia pueda comprenderlo, porque yo también doy fe de todas esas cosas porque las he vivido, ¿no? Yo tampoco quería ser mamá y sin embargo me quedé embarazada a mis 19 años, recién casadita, ¿no? Porque era lo que se ordenaba y yo hasta mis 38 iba Así, totalmente leal al orden biológico. Esto lo vine a entender con la existencia consciente. Un simbronazo grande que me dio la vida desde todas las aristas posibles para decirme: a ver si te das cuenta de lo que estás haciendo". Fueron las que me hicieron ir en otros caminos, ¿no? En esa búsqueda espiritual y demás. ¿Y qué encontré en la búsqueda espiritual? Esto mismo que vos decías recién. Ah, no, no, perdonar, hay que perdonar, todo es luz, todo es blanco. No, para. Llegó un momento que eso tuvo un techo para mí también, ¿no? Y en esa búsqueda apareció la bioexistencia, donde empecé a comprender con profundidad que el perdón no sirve para nada. Para nada. Tal como vos lo decís.

  13. Sí sirve pedir disculpas, sí sirve el lo siento.

  14. Eso iba a decir. Sí sirve ir. O uno pedir disculpas por un moco que se mandó, ¿no?

  15. Que cuando analizás tu transgeneracional te das cuenta que también hiciste lo mejor que pudiste.

  16. Exacto. Sobre todo eso, disculparse uno mismo o perdonarse uno por aquello que desde esa inconsciencia, desde esa ignorancia de sí mismo, pudo hacer para comprenderse. Y la bioexistencia nos lleva a eso, a ese entendimiento de quiénes somos cada vez un poquito más profundo, para vivir cada vez también mejor, ¿no? Estos no me gustas, pasarlos a este lugar de mayor coherencia, de mayor sentido para la vida. Y eso también me lleva a un poquito lo próximo que te venía diciendo, ¿no? Todas esas heridas que creemos haber recibido, esto que decías, ¿no? Hay heridas visibles como la de tu papá y hay otras que son invisibles. ¿no? Muchas heridas. Un niño golpeado va a recibir, o un niño ninguneado todo el tiempo diciéndole que es un inservible, va a tener heridas muy profundas dentro de sí. Ya no pasa solo por la psiquis, sí, pasa por algo muy profundo, muy profundo. Y ahí estamos nosotros con la bioexistencia consciente y con vos, que sos el creador de esto, junto a esa Lucre maravillosa, que nos han traído a la tierra esta maravillosa filosofía, abordaje, forma de vida, no sé, todo, ¿no? Con cosas que tenemos a disposición todos los seres humanos. Mirar la naturaleza, mirar la evolución y mirar qué no nos gusta de nuestra vida para poder ir en búsqueda esa mejora continua, como la misma naturaleza, ¿no? Y cuando nos animamos, podemos salir al mundo de una manera totalmente distinta, sintiéndonos que realmente esa luz, ese brillo que podemos tener, lo podemos compartir con esos aparentes otros de la mejor manera, ¿no?

  17. Absolutamente, sí, sí. A veces yo siento, como decís vos, para las personas, esto lo miran mucho los consultores, que les viene muy bien, pero ya hay historias que conocen. Para que la gente sepa, hay más de 4.600 consultores en todo el mundo, ya creo que vamos para los 4.650, una cosa así o más. Pero para la gente que no lo conoce a esto, tiene una lógica cuando nosotros decimos que el juicio es que no sirve de nada perdonar. Yo lo llevo a un grado más grande, ¿no? El perdón es ignorancia, digo yo. Y algunos les suena muy fuerte, venimos de una cultura occidental y cristiana donde hay que perdonar y donde se malinterpretó el perdón. Digamos que no, no, la responsabilidad no fue del autor sino de los intérpretes. Del libro, ¿no? De eso. Pero, ¿por qué digo que el perdón es ignorancia? Siempre digo que la mejor manera de explicarlo es con un ejemplo. Y siempre cito el ejemplo de un padre que abandona, como dijimos hace un rato, a su hijo. ¿Por qué lo cito tanto? Porque aparece tantas veces en consulta el ciclo de violencia y abandono. Un padre abandona al hijo. Pero a ver, lo primero que voy a aclarar: esta es una de las reacciones que puede tener un padre, y es lógica. No quiere decir que todo padre que le ocurrió A haga B, porque ninguno de nosotros es totalmente igual al otro. Tenemos un montón de condimentos y de herramientas y de formas, y mi madre me aporta una parte y mi padre otra, y mis abuelos otras, mis bisabuelos otras. Y cada uno es un código de barras muy específico. Pero hay algunas fuerzas arcanas que tienen mucha fuerza y por lo tanto hay situaciones como esta que relato ahora que ocurren bastante seguido, pero no quiere decir que siempre van a ocurrir, pero cuando ocurren es un tesoro que las podamos ver. Por ejemplo, un padre, como conté hace un rato, el hijo viene a consulta porque odia a su papá, porque no estuvo, porque lo abandonó, porque cuando él tenía 2 años su papá se fue, nunca más lo vio. Y sin duda que tiene una carga especial, ¿por qué? Porque pasó toda su infancia ¿Y vos no tenés papá? No, yo no tengo papá. Y en el colegio, ¿y no vino tu papá a verte? No, no tengo papá. Y es el día del acto, y es el día del padre en el colegio, y no, yo no tengo papá. ¿Y para quién le hacemos el regalito? Bueno, busquemos un abuelo, todo eso que se suele hacer, pero el niño lo sufre. Entonces acumula a lo largo de su vida muchos sufrimientos, y después ya tiene una ira guardada, probablemente. Entonces de repente se cruza con alguien y dice, bueno, lo que pasa que vos lo tenés que perdonar a tu papá. Y ahí llega un punto que, con tal de esta persona no estar sintiendo lo que siente, no sentir la angustia que tiene, hace un ejercicio de perdonarlo al padre, ¿no? Entonces lo hace y vos te das cuenta que eso le sirve de placebo, pero que en realidad no lo perdonó. ¿Por qué nos damos cuenta que no lo perdonó? Porque cuando viene a consulta y lo llevamos a los momentos de esas emociones, vos te das cuenta que sí hizo el gesto de perdonarlo, Pero es como pintarle la tapa al frasco y decir que en vez de pimienta tiene dulce de leche. Adentro sigue estando lo mismo que había, adentro hay pimienta, adentro hay fuego, pero le cambié la etiqueta y dice Namasté la tapa del frasco ahora. Cuando viene a consulta, usted se da cuenta que cada vez que abrís el frasco emocional tiene una bronca y eso sigue estando, y lo que hay adentro es lo que crea la realidad, y lo que hay adentro es lo que enferma, lo que hay adentro es lo que cambia la biología. Entonces, yo lo perdoné, yo digo que es un placebo que nunca dio resultado, aunque haya personas que crean que les dio resultado, que son dos cosas distintas. Una cosa es que dio resultado y otra cosa es que yo creo que da resultado. Esta persona, en vez de perdonar lo que podría haber hecho, es lo que hizo mucha gente que viene a Bioexistencia, vamos, recorremos su historia, expresa todas las emociones para prepararse, como dije yo, para ir a un lugar donde hay que ir lo más neutral posible, ir a reconocerse en otros que soy, mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos, la sociedad que soy, el colectivo y el universo que soy. Y resulta que entra a la infancia de su papá y ve que cuando su papá tenía un poco más de 2 años, okay, vio cómo el abuelo mataba a mamá, fue abusado por el papá. Vio cómo el abuelo le pegaba a otros hermanos, sufrió porque el abuelo llegaba borracho y era violento. Entonces ahí uno se da cuenta que este papá que abandonó, en realidad fue tan grande su sufrimiento después de los 2 años por un padre, que resuelve acá inconscientemente, no es algo que planifique ni nada, inconscientemente su niño le dice: ¿Tenés un hijo de 2 años? Sí. Andate. Le vas a hacer un daño tremendo. Un padre daña al hijo. Andate. Y obedece y se va. E interiormente dice: padre, hay algo que lo hace por un lado sentir muy culpable, por un lado sentir mal, y por otro lado apagar esa emoción y neutralizarla y decir: no, yo le estoy haciendo un bien. Esa, todo inconsciente sucede. Hay un lado que tira para el no me tendría que haber ido.. Y otro lado que tira para el "qué bueno que me fui". Por lo tanto, uno cuando habla con ese padre, probablemente sienta: "Sí, sí, fue así, la historia fue así, claro, sí, yo abandoné a mi hijo de 2 años, me fui". Y el otro dice: "¿Pero no lo vivís con culpa? ¿No te parece terrible lo que hiciste?" "No, no, a mí no me parece terrible". Claro, porque su historia hace que tenga balanceado lo bueno y lo malo que acaba de hacer, y le da casi neutral a ese padre.

  18. No puedes conectar con lo que siente realmente la persona por la propia historia que lo trajo hasta acá.

  19. Absolutamente. Entonces ese hijo que ve que el padre lo abandonó, para no repetir con él lo que le ocurrió al padre, lo que le ocurrió a él mismo, el hijo empieza a decir: wow, mi padre a esa edad, justo después de la edad que yo tenía cuando él se fue, a él le pasó esto, esto y esto. Sí. ¿Y te das cuenta lo que está pasando? Sí, que me abandonó porque me ama. Sí, y porque no quería hacerme lo mismo que para él. Si él seguía, iba a ser lo mismo. Claro, entonces se perdió de ser mi papá por amarme. Sí. ¿Qué sentís, que lo tenés que perdonar? No, acá no hay nada que perdonar. Acabo de comprender, yo no soy quién para perdonarlo. Acabo de entender. Entonces, como la bioexistencia consciente tantas veces nos permitió ver que hay personas que cuando entienden la historia dicen: wow, ¿y quién soy yo para perdonarlo a este niño que es mi padre que está sufriendo tanto que abandona el hijo todavía? Acabo de darme cuenta. Y algo maravilloso, y lo cuento en este video del cielo y el infierno, es que en muchos casos cuando la persona vio esto apareció el padre, que quiere hablar con él, que se quiere poner en contacto, o él mismo se anima a contactarlo o a buscarlo, y terminan teniendo una relación padre-hijo, recuperan mucho del tiempo que pasó, rearman desde otro lugar la historia, ambos se comprenden. Pero no ocurre así cuando a papá lo perdonaste, no ocurre de la misma manera. Hay algo que quedó ahí, hay emociones sin expresar, hay cosas sin comprender, y siempre está el bichito de Este me abandonó, este me va a volver a abandonar, un día lo llamo y no me contesta más, ¿no? Y que es un tipo raro, no me termina de contar todo. Bueno, todas esas cosas quedan por debajo cuando en realidad vos tenés la posibilidad de ir a sanarte. Porque el único beneficiado de eso no es tu papá, no es el que te hizo daño. El único beneficiario de eso es el que está acá sintiendo el odio, la bronca, la rabia, la injusticia, la envidia. Todo eso son síntomas y es una vida horrible. Y además tenés mal acomodado el arquetipo paterno. En muchos casos eso hace que tu economía quede desacomodada, que tu territorio propio, porque lo marca el macho con la orina, el león lo marca, lo delimita, lo defiende de otros. No tenés, perdés la capacidad de tener tu propio territorio, de sostenerlo, de defenderlo, de marcarlo. Perdés la capacidad de cazador. Te convertís en un eterno niño esperando que papá vuelva. Sos de exigirle a los demás: no, me tendrían que dar, a mí me tendría que proveer tal cosa. Claro, porque todavía tu niño sigue anclado en el momento en que sí, siendo niño, alguien te tenía que dar. Ahora tenés 40 años, no podés pedir que alguien te dé. Es hora de que vayas y cases, y no culpes a nadie. Andá y casá, es tu papá que lo tenés mal acomodado. Todo eso te perjudica en la vida y hace que las personas que empiezan a trabajar con Bioexistencia, no solo se les haga corto el camino, porque uno empieza a decir: "Uy, qué largo, ¿qué tengo que estar acá 2 años?" Después las personas dicen: "No, ya falta poco para terminar de trabajar este síntoma, quiero otro, ¿con cuál seguimos?" Y ya empiezan a programar para poder seguir por cómo está cambiando su vida. Yo digo que la bioexistencia tiene que ser más comparada con un gimnasio al que vas una vez por mes. Es una parte de tu vida, es el ejercicio de indagarte, de autoconocerte y de sanar tu propio universo gracias a conocerte vos, no a nadie más, nada, vos, egoístamente vos.

  20. Sí, ¿cómo vamos logrando a través de ese esa autoindagación que la hacemos acompañados de un consultor, vamos logrando entender esas partecitas, ¿no? Y fíjate, ¿no? Esto que decías de cómo vamos sanando esas heridas, ya sea con papá, con mamá, las que tengamos. También pensaba en esto mientras nos contabas esto, que no solo somos nuestro niño, sino que heredamos todos los niños de nuestros, de nuestro árbol, ¿no?

  21. Muy bueno, muy bueno. Ese es el niño. Ese es el niño que le dice al padre: "Andate". Ese es el niño que le dice al padre: "Muy bien".

  22. O sea, hay una orden de esos niños que fuimos, ¿no? Que dice: "Me tengo que ir o me tengo que quedar. Me tengo que quedar aunque me golpeen o me tengo que ir porque me golpean". No están ambas cosas. Va a depender de dónde está sostenida la historia para que me quede o me vaya. Para que hoy quiera ser papá o no quiera ser papá. Para que hoy abandone o sea violento. O sea, está, es tan perfecto incluso todo lo que hacemos respecto de nuestra historia, ¿no? Hasta las palabras que decimos. Y me acordaba de una consultante que atendí la semana pasada, que se dio cuenta a través de una amiga, habíamos trabajado, la abuela materna de ella mata al marido, termina en la cárcel, la mata delante de su mamá. Sí, entonces esta consultante, cuando logramos destrabar el momento de la abuela, porque no estamos en reorigining, cuando va a la cárcel la abuela, ver por qué tiene que hacer lo que hace esa abuela, no, que es matar ese marido violento, y era porque había recibido violencia del marido de la bisabuela. Entonces ella necesitaba defenderse de alguna manera, ¿no?

  23. Es decir, esta mujer había tenido una infancia en que recibió violencia totalmente de su padre, del papá o de su padrastro, no sé. Padrastro. Y después cuando tiene una pareja, tiene una pareja golpeadora, ¿no? Casualidad, casualidad.

  24. Toma una decisión en un momento, obviamente desde ese lugar de necesito defenderme o muero yo o muere él. Sí, cuando logramos destrabar todo eso, ¿qué encuentra en su realidad? Por eso te digo, decía esto de los niños, ¿no? Aprendiendo a leer nuestra realidad, ¿qué vamos a poder lograr? Comprender eso que tengo ahí enfrente. ¿Se da cuenta que pone una amiga? Viene una amiga y le dice una frase que le llama la atención a ella, y le dice: siento que estoy en una cárcel. Entonces se va a cambiar de un lugar al otro. Una amiga que me dice, ella es muy católica, y en eso dice, me puse a pensar cuál es la fecha de mi amiga y es exactamente el día del cumpleaños de su abuela materna.

  25. Es una belleza.

  26. Se largó a llorar de una manera cuando entendió eso, cuando se dio cuenta de eso, cómo otra vez estaba poniendo frente a sí a su abuela, con quien hacía 15 días habíamos trabajado el momento en que había salido de la cárcel, que lo había logrado, ¿no? Salir con— Entonces, cuando empezamos a comprender, como decís vos, ya no es necesario el perdón. Te das cuenta que no solo no es necesario, sino que la comprensión es la que nos lleva a esa plenitud, a esa sensación de incluso quiero más, como decías vos recién, ¿no? Quiero siempre más. ¿Por qué? Porque cada vez me siento mejor. Entonces yo sé que tengo acá adentro un montón de niños que me van operando, pero a medida que los conozco, esos niños, voy desactivando esos dolores, esas heridas, y puedo ir por más, cada vez por más.

  27. Sí, así de bello es, así de bello, ¿no? Que esta persona entienda eso y que llore y diga: wow, mi historia está alrededor mío, mi historia La versión actual de la historia es con lo trabajado y lo que resta por trabajar, es lo que yo llamo realidad. Lo que tengo adelante es una acumulación de lo trabajado y lo que resta por trabajar. Entonces es como un día de tormenta la vida cuando falta mucho por trabajar, y es un día que se va despejando, y después es un día lindo y es un día de sol. Bueno, eso es Porque vos vas entendiendo esas cosas, las vas trabajando, las vas abordando, y vas pasando cosas de tu lado doloroso y que te condicionaban y que te enfermaban y que te hacían vivir menos años. Y todo, a medida que lo vas comprendiendo, lo vas pasando para el lado de creación linda. Y por eso yo digo, mira, es muy fácil saber si te falta trabajar mucho o te falta. Primero que todo, siempre nos falta trabajar. Ojalá yo pueda vivir 1500 años para seguir trabajando, pero si no, no importa porque voy a cambiar de forma. Ni siquiera hay otra manera, digamos, que es dejar el cuerpo y seguir los ciclos que hay que seguir, pero se va a trabajar igual. Pero siempre hay cosas para trabajar. Pero si vos querés saber cómo, cuánto te falta trabajar hoy, mira tu vida. Si es una vida que te cuesta, si es una vida que hay que empujarla, que no tenés ganas, es que te falta trabajar un montón. Si es una vida que va bien, que fluye, te falta menos. Si es una vida que va sola, que la felicidad todo el tiempo está cerca tuyo, pero una felicidad real, genuina, profunda, abundante, de amor, de emoción, es que te falta menos. Ahora, siempre falta trabajar, siempre. Pero la foto de tu vida actual es el test. De cuánto falta. Es tan simple como eso, y no negarlo, no salir y decir no, no importa, yo voy a poder. Porque en realidad, cuando tenés la vida que lográs tener, vos decís wow, ¿por qué esperé tanto? Todos dicen eso, ¿no? Ay, ¿por qué no hice esto antes? Todos dicen ¿por qué no lo hice antes? Y sin embargo, cuando no lo hacen, les cuesta, dan vueltas, no quieren ir, dicen bueno, por algo es, nada es para mal, todo, y todas esas autoengaños que el ser humano tiene con tal de no hacerse cargo de su realidad. Es un rato mensual, son 2 horas por mes que alguien va a consulta y tiene todo un mes de darse cuenta de cosas y de ver que la vida era distinta. Y a lo largo del tiempo la vida pasa de estar nublada a ser una vida radiante. Y eso es lo que proponemos, si vos acá tenés una vida radiante, tenés una muerte radiante. Si vos, porque ese es otro autoengaño, uy, quiero que se termine esta vida de porquería porque así después, bueno, malas noticias, vida de porquería, muerte que queda mucho para arreglar, y cuando queda mucho para arreglar, la continuación de esto también te va a mostrar que queda mucho por arreglar.

  28. Ahí ingresa nuestro legado, ¿no? El de cada ser humano, poniéndolo más 3D, digamos. Y como nosotros desde nuestro universo también tenemos esta mirada de que tengamos o no tengamos hijos, ¿sí? O nietos. En mi caso, aparentemente no voy a tener nietos, obviamente por la historia que sostiene mi vida, que puede cambiar, no lo sé. Viste, porque yo me sigo trabajando y me encanta hacerlo. Este, el legado que vamos a dejar, ¿no? Porque también tiene que ver con esto que veníamos charlando, ¿no? Nuestros papás y los padres de nuestros padres, y así sucesivamente, nos dejaron un legado que puede que lo suframos o no. Si la estamos pasando mal, aquí entra esta maravillosa filosofía, forma de vida que es la bioexistencia. Entonces, el legado que queremos dejar a la humanidad, lo hagamos o no lo hagamos, lo vamos a dejar, ¿no? Pero si lo dejamos, mejor. ¡Qué bonito que es! Por lo menos desde mi universo, cuando mi hijo varón, sobre todo, que viste que los varones por ahí son más reticentes, este: ¿Qué más querés hacer, mamá? Me dice, ¿no? Mira, ¿por qué no descansás? Pero si yo estoy feliz con lo que estoy haciendo, hijo. Y sabés qué quiero, quiero demostrarles a ustedes que se puede, tengas la edad que se tenga. Uno puede cambiar, uno puede estar mejor, uno es cuestión de ir animándose día a día, nada más.

  29. Tal cual, tal cual. Y hoy, ¿en qué? Y hoy con 65, según lo que dijiste hoy al principio, probablemente estés en menos de la mitad de tu vida. Entonces Eso, claro, todo el tiempo está cambiando. Entonces, por supuesto que hay mucho por hacer, que hay algo hermoso por hacer. Y además, la persona que se va despertando, por decirlo de alguna manera, porque a veces algunos se toman como que el resto está mal. No, no, pero lo que se llama despertar, una persona que se hace consciente de sí misma, lo que le ocurre es que— me parece golpearon una puerta. Cuando una persona está consciente de sí misma, lo que descubre es que quiere hacer cosas, quiere hacer cosas, ¿no? La familia, digamos, el grupo que es tu realidad, tu realidad es tu familia. Entonces, cuando vos estás haciendo esto para la gran familia que es la humanidad, ahí realmente es cuando Vos decís: wow, yo soy padre de todo, yo soy padre de mi realidad completa, yo tengo la responsabilidad de hacerlo. Y cuando lo descubrís y te descubrís creador y proveedor y todo, tenés una energía que la humanidad realmente desconoce. Entonces, por eso pasa que vos te vas a encontrar en una realidad que está creada por vos, pero que te dice: wow, energía inagotable. Wow, ¿cómo hacés para hacer todo eso? Y es así, sí, sí, es así. Y yo además tengo muy buen ejemplo, tengo mi viejo, que yo lo he creado así, digamos. Pero mi padre, a los 85 años, cruzó los Andes. Y hace poquito publiqué el video de su cumpleaños de 87 años, no, haciendo así y celebrando como una persona de 60 su cumpleaños número 87. Entonces yo le digo, papá, qué maravilla que me dejes la vara tan alta, porque Es un ídolo y ese es el de las cicatrices. Entonces he hecho mucho trabajo, ¿no? Mi padre es un tipo, pero es espectacular. Entonces yo agradezco tanto tener así acomodado a mi padre. Y siempre me va a faltar acomodar, Siempre me va a faltar acomodar, pero tengo muy acomodado a mi padre y eso la verdad que es algo que sería maravilloso, se lo recomiendo. No sé cómo decir, que deseo para toda la humanidad que cada uno tenga bien acomodado a su padre. Sí, pero no perdonándolo, sino yendo a buscar adentro de su papá, ir a vivir la vida desde su papá, desde su mamá. En este caso el tema de hoy es el padre, pero ir a vivir la lógica de por qué hizo cada cosa que hizo, y vos te vas a dar cuenta de que a vos te pasó igual, que cada cosa que haces tiene un motivo y que no te podés culpar a vos por lo que hiciste, porque en cada momento hiciste lo mejor que pudiste. Llegan a consulta en Bioexistencia muchas mujeres que por ahí, por equis circunstancias de la vida, a los 18 años, no sé, se hicieron un aborto, por ejemplo, y hoy desde los 50 o desde los 60 están juzgando a esa joven de 18 que fueron, ¿no? Y cuando las llevás a ese momento de su vida y tienen 18 años Y se encuentran con el estado de orfandad, de no protección, de soledad, de falta de posibilidades, falta de acompañamiento, falta de comprensión. Sentirse: ¿qué va a ser de mi vida? ¿Me van a echar de mi casa? Mi madre me dice tal, tiene tal creencia y tal cosa. Encuentran un estado tan grande de soledad que por fin se entienden. O sea, el primero a cual tengo que viajar para entender Y para comprender, y ahí sí para perdonar, es a mí mismo. El único perdón válido es a uno mismo.

  30. Totalmente.

  31. Ese es válido, pero no por evasión, también por comprensión. No decir bueno, yo me perdono por todo lo que hice y chau. No, porque no funciona. No es que si funcionara podríamos decir che, qué bueno, qué fácil que resultaba esto de encarnar. Llegamos acá, decimos me perdono y sigo para adelante y la vida es maravillosa, saludable, en paz. Felicidad, abundancia. No, no funciona así. Funciona que el camino que te pone en un lugar bello, bello, bello, con ganas de vivir, con ganas de levantarte cada día, con agradecimiento cada día, es el camino del autoconocimiento. Un camino que ahora, en esta época que comienza, ya comenzó, y que tenemos el honor de ser contemporáneos, de poder estar presentes acá, va a ser para mí la época en que más necesario se va a hacer el autoconocimiento. Vamos a habitar el mismo cuerpo por ahí 150 años, 200 años. Entonces la necesidad de un trabajo interior se va a hacer. Se dice, ya se calculan, ya hay muchos números. Si uno quiere lo puede ver con la IA esto y confirmarlo, porque la IA tiene sus cosas, pero ir a las fuentes y verificarlo. Pero ya se estima que dentro de muy poquito tiempo, la década del 30, 2030, 2030 y pico, las enfermedades mentales van a superar a todas las demás enfermedades. Entonces, más allá de que, porque además en muchas otras se van a acabar, digamos, esas enfermedades con los tratamientos nuevos que hay. Pero sigue esto que se vio, que mientras más expectativa de vida hay, hay más enfermedades como Alzheimer, como Parkinson, como pérdida de memoria de distinto tipo, como enfermedades degenerativas que tienen que ver también con la parte que podríamos llamar cerebrales, es decir, todo lo que tiene que ver con enfermedades como el Alzheimer, la demencia, aumentaron cuando el cuerpo duró más. Bueno, ahora va a durar el doble el cuerpo y se prevé que la pandemia va a ser de ese tema. Entonces, ¿cómo hacer para habitar un cuerpo 160, 200 años? Si hoy se sabe que las enfermedades en general comienzan o se potencian a partir de los 60 años por los ciclos de vida, que repetís lo mismo según la bioexistencia y según la biología o la ciencia, bueno, por la senescencia de las células y porque según Sinclair, que para mí lo amo, le agradezco todo lo que está haciendo, pero él dice que la naturaleza ahí pierde el mapa, se empiezan a romper parte del ADN y empiezan a rellenar con cualquier cosa, como diciendo bueno, no me acuerdo qué iba ahí, así que pongo esto, pongo esto y ahí empiezan a terminar. No, eso no es así. Me permito, aunque no tenga las pruebas que tiene la ciencia, la ciencia tampoco tiene pruebas de que es por eso, supone que es por eso que empieza a perderse el mapa celular. Che, ¿dónde tenía que poner tal cosa? Mirá, no me acuerdo, ponelo ahí, ponelo acá. Es como que el mapa de la reproducción celular y la regeneración se desvirtúa. Bueno, yo sostengo que eso no es que se desvirtúa, sino que se toman resoluciones en base a la historia. Cuando no las comprendemos, creemos que eso fue mal hecho, pero no, no, está perfecto hecho. Bueno, hoy hay una salida, que son las enfermedades mentales. Habitar un cuerpo 150 o 200 años, no va a ser todo un desafío para la humanidad. Por eso creo que se viene, siempre lo vengo diciendo hace mucho tiempo, Sobre todo desde hace un par de años, se viene una época en que la bioexistencia consciente va a ir expandiéndose en cada vez más ámbitos, porque acompañar a un cuerpo 200 años no vas a querer hacerlo con drogas y con antidepresivos, porque tampoco te van a hacer feliz. No hay nada que te haga feliz que sea genuino. No te puede hacer feliz el Prozac, no te hace feliz, te hace sobrellevar una mala vida, pero no te hace feliz. La felicidad es otra cosa. La bioexistencia consciente Es la que aporta eso, digamos.

  32. Totalmente, Pablo. Prácticamente estamos al final por el horario y quiero, como papá de la bioexistencia, quiero que escuches algo que te manda una personita para— espero que se escuche bien— como regalito por ser el padre de la bioexistencia consciente y también para Lucre. No puede estar presencialmente porque está trabajando. Vos contame si escuchás.

  33. Hola, Pablo Almazán. Es un placer para mí estar acá en este vivo, compartir aunque sea desde este lugar, pero para mí es un acto total de desobediencia y es un desafío que lo tenía pendiente y que estoy muy contenta de poder saludarte aunque sea desde este lugar y que todos puedan perme conocerme aunque sea un pedacito de mi historia. Mi nombre es Carla, yo sané gracias a mí y a la bioasistencia consciente mi autismo, no solamente puedo decir lo que siento y lo que pienso sino que también sané mi trastorno sensorial. Yo escribí unas palabras una vez que vos replicaste y leíste y yo decía esto, ¿no? Que yo sentía que el mundo estaba diseñado para dañarme y ahora puedo disfrutar la naturaleza, la vida, el clima, si hace frío, si hace calor, eso ya no me condiciona y para mí es muchísimo, muchísimo, muchísimo. También trabajé sobre un cáncer de mama que tuve y lo pude transformar en mucha información y autodescubrimiento y quiero decirte que en conciencia de que todo lo que te digo a vos me lo digo a mí. Quiero decirte que te quiero muchísimo, que te agradezco por esta maravillosa creación de la bioexistencia consciente, y decirles a todos los que están mirando, invitarlos a pensar y a poder sentir que no vinimos a este plano a sufrir, que hay una esperanza que se llama bioexistencia consciente, y lo que tenemos que hacer es ser valientes e insistir. Así que muchísimas gracias por este espacio, muchísimas gracias por Encarnación, sobre todo por permitirme, por esta invitación hermosa que me hizo de poder estar acá y poder expresar esto en honor también a mis ancestros que han sido perseguidos y torturados, asesinados por decir lo que pensaban. Acá estoy yo creando esta nueva vía. Gracias.

  34. Gracias, Carla. Gracias, Carla. ¡Qué fuerte!

  35. Solo eso, decirte que los amo a vos y a Lucre, y que les agradezco desde mi alma. Nos están entregando con tanto amor.

  36. Gracias a vos y gracias a cada valiente que se anima a hacer lo que hizo Carla, ¿no? A no echar culpas, a decir esto está en mí, esto lo soluciono yo, y se metió y se metió, y ahí tenés. Una ex autista, como digo yo, no. Aquí hay ex celíacos, ex autistas, ex personas con infertilidad, ex personas con escasez. Y es así. Ah, qué maravilla. Gracias por este regalo. Es así en mi vida, como ese cielo celeste que hay adelante. Gracias, Enki, estás haciendo honor al nombre Encarnación. Gracias, gracias, gracias por honrar ese nombre así. Te quiero y gracias a todos y gracias a Carla. Gracias Carla, la verdad que sos una valiente, una inspiración para tantas personas. Ahora estoy, ahora estoy empecinado con el Tourette, ahora estoy empecinado, ahora me la agarré con el Tourette, así que vamos, vamos a ver qué podemos aportarle a esa gente, que ya sé lo que le podemos aportar, no, pero, pero quiero hacer como una, una campaña. Vi algunos videos de gente con Tourette y bueno, quiero ver que, como, cómo expandir, cómo comunicar esto para que se enteren que tienen, que tienen posibilidad, que tienen salida, que tienen una vida hermosa esperándolos, que ese tauret viene a decirles algo y que lo pueden trascender y dejar atrás 100%. Así que gracias, Carla, gracias por eso.

  37. Gracias, gracias a vos, Podemos mejorar, mejorar nuestra vida gracias a la existencia consciente, Pablo.

  38. ¡Gracias!

  39. Es el mejor regalo que me he hecho en mi existencia, haberte invitado. ¡Lo has logrado!

  40. Yo habernos creado. Gracias. Gracias, Enki. A quien esté buscando consultora, acá está Encarnación Torre, es consultora certificada, la encuentra en la página de Humanopuente y si no, acá está su perfil. ¿Es encarnacion_torre? ¿Cómo es?

  41. Encarnacion_torre.

  42. Ah, ok, ahí está, ahí está. Bueno, Enki, mil gracias, gracias Carla, mandale un abrazo de mi parte, le ha hecho muy bien a mucha gente su mensaje, gracias, gracias, me hizo emocionar, gracias.

  43. Abrazo, mi amor. Abrazo a todos. Muy bien, un abrazo a Lucre también.

  44. Gracias, gracias, Enki, abrazo grande.

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