SANAR TAMBIÉN ACTUAR - Pablo Almazán, Silvia Hernandez
14 Aug 2026 · 69 min
Pablo Almazán and Silvia Hernández argue ego isn't the enemy but essential for confidence and resilience. They explore bioexistence, a framework combining science and spiritual practice, and stress that real healing requires long-term personal work, not outsourcing to external authorities.
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Bueno, gracias, gracias por la invitación, amiga. Nos reunimos hace poco para grabar lo de Yo Bebé, que gustó mucho, y ahora aquí estamos nuevamente pudiéndole transmitir a la gente algo de lo maravilloso que hacemos todos los días, invitando a la acción también, justo, justo un día como hoy.
Totalmente, totalmente. Estoy saludando a muchos colegas que están acá siempre acompañando.
¡Ay, qué lindo! Y veo a Tevez. Marita Bilardo, sí, ahí los veo que van pasando. Así que bueno, aquí estamos.
Lo que estaba contándoles es que por supuesto que siempre tenemos para hacerte preguntas porque compartimos un montón de espacios, pero que siempre nos sorprendés porque es como un libro abierto, Pablo, echarlo, porque siempre tenés y nos sorprendés con cada vez más información. Y esto es un poco lo que nos pasó el último tiempo, ¿no? Yo soy consultora desde hace muchos años y siempre vine acompañando la evolución, pero el último año nos sorprendiste con esta otra área de Yo Bebé, de acompañar en las acciones, porque no es cualquier acción la que hay que hacer, ¿no? La primera pregunta que me venía antes de que conectara el vivo era ¿Qué pasa cuando no hacemos acciones? ¿Qué pasa cuando, qué pasa en el cuerpo y en nuestra realidad cuando nos quedamos quietos sin accionar? Que mucho tiempo yo he estado sin accionar también.
Lo primero aclarar que no están, es que no está ni bien ni mal. Bajo ningún concepto uno está juzgando a quien, a quien decide quedarse quieto o en el lugar donde está, y está bien porque además Somos el resultado de tantas cosas que primero hay que averiguar por qué esa persona se queda estancado, se queda en un lugar en el momento que se queda. Tal vez, mira, un gran amigo, Marcelo Tonelli, tenía, tenía como un miedo inconsciente a jubilarse porque él siempre repetía la misma historia: mi papá se jubiló y se murió, no, pero vamos, se jubiló y se murió. Entonces Uno puede ver que la vida con pequeñas historias, con anécdotas, te puede, no solo te puede, te modifica las decisiones. Entonces, primero que todo, no está ni bien ni mal. Ahora, dentro de eso, para tratar de no caer dentro de dogmas o de conceptos culturales o religiosos, en la bioexistencia nos permitimos ver qué hacía la naturaleza. Por eso me parecía tan importante que hoy era el día de la Pachamama, porque es uno de los conceptos tal vez más desvirtuados de Sudamérica, diría yo, ¿no? Es la, le vengo a agradecer lo que me da. Y la verdad es que ahí, ahí, ahí, ahí, pues eso puede generar un error de conceptos inmenso, inmenso. Hoy hago un ritual tomo caña con ruda y hago un ritual para agradecerle a la Madre Tierra lo que me da. Y mi propuesta es, mira, si vos en vez de esperarlo a que te dé lo que te da, vos hacés, vas a ver que a la Madre Tierra le gusta mucho más. Si vos sembrás, vas a cosechar, vas a cosechar mucho más. Pero además, si vos querés cosechar y tenés la excusa, no, es que los árboles me dan, no, vos tenés que caminar. Si vos sos un cazador-recolector, El árbol no viene hasta vos, no te da el fruto en la boca. Sin duda que desde el principio, si hay algo que nos enseñó la Madre Tierra, es a hacer para recibir, no a pedir para recibir. Entonces, el gran aprendizaje de la naturaleza es que precisamente hay que moverse y hay que hacer. Y cómo lo premia, y lo premia de maneras que no están escritas pero que son evidentes. Por ejemplo, las personas que se mueven viven más. Las personas productivas viven más, las personas que no se quedan achanchadas en un momento de su vida o estancadas viven más. Y por el contrario, mueren más jóvenes los sedentarios, mueren más jóvenes los que esperan que se les dé, mueren más jóvenes los que se entregaron y dijeron bueno, hasta acá llegué, no me queda más nada por hacer, ¿no? Entonces hay, al parecer hay un mandato inconsciente, hay un mandato biológico de que hay que hacer. De que en la vida hay que hacer, de que todos los días tenés que sentir que tenés algo que hacer, aunque no tengas muchas ganas de hacerlo, lo tenés que hacer. Que si sos feliz haciendo lo que haces, mejor, pero si no, hay cosas— a mí no me hace feliz todos los días hacer gimnasia, no tengo ganas todos los días de hacer gimnasia, hay días que no tengo ganas de hacer gimnasia, pero lo hago como comer o como parte de las cosas de mi supervivencia. Yo tengo que hacer gimnasia, no es que es una opción en mi vida, no, yo lo tengo que hacer. Lo incluí en mi calendario como comer, como bañarse, como dormir, está hacer gimnasia. Y dormir voy a tener ganas de dormir, comer voy a tener ganas de comer, pero hacer gimnasia por ahí no. Pero si yo compruebo que hay una relación directa entre eso y entre la salud y la productividad, y un montón de cosas más. Bueno, lo hago como estrategia. Como estratega que soy, tengo que cuidarme y fortalecer mi cuerpo y tratar de mantenerlo en movimiento y activo para rendir, para obtener lo que yo quiero obtener, para ser mejor cazador, para estar más lúcido, nunca parar de investigar, de hacer lo que me gusta. Es como un mandato. Cuando haces eso, la biología te premia, no te castiga. No hay personas que empiezan a hacer actividad física y empiezan a estar más activos y te dicen, no, estoy peor. Estoy más debilitado. No, no sucede eso. Entonces, la naturaleza, si vos corrés los dogmas, corrés los paradigmas de cada uno y probás las cosas, vos vas a ver que la naturaleza siempre ha premiado y sigue premiando al que se mueve. El sanar tiene una parte de acción muy, muy importante, muy importante. Yo hace poco tuve una reunión con una persona que pasó un estrés muy alto en su empresa, y mi primera pregunta Antes de, bueno, andá a Bioexistencia, pero eso te va a llevar un tiempo. Mi primera pregunta es, no abandones el gimnasio, no, que este bajón, no dejes el gimnasio en este momento. Este es el momento más importante para ir al gimnasio. Anda al gimnasio y seguí entrenando, y corre, y mové el cuerpo, genera hormonas, hackea, hackea el bajón. ¿Cómo lo hackeas al bajón? Moviendo el cuerpo, moviendo el cuerpo. Así que bueno, esa es más o menos la introducción.
Y cómo hacer, no, ayer como muchas personas de mi alrededor decían, bueno, ya que vas a verlo a Pablo, una pregunta que me gustó es esto de cómo no caer con esta acción, que le agarramos la mano a la acción, cómo no irnos para el otro lado, no, como accionar en pasado, yo misma también por pasarme a un lado y no tener como un rumbo, no, cómo lograr equilibrio. Yo tengo mi manera, pero ya que te tengo acá, me encantaría tu mirada, ¿no? A ver cómo lo haces.
Con todas las cosas que hacemos, hasta con el comer, compensamos algo, llenamos algún hueco. No solo cuando comemos, no solo nos estamos alimentando. De ahí viene la bulimia, de ahí vienen los desórdenes alimentarios, de ahí vienen los excesos. Me gusta más la grasa, me gusta más esto. La base para no excederse cuando uno empieza a hacer algo así es el estar trabajado interiormente y conocerse uno, para no andar canalizando por ahí. A mí me pasó a mis 20 años cuando me dediqué a competir en fisicoculturismo y usar anabólicos y todo, era porque en el fondo Hasta mis 17 años medía un metro y medio y no me daba bolilla nadie, y tenía un montón de cosas guardadas adentro que necesitaba mostrarme como alguien grande. Y claro, y me fui al otro extremo, ¿no? Y bueno, terminé convirtiéndolo en algo que me trajo muchas alegrías. Después puse mi propio gimnasio y me dio mucho conocimiento del tema también, pero Pero fue un exceso, fue un exceso. Hasta puso en peligro mi salud, mi hígado y un montón de cosas. Entonces hoy, con el conocimiento que tengo, hay días que digo hoy no entreno o hoy no hago gimnasia, pero en total seguridad de que es porque conozco mi cuerpo. Digo no, hoy, hoy, hoy ya estaría de más. Hoy no, no, no sigas por acá. Me puse a hacer tantos ejercicios de tantos minutos de tal manera, ok, no voy a empezar una carrera, no voy a empezar una pirámide. Yo quiero hacer esto, yo quiero hacer esto para mantenerme, para estar bien, y no quiero hacer eso. ¿Qué te lo da eso? Y el autoconocimiento, saber que lo que estás haciendo no está reemplazando otros huecos en el alma que tenés y que los estás llenando con eso, ¿no? Es decir, me volqué al cuerpo 100%, o me volqué a tal disciplina 100%, al trabajo 100%, uno de los más comunes, porque además está aceptado socialmente, es bien visto que trabajes 24 horas por día. Te felicitan, ¿no? Alguno te puede decir, che, para un poco, pero por lo general está bien visto. Entonces, si está bien visto que trabaje, está bien visto que trabaje más, y está bien visto que trabaje 24/7, bueno, buenísimo. Y por ahí lo canalizo y en realidad tapo un hueco, y es que por ahí tenía un padre que no trabajaba y que mi mamá no estaba conforme, o yo como hijo no lo veía bien a mi padre y estoy huyendo de esa figura. Hay un montón de motivos. Bueno, vos sos consultora en bioexistencia en economía y sabés que eso, esos son los huecos que hacen que se desbalancee la cosa, ¿no?
Sí, qué bueno lo que decís, porque trayendo a cuenta que venimos a hablar de esto por el resultado que tenemos en Yo Bebé, realmente es un espacio que nos da toda esta información que vos la traés así rápida, pero la verdad que ahí tenemos como herramientas para el accionar y para decir, bueno, vamos por acá, para hacer enfoque, para organizar, para planificar. Realmente es un espacio que a mí me sumó. Siempre estoy trabajando en mí, obviamente, en mi profundidad, pero herramientas simples que las puede dar un tutor donde podemos equilibrarle esto. Uno organiza un plan y realmente, si yo tengo mi día organizado desde la mañana, yo voy a tener anotado dónde voy a descansar, ¿Dónde voy a hacer actividad física? ¿Dónde me voy a capacitar? Esta es una herramienta que yo lo que le respondí a esa persona fue eso. A mí me hace volverme al eje, decir no, no, ya hiciste tanto de entrenamiento. Bueno, ahora te toca cocinar, ahora ir a hacer las compras, ¿no?
Sí, y descansar, porque a veces uno se hace una falsa imagen de que las personas que estamos en negocios o que acompañamos a otros y que seguimos determinada plataforma, determinado aprendizaje, como que Todo el día estamos haciendo algo y no, yo tengo mucho tiempo, tengo tiempo libre que para mí es sagrado y forma, como digo siempre, forma parte de mi agenda. Mi tiempo libre está en mi agenda, está acá libre, acá libre, acá libre, acá capacitarme en esto, acá hacer tal cosa, acá hacer gimnasia, pero acá libre, acá libre, acá libre. Y a veces es días, estos días me los tomo libres. Es decir, es una manera de tener la vida organizada que hace que rinda mucho más Y no necesariamente ocupando más tiempo, sino ocupando mejor el tiempo, potenciando el tiempo.
Totalmente. A mí esa herramienta me— pero fue increíble cómo ahora me sobra el tiempo, porque me sobra el tiempo y me enfoca en que ahora vivo. No tengo que estar pensando en lo que voy a hacer después, que antes. Y no solo me sobra el tiempo, sino que me descansa más porque la cabeza la tengo acá.
Y vos sabés que está cada cosa en su lugar y está anotada y está puesta ahí. Es un gran descanso para la mente que quiere sostener todo, no olvidarse, y no es necesario. Si vos te organizás, todo va a estar en su lugar y la mente va ejecutando en el presente. Bueno, es momento de hacer esto, es momento de hacer esto. Y el futuro, el futuro, primero que ya está ordenado, y segundo que yo sé que voy a cosechar lo que estoy haciendo acá. Yo no puedo estar en el futuro, puedo hacer para el futuro, ok. Yo puedo hacer para el futuro, y cuando, donde se hace, en el presente. Así yo organizo mi futuro y actúo en el presente, organizo el futuro y más adelante me voy encontrando los resultados de esto que hice, y sobre eso trabajo en el presente. Y se hace como una pila potenciadora, no, voy cosechando lo que hago en cada presente, allá adelante me lo encuentro y trabajo sobre eso. Y así me voy multiplicando, así voy siendo más abarcativo en cuanto a productividad.
Exacto. Y vos nombraste hace un ratito esto de que no me gusta hacer todos los días, hay tareas que son más pesadas que otras o que no son preferidas. Esto de tenerlo anotado también hace que no sea tan pesada, que yo la tengo organizada acá en este ratito, más allá de que tenemos otras herramientas donde podemos dosificar y empezar por menos tiempo y tomarnos un recreo. Una cantidad de herramientas que nos diste en este último año y todas las que seguro nos faltan, donde de ahí tomamos esto. Entonces aquella que me molesta más quizás o la pongo a primera hora del día, ¿no? Y a mí ya no se me hace pesada. Muchas las corregí porque están organizadas. Quizás no era tan pesada, sino era que no la sabía meter O no le gustaba el horario donde ponerla, ¿no?
Es que a veces el momento, hay algunas tareas como por ejemplo hacer gimnasia, a veces hasta el momento del baño o cualquiera, para algunos puede ser el baño, para otros el gimnasio, para otros ordenar algo, a veces te requiere más recurso psíquico definir el momento hasta hacerlo que hacerlo. Cuando lo estás haciendo lo disfrutás, pero hasta que dijiste bueno, lo voy a hacer, no, mejor mañana, no, mejor pasado. En cambio, cuando ya Pasó a ser parte de tu cotidianeidad. Los momentos están definidos. Simplemente te lees a vos misma las órdenes que te dejaste vos, no otro, y decís: hoy lunes son las 15, tengo que hacer esto. Y haces eso. El martes debo hacer esto, el lunes a la mañana hice esto, el lunes a la tarde hago esto. Lo tenés ordenado. Tu vida tiene un orden. Vos misma te ordenaste la vida, y eso pocas personas lo hacen. Y es tan simple Ponerle un orden a tu vida, ocuparle a cada cosa, darle su espacio y su tiempo, una coordenada. Esto se hace acá, esto se hace acá, esto se hace acá, esto se hace acá. La cabeza se libera, no tiene que andar pensando. Hay una charla que yo cuento eso, que la cabeza cree que tiene que acordar. Cuando una persona no tiene anotado con fecha y hora lo que tiene que hacer, en la cabeza tiene todo como pendiente y se siente culpable, se siente mal porque tiene mucho que hacer, no sabe cuándo lo va a hacer. De repente para unos 10 minutos o media hora y dice, no, a ver, ¿qué es lo que tengo que hacer? Esto, esto, esto y esto. Bueno, ¿esto cuándo lo voy a hacer? El martes a la tarde, acá tengo un hueco. Y esto el jueves, y esto hoy a la tarde, y esto tal día. Listo. Y la cabeza se despejó porque le va a sonar una alarma, va a mirar su calendario, va a decir, es hora de hacer esto. Y la mente automáticamente queda despejada. Puedes leer un libro y disfrutarlo. Pueden mirar algo y estar disfrutándolo, porque si no, la cabeza no está viendo. Vos estás viendo el paisaje más hermoso del mundo y tu mente está: el martes tengo que ir a hacer una reunión, el jueves a la mañana tengo que hacer tal trámite. A la cabeza hay que quitarle esa tarea. No es tarea de la mente el tener todo flotando para controlarlo. Vos lo bajás y la mente se despeja y se pone en el presente. Le quedan más recursos para el presente, que lo más importante es el presente. Y donde nunca está la gente es en el presente. Con pequeñas cositas que te digo, tan simples como esta, una mente puede aumentar su proporción en el presente. Para estar 100% en el presente hay que estar adentro también muy trabajado, pero con que vos tengas ordenado eso, volvés mucho al presente, lo vivís más. Si no estás en este momento, no te sonó una alarma, no te mostró el calendario que tenés que hacer tal cosa, es porque este momento es para esto que estás haciendo. Y estás bien y podés ver, mirá, consultá tu calendario. Ah, hoy a la tarde a las 4 tengo tal cosa. Bueno, tengo 5 horas libres, voy a hacer esto, me voy al supermercado, voy a pasear, voy al río, voy a tomar unos mates, voy a llamar a un amigo, voy a ver a mis viejos. Y eso es lo que hace a la vida, tiene que tener incluidos espacios libres la vida, porque si no, claro, porque suena como a robot, pero a mí me resolvió un montón porque dice doble ese espacio libre, ¿no?
Está bien organizado. Mientras te escuchaba, por ahí, obviamente que este vivo lo va a escuchar gente que por ahí no viene de la bioexistencia consciente, y los que estamos acá sí sabemos esto tan diferencial que nos aportas cada día. Pero desde tu mirada, ¿qué sería lo que aporta Humano Puente desde las dos miradas, desde la bioexistencia y desde Yo Bebé? ¿Qué sería eso diferencial con otras propuestas? Si es que se te ocurre alguna.
Sí, la más difícil de explicar es la de la bioexistencia porque es inexplicable. Es única. Lo que te lleva, que lo decimos desde el principio, la bioexistencia consciente es desde un estado que tiene todo ser humano y es el de soledad. Yo estoy solo, ¿ok? Yo estoy solo y no sé qué es la vida. Y todas esas preguntas tan importantes y tan profundas que no tienen respuesta, te lleva desde ese yo estoy solo hasta que te des cuenta que vos estás creando todo lo que te ocurre, pero no porque te lo dicen, porque eso es lo que tiene la bioexistencia, tiene un lado práctico que es muy, muy importante. Nadie puede incorporar la bioexistencia al 100% si no lo vive, si no lo ve. Porque cuando vos vas y lo ves y haces un trabajo, situaciones muy difíciles de resolver, imposibles de resolver, vos las trabajás adentro. Además de la acción que hay que tomar afuera, vos trabajás dónde está el origen de eso, ¿no? Así como aprendimos dónde está el origen de este síntoma y después pudimos trasladar a la realidad todo y encontrarle su código. Entonces, ¿dónde está el código de cada cosa de la realidad que me duele? OK, de un problema que estoy teniendo, de algo que le pasa a mi hija, de algo que le pasa, no sé, a mis padres, a mi entorno, algo me preocupa mucho. ¿Qué estoy haciendo yo, creador de todo, viviendo en este momento de mi vida una preocupación de tal tipo? Y vos te das cuenta que no puede estar en tu presente si no estuvo en tu pasado. Y empezás a buscar en tu pasado cuándo pasó algo similar, y allá lo vas a trabajar, y lo vas a trabajar en un pasado anterior, hasta que encontrás todas las capas de eso. Y las cosas se disuelven. Y cuando se disuelven, vos decís, no puede ser, ¿cómo que yo puedo cambiar la realidad de esta manera? Y entonces, cuando vos empezás a darte cuenta por qué lo hacés, no porque te lo cuentan. Si te lo cuentan, mira, hoy todavía se duda de tantas cosas, que hay tanta gente que lo cuenta, pero el que lo vivió no lo duda más. O sea que, no sé, lo que quieras, no sé, tener un contacto con alguien que no es de la Tierra, Haber muerto y vuelto, poder predecir hechos del futuro, poder ver con los ojos tapados. Hay miles de cosas que están, que son, y que sin embargo las personas hasta que no los ven por sus propios ojos no lo van a creer. Y bueno, la bioexistencia tiene una parte que es así, pero maravillosamente está muy cerquita. Ni bien empezás y empezás a atender consultantes Te pasa algo, decís, uy, acá está pasando algo. Esta persona tenía un tumor en la hipófisis, trabajo y me llama a la semana que le hicieron los análisis y no está más. O tenía celiaquía y los marcadores se le fueron, tenía tal cosa. O su hijo no hablaba, vino a consulta y el hijo empezó a hablar. Te empieza a pasar rápido eso. Eso es lo que tiene de ventaja la bioexistencia. Pero el viaje completo de la bioexistencia es complejo Porque a lo sumo vas a llegar a la conclusión de que vivís en una paradoja donde hay aparentemente otros que existen, pero a la vez todo y todos se mueven desde vos. Entonces, por un lado estás, ok, acepto que otros existen, ok, pero también estoy viendo que todo y todos se modifican desde mí. Entonces, ¿de qué modo existen los que existen? Lo máximo a lo que llegás es a que, bueno, vivo en una paradoja, como se ve en la película Matrix, cuando Morfeo le dice, ves toda esa gente caminando, vos la podés modificar. Entonces es muy desafiante porque hasta hay lados que vos decís, pero que mis hijos también, mi esposa también. Y yo ahí diría, bueno, mirá Truman Show, que lo explica mejor que un montón de videos de conciencia. Mirá Truman Show. Su esposa, su mejor amigo, absolutamente todos salvo él eran parte de otra cosa, eran creados para él. Pero en el caso de Truman se ve como creado por otro, pero en la realidad, en la bioexistencia, vos lo ves creado por vos. Entonces la bioexistencia tiene ese lado, digamos, no difícil, al igual que cualquier disciplina, que correr, que hacer yoga y qué sé yo, El que más se dedique es el que mejor resultado obtiene. Es como la meditación. Entonces, si sos un teórico de la bioexistencia, no está mal, está bueno, te alivia para la vida. Hay muchas personas que son lectoras y que me siguen en Genua y esas cosas, y les hace muy bien. Yo sé que hay gente que les hace muy bien a su espíritu, a la manera de ver la vida. Pero quien lo lleva a la práctica, quien va a consulta, y/o quien atiende consulta, o quien hace las dos cosas, Si además, cuando la consulta termina, trata de mantenerse en ese modo lógico de vivir la vida, vive el paraíso en la tierra. Yo lo llamo así, vivís el paraíso en la tierra, porque te diste cuenta. Porque mil veces te vas a agarrar la cabeza y vas a decir, pero, ¿qué es la realidad? ¿Qué es la realidad? ¿Cómo es posible que esto esté pasando? ¿Cómo es posible que estuve dormido tanto tiempo? Y se te caen. Eso sí, tenés que estar dispuesto Se te caen todas las teorías conspirativas, se te cae el me hacen, me usan, me estafan, me tienen que dar. Todo eso desaparece cuando sos el creador, y sos el creador de la totalidad. No hay nadie que te pueda estar manipulando, es tu propia manipulación. Son los que probablemente de chico sufriste una manipulación y todavía está ahí ese eco modificándote la vida. Pero una de las cosas que más me enseñó la bioexistencia es que probablemente lo que más le cueste al ser humano abandonar es la queja. Eso es de las cosas más difíciles de abandonar. Yo creo que más que un cáncer, al ser humano le cuesta más dejar atrás la queja, más que un cáncer. No es una cuestión que no, no, no, no No, sino, sino el hecho de descubrirse creador lo aleja de quejarse, y entonces se hace un montón de autoboicots con tal de poder seguir quejándose, porque eso lo pone en un lugar de resguardo en algún lado, lo hace sentir que no es culpable, porque después descubre que no es culpable, pero tiene que hacer un proceso, ¿no? Pero bueno, eso por el lado de la resistencia.
Porque también como ciertos pasos requiere la bioexistencia, uno va pasando por distintas etapas donde primero por ahí ves estos cambios, pero después caes de nuevo en impotencia porque por ahí un cambio grande que querías no se da de golpe, ¿no? En la importancia de decir acá, sí, es verdad, a veces se te va el tumor o a veces tus indicadores de celiaquía mejoran o tu anemia ya no está. Pero por ahí querés cambiar otra cosa y no la podés cambiar, y ahí es el momento donde muchos también se van o abandonan el proceso. Es importante bancar estas mesetas o estos momentos donde requieren quizás un trabajo mayor mío. Por ahí fue más fácil sacar una anemia que quizás dejar mi versión vieja de carencia.
Total, qué bien lo que decís, tal cual. Tal cual. Y no todas las figuritas son iguales de fáciles o difíciles. Algunas te cuestan más porque te requieren más renuncias o requieren que vayas a lugares que estaban bajo más capas, más capas de dolor.
No, también requieren decir, bueno, llegué hasta acá, ahora tengo que tomar realmente una decisión mayor. Y ahí digo, bueno, era fácil la anemia, pero ahora Tengo que cambiar de vínculo, cambiar de vida. Eso me ha pasado a mí y también me pasa en algunos ciclos de consulta donde, y es acá donde te tenés que aguantar un ratito, ¿no?
Absolutamente. Vas a pasar por lo que se ve en muchos cuentos, en muchas películas, en mucha filosofía, en muchos maestros orientales. Ese puente angosto. Hay un puente angosto que hay que pasar en un momento que es muy finito, que a los costados se ve un precipicio enorme y que parece que del otro lado no hay nada. Bueno, los que atraviesan ese puente, los que tuvieron la certeza, como Neo cuando sale con los ojos tapados, los que atraviesan esa parte son los que después cosechan el premio, cosechan Ese premio que es para una minoría, ¿no? Porque, bueno, precisamente porque se animaron. Y después, cuando les pasa lo que les pasa en la vida, miran atrás del puente y les da ganas de decirle a todos, vengan, crucen el puente, no saben lo que hay acá. Y sin embargo, uno tiene que soltar eso y decir, bueno, no todos están dispuestos a hacer esto. Y está muy bien, siempre está bien. Y cuidado, que hay algo muy importante para la naturaleza y para el modelo biológico de aprendizaje: todos los casos están bien. No hay mejores que otros. Uno, un caso le va a aportar a la naturaleza lo que la naturaleza está buscando en cada especie, que es el alfa de cada especie o el mejor, ¿no? Esta cosa newtoniana del más fuerte y el más apto y el que mejor se adapta. Por un lado, la naturaleza obtiene información de eso, pero de cada persona que no se adaptó, que se quedó, la naturaleza también obtiene información. O sea, obtiene la información de lo que no hay que hacer para que la especie continúe, y eso sirve también. O sea, toda nuestra experiencia sirve. Nosotros siempre estamos aportando datos. Cada vez que me equivoco en algo, el inconsciente aprende lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer, y todo el tiempo lo está haciendo. Cuando un auto de Tesla choca, todos los autos aprenden lo que no hay que hacer. Cuando un auto de Tesla hace una buena maniobra, Todos los autos aprenden lo que hay que hacer. ¿Para qué? Para continuar andando. Y nosotros somos nuestro aprendizaje, es lo mismo. O sea, nosotros dejamos un aviso, un camino trazado, un aprendizaje, un cuaderno anotado en esta gran blockchain que es el universo, en este lugar descentralizado que es el universo. Vos no podrías apagar un servidor del universo, está totalmente descentralizado en la fractalidad del universo. Bueno, nosotros dejamos en todos esos lugares, entre todos, cada gotita de cada acto que hacemos genera sabiduría colectiva, genera esto que después nos alimenta, que nos ayuda a evolucionar como estamos ahora evolucionando, por ejemplo, exponencialmente. Eso por el lado de la bioexistencia. Por el lado del yo bebé, es el resultado de observar mucho tiempo que las personas que salían, no era lo mismo salir del bloqueo, salir de las trabas, de las dificultades, de lo que me mantenía ahí abajo con adicción a la deuda, con no poder programar mi vida, con ser fiel a un clan de determinadas características de escasez o de mandato de que los hombres no pueden llevar adelante una familia, o un montón de cosas, o que las mujeres no pueden llevar adelante una familia. Eso La bioexistencia te deja en un nuevo estado en el que estás arriba de una atalaya observando todo y sacando pecho diciendo, wow, descubrí por qué no podía hacer todo lo que quiero hacer. Bueno, ahora llega la hora, ¿qué hago? No era, era la hora, ahora soy libre, digamos, ahora tengo menos condicionamientos inconscientes, ¿qué hago? Bueno, y ahí, y el observar eso mucho tiempo me llevó a que yo ya había creado Genua, que era un apoyo para esto, para la bioexistencia. Hay mucha gente en Genua que no es consultora, hay mucha gente en Genua que es terapeuta de otras cosas y de biodescodificación o de constelaciones familiares, y que Genua les aporta una lógica completa que tiene que ver con la biología, con los ancestros, con la espiritualidad, con los síntomas y la lógica de cada cosa y de la realidad. Pero lo que parecía, lo que yo sentía que hacía falta era otro lado que yo tenía por mi viaje, digamos, por mi pasado, por las cosas que me llevó la vida, y que le podía venir bien a la gente. Era, sí, y si le das las técnicas para que puedan guiarse y salir adelante y ordenar la vida, y no solo eso, si de eso pueden hacer también una práctica, porque yo siempre quiero que tengan una actividad, que puedan hacer una actividad, que se dediquen a eso, que ganen dinero, que sean plenos, y considero que son actividades que ayudan a la gente, ayudan a las empresas, Para mí, ayudar a la gente a crecer es como la naturaleza cuando llueve, es algo divino. Ayudar es un acto de divinidad y no siempre ayudar es entregar tu cuerpo y tu salud por el otro. Ayudar en un intercambio es lo más duradero que hay, es bueno para las dos partes. Entonces, enseñarle a una persona, che, mirá, aprendete estas técnicas, aprende esto y esto, no solo para vos, sino que esto lo podés aplicar a otros y le podés enderezar su vida. Puede volverse productivo, puede sacar adelante su empresa, su negocio. Y eso es un acto de bondad colectiva. El crecimiento económico es un acto de bondad. Y bueno, así surge Yo Bebé, es decir, bueno, voy a armar un paquete. Al principio tenía más una intención, después hubo un continente que lo saqué y dije, no, acá pongo directamente la escuela de consultoría. Y la escuela de consultoría fue una bomba. Están todos felices porque ya están empezando a aplicarla. Y la verdad es que eso fue como la consecuencia de para accionar en la 3D lo que le faltaba a alguien cuando se despertaba, digamos, cuando llegaba a un lugar nuevo y decía bueno, ahora qué hago, bueno mira, tenés esto, anda por acá, anda por acá, y así se unieron las dos cosas.
Maravilloso Pablo, qué maravilla, también pasaste así rápido algo como en moto, pero lo primero Otro paso, creo que fue antes de Yo Bebé, es también acercarnos al dinero, al valor, a lo que la naturaleza, no, esto que está también tan baqueteado afuera, donde tengo que hacer un camino espiritual, pero el dinero parece que queda afuera. Entonces, para hacer eso tengo que ser pobre. Entonces, si soy pobre, no puedo acceder a una capacitación. Se arma como un bollo. Y luego vino donde a mí también me trae mucha profundidad Yo Bebé, porque hablamos de longevidad, hablamos de un montón de cosas Desde el humano, no es solamente un plan de acción, sino que lo potencia a la bioexistencia. Pero muy bueno esto de la economía, creo que por ahí podés profundizar más en esto de hacer algo biológico.
Está bárbaro lo que decís, porque si lo pensás, Yo Bebé se presentó el mismo día que Ramón, Mi Jardinero Millonario, que era este libro que habla desde la naturaleza enseñándole a Ramón que él tiene que ser abundante. Vos tenés que ser Abundante Ramón y hay una manera coherente de hacerlo. Y algo que, no sé, cada uno se adjudica. Yo me adjudico la creación, no, cada uno lo debe hacer. El otro día hablaba con mi hijo sobre, con uno de mis hijos, sobre la natalidad y el hecho de ser padres. Había un nene gritando en el supermercado, él me acompañó. Entonces notaba, noté la posición que tienen hoy los jóvenes con eso, con los chicos que andan netando, con los hijos y todo eso. Y yo le dije, bueno, nosotros hablamos mucho en la bioexistencia de los temas de natalidad, que lo analizamos desde lo biológico y desde lo cultural también, y que a esta ola de de no tener hijos, ahí está, por el momento. Sí, para mí va a durar un tiempo y acá, pero bueno, yo creo que seguimos. ¿Vos estás?
Yo estoy. Sí, sí.
Ah, bueno, porque se cortó la luz. Ahora vuelve. Ya volvió. Pero lo que decíamos era que una cosa que fue muy importante y voy a volver a la economía con esto, fue la condena social. Cuando alguien no tenía hijos antes, tenía una condena social. ¿Qué le pasará? Solterona, ¿qué pasa que no tiene hijos? ¿Tendrá alguna enfermedad? ¿Un castigo? ¿Tendrá algún castigo? ¿Tendrá algo malo? Era casi un pecado no tener hijos. De repente, no tan de repente, pero con el tiempo Esa es la condena social, dejó de estar. Entonces los jóvenes tienen una libertad mayor para resolver eso, no, no tienen esa obligación social. Y por otro lado tienen sus deseos de libertad y todo, y bueno, otras cosas que hablamos en la bioexistencia y que son la base, no, que se muere menos gente, van a ser menos gente. Pero si vos lo pensás desde la economía, pasa lo mismo. Es decir, yo lo que noto en mi creación es que en esta parte del mundo, que era donde estaba la gran demanda todavía por solucionar un tema, era el lugar donde había un gran juicio a la abundancia. Estaba mal, básicamente estaba, y todavía lo es para muchas personas, pero estaba mal ser rico, estaba mal que te vaya bien, estaba mal que tengas una empresa, estaba mal que des trabajo. Estaba mal que generes trabajo, que generes abundancia. En un extremo tan, tan ilógico que no resistía el menor análisis. Como por ejemplo, bueno, ok, entonces llevemos el experimento al extremo, que no haya más empresas. Hagamos que no haya más empresas, hagamos empresas cero. ¿Cómo estaría toda la gente? Muerta de hambre. Habría una cantidad de muertos por problemas de salud, de dinero. No habría salud, no habría alimento, no habría nada. Estarían todos muertos. Entonces, bueno, entonces de alguna manera hay que hacer las cosas y hay que hacerlas bien. Bueno, el hecho de que haya cambiado mucho y se sigue cambiando, se lo va a llevar a otro extremo. Finalmente va a encontrar un equilibrio eso. Hoy me parece que está yendo para otro extremo necesario, o que tiene, tiene su germen en el opuesto. Fue tanto tiempo mal visto aquel que generaba ingreso, o aquel que tenía una empresa, o aquel que daba trabajo, era siempre un explotador. Y mira, si supieras la relación que tenemos con el equipo de Humano Puente, o la relación que tiene Lucre con el equipo de Alma Esmeralda, es la alegría de todas las partes, ¿no? La alegría de todas las partes, porque bueno, ocurrió tal cosa, tenemos más trabajo, qué bueno, tenemos, gracias por darme trabajo, no, gracias a vos por el trabajo que estás haciendo, no, gracias porque me que estoy haciendo más tareas. No, gracias a vos, porque yo necesito esas tareas. Es un concepto absolutamente lógico, pero que las personas lo veían y en muchos lados siguen viendo así, ¿no?
Creo que un poco lo que está diciendo es ahora se está yendo como al generar dinero, dinero, dinero, pero tampoco es la solución, ¿no? Sino que el dinero en coherencia, tener el dinero, pero ¿qué voy a hacer con ese dinero? ¿Cómo me siento yo en el día a día? ¿No? No como una dopamina de necesitar el dinero para algo, sino igual que lo que hablábamos hoy del gimnasio, del gimnasio, de la comida.
Que el dinero no se convierta en la vía de manifestación o de escape o de búsqueda de solucionar otras cosas que no se solucionan con dinero. Es verdad que el dinero no es la solución a todas las cosas, pero sí que una vida sin dinero es mucho más difícil, es mucho más difícil hasta para una silla de ruedas. Hasta para un anciano que hay que cuidarlo, un medicamento que te hace falta, un abrigo que te hace falta, la electricidad, la calefacción, el abrigo. Yo agradezco y quisiera que mis hijos también lo tengan, y mis seres queridos, que no les falte, y que no le falte a nadie. Pero cada uno tiene que hacer lo suyo, cada uno tiene que hacer lo suyo para obtenerlo. Pero pensar que la abundancia es malo, de las cosas más nocivas, de los pensamientos más autodestructivos que ha tenido la humanidad. Es absolutamente, es creer que es mal el agua para las plantas o que es malo el sol para las plantas, es lo mismo. No tiene su, no tiene lógica más que heridas viejas que me ponen o que me han puesto en algún lugar, ¿no? Llamarme igual que un ancestro que tuvo dinero hizo un desastre. Llamarme igual, o tener relacionado el dinero con el abuso, o tener direccionado el dinero con la prostitución, o con los abortos, o con las muertes, o que el dinero trajo problemas. Entonces puedo hacer del antidinero un paradigma inclusive.
Claro, y lo que trajo yo bebé un poco es que una vez que nos sacamos los bloqueos con el dinero, como teníamos todos esos juicios pero no teníamos ni idea qué se hace con el dinero cuando se genera, porque no nos lo enseñaron, porque Entonces esto fue como otra profundidad desde la acción, pero también el grado de profundizar y decir bueno, trabajo hasta acá, porque uno también se puede ir a más consultas, más actividades, más. Eso fue un montón para equilibrarnos, poder ir a ver, hacer una consulta de existencia, pero también después ir a ver cómo es mi camino, que es único. No es como, ni todos mis consultantes tienen el mismo camino. Algunos tendrán que ordenarlo, otros generarlo, ¿no?
Totalmente.
Fue muy maravilloso para mí.
Y la cantidad de posibilidades que tiene una persona, que yo en un ejemplo, en una charla de Yo de Bel, les contaba, la persona que tiene que hacer un banquito, un carpintero por ejemplo, tiene que invertir en herramientas, invertir en madera, invertir en electricidad, en lija, en pintura o en barniz. Lo que sea, un profesional que ofrece sus servicios como un consultor tiene su tiempo igual que el carpintero. Todo lo demás, todo lo demás, el carpintero, digamos, tiene que gastarlo, a diferencia de él. Bueno, el consultor o la persona que brinda servicios debería hacer de cuenta que tiene que gastar en materia prima y todo eso, y de su consulta debería separar una parte muy importante y poner una inversión. Esa es la manera de multiplicarse de una persona que ofrece servicios. Yo sé que muchos van a decir, y pero, ¿cómo pago la luz? ¿Cómo pago esto? ¿Cómo pago el otro? Igual que el carpintero, va a ser la respuesta. ¿Cómo lo hace el carpintero? No, es una cuestión de mentalidad. Hay que agarrar a partir de hoy. A mí me gustan los ejemplos, aunque suene duro, me gustan las personas que cuando yo les digo, mira, está buenísima la economía que estás teniendo, bárbaro, pero deberías ya hoy urgente empezar a ahorrar, a invertir el 30%, es que no podemos. No podemos disminuirlo. Pasan 2 meses y uno de los 2 se queda sin trabajo y sobreviven. Y todo, limpian, digamos, todos los gastos que tenían de más y salen adelante. Y después, cuando uno de ellos vuelve a tener trabajo, me dicen, Pablo, lo de él lo estamos guardando todo, lo estamos invirtiendo. Antes no podías. Sin embargo, sí, siempre se puede, siempre se puede invertir y multiplicarse. Porque uno de los temas de los terapeutas es cómo me multiplico. Bueno, haciendo que tu hora empiece a trabajar. Esta hora la gané, bueno, ahora la mitad la uso para vivir, la otra mitad la pongo que se multiplique. Esa es mi manera de multiplicarme. Y cuando vos en el tiempo te retirás, hay mil opciones, ¿no? Abrir un negocio, ponerte de socio en algún lado, invertir en la bolsa, en acciones. Yo recomiendo los ETFs de muchas acciones. No es que lo recomiendo, pero digo, a mí me parece Si tu trabajo es otro, Warren Buffett, mira, para el que no suene a recomendación de compra, Warren Buffett sugiere ponerte en el S&P 500 y quedarte tranquilo. Si tu trabajo no es el de las inversiones, digamos, si vos tenés otro trabajo, hacés, ¿no? Pero a lo que voy es que cuando vos en un momento te vas a retirar, tus acciones, tus inversiones en relación a lo que fuiste poniendo, ya puede que te genere lo que vos generabas estando en actividad y que tu vida no cambie en nada. Por ahí no estoy diciendo que ahorres, sí podrías, y ojalá, porque todo tiene un camino que se va apalancando, apalancando uno con otro. Podría ser rico, lo que se llama rico, sí, sí, perfecto. Pero también está buenísimo pensar que cuando me retiro sigo teniendo el mismo ingreso que ahora porque me generó mi inversión. Eso es una maravilla, ya eso es una maravilla, y no es difícil de alcanzarlo, sobre todo ahora en tiempos de hipernongevidad. ¿Qué vamos a hacer? Ahora siempre es temprano para invertir, siempre es temprano.
Bueno, qué bueno lo que dijiste, esto de siempre se puede. Quizás ahí podemos hablar un poco de esto de hacer la acción previa, no esperar a tener ese sobrante. Por lo menos a mí me sirve mucho hacer eso, decir Bueno, aunque sea separo algo mínimo hoy antes de que ver si puedo pagar y después finalmente me aparece el dinero, ¿no? Como la acción anticipada, no solo ahí sino en cualquier cosa mínima que quiera realizar. Poné ya el mínimo. Bueno, por ahí dicen no, no puedo invertir tanto, pero no sé, agarrá, evitá algo que estás excediéndote y eso ponelo en algún lado que te guste, ¿no? Por cada uno.
Absolutamente. El dinero se va a ir si no, si vos no le das un destino. Yo, viste esa frase, ya le digo, dinero que no tiene destino se va por el peor destino. Entonces, cuando en los libros de personas que recomiendan para que crezcas, no, para que ahorres, eso siempre dicen lo mismo: págate primero a vos. Creo que en El hombre más rico de Babilonia también lo dice: págate primero a vos, págate primero. ¿Qué es pagarse primero a vos? Y que hay dinero que llegó y lo tenés que atesorar y ponerlo a trabajar para vos. Porque también uno puede decir: bueno, me compré las zapatillas, me pagué a mí, me compré un televisor para mí, me hice un viaje para mí. Sí, sí, eso es aparte, porque eso va a venir y se va a ir. Pero pagarte a vos es que ahora hay dinero que va a trabajar para vos, con vos, junto con vos. Y al principio te va a parecer poquito, pero eso va a ir haciendo una escala, va a ir creciendo de una manera que se llama interés compuesto, que vos no lo vas a ver, pero a lo largo del tiempo se ve, y mucho. Y si lo alimentás todos los meses, eso es muy grande. Y si te sobra dinero, ponelo ahí, ni lo pienses, porque también lo podés sacar mañana. Pero si un mes te sobra dinero, no estés, bueno, ¿qué hago? Me compro una cosa que después, no sé, por ahí no te sirve.
No, ponelo ahí y lo pensás más adelante esto, porque tenés anotado como una acción mes a mes, no, con una disciplina, te va a aparecer siempre porque ocurre eso. Ya no vas a querer, me pasó eso, verlo crecer, no vas a querer comprar cualquier pavada, que otro zapato, otras, no, lo pongo acá, ¿para qué quiero otro zapato con este tiro?
Además es un acto de bondad comprar, también es un acto de bondad porque Con la medida que las personas, si nadie comprara, cerrarían todas las empresas, todos se morirían de hambre, ¿no? O sea, comprar es un acto de bondad también. Pero cuando vos invertís en acciones, le estás dando tu dinero a empresas para que lo muevan, para que generen cosas, para que paguen a los empleados, para que muevan la economía, para que haya crecimiento. Todo lo que estamos haciendo, desde el celular que estamos usando en este momento para hablar, las comunicaciones que tenemos, No sé, todo lo que usamos, lo que vamos a comer, es todo parte de la economía. Si no existiera una economía moviéndose, no estaría, estaríamos en la prehistoria, estaríamos, volveríamos a Neandertal, volveríamos ahí. Entonces es tan generoso, es tan bondadoso invertir, es algo que está también, es un acto humano de bondad.
Dios, porque tiene muchos juicios igual todavía, ¿no?
Sí, pero los vicios, sin duda, tienen muchos juicios, muchísimos juicios, pero son imposibles de sostener, son imposibles de sostener, ok. Es, es cualquier persona, cualquier persona que no esté de acuerdo con la economía o con el crecimiento de economía automáticamente debería estar, primero no lo podría decir con un celular porque sería Contradictorio, sería contradictorio. Segundo, no podría estar vestida con ropa que fue hecha por, en algún otro país, o que fue inclusive hecha acá pero con máquinas, porque sería contradictorio, porque estaría en contra de los telares automatizados que generó la revolución industrial. No, no, no tiene sustento, no tiene sustento. En realidad, a nadie le gusta volver a Neandertal. Lo que se, lo que sí se ve es que han tenido un pasado que cuando lo averiguan se desbloquean. Porque además le pasó a muchas personas, muchas personas que hoy son consultores llegaron a Humano Puente diciendo, yo tenía un juicio a los ricos y a la riqueza impresionante, hoy estoy ganando dinero, me desperté, me di cuenta de que era un juicio mío porque mi abuelo tal cosa, porque mi mamá sufrió tal otra, porque tal otra. Y cuando salí de ese bloqueo me volví natural, porque la búsqueda de riqueza es natural. Dos plantas pelean por el sol, dos plantas luchan por conseguir el sol, por conseguir la mayor cantidad de agua posible. A lo sumo se asocian para crecer, pero vos no vas a encontrar una planta que renuncia para decirle a la otra planta, no, vos te merecés más que yo, namasté. No ocurre en la naturaleza. O sea, la pobreza, la búsqueda de pobreza y la propaganda de la pobreza es antinatural, es antibiológica. Y yo no tengo partido político, no lo tengo, la verdad, porque no lo tengo porque en ninguno termino de calzar, no, no, no, no me resuenan algunas cosas, pero sin duda que la naturaleza dice algunas cosas que parecen estar más de acuerdo con alguna mirada política. Y sin embargo, esto no es política, esto es decir, mira, esto es naturaleza. Hay algunas cuestiones que tendrían que ser antinaturales para que se conviertan en verdades, tendrían que ser antinaturales. Que yo trabaje y que mi dinero te lo dé a vos para que vos lo administres Y si lo ves a los demás, no encuentro un solo bicho en la naturaleza que haga eso. No encuentro uno solo que haga eso. Tengo que retroceder a mi estado de insecto. Tiene que haber una reina y yo tengo que hacer obreras y zánganos, y nos tenemos que quedar con eso. Y la reina es la única que puede tener crías, ok. Y entonces tendríamos que volver a ese estado. No podemos, nosotros no podemos tener hijos, solo puede tener la reina, y los tenemos que alimentar entre todos, y nos tenemos que dedicar a eso. No nos gusta, no podemos volver a ese estado. Somos mamíferos, somos la búsqueda del alfa, somos la búsqueda de la abundancia, somos cazadores, somos recolectores, somos de cazar animales. Hay límites éticos para eso y cada país lo tiene. China se come esto, acá se come lo otro, en Azerbaiyán se come otra cosa, acá se come esto. Eso pasa por otro lado, pero somos cazadores-recolectores, lo somos de hace milenios. Y decir que la abundancia está mal, es decir, che, No hay ni animales para cazar ni plantas para recolectar si la abundancia está bien. Entonces son como paradigmas que no tienen sustento biológico, nada más.
Igual, y bueno, quienes somos, estamos en esta mirada, también pasamos por esos momentos de impotencia, de enojarnos con eso, pero después cuando uno lo empieza a poner en práctica lo pasás, ¿no?
Eras vos. Era vos, era vos. Sí, sí, sí, te enfocás en vos y te enfocás en vos. No, no, no vas a fijarte cómo le va al otro, qué hace el otro o qué está haciendo bien el otro. No hay persona que esté por ahí, no, no sé si tanto, pero sí te puedo asegurar que una persona no está bien consigo cuando se dedica a buscar qué hacen mal los otros. Tenés que estar muy mal interiormente, te tienen que haber faltado cosas. Hay que ver qué pasó con mamá, con papá, qué pasó con los ancestros. Pero si parte de tu día a día es ver qué hacen mal los demás, o que él tiene dinero, o que él, la verdad es que hay que llevar un dolor muy grande adentro para eso.
Y bueno, voy a trabajar profundo, no, para que quede acá. Y bueno, la verdad se sanará. De la acción, está muy bueno hacer el proceso en bioexistencia para encontrarme qué parte mía, ¿no? Qué parte mía viene a decir eso, qué parte mía no puede pasar esa.
Totalmente, totalmente. Siempre soy yo, siempre soy yo, y lo que me duele soy yo, y ese que aparece ahí acusando soy yo. Depende de cuánto tenemos ese marcador de cuánto me molesta, y si me molesta mucho es maravilloso porque ahí tenés un Tenés algo a trabajar, tenés un síntoma. Si te molesta es un síntoma. Y eso es una afortuna que la bioexistencia, que tenés con qué trabajarlo ahora. Porque antes lo que te molestaba parecía que no, bueno, me molesta, ¿qué va a hacer? Es así. No, no es así. Si sos el creador, vos lo podés solucionar y lo solucionás. Y ahí es cuando decís, guau, ¿qué pasó? ¿Qué pasó? Es una belleza.
La verdad, ese es el gran valor agregado de Humano Puente y de la bioexistencia, trabajar desde estas dos áreas Y que no hay manera que no te traiga plenitud por algún lado, ¿no? Es decir, voy a lo profundo y exploto, y después también tengo la posibilidad de ordenarme, porque muchas veces me quedé trabado por un desorden, ¿no? Ya saqué el bloqueo y me quedé trabado ahí. Entonces creo que es el mejor resumen que hiciste, Pablo. Ahí te cuento que yo fui leyendo Los comentarios, obviamente, todos absolutamente admiración, todos mensajes de amor.
Tenés razón, qué bueno.
Lo fui leyendo, pero no te quería interrumpir. Y muchos como dudas o como quizás poniendo, sí, pero el juicio, ¿qué hago con mi ego?
Bueno, esto es inmenso, se nos escapa el vivo a la hora que nos da Instagram, pero por ahí El ego es buenísimo, cuidado que sin ego no podés romper barreras, sin ego no podés defender tus creencias, sin ego no podés ser alfa, lo necesitás a ese que vos llamás ego. El ego es la identidad, es verdad que el ego es falso porque la identidad es falsa, pero es el traje de este juego, el traje de este juego es una identidad y una identidad es un paquete de datos y ese paquete de datos tiene como un mascarón de proa que lo lleva adelante y eso es el ego. Si no tenés ego vas a tener tumores, vas a tener huesos descalcificados. Si no tenés ego, lo que pasa que el ego, como bien citaste vos hace un rato, al igual que el gimnasio, al igual que el dinero, está bueno tenerlo, conocerlo. ¿Quién soy? ¿Quién soy? ¿Qué es ese ego? ¿Cuál es mi identidad? ¿Por qué soy reactivo a esto? Porque aquello, ok. Pero, pero hay un error en que el ego es malo. El ego es necesario. Decirle a un león sin ego que lleve adelante una manada, decirle a un CEO, decirle a Steve Jobs, que ese era un caso de ego, no, que tiene muchas críticas. Todavía hay libros y libros para darle a Steve Jobs, ok. Bueno, hizo lo que hizo. Y decile a, no sé, Sam Altman, decile a Elon Musk, decile a un montón de personas, decile al Dalai Lama sin ego qué habría hecho. Porque por ahí uno dice, bueno, estás citando a todos empresarios. Decile al Dalai Lama si hubiera hecho lo que hizo. Decile a Gandhi que si hubiera logrado lo que logró sin ego, sin seguridad, sin sentarse. Hay que tener ego para sentarse adelante de quienes te vienen a matar a vos y a todos los que están adelante tuyo, sentarte en la calle y quedarte plantado ahí. Eso también es ego, pero es un ego trabajado, es un ego que tiene una medida. El ego es la seguridad de lo que plantea mi identidad, porque la tengo trabajada. Totalmente. Es tu mascarón de prueba, es tu espada de poder el ego. Y si no la tenés, a muchos, muchos van a ser, mirá, prestarle atención y tener cuidado con estos paradigmas: tenés que ser pobre para ser bueno. Fácil, buenísimo, sos mío. No tenés que tener ego, el ego es malo, buenísimo, sos mío. Tenés que perdonar, tenés que perdonar, buenísimo, te puedo hacer lo que quiero, ok, perdóname. Son todos paradigmas para crear débiles, y a la naturaleza no le gustan los débiles, parece que no le gustan, los enferma antes y viven menos. Entonces es todo un tema, todo un tema profundísimo para hablar, que me encanta.
Callar el ego, y desde este lado lo que estás proponiendo es escucharlo por ahí, ¿no? En vez de callarlo, escucharlo. Salí adelante, anda a hacer lo que tenés que hacer, anda a cazar lo que tenés que cazar, sanate de esto, ponele atención al dolor de rodilla, por ahí escucharlo es bueno, ¿no?
Pero una persona segura de sí misma que sale a hacer lo que sale a hacer, los demás lo ven y asusta un poco. Y a esas personas, mira, tiene un qué ególatra. Y que vos podés decir que, no sé, Vitalik Buterin, creador de Ethereum, qué ególatra, no le da bolilla a nadie. Bueno, primero que tiene un grado de autismo elevado, y segundo que él sabe lo que tiene que hacer y no va a escuchar a nadie, porque si él escuchara a los que tiene que escuchar, no habría creado lo que creó. Todas las personas que hoy amás, como Tesla, como Einstein, tenían un ego inmenso. Si no, no podían. Una persona que viene a mostrar una diferencia con el status quo, con las ideas que están establecidas y que viene a romper eso, necesita de un ego inmenso, porque si no es vapuleado. Y es que, mira, hay otras personas que se suicidaron y sus ideas fueron confirmadas 30, 40 o 100 años después que se suicidaron. Y sus ideas fueron confirmadas. ¿Qué necesitaban? Un ego mayor para enfrentarse a todos y reventarlos y hacer lo que sea, aunque para los demás sea un narcisista o sea lo que sea. Estaba defendiéndose. El ego es un montón, hay un montón de maneras de mirar el ego. Acá estoy hablando del ego como el ególatra o el creído, o el que si no tenés eso no podés cambiar el mundo. Sin eso no podés ser grande y aportar al mundo. Sí podés ser parte de la manada, Y está todo bien y puedes dedicarte a hacer otro tipo de bondades y todos te van a felicitar y ese tipo de cosas. Pero muy probablemente la vida se te ponga un poco contramano, se te ponga difícil, te vengan a buscar cuestiones como la escasez, como la tristeza, como la soledad, como la inseguridad, falta de salud, la no completud, no sentirte completo.
No solo desde lo económico, también para sanar un síntoma, sobre todo los más fuertes, Hay un momento donde uno dice, te voy a sanar, ¿no?
Total, absolutamente.
Hasta la ciencia te viene a decir, no, vos no vas a poder, vos tomate esto de por vida. Y te tenés que enfrentar a esa ciencia y decir, yo sí voy a poder, ¿no? Hasta cosas más pequeñas de salud, que lo sabemos desde la bioexistencia, pero importante que quede eso acá, decir, no solo lo económico, uno tiene que tener ¿A dónde va?
Y en la importancia de tener una guía interior, que de verdad que cuando lo explico me resulta complejo porque digo, bueno, la ciencia hace cosas muy buenas por la gente y te permite hoy, vos venís de la ciencia, te permite hoy inclusive pensar en una hiperlongevidad, en la sanación de En los próximos 10 años probablemente todos los cánceres y la diabetes y el Alzheimer y un montón de cosas en los próximos 10 años. Pero también te provee ese otro lado bueno de que por ahí uno se vuelve dependiente o que es una salida fácil. Bueno, con los caminos espirituales también pasa. Entonces uno anda por un camino de muchas incertidumbres y donde busques a ver quién te defrauda vas a encontrar de los dos lados. Y lo vas a encontrar. Y bueno, por eso es tan importante, al fin y al cabo, la certeza propia y lo que vos vas descubriendo. Pero siempre mi recomendación es que sea probando, no escuchando solamente. Vos probá. Si te dicen, mira, un camino de bioexistencia te lleva 2 años, no para ser consultor. Mira, ser consultor son 3 semanas, sin embargo, ser consultante son 2 años. Si vas a consulta para que te atiendan, es un camino de 2 años. Date la posibilidad de recorrer 2 años y después, y después llegar a la conclusión. Porque yo le digo, yo se los planteé el otro día a ustedes, que le digo a veces a las personas, se los daba como ejemplo: bueno, ¿te imaginás con qué te trae a consulta? Y que estoy mal con esto, con tal tema, con mi hija, o con tal salud. Sí, sí, de acá a 2 años esto siguiera, ¿cómo te ves? No, no, no, ni me lo menciones, no soporto estar así. Bueno, todo hay que empezar a hacer algo hoy. ¿Estás dispuesto a hacer esto, esto y esto? Bueno, cuando uno se para frente a decisiones, porque por lo general uno esquiva a diario los problemas, los deja como que sé que están pero como que no están, o parece que no están. Si vos te parás y decís sí, tengo problemas y lo tengo que solucionar y lo tengo que encarar desde hoy, en 2 años tu vida es otra. Pero si te dedicas a la teoría de esto, de la teoría del otro, si depositaste las manos de tu sanación en un tercero Digo, si depositaste tu sanación en las manos de un tercero, si pedís que la ayuda venga de afuera, difícilmente eso que estás buscando, la plenitud, ocurra. Te digo, aunque se sane el síntoma, no significa que alcances la plenitud, porque en bioexistencia hay personas que vienen con síntomas muy bravos y por ahí en 3 consultas se pasó el síntoma, ok, síntoma se fue. Y hay personas que abandonan el proceso ahí y otras personas que se quedan. Y después te dicen, mira, no me acuerdo ni por qué empecé la consulta, pero agradezco tanto que me quedé porque hoy soy otra persona, porque hoy cambió mi vida, cambió mi pareja, mi economía, mi esposo, mis hijos. Yo tengo otra vida, no, o sea, cambié mi línea temporal. Yo venía por una línea temporal y hoy es otra, soy otra persona, como que nací, como si hubiera nacido otra persona. Mi vida es maravillosa.
Bueno, agregado también de la bioexistencia. Donde no cambiamos el síntoma, sino que mejoramos. Eso sí que no, no sé si hay otra mirada u otra disciplina que lo logre, pero la verdad es que trabajando desde acá vamos a mejorar todos los aspectos de nuestra vida. Eso lo notamos del minuto 1 en todas las personas que vienen a consulta. Y cuando no soy, a mí me cambió mi vida realmente, ¿no?
Cuando el que vio no puedes evitar que lo haya visto. Eso es, el que vio ya está. No puede adelante el que cree, el que no cree, pero cuando vos viste nadie te puede sacar lo que viste, es inevitable. Por eso yo lo que más recomiendo con la bioexistencia es verla, no contarla y no tenerla solo en teoría, sino verla mientras tengas las posibilidades físicas, no tengas impedimentos como temas psiquiátricos con el corazón.
Y pasa difícil, hay alguien que está diciendo yo no conecté tanto en las consultas. Bueno, puede cambiar de cosas, porque la realidad es que todos nos pasó en tantos procesos que hicimos que había un momento de impotencia de no, esto no me sirve, esto no. Pero a los que nos sirvió realmente es a los que nos quedamos, ¿no? Que nos quedamos 6 meses. Yo tengo variantes que quizás pasan mucho tiempo que no ve demasiados cambios, pequeñas cosas, y ahí y yo he estado también, ese es el que finalmente se va a encontrar, finalmente se le abre esa puerta, ¿no? Eso, ir cuando nos va bien es súper fácil, pero volver a consulta cuando no vi los resultados que quizás desde mi ego o desde algo que me dijeron y no lo noto, ahí es donde hago el gran cambio, me parece, ¿no?
Absolutamente. Y aparte, uno lo ve, Uno no lo ve, no es visible, pero cuando vos te vas arrimando a áreas de dolor, ¿no? Hace poco, ayer, anteayer, una consultora muy experimentada me contaba que le llamaba la atención que tenía muchos casos de abuso y que ella se había dedicado a proteger chicos con abuso cuando era educadora y todo. Y que por qué no lo tengo en mi vida, y por qué, qué pasó. Mil veces se había trabajado hasta que le llamó la atención un caso en particular. Trabajó con otro consultor y ahí encontró que ella había sido abusada. O sea, no lo había encontrado en todo, en años y años de trabajo, una consultora experimentada que atendió un montón de personas y todo. Pero se hacía siempre la pregunta, ¿por qué tanto esto en mi vida? ¿Dónde está? ¿En mi madre puede estar? ¿En mis ancestros? Sí, también. Puede que no sea necesariamente que lo esté pasando ella, pero encontró por fin. Bueno, entonces muchas veces en la consulta hay lugares donde vas llegando y la protección del inconsciente te dice, abandona, no está pasando nada, abandona. Y justo es ahí en el punto donde estás por entrar a una nueva área. Siempre es por capas. Vos vas a trabajar una capa, se saca y trabajás todo lo que hay ahí. Y eso te va a permitir sacar otra. Y trabajás todo lo que hay, y te permite sacar un tema y trabajás todo lo que hay ahí. Las personas como vos y experimentadas nunca paran su proceso de consulta. Es decir, terminé un tema, bueno, voy por otro tema. 2 años es una vez por mes que abrís tu pantalla y te ponés ahí 2 horas. Eso es todo. Eso es todo.
Pero inmensa, inmensa inversión.
Sí, sí, totalmente.
Bueno, las 11:07, no sé si Instagram lo corta o qué, ya se nos fue una hora. No quiero que se corte y no agradecerte. Para mí un honor, la verdad. Hice muchas acciones para que esto se dé, debo decirlo. Siempre fui yo.
Perdón que te cambié el horario ayer.
Lo que sucede conviene, como dice mi hija, desde el lado coach. Y mira qué día hermoso de Pachamama y en energía total con la tierra y demás.
Totalmente. Y recibiendo acá, por lo menos en esta zona, mucha agua, ok, que lo tomo como algo relacionado con lo que trabajé yo, porque trabajé profundamente estos días en mí y lo tomo como algo perfecto para lo que trabajé, la verdad. Hace falta más lluvia, Tommy.
Siempre es perfecto. Así que bueno, nos vemos en tantos espacios. No quiero dejar de mencionar que hubo muchísimos agradecimientos, todos contando pequeñas partecitas de lo que hicieron. De lo que le significa Humano Puente. Muchos colegas que trabajamos todos, que nos vemos en otros espacios. Así que gracias a todos por estar acá. Y bueno, que esto siga, que esta información siga llegando a personas que por ahí todavía no lo conocen. Ese es mi objetivo, que se animen a tomar consultas. Y ahora que tenemos las dos áreas, porque muchas veces teníamos algunas cosas donde no podíamos entrar en algunas situaciones psiquiátricas y demás, y ahora tenemos esta otra parte. Y desde los dos lados es inmenso los cambios y las transformaciones de vida que logramos.
Lo que se está haciendo, lo que están haciendo ustedes, chicos, como consultores y como tutores Yo Bebé, y dentro de un tiempo como consultores Yo Bebé, es impresionante. Los casos y los testimonios que ya me llegan, me mandan mensajitos de lo que les va pasando a las personas, cómo cambian su vida, cómo crean negocios, cómo se pusieron a emprender, cómo en su trabajo rinden más, les cambió la vida en lo económico. La verdad que para mí es nada, es eso, son esos regalitos diarios que amo, amo recibir.
Y es mutuo, porque nosotros estamos esperando estas clases, todo lo que nos aportás.
Así que muchísimas gracias. Gracias. Poneme, etiquétame como colaborador. Gracias. Y bueno, ya los que te están viendo, vos sos Silvia Bioexistencia. Ok, los que quieran te pueden contactar para, ya sea para hacer una tutoría en lo económico, en lo profesional, empresarial, o todo lo que tenga que ver con emprendedurismo, hábitos, buena vida, salud. Te pueden encontrar, y también como consultora certificada en bioexistencia consciente, que estás tanto en el pack como en el campus. Sos muy laburada, ok, y mucho movimiento, has crecido mucho. Sé que tenés una agenda bastante completa. Pero bueno, los que te quieran consultar, ahí te encuentran.
Y también para algunos que por ahí consultan porque no entendieron bien, porque esto lleva un tiempo. Entonces estoy dispuesta a responder esas preguntas.
Bien, por acá, didácticas. Gracias, Silvia. Gracias por la invitación de vuelta. Gracias a todos. Gracias a todos. Abrazo a todos.