PROGRAMADO PARA LA CARENCIA - Paula Agüero Pablo Almazan

31 Jul 2026 · 77 min
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HUMANO PUENTE PODCAST

31 Jul 2026 · 77 min

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Paula Agüero talks with Pablo Almazán about how changing the way you speak can change your life. Almazán realized his neighborhood accent limited his opportunities, so he changed it and went on to write nine books. They discuss how language, self-knowledge, and internal growth shape whether people escape poverty or stay trapped in it.

Chapters

  1. ¡Hola! Buenos días. Bienvenido a este espacio.

  2. Muchas gracias, un honor acompañar, difundir la bioexistencia, el bienestar, lo lógico, lo obvio, pero que todavía suele ser muy desconocido. ¿Cómo estás, Paula? Bien. Gracias por la invitación, Gracias por la invitación.

  3. Ay, gracias, gracias a vos por estar acá. Para mí significa mucho, estoy muy contenta porque este es un tema que por mandato, por miedo, no estaba hablando y que me parece un tema enorme, hermoso y que tiene que ver con— y que hoy me da la posibilidad de estar charlando esto, de resignificar parte de mi historia y de revalorizarme, ¿sí? Es muy importante este encuentro para mí, que también es un desafío porque, como te decía, estoy haciendo mi trabajo a través de la bioexistencia, a través de eso bebé, la pata esta de la conciencia y de la acción que vivo siempre. Y ahora pude ver que no estaba hablando de determinados temas por este mandato o por el miedo que aparecían ahí. Así que Nada, te imaginarás que como de impaciencia, estoy contenta. Y sabes que yo decía que vos desde una historia, una nos contaste, y que llegaste a una conclusión, y yo seguí piezas, yo entendí esas historias que vos contaste, y me emocionó mucho, y quiero invitarte a que la puedas compartir. De nuevo, para todas las personas que por ahí no lo escucharon, porque me parece que hay mucho aprendizaje para quien se lo permita en esto. Y tiene que ver con esta historia que vos contaste de tu observación en tu lié a tu grupo de vecinos del barrio vecino. Que vos observaste, que cuenta ¿Te empezaste a dar cuenta de algunas cuestiones que fue como un click o un momento bisagra en tu vida?

  4. Absolutamente. Cada segundo, por las dudas, a nivel técnico te aviso, se escucha como si tu micrófono estuviera lejos de vos o ahogado o tapado con algo. Se escucha raro, como muy ambiente el sonido. Por ahí te está entrando por el auricular y lo tenés tapado el auricular por los pelos o algo. Se escucha como Como si yo te hablara por la mano así, ¿entendés?

  5. Sí, los auriculares.

  6. Ahí se escucha mejor.

  7. Bueno, creo que a veces pasa eso, la otra vez salió bien, pero...

  8. Ahí se escucha mucho mejor, se escucha con más brillo. Sí, Paulita, bueno, mi mente va haciendo una cadena y digo Ese es un— hay un montón de cosas en esa escena, ¿no? Pero como para calificarla o para encuadrarla, es una— por un lado es una escena, un momento de mi vida que uno puede llamar bisagra. Aunque seas chiquito, aunque no sea una conclusión de alguien adulto que después de haber vivido tanto llega a la conclusión, no, no. Era muy chiquito. Lo segundo es que cada instante de la vida es bisagra, pero hay algunos que se destacan más. Pero siempre estamos en instantes bisagra. Mientras caminamos sin haber tomado conciencia de lo que somos, de lo que nos pasa, a dónde queremos ir, es como que las— no es que no hay bisagras ahí o no hay bifurcaciones, sino que siempre tomamos el mismo camino y nunca tomamos las bifurcaciones, ¿no? Viste que para tomar una curva hay que bajar la velocidad, y la vida la llevamos de una manera que no nos permite entrar en esas bifurcaciones cuando no tenemos conciencia. Si uno no se para y se da cuenta que en cada punto de la vida, no lo había visto, pero hay caminos que salen, cuando vas a mucha velocidad o cuando vas a la velocidad habitual, más el sentido habitual, no te das cuenta que esos caminos están. Y me parece que eso que me pasó en mi infancia es de esos momentos. Lo segundo o tercero es que esa escena de mi infancia se convirtió hoy en una de las claves de la humanidad. Hoy es una de las claves de la humanidad. Nunca me imaginé, viste que hay que, uno toma las determinaciones de la vida porque las toma en ese momento sin saber. Toda decisión viene de la mano de una incertidumbre. Y esa es la, uno de los motivos por los que no se toman decisiones, porque estás cambiando un sentido que ya te acostumbraste por uno nuevo que no sabes cómo sigue y es todo desconocido. Pero yo nunca me imaginé en aquel momento, y ahora voy a contar la historia, que eso a partir del 2024 sobre todo se iba a convertir en la clave para para una nueva humanidad en el sentido tecnológico. Lo que me pasó cuando yo era chico era que, bueno, mi madre maestra, siempre lo cuento, a mí me encantó, me gusta el olor a papel, me gusta ver papeles sobre, si te mostrara mi escritorio en este momento, está lleno de papeles y eso es mi proyecto y sentido. Yo me crié con una mamá que corría los cuadernos que traía el colegio de sus alumnos y corría las planillas que completan los docentes. Me acuerdo de unas planillas en hojas, no sé, supongo que A3, ¿no? Y cuadriculadas y completaba todos los rengloncitos de todo lo que iba haciendo. Y los libros de Piaget, o sea, en mi casa las mesas eran mesas docentes. Eran mesas de una maestra apasionada por lo que hacía y se corrían las cosas. Se llevaban a otra mesa y comíamos. Así fue. Entonces, dentro de mi casa, como te digo, era Piaget y era otros, los libros de otras personalidades, y una vieja muy estricta consigo misma, huyendo un poco de su dolor de raíz, de su infancia, de casa de tierra, Santiago del Estero, casa alquilada, familia colapsada, mi abuelo que muere cuando yo era muy chiquita. 14 hermanos. Bueno, mi madre huye, intenta hacer un corte en su vida, y una de las cosas lo hace estudiando, estudiando y emergiendo en un clan y en una época donde estudiar era bastante menos posible que ahora, ¿no? Por otro lado, un viejo colectivero, el tipo, un tipo de una inteligencia impresionante, súper emprendedor, y todo, y que hizo los emprendimientos que para su época, digamos, y para sus condiciones también. Mi viejo viene de un terremoto en San Juan cuando él tenía 4 años. La familia lo pierde todo. Una familia que estaba medianamente bien, una casa de 2 pisos, era un poco raro, clase media. Mi abuelo trabajaba en la policía montada en San Juan, en una parte, no me acuerdo. Después trabajó en vialidad, bueno, de todo. Mi abuelo una persona criada por otra familia. Él fue dado en adopción, en el cuidado, en realidad no en adopción, se lo dieron a otra mujer, a Susana Arnaiz, que siempre yo voy a estar muy agradecido porque por eso estoy acá, y también a Juana Almazán, que lo tiene y lo da, ¿no? Porque siendo tan joven no podía tenerlo y lo da y le salva la vida a mi abuelo de alguna manera. La cuestión es que el planteo que hago es que yo vengo de una familia típica de clase media, pero dentro de mi casa se hablaba muy bien, digamos. Mi vieja era una tipa que siempre, y hasta el día de hoy, cumplió 87 años hace 5 días, fue una buscadora de la exquisitez del lenguaje. Y que siempre que yo decía, bueno, hubiera hecho tal cosa, dice: no, ahí va, habría hecho, hijo, ahí tendrías que haber dicho, no. Entonces Pero por otro lado, cuando yo era muy chiquito, me criaban, te criabas en la calle, ¿no? Esas cosas que todos añoramos de, che, qué bueno criarse en la calle como antes. Mi WhatsApp para volver a casa era el silbido de mi viejo a la noche. Anocheciendo se escuchaba lejos el silbido de mi papá y yo venía, volvía como una mascota, volvía corriendo a mi casa porque sabía que era hora de bañarse, acostarse y todo eso. Bueno, Ese grupo en el que yo me crié, la calle donde yo me crié, la manzana en el lado de atrás, en el otro lado empezaba una villa. Y yo tenía muchos amigos de la villa. En el conurbano bonaerense eso es muy común. Y era otro modelo y otra escala social de villa. Es decir, eran de las primeras olas de migrantes internos, digamos, de las provincias hacia Buenos Aires. Se incluía el país al límite, fue Paraguay, Bolivia, Perú. Sobre todo había más de Paraguay. Que habían llegado a Buenos Aires con el sueño de la industrialización peronista, y todo eso no resulta, al final no sucede, y rebotan y se forman muchas villas miserias en el conurbano. No ocurrió esa promesa de industrialización y todo. Y las primeras camadas de hijos de esas familias Eran chicos que iban a trabajar con el padre, que eran albañiles. Alguno era más vago, había violencia y todo, pero no era, no tenía nada que ver con el contexto que hoy surge ahí. Digamos, eran hijos de laburantes, algunos más desocupados, chicos muy pobres, y formábamos, era nuestro grupo de convivencia, ¿no? Yo me acuerdo que era difícil saber el nombre de uno de los chicos. Por ahí te enterabas que uno se llamaba, no sé, Gabriel, Pero eran Cepillo, Tinta China, eran todos apodos, todos apodos de... ¿Te imaginas? Yo era blanco al lado de Tinta China. Bueno, a Tinta China le decían Tinta China porque era 10 veces más negro que yo. Y así eran todos los chicos. Y el lenguaje de los chicos, no había una "s". O sea, lo más destacado, digamos, más allá de que algunos tenían más acento del litoral, otro acento paraguayo, otro acento de acá, Era que ninguno pronunciaba las eses. Todos hablaban así. Y yo, con mis amigos de la cuadra, nos mimetizábamos en ese grupo. Todos formábamos un grupo, digamos, de chicos y terminábamos todos hablando así. Y yo terminaba hablando así. Cuando voy al colegio, al secundario, al primario, yo entro sin darme cuenta de mi manera de hablar. Mi manera de hablar era esa, la de mi tribu. Pese a que en mi casa se hablaba bárbaro, yo hablaba como mi tribu y hablaba como mis amigos y no decía una sola "s" y por ahí más cosas, pero lo que me acuerdo era no pronunciar las "s". Y en un momento en el colegio tuve esa iluminación de darme cuenta, porque el colegio ya tenía un mix diferente, las escuelas públicas de la década del '70 tenían esta convivencia del hijo del médico con el hijo del ingeniero, con el chico de la villa, con el de clase media, con el que venía como yo, padre colectivero, madre docente. Era un mix en el cual yo, cuando tenés, cuando empezás el colegio tenés 6 años, tu mundo ni sabés cómo es, ni en qué clase social estás. O sea, eso como que te lo vas enterando a lo largo de la vida. Lo que sí me doy cuenta cuando yo estaba en el colegio era que el modo en que hablaban la mayoría de mis compañeros era el modo en que hablaba mi mamá, y no el que yo hablaba. Y tuve esa, no sé, iluminación, o como quiera uno llamarlo, esa cosa de decirme a mí mismo: si yo sigo hablando así, me quedo afuera de esta manada. Yo, a partir de ahora, tengo que ponerme a hablar como se habla en mi casa y voy a tener que hacer un renunciamiento a ese modo de hablar de mi madre. No que por eso van a dejar de ser mis amigos, no que por eso voy a dejar, pero yo tengo que hablar como se habla. Yo tengo que hablar como se habla. Y a partir de ahí cuidé mi manera de hablar, me empecé a mimetizar con eso, empecé a impregnarme más y a imitar bien a los que hablaban mejor que yo y hablar como hablaba mi madre y a entenderla. Hacer todo lo que me proponía y todo lo que quería y decía. Y eso me cambió absolutamente la vida. Es decir, a partir de ahí mi vida fue otra, más adelante mis posibilidades fueron otras, mis compañeros fueron otros, y me convertí hasta en un defensor de eso. Yo no creo que hubiera llegado a escribir 9 libros y publicar la cantidad de cosas que publico y de tener la cantidad de cosas que yo tengo sin publicar que escribí y escribí y escribí es gracias a ese momento. Ese momento a mí me cambió la vida, y desde ese momento digo, bueno, si vos querés progresar en la vida, va a sonar muy simple, algunos les sonará absurdo, porque además son esos temas tabú, como dijiste vos al principio, que no se hablan, porque nadie quiere aceptar hoy que si va alguien a pedirte trabajo y vos tenés un lugar de atención al público y la persona que te viene a pedir trabajo habla mal, la gente va a inventar una excusa y le va a decir: no, no necesito a nadie. Y por ahí sí necesitaba a alguien, pero no te toma porque hablas mal. La primera presentación de alguien son sus palabras, ¿no? Su atuendo, sus palabras, sus cosas. Y vos vas a pensar, o alguno podría esgrimir algo que no tiene ningún sustento, y es: no, deberían tomarlos igual. A las personas que no hablan bien. Y la respuesta es que no, que esas son ideas totalmente sin sustento, que nadie atenta contra sí mismo, que nadie tendría un negocio en que por solidarizarse con alguien atentaría contra el negocio, que los negocios están hechos para generar un beneficio humano, para hacerle bien a la humanidad. Y la primera obligación para hacerle bien a la humanidad es que el negocio funcione bien. Si un negocio funciona bien, le da trabajo a más gente, permite que la gente consuma más, que, o sea, crea una mejor economía. Que cuando las personas se adaptan a esa cosa solidaria sin sustento. Hay medios, hay lugares, hay modos de ayudar a esas personas, pero cada uno se ayuda mucho más a sí mismo si intenta mejorar para acoplarse, que si se le exige al que está mejor de mejorar para ayudar. ¿No? Es decir, y hoy si vos te das cuenta ¿A qué íbamos al colegio? Y aquí vamos, o que vamos al colegio, que vamos a las universidades, a que vamos a los centros de formación, adquirir conocimiento. Ok, pero ¿qué pasó en todo, en todo este tiempo? Perdón, no en todo este tiempo, en estos últimos 3 años, que el total del conocimiento del mundo y de toda la historia registrada lo tenés en el bolsillo, en el celular. Por lo tanto, el requerimiento, o sea, la búsqueda del conocimiento no es más necesaria. Sí es necesaria desde el punto de vista que a uno le da placer y le gusta, pero no como necesidad en sí. El mejor asesor, o el asesor primario, no más específico y no más confiable, pero un asesor que conoce de todos los temas y que sabe más que lo que te enseñaron en el secundario, eso te lo puedo asegurar, lo tenés en el bolsillo. Entonces ¿Qué queda para el ser humano? Bueno, queda eso que siempre fue lo más importante y que fue tapado en un momento por la confusión con el conocimiento, y es la sabiduría, y es el saber, es el pensamiento crítico, y es el decir: si tengo en el bolsillo todo el conocimiento del mundo, ¿cómo es que no estoy cambiando la vida? Y la verdad es que no estás cambiando la vida porque no sabes qué hacer con ese conocimiento. Y lo importante hoy es qué hacer con ese conocimiento. Y tiene una ventaja inconmensurable aquel que sabe armar la lógica de una oración, que hoy se llama prompt, promtear. ¿Cómo le pregunto a la, cómo le pregunto a la IA? ¿Qué contexto le doy? ¿Qué le pregunto? Ok. Y nunca va a ser lo mismo decir quiero que me, no sé, quiero que me hagas un informe como si fueras un profesional de tal especialidad, que tenga tal característica, tal otra, necesito que lo valides, que contrastes la información con eso, que decirle a la IA: hola amigo, decime tal cosa. La IA va a ser tan general en eso que no va a darte el resultado que vos estás. Justamente en LearnNext, en esta plataforma educativa que estamos creando, las primeras clases sobre IA hablan de este tema. Hablan de estos temas, de la importancia de darle un contexto al prompt, de en qué cosas confiar, en qué cosas no confiar, cuál es la parte importante que le estamos enseñando a los chicos o que se está preparando, porque se están preparando los cursos, que la IA nunca puede ser importante si no tiene tu participación, si la IA no tiene un intercambio proactivo con vos. Si sos solamente un receptor de lo que te dice la IA, tomás eso como verdad y lo plasmás, podés cometer un error muy grande. En un montón de sentidos. Y la clave está en cómo le vas a hablar a la IA. Por eso hoy una de las cosas más importantes fue aquel hecho de mi infancia, de decir, che, yo tengo que empezar a hablar bien, yo tengo que hablar como habla la gente. Y está demostrado además que el tamaño— nosotros también tenemos promise. Esto que se dice hoy, salió un nuevo modelo de IA química 3 que revolucionó todo, que tiene 2 millones 800 mil blablabla de parámetros. Bueno, es el tamaño de tus pensamientos. Mientras más datos puede tener una estructura de pensamiento, mejor va a ser tu vida, digamos. O es uno de los puntos para la vida. El otro es el autoconocimiento, el trabajo interior, no, la proactividad y todo lo que vemos en Genúan Shu Bebén, en Humano Puente. Pero uno muy importante es cuán grande puede ser un pensamiento que vas a armar. Y eso está basado en tus palabras, eso es tu capacidad de de poder armar una estructura de palabras, está relacionado con tu nivel de estructura para armar un pensamiento. Entonces, hay una relación directa entre el léxico, la capacidad para hablar hoy, y tu estrato social presente y futuro. Entonces me decís: Pablo, ¿qué es lo que más le recomendás a un chico que no tiene posibilidades? Aprende a hablar. Imitá a personas que hablan bien. Ponete en el teléfono, en YouTube, imitálo al tipo. A la persona que está hablando, aunque te parezca que lo estás cargando, que lo estás imitando y que se rían tus amigos. No importa. Imita a las personas que hablan bien. Trata de armar frases largas. Trata de tener una idea completa cuando dices una cosa, que tenga un contexto, que sepas cómo contarle a alguien. Trata de ver cuántas veces tus amigos te dicen: no te entiendo, ¿qué me estás diciendo? No entiendo, no entiendo. Es porque pasan la bioexistencia, o porque tus pensamientos son muy profundos y van a un lugar donde ya la estructura se armó de una determinada manera, o son muy escasos. Si vos le decís a alguien una frase suelta, probablemente las personas no te entiendan. Hoy eso divide al mundo en dos. Hoy divide al mundo en dos.

  9. Sí, sí, sí, sí, absolutamente. Bueno, esta historia que vos contás, cuando la escuché dije Qué bueno, qué bueno, porque tenía que ver con esto de las bifurcaciones. Siempre, siempre hay distintos caminos, siempre, y es cuestión de elegirlos, aunque te parezca ridículo. Porque esto que estás diciendo de evitar, de hecho se recomienda con alguien que tiene algún modelo a seguir, ¿no? Cuando tiene un objetivo y quiere tal vida, entonces bueno, Tomar a alguien como referencia, imitarlo y tratar de acercarse desde la imagen, cómo habla, qué lee, qué hace, está recomendado además, ¿no? Por algo. Y esto a mí me pasó de niña siendo parte de ese grupo que vivía de la calle de tu barrio para allá. Yo estaba de aquel lado. Claro. En una zona que había sido siempre rural, un asentamiento rural, pero con una época de un exilio, ya había comenzado a urbanizarse de a poco, entonces mucha falta de los recursos básicos. Yo he criado por mis abuelos, que no habían tenido la posibilidad de tener educación, y Juan cuando ingresé a a ir a la escuela, empecé a descubrir que se hablaba de manera distinta. Esto que decís vos de escuchar, de darte cuenta, yo lo descubrí en la escuela con las maestras, porque todo mi entorno era una cosa homogénea, todos hablaban igual. Entonces yo no me había dado cuenta hasta ese momento. De hecho, algo pasó, no sé qué, que yo hablo muy diferente, yo soy sapua' Pero tengo una tonada ya de San Juan y no sé, yo digo, eso lo habré escuchado en algún momento, habrá sido imitación, habrá sido, no entiendo qué, pero lo agradezco siempre y agradezco poder haberme permitido decir, elegir, che, yo me quiero mover o yo quiero hablar como tal y cambió, cambió mi vida porque De hecho, yo no podía generar amistades, ¿no? O entornos, no pude generar en ese lugar. Y yo por ahí me sentía muy sola y me ponía a leer, me ponía a estudiar, tenía de juego un diccionario, entonces yo jugaba a descubrir palabras. Claro, para mí ese fue mi mundo, entonces me costó socializar con los chicos de ahí porque yo no entendía los juegos, no entendía las formas y yo pensaba: qué infancia tan aburrida, tan sola y hoy digo: no, le agradezco un montón, pero cuando pude empezar a trabajar y a verme a mí, a descubrir mi historia, a poner orden ahí, porque yo hasta no hace mucho Estaba definiéndome por el entorno social donde vivía, por el estrato social, por la marginalidad, por— me da mucha vergüenza decir yo vengo de ahí, yo pertenezco, yo estoy acá, yo tengo lo básico, ¿no? Pero también veía que mis sueños o mis objetivos se parecían a los otros chicos que tenían todas las posibilidades, ¿no?

  10. Qué bueno.

  11. Sí, porque yo no, porque yo no. Y empecé a hacer, a actuar, pero llegaba un punto en que me quedaba intimidada en todo esto. Cuando tenía que hablar, no, porque yo miré de dónde vengo, ¿qué voy a hablar? Claro, criado por un abuelo que todo el tiempo era no se puede, no se puede, no se pueden. Y un abuelo que tenía como un lema: nosotros somos pobres, pero ya está como un mallón. La identidad así arreglada. Por eso yo digo que hasta no hace mucho tiempo me definía por todo eso, hasta que empecé a mirar hacia adentro, cuando empecé a armar historia, mi identidad, pude conectar con abandones de papá, de mamá y decir: claro, mirá desde dónde viene ya la carencia y la falta y lo primordial. Cuando pude empezar a darle lugar a todas estas partes que "sorry", algo cambió. Mi realidad profunda, ya en ese punto, por supuesto, estoy hablando de que llega la bioexistencia, aún cuando ni siquiera podía acudir a consulta porque no le podía pagar a la consulta. Escuchaba los videos, una serie de videos, como ser humano fuente o algo así. Y me acuerdo que mi primer oficio a trabajar fue La mentoría, empezar a cuestionar mis creencias, los juicios, los juicios hacia las personas que les iba bien, que estaban bien. Sí, yo no puedo tener estas creencias o estos juicios si yo quiero pararme en ese lugar, ¿no? Y empezar a cambiar todo eso me permitió decir, si me cuesta juntar el dinero ¿En qué lo estoy gastando? En salidas para pertenecer, en comprarme tal ropa, Pablo Almazán, toda otra procedencia, ¿no? Entonces, no, seguimos con este pantalón, che, no hace falta, sí, pero tenemos esto y no es imprescindible comprarme otro pantalón, pero sanarme sí. Así me pagué la primera consulta, desde ahí nunca más me faltó el dinero para poder ir a consulta y mi vida cambió impresionantemente.

  12. Qué bueno, qué lindo, qué lindo escuchar eso. Cuánto que hay ahí, no, cuántas cosas que hacemos porque somos un estado de conciencia, porque nuestra realidad es nuestro estado de conciencia. Entonces, cuando sos un niño, tu mundo es el que es, te lo podés cuestionar, pero es Bueno, pasamos como otra escala de profundidad, pero qué maravilloso que es que en el fondo hay algo que ningún humano puede escapar, y es el hecho de que es natural, de que biológico, de que somos naturaleza, que ese es el eje central de la bioexistencia consciente, ¿no? A decir, mira, todo lo que encontrás más arriba es dogma, es creencia, es información, es educación, es distorsión, es religión, es costumbre, es cultura. Todo eso Nunca vamos a estar de acuerdo. Entonces, ¿por qué no tratamos de leer algo que esté por detrás? Y los humanos fuimos capaces de, hasta en la soledad, es decir, sin estar con otro para ver si está de acuerdo o no, sin necesidad de consenso, aparentemente todos interiormente acordamos que la pobreza te hace sufrir. Eso es muy fuerte y es algo que alguien se tiene que— cuando te detenés a pensar decís: si yo desarrollé emociones que cuando mi padre me pega, no sé, a mí nunca me pegó mi papá, pero digo, sí, cuando mi padre me pega siento algo que no me gusta y lo identifico y por eso se llama ira, por eso se llama rabia. Y si cuando, no sé, tal persona se aleja, mi novia a la que amaba y yo quería formar una familia, me deja y se va, yo siento angustia, pero abajo siento rabia. Y si cuando pasa, ¿por qué también cuando no tengo dinero siento las mismas emociones? Habrá relación entre esto malo que me ocurrió, que mi padre me pega, la novia que me dejó, el hermanito que iba a nacer y no nació, la casa que se quemó, y la pobreza. ¿Por qué me provocas lo mismo? Bueno, porque interiormente sos un bicho biológico. Autoafortunadamente, nuestro libro de consulta más profundo, más sincero, el que no acepta dogmas, el que no acepta "mira que la pobreza es buena, mira que te vas a ir al cielo", ese que no sabe de esas cosas te dice: pobreza, sí, tenés más riesgo de muerte, tenés menos acceso al alimento, tenés menos acceso al abrigo, tenés menos acceso al dinero, tenés menos acceso a la salud, Tenés menos acceso a cosas que te van a hacer bien para estar en paz, para bajar el estrés. Tenés menos acceso a conocer nuevas personas, a conocer el mundo. Tenés menos acceso a todo eso. Te acerca la muerte. Por eso la pobreza te da esas sensaciones. Pero, ¿y qué pasa con ese que hace un valor de la pobreza? Tengo una— Soy una de las personas que tiene una respuesta súper sólida sobre eso. Y es que todos los que hacían un valor de la pobreza, cuando de repente vieron que su hija de 15 años les pedía un cumpleaños y no se lo podían hacer, cuando el hijo les pedía un viaje y no podían hacer, Cuando querían viajar en un auto, porque en invierno preferían viajar en auto en vez de hacer una cola de una hora para viajar en un colectivo con frío, con lluvia. Los que querían elegir mejor su trabajo, elegir una casa mejor. Cuando vinieron a consulta se dieron cuenta que en el fondo hacer un valor de eso era haber armado toda una estructura antinatural para justificar algo que ocultaban en lo profundo y que sentían lo mismo que el otro que te dice Detesto la pobreza, me hace sufrir la pobreza. ¿Por qué? Porque la pobreza es antinatural, no es natural. A la naturaleza no le gusta la pobreza. Suena muy capitalista, suena muy libertario, suena muy— pero la verdad es que a la naturaleza parece gustarle el crecimiento, a la naturaleza parece gustarle la ley del más fuerte, a la naturaleza somos la muestra De que luego de millones de combinaciones estamos acá porque somos el resultado de los más fuertes. Porque ninguno de nuestros ancestros murió antes de la concepción y el nacimiento. Sea cual fuera nuestro ancestro, una bacteria hace miles de millones de años o lo que sea, murió después de habernos concebido, de habernos parido, ¿ok? Y eso la biología lo tiene grabado como necesario para continuar. Y para que eso continúe Hace falta un paquete mínimo de cosas como el nido, como el alimento, como la relación con otro y todo eso, que tiene una relación directa con la abundancia. Mientras menos abundancia tenés, esas posibilidades se alejan. Mientras más abundancia tenés, esas posibilidades crecen. Y es un debate muy profundo porque siempre la gente lo empieza a dogmatizar, a culturalizar, a tratar de llevar al terreno del bueno y el malo, y no entiende que la naturaleza no tiene bueno o malo. La naturaleza tiene vida o muerte y califica todo en qué acciones o requisitos me aumentan la posibilidad de vida y qué requisitos me disminuyen la cantidad de vida. Y cuando vos ves eso, te das cuenta y agradecés y decís: qué bueno, al fin y al cabo fue mi naturaleza la que me instó a tratar de alejarme del hambre. Por supuesto, si no, nadie saldría a cazar, si no, nadie guardaría la comida salada, nadie habría guardado la carne salada, seca, para el invierno, nadie habría guardado frutos, nadie— Si total, la pobreza está bien y que falte no pasa nada. No, no, nadie, nadie. Mientras más te alejás de la guadaña de la muerte, la biología te da un estado mayor de paz. Mientras más cerca está la guadaña del hambre, de la enfermedad, de la escasez, de la soledad, de no tener más nada, la guadaña, o mejor dicho, la ley que tenemos adentro biológica, te va generando cosas para que te des cuenta que eso no te tiene que pasar. Y esas cosas se llaman síntomas psíquicos en algunos casos y físicos en otros casos. Por ejemplo, lo que están relacionados con la liquidez, como el riñón, la piedra en el riñón, ok, desvalorizaciones que se ven en la sangre, desvalorizaciones que se ven en los huesos, problemas de acto, problema de relación, son todos avisos de que estás yendo en este sentido, en el de la desvalorización que incluye a la economía. En cambio, cuando vos te vas haciendo esto, que vaya bien en lo económico no garantiza que el resto de las cosas estén bien. Pero eso no tiene que servir de sustento para decir, ah, viste, entonces mejor esto. No, no, porque los problemas los vas a seguir teniendo y les vas a agregar el de la pobreza. Y entonces, como consecuencia, vas a tener menos recursos para solucionar esos problemas. Si yo acá tengo un problema de salud con dinero, tengo muchas más posibilidades de solucionarlo que de salud sin dinero. Sea prótesis, sea viajes al exterior, operaciones en el exterior, estudios complejos, medicamentos, medicina de primera línea. Esto aumenta tus posibilidades de supervivencia. Esto las quita, ¿ok? El humano tiene el derecho de obtener todas estas cosas. No la obligación de exigirlo, sino que tiene el derecho de ir a por eso. Tiene el derecho de ser un humano creativo, de ser un humano emprendedor. Tiene el derecho de crear negocios, de crear empresas, de moverse, de obtener dinero a cambio de cosas que da. Si no, es un robo encubierto. Si alguien obtiene dinero sin hacer algo a cambio, eso es un robo socialmente aceptado. Pero tan aceptado que hasta es mal visto al que dice que eso es un robo. Y sin embargo, cuando alguien me pide dinero a cambio de nada, no hace falta que tenga un arma para que uno diga entonces me está robando, ¿no? Y pero hay, pero como se dio tanta vuelta a lo social por estas cosas religiosas, culturales, sociales, hoy se llegó a un punto en la humanidad que Quien te exija que le des algo a cambio de nada tiene un don y es bueno. Y quien le diga a esa persona: no, no, vos tenés que, vos tenés que demostrar al futuro que la manera en que la naturaleza crece y se expande es por esfuerzo propio. Si yo te ayudo, te mato. En largo plazo te estoy matando. Si yo te ayudo, en el largo plazo estoy creando una humanidad inferior, débil, una humanidad que aprendió biológicamente que sin hacer nada recibe cosas. Y eso no es sostenible en el tiempo, porque si esa humanidad creciera y todos entraran ahí, no habría nadie a quien pedirle las cosas, y esa humanidad moriría. Llevado al extremo, la idea de que yo no hago nada y alguien me lo tiene que dar, si lo multiplicamos en el tiempo, podríamos imaginar una humanidad en la que nadie hace nada y alguien le tiene que dar, y eso es imposible. Entonces, si vamos para el otro extremo y vemos una humanidad que trata de buscar el equilibrio, todos tratando de emprender o de hacer cosas o de generar intercambios o brindar algún servicio o alguna actividad, un producto, a cambio de que alguien te dé algo, eso genera algo, una de las palabras más odiadas por una parte de la humanidad, que se llama mercado. Y en ese orden natural se acomodan todas las cosas y todos tienen un lugar en relación a lo que aportan, brindan, daños o potenciales. El mercado, que fue condenado como, como el anticristo, es uno de los mayores benefactores de la humanidad y uno de los mayores lugares de justicia de la humanidad. Que en el mercado existan individuos o partes o áreas que no están haciendo las cosas bien no significa que sea el mercado eso. Como decir, si en tal religión hubo sacerdotes que hicieron cosas que no tenían que hacer, eso no significa que esa religión no va. Si en tal banco o en tal corporación hubo una persona que robó, eso no significa que— no sé, poner una marca de celulares, la que se te ocurra, que haya habido un directivo que robó, no es mala la empresa de celulares. Hay que agarrar a ese caso en particular y verlo, ¿no? Pero por lo general se lleva, se trata de hacer recursos dialécticos, digamos, y se toma como ejemplo y se ponen a individuos a representar toda una idea. Y bueno, sí, claro, vas a encontrar. Ayer escuchaba a un chico, recomiendo ese video, se lo mandé a algunos amigos, en la historia. Mirá, para que lo anoten, el entrevistador se llama Gonzalo Sere y tiene un blog, un video, que se llama Epifanía Emprendedora, y entrevistó a un chico que a los 10 años lo echan de su casa, ¿ok? Hoy tiene una empresa de 50 millones de dólares que se dedica a hacer cosas para el beneficio de la humanidad, ¿no? Casas habitables, estructuras habitables que son fácilmente y rápidamente transportables a lugares de catástrofe. Terremoto de México, la guerra de Ucrania, terremotos y cuestiones en Perú, un montón de lados. Es una de las entrevistas más humanas que vi. Pero una de las cosas que me parece que lo tiene que escuchar toda persona es el momento en que él, ya siendo un empresario exitoso, lo llaman y le dicen: venite, está cerca de Ucrania, venite, necesitamos gente que maneje un bus. ¿Vos sabés manejar bus? Sí, yo sé. Bueno, venite que tenemos que ir a rescatar A la mañana, personas que están en la guerra, vos podés manejar. Te estoy hablando de empresario de empresa en Estados Unidos, que es un argentino de Bahía Blanca. Él dice: sí, sí, yo voy, yo voy. Bueno, traete chaleco antibalas, OK, porque mira que vas a atravesar zona de guerra y les están disparando a los buses. Y en un momento él empieza a no conseguir chaleco antibalas, hasta que en un momento dice: ¿qué hago yo acá tratando de Que me reconozcan, ¿qué? ¿Qué es lo que me está faltando? ¿Qué es lo que hace que yo, con todo lo que puedo aportar a la humanidad, con lo que estoy haciendo, esté acá a punto de entrar a un bus al que le van a disparar para seguir salvando gente? Él se pregunta a sí mismo, dice: ¿qué querés? ¿Qué estás buscando? ¿Qué te falta? ¿Qué es el reconocimiento que todavía no lográs? Y lo llama al ucraniano, ya estuvo en zona de guerra, Pero lo llama y le dice: ¿Sabes qué? Así, sus palabras, no voy, amigo, no cuentes conmigo. Yo tengo un montón de cosas para hacer por la humanidad, tengo ganas de tener hijos, tengo ganas de tener una economía maravillosa, tengo ganas de hacer eso. Encontró su límite, se dio cuenta que puede hacer mucho más por la humanidad en su coherencia, en el negocio que está haciendo, que entrando en una guerra que no es la suya, diciendo: mira, Hasta acá llegó mi idea. ¿Por qué lo cuento esto? Porque es una bacteria que tienen, que tenemos, y que tenemos que tener bajo control las personas que nos gusta hacer el bien por la humanidad, hacerle el bien a la humanidad. Eso es un agujero negro sin límite, y que si vos no le pones el límite, yo se lo puse hace un tiempo. Yo creo que tengo una ecuación bastante bien lograda de hasta acá es mi aporte y esto es mi beneficio, y esto es mi aporte y esto es mi beneficio. Si no, me estoy poniendo totalmente en incoherencia. Lo que pasa que tenemos muy bien acomodados en el inconsciente y tenemos como héroes a todos esos que lo dan todo, OK, que lo dan todo y que mueren y que se sacrifican. Entonces todos, todos los valoran, OK, y les enseñamos. ¿Vos querrías que tu hijo tenga la vida de Cristo? Esa pregunta hay que hacerse. ¿Vos mandarías a tu hijo que sea Cristo? ¿Lo mandarías a tu hijo a la guerra? Entonces, a todo el que te exija que vayas a la guerra, sacarlo rajando, porque no, no lo tiene por hacer. Si alguien te lo viene a decir, si le anda a vos la guerra, OK. Entonces, todo lleva al equilibrio entre qué es lo que se puede ayudar a la humanidad, sí, y cómo es la mejor manera de ayudarlo estando bien vos. Estando bien parados, trata de ser sólido, trata de tener medios que generen la posibilidad de que las personas crezcan y contagiar crecimiento, y mostrarle a la gente que se puede hacer, y ayudarlos a que hagan. No ayudarlos, o sea, y que te ayuden. Cada vez que das algo, recibí algo. No le enseñes a la naturaleza que se puede dar sin recibir. Eso no le gusta a la naturaleza. Lo demuestran los individuos, lo demuestra la salud, lo demuestran los tumores. Está lleno de buenos llenos de síntomas, enfermos. Y te hablo de personas también con, con que en algunos aspectos vos podés decir tienen unos niveles de conciencia, wow, impresionantes, no. Personas que han sido muy conocidas, reconocidas, y los ves que terminan en un nivel de sufrimiento tan grande, y es que se los llevó Una de las cosas que no se suele hablar en los caminos de conciencia, y es cuidado con el salvador del mundo, que es un arquetipo que si te come te mata, si te come te mata, porque ese agujero negro no tiene límite. Es mejor decir: hola, acá vengo yo con mi granito de arena, ok, si te estoy dando un granito de arena, así, bueno, primero dame algo a cambio, porque si no, a la naturaleza no le va a gustar, ok. Segundo, Este es mi granito de arena, hasta acá llegué yo, seguirán otros con su granito de arena. Yo no voy a solucionar los problemas del mundo hoy, no lo voy a hacer, no, no, no, no alcanza. Sí alcanza con que entre todos construyamos una humanidad mejor. O sea, si alguien cree que puede solucionar todos los problemas de la humanidad, yo le diría que lo más probable es que eso lo logre trabajando interiormente él. Adentro suyo, y va a sanar más humanidad que toda la que se pueda haber imaginado en su vida. Es el trabajo de más largo plazo que uno puede hacer, y el más profundo, y el más sanador de humanidad. Así que bueno, no sé por dónde, por qué terminé ahí, pero se ve que tenía muchas ganas de expresar.

  13. No, está perfecto, está perfecto. Sí, cuántas veces, Ñus, nos metemos esto que decías, por qué se va a meter ahí el rat, en ese caso literal, pero cuántas guerras, en cuántos liados nos metemos por desconocernos. Yo siempre pienso que—

  14. y porque todos estuvimos ahí, gran parte.

  15. Claro, claro. Yo hoy confirmo, tengo la certeza de que conocerte es la mejor estrategia para la vida, no solamente como para para los negocios, para los vínculos, para el afuera, sino para la vida, para tu salud, para tu bienestar. ¿Cuántas veces te he escuchado eso, Igor? Claro, yo fui criada en vista con estos valores, se hizo valor esto de mientras más pobre más bueno. Entonces era pobre, qué buena pobre. Mi abuelo, o sea, vivo la historia de este abuelo que, qué huecos quería tapar, ¿no? Que teniendo necesidades en su propia familia, acogió a otros niños para darles de comer y le faltaban sus propios hijos, pero de ahí compartía, ¿no? Y esto se volvió un valor, es como qué bueno este abuelo, y este abuelo que siempre regalaba sus trabajos, después no llegaba a fin de mes, y esas hijas creciendo ahí, de ahí no hay más. Y digo, claro, yo cuando tuve mi primer trabajo, te lo conté en un encuentro del PAC, que no me enorgullece para nada ahora, pero en aquel momento sí, en aquel momento sí, primer trabajo, mi primer sueldo, iba pasando y yo me sentía incómoda, a cambio de que yo estuve trabajando, pero tenía la configuración de que yo tenía que hacer todo lo que estuviera a mi alcance para estar protegida, porque mi configuración del abandono tenía ese lugar y yo tenía que ganarle, ¿no? Entonces cuando tuve ese dinero, Pablo Almazán lo vio a un viejito que estaba ahí, que se ponía a pedir, hacía de algunos negocios. Y yo me paré y le di todo el dinero a esa persona. Tu sueldo, mi sueldo, mi primer sueldo. Maravilloso eso. Y me fui feliz. Yo, tiempo después, cuando empiezo a ponerme en orden, en eje, Dije, ¿qué hice? ¿Qué hice? ¿Para quién hice esto? Bueno, lo pude haber cambiado, pero bueno.

  16. Qué buena experiencia, qué buena experiencia. Qué bueno que la capitalizaste, porque tal vez todavía estarías trabajando y regalándole tu sueldo a la gente. ¿Quién está en más coherencia? Y la naturaleza dice que hay que obtener el mayor beneficio. La naturaleza lo dice, no lo dice Warren Buffett. La naturaleza dice, está escrito en cada planta esto y en cada ser vivo, hay que obtener el mayor beneficio en el menor tiempo y con el menor esfuerzo posible. La naturaleza es la máquina de optimización de recursos más perfecta que hay, ¿no? Y todo está absolutamente relacionado con un tema que si me meto ahí es muy largo. Pero eso significa que la persona que recibió el dinero tuyo está mucho más en coherencia que quien se lo dio. Total. Es decir, que cada persona que exige que alguien le dé necesita y se alimenta de incoherentes que le den. Esa persona es más coherente que el que le da. No está equivocado el que pide, está equivocado el que da. Por lo tanto, hay una relación muy grande entre los niveles de pobreza y la cantidad de gente que da. Porque la gente que da enseña a crear pobreza. La gente que obliga al movimiento de la otra parte para generar o para intercambiar genera movimiento económico, genera intercambio, genera que se empiece a mover, que esa persona descubra que vale. Y si vos a una persona le das para ganarte el título de buen samaritano, le estás diciendo que no vale. Le estás dando porque le decís: vos no podés, entonces yo te ayudo. En cambio, agarrar esa persona, sentarla 5 minutos y decirle— bueno, una de las opciones es: no, y no te doy, y se terminó, y ya aprenderás. Y otra es sentarse 5 minutos y decirle: el problema es que vos creés que no valés. Anda, busca lo tuyo, hacelo bien, no hagas las cosas mal, y vas a ver que te empezás a sentir valioso, válido. Ese es el mejor regalo que te puedo hacer. Que vos descubras cuánto valés, que sos un tesoro para la humanidad, que por, pero por circunstancias que atravesaste, que creaste para atravesar, quedaste en el lado de la desvalorización. Pero andá y descubrite, vas a ver que toda persona puede emerger, toda persona puede crear, toda persona puede generar sus ingresos, demostrar que vale, demostrarse que vale. Pero si vos le das, lo mantenés apagado. Por ahora lo mantenés apagado. En China, esto fue algo que nos sorprendió porque siempre están muy divididas las opiniones. En Occidente se hablan horrores de China y cuando vas a China, bueno, nosotros ya sabíamos que no era así, pero distinto decir. Y cuando fuimos a China y realmente vimos que no hay un solo homeless en China, no hay una persona pidiendo. En Nueva York yo tenía que pasar por sobre las personas pidiendo para entrar al metro. Tenía que esquivarlas y a veces pasarle por arriba a sus cosas, a sus piernas, de todo, para subirme al, ¿cómo se llama? El subterráneo, subway, ¿no? Para entrar al subterráneo tenía que pasar por la cantidad de homeless, tenía que pasar por arriba. En China no encontré ninguno y entonces pregunté: ¿Por qué no hay ninguno? Y me dijeron: Sí, a lo sumo los vas a encontrar en las zonas de turistas. Porque puede haber algún turista que le pueda dar algo por cómo viene, con la conciencia occidental. Pero en China es visto como un error. En China pedir es visto como algo malo. Algo hiciste o algo no te animas a hacer, así que no te voy a dar. Y como consecuencia, no hay pobreza. Cuidado con ir a ver las ciudades del interior de China y ver la misma vida de campo que ves acá, la misma vida simple, ese tipo de cosas. Estamos hablando de lo que se llama pobreza indigencia y eso. Hoy en China es práctica, es el país prácticamente que menos tiene. Entonces uno dice, ¿qué pasó? ¿Dónde está el error? ¿Qué pasa? Que cuando aplicamos una fórmula no resulta e insistimos en conservarla y criticamos a todos los que aplican la fórmula opuesta aunque les dé resultado. China es y será por mucho tiempo de aquí en adelante la potencia más grande del mundo y el lugar que genera el mayor movimiento económico del mundo. De hecho, China tiene, por ejemplo, a nivel energético, más energía que el resto del mundo todo junto, ¿no? Es una cosa, no se puede ni medir. Pero tienen esa filosofía. Es, vos ves a los chinos y es como cuando tirás un pedazo de carne y vienen las hormigas rojas. Es decir, es impresionante el nivel de insistencia, de competencia entre ellos y de de incentivo por tener una buena economía. Jamás se les va a ocurrir que para tener una buena economía o para zafar la economía se van a tirar abajo o van a pedir, porque no tienen chance, porque la sociedad les cerró esa chance. ¿Qué hicieron cuando se cerró esa chance? Ah, bueno, voy a hacer algo, y salieron, y hoy son potencia.

  17. Es así, para mantener el equilibrio en los ecosistemas se pide a los turistas, esto que dijiste, y mirá, el señor está alineado con la naturaleza, que no se le dé galletitas, que no se le dé cosas a los animales.

  18. Exactamente, porque les hace mal. Es impresionante, es impresionante que digamos, mirá, si vos a un animal le das comida, ese animal deja de aprender a cazar. Decimos eso. Sin embargo, lo acercás a la muerte. Y sin embargo, cuando ayudás a un humano, ok, en una manera distorsionada, hay maneras de ayudar que son ordenadas, que son coherentes: fomentar la educación, acercar la salud a los lugares donde no llega la salud. Pero nunca perder esa necesidad, ese incentivo que les permita a las personas y les diga: vos tenés que despegar, vos podés, vos lo podés hacer. Eso siempre hay que cuidarlo, cuidarlo mucho. Es un tema muy largo, muy controvertido, en el que la humanidad prefiere nunca pasar al plano biológico y siempre lo quiere conservar al nivel de ideas, porque cuando va al biológico se da cuenta que no tiene razón. Entonces no quiere ir al biológico, lo quieren ver a nivel cultural y a nivel social y a nivel político. Pero por debajo de todos esos está la verdad biológica y los índices de supervivencia, de sobrevivencia y el orden natural. En el orden natural la abundancia es una obligación, es una obligación, sí.

  19. Es una obligación, sí, sí, absolutamente, lo podés ver cuando—

  20. Y el derecho es la capacidad que tiene todo ser de hacer los movimientos para ir a lograr eso. En la humanidad El derecho a eso se lo entiende como el poder exigirle a otro que te lo dé. En la naturaleza eso no existe. Nunca vas a ver una hiena que le exija a un león que le comparta un pedazo de ciervo. Nunca. No ocurre eso. En la naturaleza no está. Me dediqué y me dedico a ver si en algún momento lo encuentro. No, no está en la naturaleza. No está, no ocurre. Lo que nos permitió llegar hasta acá es algo evolutivo que tiene 13.000 millones de años Y que nosotros en mil años, que ni siquiera es un chasquido en la historia, queremos revertir con nuestra cultura. No podés revertir el orden biológico. No podés hacer que mañana llueva o no llueva. No podés hacer que, no sé, la Tierra deje de girar. No podés hacer que gire en otro sentido. El sentido sigue siendo el mismo y nosotros somos consecuencia de ese sentido. Del spin de la Tierra, del sentido en el que todo se dio, en el que todo ocurrió, en el que la evolución nos trajo hasta acá. Y en estos 100 años o 1000 años o 2000 años, la humanidad quiere ir en sentido antibiológico, y como consecuencia de eso convive la mayor ciencia con la mayor cantidad de enfermedades. Es muy importante el tema cultural en todo lo que tiene que ver con salud y pobreza, enfermedades, las distorsiones culturales.

  21. Sí, sí, sí. Absolutamente. ¿Qué tema? ¿Qué tema enorme? Porque hay tanto, hay tanto para hacer también, ¿no? Se puede empezar desde un trabajo para la persona que diga, bueno, yo me di cuenta que estoy creando desde una mentalidad de escasez, quiero empezar a expandirme y crecer, quiero cambiar mi mentalidad. Se puede empezar a trabajar desde ahí. Es más o menos mi caso, si no yo no hubiese llegado a esto de la bioexistencia, porque quizás hubiese estado pensando que no, es muy caro, no puedo acceder, tiene que estar, me lo tiene que dar, ¿no? Si no empezaba a cuestionarme estas ideas. Entonces es uno de los caminos. Y el otro camino es ir directamente adentro. Pero cualquiera de los dos es válido para ejercer este derecho, ¿no? De poder conectar con esa abundancia y naturaleza que somos.

  22. Sí, absolutamente, absolutamente. Sí, así es, Pablo Almazán, un tema súper profundo para hablar, que lo hablamos, ¿no? Y además te permite, cuando vos Si vos querés hacer un camino de abundancia pero tu base interna y de conciencia no está de acuerdo con que eso es bueno, no lo podés hacer porque vas en contra tuyo. Entonces, cuando primero una persona, como te pasó a vos, che, pará, es bueno esto. ¿Cómo le voy a regalar mi sueldo a una persona? ¿Cómo que yo trabajé 30 días y regalé mi sueldo? Pagué el pasaje, comí, estuve en ese, estuve haciendo este trabajo. ¿Y se lo doy a otra persona? Eso es totalmente antibiológico. ¿Cómo le voy a dar a otra persona? Cuando uno empieza a cuestionarse y abre esa puerta, después se da cuenta además que existen otras cosas que te pueden potenciar en eso. ¿No? Es decir, hay hasta técnicas, hay... que nunca las vas a ver hasta que primero tu mente no acepte que es bueno que progreses y que generes una economía que le va a brindar a la humanidad un montón de cosas más. ¿Qué es más generosa? ¿Una Paula que sin tomar conciencia trabajó un mes y se lo regaló a una persona? ¿O una Paula que a través de su propio desarrollo personal mueve la economía, genera, compra productos, atiende a personas y las lleva a un nuevo estado de conciencia, las vuelve productivas, les levanta la valoración? Y además ella y cada una de esas personas intercambia cosas crean, compran, venden, hacen que se muevan y se intercambian. ¿Cuál fue más generoso? Tu egoísmo para progresar y convertirte hoy en alguien que ayuda a otras personas a progresar, o tu generosidad de ir en contra tuya y darle tu ingreso a otra persona. OK, vos quedarte con esa escasez, porque si vos le regalás tu ingreso a otra persona, ¿con qué vas a vivir? ¿Con qué vas a comer? ¿Con qué vas a viajar? ¿Con qué te vas a vestir? ¿Ese acto fue humano o fue contra-humano o fue inhumano? ¿Qué fue esa donación? ¿No? Y al parecer, y esto sé que va a mover un montón de susceptibilidades, que estoy dispuesto a debatirlas con el que quiera, pero la naturaleza parece ser bastante capitalista. A la naturaleza le gustan los recursos, a la naturaleza le gusta el intercambio que uno le dé al otro, le gusta el mutualismo, le gusta el comensalismo, no le gusta el parasitismo, rechaza el parasitismo la naturaleza, ok. Es, ocurre en todas las especies, luchan por ver quién es el más fuerte dentro de cada especie, en cada subgrupo de la especie se buscan los más fuertes, son los que compiten por la Pues sí, más fuerte. La naturaleza busca la mejor manera de optimizar recursos cambiando el tamaño de las hojas. Sí, sí, porque el girasol desarrolló la capacidad de mirar al sol el mayor tiempo posible porque las hojas se acomodan, ok, en ese ángulo de 172 grados divididos para aprovechar mejor cada recurso, para producir más con la menor cantidad de recursos posibles. ¿Por qué ocurre todo eso? Hay un mandato mandato divino de abundancia. El mandato divino es de abundancia. Mandato divino es abundancia. Ponés dos plantas, vas a ver lo que hacen, cómo se unen, cómo se entrelazan, porque pueden llegar más alto, cómo se asocian. Es alucinante verlo. O sea, cuando vos ves a Dios, o como cada uno le quiera llamar, esa fuerza creadora intentando hacerlo lo máximo, y que veamos que la naturaleza compite, que la naturaleza que es la mayor generadora de vida y que lo hace de un lado que parece ser muy capitalista. Uno dice, porque yo pasé por mis ideas de un lado y del otro, uno dice: wow, estaba corriendo un camino antinatural, estaba corriendo un camino antinatural. Cómo me gustaría poder hacer que mi mundo se descubra todo proactivo y con poder para crear, y que deje de mirar al otro, y que cada uno se mire a sí mismo y se ponga a crear. Y se ponga a ser una persona, un miembro activo de una mayor producción. Y para eso damos las herramientas, para eso está Yo Bebé. En Yo Bebé hay un montón de personas que tenían una creencia y cuando la cambiaron se permitieron entrar a Yo Bebé y decir: "Ah, no solo que yo he podido crecer, sino que hay una manera lógica de hacerlo, hay técnicas". Yo no sabía que si yo aplicaba esto mis posibilidades de desarrollarme se multiplicaban. Yo no sabía que si tenía estos cuadros, estas cosas para hacer. Ahora entiendo por qué le va mal el negocio de él. Ahora entiendo por qué él cree que la abundancia está mal. Ahora entiendo por qué él dice que le va mal por mala suerte y no es así. Ahora entiendo por qué le echa la culpa a todos los gobiernos, no importa de qué lado sean. Cuando vos ves que hay maneras de potenciar la posibilidad de que a uno le vaya bien, solo las podés ver si previamente aceptaste que es bueno que te vaya bien. Si no, no lo podés ver. Y ese mundo es el que hace a un mundo mejor, más nuevo. Eso desarrolló las tecnologías, las casas más abrigaditas, la calefacción, la refrigeración, que podamos vestirnos cada vez más personas en el mundo. Hace un siglo la pobreza era enormemente mayor. Fue el progreso el que nos trajo hasta acá. Bueno, larguísimo para hablar, larguísimo, Paulina.

  23. Hermoso, hermoso. Así que bueno, es una invitación a pensarnos desde dónde estamos creando y que nos pongamos en coherencia con lo que queremos, sí, que busquemos las herramientas, los espacios para poder mirar algo distinto, porque cuando estamos atravesados por los egos, por ahí nuestra mirada no alcanza, y una mirada externa objetiva lo cambia todo también. Así es. Lo que pasa un poco con Joel, ¿no? Y hablar con la mirada social, entro con la existencia consciente. Así que esa es mi invitación, a pensar.

  24. El mayor crecimiento, el de más largo plazo y el que más beneficia a la humanidad es el crecimiento interno en cada uno, el autoconocimiento. El autoconocimiento, sí.

  25. Gracias, gracias Pablo.

  26. Gracias a vos, Paulita. Para contarle a la gente, vos sos consultora certificada de Humano Puente, te encuentran en el listado de consultores en humanopuente.com o acá está tu perfil, Paula Agüero Consultora. Es tu perfil en Instagram también, para los que quieran contactarte. Te gusta mucho el tema de economía, estás bastante enfocada para ese lado, para las personas que quieran encontrar interiormente dónde tienen esos patrones que las hacen vivir en escasez, y que eso se puede trabajar, se puede trabajar desde el inconsciente, como te pasó a vos y le pasó a tantas personas, y hoy se lo quieren contar al mundo para que el mundo activamente lo cambie, no, no de un lugar de víctima, sino de actor. Así que bueno, gracias. Paulita, te voy a pedir que me agregues, pero como colaborador, que a veces me agregan como otra cosa y entonces no me aparece a mí para poder revisar y que aparezca en mi perfil. Así lo subimos y queda ya subido en los dos lados y transmitimos la buena nueva a todo el que quiera escucharla.

  27. Me encanta. Gracias, gracias a todos.

  28. Gracias a todos. Un abrazo grande a todos por participar. Gracias, gracias.

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