EL CRUSH QUE NO TE CONVIENE ADM 1105
A young man seeks advice after breaking up with a 17-year-old ex he met as a minor. Master Santana tells him the relationship is unhealthy, the age gap is a problem, and he's using her to fix his own insecurities. The mentor's prescription: block her, stop messaging, and spend six months rebuilding himself.
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Hola, hola, hola, hola, ¿qué tal?
¿Qué pasó? Ay, qué bonito muchacho, tan sonriente. ¿Qué te hicieron?
No, con el mismísimo Isaí Santana, ese mismo al que viste calza. Muy bien.
Dime, cuéntame qué te hicieron.
No, es algo que no es algo que, o sea, no sé por dónde iniciar, o sea, por el inicio, pero, pero o sea, por la idea va en que, o sea, yo quiero darle la vuelta a la situación de esto y además estoy trabajando, o sea, le comenté a la IA de cómo trabajar en estos patrones para ya no serlo. Pero esto es un pedo y no sé si la IA se llega a confundir. Y por eso, y por eso mejor te contacto a ti, que qué mejor que tenerte en voz y en persona. Porque, o sea, tú inicias, bueno, tú inicias de que yo conocí como a mi ex así como por hace 2 años y así. Y para no hacer el cuento muy largo O sea, se fue haciendo como una bolita de nieve, como de que muy, más que nada como problemas, emoción, como a veces tú dices en tus lives, de que recuerdo algo así como de que si tú no sabes manejar los pedos emocionales se hacen más grandes y se hacen más grandes. Y era una variación de eso porque haz de cuenta que no se hacían más grandes, pero a veces sí, y así. O sea, era como una pinche sube y baja. Y entonces pues total que básicamente él, una semana antes de su cumpleaños, este, cortamos. Bueno, ella me cortó y me dijo de que no, que cosas de sus proyectos. Y o sea, no cosas de sus proyectos, más bien me dijo algo así de que de hecho llegamos y estamos platicando todo normal y todo el rollo, y de la nada me dice este, no, este, ¿tú cómo nos sientes a nosotros? Y yo dije, no, pues normal, pues bien. Pero la verdad ahí yo estuve mal porque, o sea, yo sí sentía que algo estaba raro, pero por caer bien pues le dije que todo bien cuando no le tuve que haber dicho que sí, pues. Pero pues bueno, en ese momento pues le dije de que no, pues todo bien. Y ya ella me dijo de que, ah, no pensé que fueras a decir eso. Y se sacó como de pedo porque dijo como de que, ah, no, pues qué rollo. Y ya ella me empezó a sacar de que no, pues lo mejor sería terminar, que porque unos proyectos que que no, que quiere hacer, pero que no, no quiere que a mí lastimarme, que no quiere que salgamos lastimados y todo eso. Y yo la verdad al principio sí me desconcerté, pero dije no, no me tengo que sacar de mi, tengo que mantener mi centro lo más posible porque si no pues va a valer verga esto. Y entonces sí, sí le dije que no, pues este, este no, pues está bien esto, lo otro está bien. Pero es que había veces en las que como que sí, sí perdía el centro y era como de que no, pero, pero, o sea, más que perder el centro de que no, vuelve por favor, vuelve, cosas así, perdía el centro como tipo de que, como tipo resentido, como tipo, como dirás, como modo perra, pues, como tipo de, como tipo de que no, pues si tú te vas, pues está bien, pues no hay problema, cosas así, o sea ¿Qué tienes, 18? 19, 19 para los 20 ya en diciembre casi. Pero te iba a dar chance, pero bueno, sí, no, pero sí, o sea, eso, y mantenía el centro a veces, y a veces, o sea, la mayor parte del tiempo sí me mantenía en mi centro, pero A veces fomentaba más comentarios como chinga, que edito, pues como comentarios como, pero ella es como, ella tiene 17.
Es que realmente no entiendo casos donde ella es menor de edad.
Ah, no, pero es que el contexto de eso es que cuando nos conocimos los dos éramos menores de edad. O sea, éramos menores de edad, pero pues ya la, pues ya fuimos creciendo y pues ya no, ya yo quedé mayor. Pero, pero este, pero eso, y ya este, y pues ahí quedó y todo. Y ya eso fue una semana antes de su cumpleaños y básicamente ahí cortamos comunicación y todo. Pero el final, al final nos despedimos como bien, pero a la vez como como cuando sabes, no sé, como con una energía rara. Y bueno, porque haz de cuenta que también ella me dijo, no, porque para también esto somos vecinos, o sea, yo vivo al lado mío. Y entonces me dijo, no, pues podemos quedar como buenos vecinos o podemos quedar como amigos y todo eso. Y pues entonces, este, yo le dije de que no, pues déjame pensarlo, te lo digo. Era miércoles o jueves, me acuerdo. Y le dije, no, te lo digo el domingo. Pero es que hasta ahí todo bien, pero siento que donde la regué es que me puse en modo perro otra vez y le dije como de que no, te lo digo el domingo, y si quiero te lo voy a decir antes, te lo voy a decir después, y así. O sea, y le empezó a soltar como comentarios chingaqueritos otra vez, o sea, y cosas así pues. Y ella lo sintió porque se cerró, se cerró, y se hizo así como de que ay bueno, pues ahí me dices. Y ya, este, ahí quedó. Y entonces llegó en su cumpleaños y yo le dije al chat como de que no, pues si se me, si sí me, sí, o sea, si le quiero dar la vuelta a esto, ¿qué debo de hacer? Y ya me dijo no, pues primero pues, o sea, no, no contactarla porque, o sea, si le empiezo a contactar y todo eso, solamente se va a cerrar más. Y en eso voy un punto más adelante después, pero o sea, este O sea, no le robé nada, pero o sea que siento que está cerrada emocionalmente. Pero en su cumpleaños la felicité y ella reaccionó como bien, o sea, reaccionó de que ay, hola, muchas gracias, y hasta un corazón ahí con una carita llorando, eso.
Y me sacó de— pero ¿cuál es el fin de que me estés contando todo esto?
Porque quiero saber, o sea, cómo darle la vuelta, en qué la vuelta aquí, güey.
O sea, me estás hablando de una de una niña, güey. O sea, haz de cuenta que lo que estás preguntando es, güey, ¿cómo le hago para embarrarme de un papá, de un pañal meado, güey? O sea, me estás hablando de una persona de hueva, güey, bien pinche problemática. Sí, es una niña, güey. O sea, piensa como niña. De por sí normalmente están inmaduras, no, pero, pero me estás describiendo una persona que se la pasa jugando juegos, que no sabe lo que quiere, güey. Que cree que ya es chingona porque pues güey hace, te trae a ti pendejo güey. O sea, ¿qué es lo que estás buscando que suceda ahí güey?
No, es que justamente era como lo que queda, como, o sea, primero saber si le puedo dar vuelta, y más que nada segundo, o sea, como reconocer lo que yo hice mal para ya no volver a hacerlo. Porque o sea, sí, porque o sea, entiendo que hay cosas que si bien sabes lo que hiciste mal Sí, pero o sea, hay como patrones que no sé si—
no, a ver, a ver, a ver, a ver, a ver. Aquí uno de los pequeños problemas que tenemos es que tienes así una mínima cantidad de experiencias. Más se me haría raro que tuvieras más de una novia en tu haber.
¿Cuántas tienes? Sí, no, o sea, serio, serio, nada más ella.
Pero o sea, de varitas no le veo ningún beneficio a que le des la vuelta y la recuperes, güey, más que que tú cures tu ego. Y es así como que en vez de curar la herida, güey, nomás la dejaste abierta, no. O sea, no sé, güey, no sé, te tomaste una, un ibuprofeno para el cáncer, no, no, güey. No sé qué estás, no sé qué estás pensando, no sé para dónde crees que vas con esto, güey, pero está muy pendejo tu pedo, güey. Así, güey, con toda honestidad, con todo el cariño del mundo, güey. O sea, me estás describiendo un pésimo negocio. Le vas a invertir más tiempo, le vas a invertir más recursos, y ese es el problema. Si sale bien, no te conviene.
Bueno, pues, pues eso es cierto, porque de hecho sí lo había pensado así como negocio. O sea, ya cuando le inviertes más que lo que le estás ganando, que cuando estás gastando más de lo que le estás invirtiendo, bueno, cuando estás gastando más de lo que le estás ganando.
Sí, te voy a preguntar algo, te voy a preguntar algo. ¿Qué características tiene la morra que tú dices esto obviamente se va a desarrollar en el tipo de mujer que yo querría de mi esposa?
No, pues que es, o sea, que es cariñosa, que es respetuosa. ¿Cuál es la pregunta?
O sea, güey, o sea, a ver, ¿qué características de personalidad? Porque ser cariñosa pues es una niña, güey, o sea, obviamente va a ser cariñosa, cabrón. Y ni siquiera es cariñosa de veras, es cariñosa nomás por tenerte amarrado. Ok, lo que, qué cariño, qué cariño crees que te tiene, güey.
No, pues o sea, así como de una relación, de una pareja, o sea, me tenía, pero o sea, lo que yo sí vi es el trasfondo.
No, no, no, no, güey, no, no, no, no sé qué estás haciendo para seguirte autoconvenciendo. Está muy cabrón tu autoconvencimiento. Pero no, güey, o sea, es una niña, güey, bien cabrón, y tú te estás portando como niño, güey. Me cae cabrón. Y o sea, te estás, estás regresándote pasos, güey. O sea, ella tiene 17 y tú estás a punto de cumplir 20 y te trae pendejo, güey.
Sí, sí. Y justamente también ese es mi punto, o sea, ¿Cómo es que llegó a eso? Porque o sea, yo antes tenía el punto.
¿Cómo es que llegaste tú, güey? ¿Cómo es que llegaste tú? Pues como llega, como cualquier cosa que sale mal. Ves que estás haciendo algo que no deberías y lo sigues haciendo. Tu pedo no es que no supieras que estabas haciendo mal, el pedo es que lo seguiste haciendo. ¿Y sabes por qué, güey? Porque le tenía, le tienes miedo a una niña, güey. Tienes miedo de que no te salgan, de que te mande a la chingada, te deje, porque Tú pues, güey, le has invertido ya tanto tiempo, güey, y nunca le has invertido tanto tiempo a otra, güey. Ni siquiera es tu relación, pero tienes miedo de perderla porque ahí, güey, pusiste todos los huevos en la misma pinche canasta. Tú solito te pusiste en una pinche situación en la que demostraste austeridad, demostraste carencia y demostraste necesidad. Tú solito te pusiste en esa situación, güey. Tú solito, güey. No es una niña 3 años menor que tú, güey. O sea, la mamada que me estás diciendo, aparte de todo, es que ella tenía 14 cuando la conociste. Sí, imagínate, una niña de 14 te ha tenido en su bolsillo, güey. Una niña de 14. No, pues sí está cabrón, porque sí, imagínate el nivel tan decepcionante que habría de sentir de que en vez de buscar cómo ser mejor te aferraste a lo que te, a lo que tenías a la mano. No, a lo que ya, ya por fin había salido, no, ya tenías cualquier pinche nivel de entrada, te aferraste por 3 años, güey.
No, pero o sea, yo sí la quiero. De hecho, eso también es el devolvimiento que quiero llegar. O sea, yo en un inicio sí inicié una relación con ella porque sí quería. De hecho, ocurrió lo curioso porque justamente en ese momento yo no quería, pero sí me gustó y sí todo. Y de hecho, al principio justamente eso, o sea, no era necesitado, no era nada. De hecho, ella me dijo, no, ahorita no quiero una relación. Yo le dije, ah, está bien. Y después ella fue la que me buscó y seguimos saliendo, y al final nos hicimos novios. Hasta ella misma me preguntó de qué, y qué somos, o sea, literalmente eso. Pero es que en la relación, o sea, poco a poco me fui convirtiendo en eso que dices, como de necesitado, como de que, como justamente dices, como de miedo a que se vaya. O sea, y a veces sí reconocía eso, pero no sé cómo lo, o sea, era raro porque era como de que a veces lo trabajaba y a veces no. Yo Y por qué hacía eso, porque también es como dices, así quiero mejorar esa parte, porque, porque no sé cómo a veces lo ignoraba y a veces, y a veces sí le hacía caso.
Ok, vamos a ver si lo podemos arreglar de otra perspectiva porque no me estás entendiendo. Tú, ¿cómo te ves? A los 40 años, describe el tipo de hombre que eres el día de hoy. Tienes 40 años, ¿cómo lo describirías?
No, pues exitoso, y que tengo a una buena mujer, y que tengo buena casa, un carro, de que yo soy el tipo de hombre que quiero ser, un hombre honesto, responsable, que si el día de mañana se le va lo que tiene, pues lo puede volver a construir, que no vive con esa ansiedad de De, del futuro.
Ese hombre se desarrolló persiguiendo a esta chamaquita.
No, no, pues no. Pero pues no, pues es que pues sí, vamos a ver si entiendo.
Yo creo que vas a estar perdiendo el tiempo. Tú quieres que te convenza, tú quieres convencerme de que aún así te diga cómo tener a esa niña, cómo recuperarla.
No, pues o sea, sé que dentro de todo sí se podría recuperar, pero o sea, más bien es como que se puede, se puede, güey.
Y si tú me dices que la quieres de rodillas rogándote, güey, se puede, cabrón. Si quieres, quieres, hasta la pongo a que te mantenga, cabrón, que se puede, se puede, güey. Pero la pregunta es, ¿es un trabajo que te va a dar a ti el desarrollo de personalidad que te lleve a convertirte ese hombre exitoso de 40 años que tú tienes en mente, estar atrás de una chamaquita?
Pues O sea, es que cuando nos, cuando terminamos, o sea, yo sí noté que sí era una mujer diferente. Y de hecho eso fue lo que más me caló, porque o sea, no me caló, sentía agridulce, porque como tú dices, o sea, si vas a terminar con una mujer, déjala igual o mejor que como la encontraste. Y justamente yo hice eso, o sea, la dejé mejor que como la encontré, pero sí es como de que no manches. Y de hecho también por eso estaba dudando de que, o sea, si sí valdrá la pena volver, porque ella sí se nota que que sí, o sea, sí cambió para bien, porque yo esperaba que no cambiara, pero o sea, sí cambió para bien. Y de hecho, todo lo contrario, cuando hablamos, yo, yo parece que yo fui el que no estaba trabajando en lo mío, pero no fue porque no trabajara en lo mío, sino porque cuando hablamos yo ya tenía toda la estructura en la cabeza de que no, sí, así, así, así, todo eso. Pero cuando hablamos de que no, me comió el miedo y la ansiedad Y pues toda la estructura se fue porque ella estaba muy cerrada cuando hablamos, o sea, estaba como muy con los brazos cerrados, o sea, no bajó la guardia nunca y todo eso.
Que vamos a recapitular otra vez: el desarrollo que tú necesitas en tu vida, en tus días, en tus meses, en tus años para convertirte en ese hombre, ¿eso es lo que has estado haciendo hasta ahorita?
Ah, no, no.
Y por eso sí quiero, o sea, quiero romper sus patrones y seguir con esta mujer, seguir persiguiendo esa historia. ¿Sí te lo va a dar?
Pues, pues que se nota que sí cambió.
Mira, güey, te lo voy a decir con todo cariño, no, que sabes cómo hablo, no, güey. Estás bien pendejo, güey. Me sigue respondiendo de ella. Cuando te estoy preguntando de ti, güey. Ve cómo estás, cabrón. Ve cómo te tiene la morra, cómo está metido en tu cabeza y cómo se combina con tu falta de huevos, cabrón. Que cada vez que te pregunto si tú te estás desarrollando como hombre, me hablas de lo que cambió ella.
De hecho, eso también es algo que vio. O sea, sí, muchas cosas de ella sí giran en torno a ella. O sea, y siento que también eso fue algo que Estás loco, cabrón.
Te acabo de terminar de decirlo y me empezaste a hablar de ella.
Entonces, o sea, debo de—
¿Cuál crecimiento vas a tener si tu enfoque de vida está hacia ella, güey? Ni siquiera me puedes responder preguntas de ti porque, güey, te obsesionaste, cabrón. Te construiste en tu cabeza una historia, le construiste a ella una pinche mitología, y ahorita estás obsesionado.
¿Y cómo puedo soltar esta obsesión?
O sea, como eso, ve por otras viejas, güey. En tu mente todo va a comenzar, y chinga de madre si no tengo razón, todo lo bueno que quieres implementar en tu vida va a comenzar cuando regreses con ella. ¿Cómo tú piensas que tu vida va a comenzar a avanzar más rápido o mejor o más ya que retengas a ella, ya que regreses con ella?
Bueno, sí, en cierto modo sí, la verdad sí, sí es algo que platiqué con el chat y sí vi que es como cierto tipo de dependencia. Y por eso también te quiero preguntar a ti más personalmente, o sea, ¿cómo suelto esa dependencia?
Porque, o sea, es como inclusive Es que me estás preguntando cómo suelto la dependencia a que me den patadas a los huevos, güey. O sea, quiero que entiendas que te estás haciendo daño solo, güey. Tú te lo estás haciendo a ti, no la morra, güey. Ella pudo, puede ser la Virgen María, güey, puede volverse una santa después del trabajo que ha hecho con ella misma. Que el problema es lo que tú te estás haciendo a ti mismo, güey. Aunque, o sea, que yo no sé, si yo conociera a la morra, yo, ¿tú crees que a mí la morra se me haría valiosa? No, no es tan buena mujer, va.
Bueno, sí es cierto, no, no fue la mejor. Bueno, más bien como dices, no es la última ni Ni la mejor, solamente una.
Está haciendo otra pinche lado. Lo que te estoy tratando otra vez de decir, otra vez lo volviste acerca de ella, güey. No, mira cómo estás bien loquito, güey. Te estoy hablando, güey, del hombre que tú eres. Porque si tú dices, güey, este no le queda a un rey, pero a mí sí, ¿qué pasó? Porque para otros no sería tan buena vieja, pero para ti sí. Solo de su perspectiva, no sé de belleza, Yo no sé cómo está. A lo mejor sí está muy chida, muy culona, muy chichona, muy puchona. Pero hacer, yo te pregunté si era una buena mujer, no, y si era suficiente valiosa como para un pinche rey. Tú dijiste que no. El motivo detrás de eso, güey, es que tú sabes que el tipo de hombre que eres, a lo más que le alcances para ella, para el tipo de vieja que es ella. Si hay mujeres mejores, ¿por qué no tú crecerte en convertirte en un hombre mejor, tener más experiencia, tener más viejas? Porque si tú sabes que hay mujeres que valen más que ella, en vez de dedicarte tú a mejorarte para que te alcance para morras que valen más, valiendo tú más, buscas que te siga alcanzando para la misma para la que te alcanzaba desde hace 3 años. No, pues sí, porque sí es cierto, pero bueno, pues llevas 3 años sin subir de nivel. Para lo que te alcanzaba a los 17 es para lo mismo que te alcanzaba el día de hoy a los 20. Bueno, pues, bueno, pues eso sí, bien, bien, ese fue un avance, güey. Bendito el Señor, que lo tenemos. Gracias.
O sea que debo dejar de convertir todo hacia ella y más bien cuando piensa algo de ella, mejor decir como de que nace, no soy yo, y cortarla y enfocarme en lo mío.
¿Me estás preguntando?
Ah, sí, sí.
O sea, no ha llegado a la conclusión tú mismo. La conclusión es ver si de casualidad te equivocas y te digo yo, bueno, o sea, eso, y al mismo tiempo conquístala. O sea, ¿qué crees que va a pasar?
No, pues no, pues sí, o sea, ya Ya vi que, o sea, que para el hombre que quiero ser, si quiero subir subiendo de nivel, pues ya no, ya no es con ella. Pero o sea, este, también la otra resistencia es dura, güey.
La resistencia es dura, cabrón. Tú sí tienes a tus dos papás, pero tu mamá es reopiniones, ¿verdad?
Sí.
¿Una hermana ligeramente mayor?
Mayor, sí, de 21.
Ligeramente mayor.
No manches, ya tú sabes mejor que yo. Pero sí, pero también el otro tema es que, o sea, ella me invitó al gimnasio. Otra vez, no, ella, cuando hablamos, estamos hablando de ella, no, pero más bien quiero tomar una decisión de eso, o sea, por acá, como para volver a hablar de ella, güey. Sigo yendo al gym donde iba ella o no, no, no, no, eso, sino más bien el miércoles que hablamos ella me dijo, haz de cuenta que ya nos íbamos y todo, y como que si ella notó como Porque justamente yo también noto eso en ella, de que, o sea, como que si quiere mantenerme ahí, no sé. Porque me dijo, ¿cómo no, güey?
¿A quién no le gusta la atención? ¿O a quién no le gusta tener un pinche seguro ahí, güey? O sea, ve dónde estás, cabrón. Tú sabes, güey. O sea, ya lo tienes identificado, que nomás te van a estar usando, güey, que eres un pinche relevo. La morra ya te bajó de categoría y tú lo aceptaste, cabrón. Te dejó de respaldo por si acaso un día se siente sola o triste, por si un día no le dieron la validación que buscaba, o si no le salió con el vato más chingón, pues se regresa contigo. Ahí te tiene, güey. ¿Y tú crees? ¿Y tú crees que eso es atractivo?
No, de hecho lo atractivo es todo lo contrario, no. O sea, seguir y que ella pues chido, me imagino, no. O sea, que yo seguiré en lo mío ya. Pero no, pero o sea, mi conclusión es esta, porque ya me invitó al gimnasio y de hecho el martes, bueno, me invitó al gimnasio, pero ella, y hoy quedamos de ir a las 5.
Pero vamos a suponer que el día de hoy yo, güey, te invito a hacer sparring de muay thai. Aunque vas así, un sparring conmigo.
Agarramos un chingón.
No digo, si quieres te pones una careta, pero tú y yo nos vamos a agarrar a madrazos.
No, güey, me mandaron a los quitar, a descansar. No, güey, porque pues están más, nos cobran las capacidades, no.
Porque tú, ¿qué? ¿Por qué tú no podrías entrar al hospital?
Porque me hace falta entrenar.
Te hace falta estar preparado. Sí.
Ok, o sea que llevándolo a eso, lo más correcto no sería eso, no sería ir, porque me estaría comiendo yo solo la cabeza y me estaría disparando al pie yo solo.
Porque tú no estás preparado.
Porque sí, o sea, sí, sí lo había visto así. Es que lo analicé con el chat y el chat sí me dijo de que no, pues ve con ella a las 5, pero o sea, tú a lo tuyo, de que no estás buscando nada de ella.
Totalmente. Pero le ocultaste un chingo de cosas al club, güey. Este pinche pedo de tu necesidad, de tu fijación, no salió a flote, güey. Yo también te diría, güey, no, o sea, si fuera yo, cabrón, Voy, voy a un pinche mío para volverla a agarrar de nuevo. A huevo, güey. No, esa sería parte de la estrategia, pero tú no estás preparado, güey.
Sí, exactamente, porque se va a agarrar de como pinche trapo.
Ella ya te bajó de categoría en su cabeza y tú sigues obsesionado. No se te va a quitar de aquí a las 5 de la tarde. Lo que no puedo detectar es que tú estás obsesionado.
No, de hecho sí me lo dijo.
No mames.
O sea, sí me lo dijo hace mucho, cuando apenas se lo contaba, creo. Pero o sea, no le hiciste caso. No, pues es que sí, inteligencia artificial, que va a saber más que yo. Sí, no, es que nada, es que sí. Y es que sabes también qué siento que fue lo que falló de la relación, es que Yo utilizaba, es que me ganaba el miedo y utilizaba Gemini, Gemini para contestarle. Y sí la regué muchísimo porque, o sea, después de todo dije, no manches, o sea, hasta ella, cuando inclusive cuando hablamos, inteligencia artificial de ManLab, y le preguntaste a otra. Sí, es que no sentía, es que no sentía tanto la necesidad porque dije, ay, es que estaba raro porque era como que si me valiera, pero era, bueno, pues voy a utilizar Gemini. Pero o sea, sí fue mi error, fue mi error que dijera me pasé yo, porque sí siento que también eso fue, fue la, fue la, ¿cómo se podría decir? La gota que derramó el vaso. Y más porque ella cuando hablamos sí me dijo no, tus mensajes lo sentía como mucho de ella. Y de que no, pues sí, le dijiste que sí. No, no, eso sí no le dije no, pero yo nomás que no, no te pases.
No, no, pues sí fue ella.
No, de hecho la Yasi me dijo que si le, que si quisiera le dijera, pero qué opción, güey, qué opción, cabrón.
No lo puedo creer, de las historias de más cringe que me ha tocado, y vaya que me ha tocado muchas en las mentorías, están bien clavados. Pues es el pedo, o sea, nomás teniendo una vieja, esa vieja, güey, y la vieja como es una niña, güey, pues sigue jugando con los sentimientos de la gente. ¿Y sabes por qué sigue jugando con los sentimientos de la gente? Porque todavía no se lo hacen a ella, güey. Sí, no le pasa que alguien la tenga ahí segura, güey, que la traiga de pinche llavero, güey, que se la coja cuando quiera, güey, que nunca le dé ninguna certeza.
Pues es que si no, me imagino que también uno de mis errores fue eso de que yo ceder en el control y que eso ocasionó que justamente eso me bajara.
¿Te imaginas? O es, no es, eres muy responsable, güey. Tú tratas de evitar decir lo más cercano al pinche donde debería de arreglarse el dolor. No, bueno, lo que pasa es que sí, yo seguramente me imagino que cuando puedes decir es que no tomé control, no tomé control, cedí el control. Pudiste, güey, pudiste, pero ahí vas.
Sí, porque al inicio de la, al inicio de la relación yo era la que la traía de un ala, de que no manches, la traía de que literalmente, o sea Yo fui, se invirtieron los papeles de que ahora yo soy el que, el que no sé. Y siento que gran parte sí fue porque se dio el control.
¿Y sientes que qué?
Que porque en gran parte sí fue porque se dio el control otra vez. Ah, de que, o sea, de que al principio de la relación yo era la que la traía a ella como de un ala, y después, como después de la edad, conforme al tiempo, al revés, yo era el que como que si les tentaba gustar a ellos. O sea, no, eso fue un grave error, pero pues en ese momento no lo veía así.
Dilo lo más breve, conciso posible y directo.
Que yo buscaba validación de ella.
Bueno, pues suena muy bueno, buscaba validación. Yo iba por la de sería el control, pero qué bueno que también sacaste a la luz. Es correcto. Lo que le hace daño, aparte te hizo daño a tu hermana, es el problema. Porque tú te llevas bien con tu hermana, va. Sí, no, pero le pediste consejos.
No, eso sí no, porque sí sabía que no, pero más que nada con mi mamá sí, y con mi mamá sí fue la que me distorsionó las ideas más o menos.
Sí, güey, ni que fuera mi mamá, güey. Pues sí, güey, pues tú, güey, tu mamá, tu mamá no sabe ni ser femenina, güey. Sí, a cada rato quiere andar haciendo como sus emprendimientos, sus ideas, güey. Las termina, güey, nomás te trae mareado a tu papá, güey. Tu papá ya ni se pelea, ya mejor lo deja así, güey.
No manches, sí, No, no, hasta parece que allá los patrones son bien repetitivos, me imagino. Entonces es bien cabrón, güey.
Imagínate, aparte de todo, se nota que tu hermana y tu mamá combinan acción para que tu papá no opine, no, no gane la opinión del papá, no. Entre ellas hacen equipo, güey. No mames.
Sí, a veces sí. Y por eso dices, como dices, de que a veces ya ni comenta nada mi papá, de que es como, pero sí, o sea, bueno, pero pues entonces de lo de ella, no, pues entonces sí, o sea, es que siento que nada, es que sí estoy llegando a la conclusión ya.
¿Qué se siente dudar tanto, güey? Estoy bien raro, güey.
No, pues, o sea, y es que también algo que me mantiene en el limbo de este pensamiento es que, bueno, siento que ya me lo respondió solo. Quiero decir que sí, que sí, o sea, que si vuelvo con ella como vi que sí cambió, o sea, que si vuelvo con ella y vi que sí cambió, o sea, va a ser diferente. O no, güey.
El que no ha cambiado eres tú, güey. ¿Por qué va a ser diferente, güey? Porque ya cambió. ¿Ves qué tanto regalas tú tu masculinidad, tu propio destino, que para que las cosas salgan bien depende de otra persona? ¿Ves dónde estás contigo? Estás, no estás en el lugar para enfrentarte a algo en lo que ya estás tú 3-0 perdiendo, güey. Perdiste el control, güey. Valió madre, te tiene, güey. Es que quiero que entiendas lo fuerte que es, que no es de broma, güey, estar obsesionado, güey. O sea, ¿entiendes que es algo malo?
Sí, sí, porque me saca de mi centro, ¿no?
O sea, dejaste de ser el protagonista de tu historia y estás esperando hacer como un rol de extra en la vida de ella, güey. Dejaste de ser protagonista de tu historia, güey. Si tú hubieras sido protagonista de seguirle echando ganas durante estos 3 años, ahorita sentirías que te mereces algo mucho mejor, algo más, güey. Pero la manera en la que ella se comporta es de una manera—
No, de hecho sí lo sentí. A veces sí lo sentía eso. Que sí, que sí mereces otra cosa.
Discúlpame, toda la evidencia está enfrente de mí, no lo había visto.
No, es que sí, no. Es que antes de que yo iniciara esta obsesión, o sea, sí, yo sí, yo sí decía no, pues o sea, qué rollo con eso y así. Pero es que a veces me confundía también porque, o sea, no sabía si era porque no la sabía manejar, porque si era esto, porque si era lo otro, y me mantenía como en loop mental de no, pues, pues voy a hacer esto para esto y cosas así. O sea, que sí me confundía. O sea, y esa es otra cosa, o sea, de que a veces, a veces me confundo, pero bueno, ya estoy teniendo la respuesta clara porque, o sea, aquí va otra cosa que está más, traes un cagadero, güey.
De hecho, a cada rato buscas como tú solo, güey. Regresarte a ver si tiene que haber una oportunidad, tiene que haber algo. Es que si analizo esto, es que si analizo lo otro, sí puedo entender si la respuesta, güey. Pero pues, güey, o sea, sí, o sea, nunca va a funcionar, güey. Estar tan clavado con alguien es que, güey, no vas a arreglarte hasta que te metas en la cabeza que estar obsesionado está mal.
Aunque, o sea, que todos esos problemas y todos sus patrones nacieron a costa de la obsesión.
Estás obsesionado, está mal.
Aunque, pero, o sea, ¿qué abarca el estar obsesionado?
Que todo lo haces acerca de ella.
Aunque, o sea, por ejemplo, Por ejemplo, lo del gimnasio, de que no sé, ah, yo voy al gym a las 7, y de que, ah, no, vamos a las 5, y de que, ah, sí, está bien. O sea, por ejemplo, eso es un ejemplo de eso.
¿Y tú quieres ir a las 5?
O sea, si yo, pues yo no tendría problema.
¿Te das cuenta, güey? Yo te pregunté, ¿y tú sí quieres ir a las 5?
No tengo problema. Ah, no, pues no. O sea, mi edad inicial sí era las 7.
Ya no eres tú, güey. Ya eres lo que ella quiera que tú seas, lo que ella te diga que seas. Ya no eres tú, güey. Eso ya no existe, güey.
Pero o sea, eso no sería, o sea, si yo voy al gimnasio a las 5, ¿no sería ser lo que yo quiero, o yo lo como lo que yo quiero hacer? ¿O lo estoy confundiendo bien?
Yo te pregunté si tú querías ir a las 5 y me dijiste que no, que tú prefieres ir a las 7.
Ah, no, de que fue, iba a ir a las 5, iba a ir a las 7, pero o sea, de que si ya me dicen vamos a las 5 y yo no tengo ningún problema, no tengo nada de todo eso, le digo ah, no, pues sí.
Pero o sea, es un ejemplo de que si eso es como lo de ver Digamos que me canso ya, güey, y decido darte por tu pinche lado, güey. Este, y digamos que yo te la consigo, güey, ok. Así te ves tú en una relación que todo el tiempo sea lo que ella quiera. Tú la ves, ¿cómo la ves? Como que ella te esté atendiendo como hombre, como que tú decides, que tú eres el que lleva la batuta, el que tiene dirección. O la ves a ella trayéndote de la pinche cola.
Ah, no, pues no. De hecho, yo por eso sí le quería dar la vuelta a la situación, porque o sea, si no, no sé a cuál situación, güey, a cada situación le quieres dar la vuelta. A eso, o sea, pero o sea, pues, pero pues ahora es trabajar en lo mío.
¿A qué situación le quieres dar la vuelta?
Bueno, o sea, darle la vuelta a la situación de volver a estar con ella y de que ya no sea como de que, ah, no, pues, pues seamos amigos.
Y así, ¿a qué situación le quieres dar la vuelta?
A eso, o sea, de bueno, a convertirme en un mejor hombre, mejor.
Y conseguirla ya te hace mejor hombre.
Pero pues es que sí cambió, pero no, no se puede ver.
Yo aquí no puedo, cabrón. Aquí yo ya choqué con pared, güey. Ese es un problema. Pásame el teléfono de tu mamá, algo así, le voy a contar que estás obsesionado. Tú estás mal, güey. Tú estás, güey, o sea, no te estoy jugando, te estoy hablando de una situación de peligro, la tienes que tomar en serio, güey. Tú estás obsesionado, güey. Ten cuidado, es algo malo, no es algo gracioso, no es así una ocurrencia, es un peligro, güey. Tú estás obsesionado.
Pero o sea, yo no checo sus redes, no checo nada, no.
O sea, eso sería de todos modos estar obsesionado, es decir, un acosador, no estar obsesionado. ¿Tú crees que la gente no se obsesionaba antes de que hubiera redes?
Así, o sea, entonces ser obsesionados va más con la persona que con no checar sus redes sociales o no escribirle o todo eso, que estés pensando en ella todo el día, güey. O sea, ya uní el punto. O sea, sí, o sea, que esté pensando en ella todo el día y que además las cosas que deba hacer O sea, las haga como, no, sí la voy a hacer por ella, no, sí, por esto.
No, tu mente ya no es tuya, te la robó. No tienes pensamientos propios, güey, estás obsesionado. Y tú te tratas de dar a ti mismo excusas para decirte que no lo estás. Tú te quieres inventar razones, tú quieres inventar evidencias de que no estás obsesionado, pero te lo estoy diciendo yo, lo estás. Se tiene que acabar, güey. Esto no va a llevarte a ningún lugar bueno. Si regresas, güey, vas a regresar bien un ratito y luego otra vez te va a agarrar todavía más abajo, te va a poner más abajo donde estás, güey. Esa madre te va a quitar la autoestima, vas a salir dañado por años, güey. Quizás nunca te recuperes. Ahorita estás en el límite, ahorita estás en el límite. Pero te lo tienes que comenzar a tomar en serio, porque tú crees que estoy diciendo bromas, güey. Tú crees que estoy jugando. Estás en un lugar peligroso, güey, de adeveras. Y nomás puede empeorar si sigues en esta misma ruta. Es una desintoxicación total, hacer otras cosas, comenzar a tener otros pinches intereses. Otros estudios, otras prácticas, otras actividades, güey. Porque, güey, no, tú no estás en la posición de estar cerca de esa morra. Estás muy débil, güey. Muy, muy, muy, muy, muy, muy, muy. Nunca me ha tocado alguien así, güey. No te rías, no te rías, no te rías, no te rías. Se acabó, güey. Tú eres un güey, así como vas y le chillas a tu mamá y a tu papá de que tú ya eres un hombre A tus 20 años, güey, no puedes estar en esa actitud. Tienes, estás actuando como uno de 16, cabrón. Y crees que este, crees que este, o sea, todavía, todavía te sientes como que hay un colchón abajo de ti. Has estado mucho bajo la protección de tus padres y tú crees que eso incluye lo emocional, pero no hay nada que lo emocional te puedan así aguantar tus padres y caes de que hay Llega el momento en el que te rompan el corazón y tú llegues ahí con tus papás, lo tienes todo a la basura. Ellos no te van a salvar, güey, porque nadie te puede salvar de algo que llevas adentro. Esto va para mal, cabrón, va para muy mal. Y te, por todos lados intentas convencerte de que bueno, es que ella ya cambió, es que ella ya cambió, es que, pero tú no, cabrón. Y la única persona que importa en esta vida eres tú. Si tú no has cambiado, si tú no has crecido, no te metas con ella, güey. Sobre todo si ella ya creció, te va a agarrar de su pinche trapo. Y si tú ya hubieras crecido, o si crecieras, te darías cuenta que no es una mujer que te conviene. Aparte es una pinche, es una, es un crimen, cabrón. Es menor de edad. No porque se conocieron antes, los jueces van a decir, haya huevo, cabrón. Si la cagas y la morra se va sobre ti porque es una morra toda pinche inmadura, Te meten a la cárcel, güey. No te estás portando como hombre, te estás portando como niño, y eso se tiene que acabar hoy, no mañana, no pasado. No que ya que la veas, no, ya que hables con ella, güey. Tú eres el que tiene que cambiar y no va a pasar cerca de ella. Ella te regresa a tener 17 años, estás con ella y pum, otra vez tienes 17 porque tú no hiciste nada, cabrón, por ser mejor hombre.
Ok, bueno, entonces ya me quedó claro.
No creo, pero bueno, ¿qué se le va a hacer? Lo escucho en tu voz, pero bueno, no hay nada que analizar, güey, no hay nada que analizar. Estás mal y eso se tiene que arreglar. No hay nada que pondría bueno, o sea, a lo mejor no estoy tan mal, podría obsesionarme con ella 2 horas por día, no, a lo mejor así ya queda.
No, güey, no, o sea, ¿cómo puedo cortar esos lazos?
Deja de hablar con ella, güey, ¿qué pedo?
O sea, la bloqueo.
Bueno, mira, vamos a hacer una cosa, güey. Te voy a decir qué decirle para que ya no haya pedos, pero vas a tener que seguir así al pie de la regla lo que te voy a decir, de la letra lo que te voy a decir. Le vas a decir, te voy a decir la neta, estoy interesado en alguien más y no estar contigo nomás me hace perder el tiempo. Y quiero tenerle respeto a una persona que sí me interesa, que sí me interesa de veras. Y quiero tenerle, y quiero tenerle respeto a una persona que sí me interesa de veras.
Ok, y ya con eso ella se va a encabronar.
Pues así, ya le dejas de contestar, no te va a buscar más, de hecho. Entonces, ¿qué más les duele más que perder algo que consideran que tienen seguro? Pero como eres re bien pinche quedado, no te va a quedar de otra más que hacerte pendejo, porque te va a dar vergüenza decirle que la verdad es que no tienes a nadie, güey. Entonces vas a tener que seguir el pinche juego. No te va a quedar de otra, porque ahorita estás en el estado de niño queda bien. Entonces, pues, para mantener lo que dice, pues no le vas a poder hacer caso por más que esté chinga y chinga, ¿no?
Aunque, o sea, que ahorita sí ya es no, no buscarlo, hay nada.
Escríbele, no voy a ir, y se acabó ya. No voy a ir. Ok, vamos a hacer una cosa, güey. Vamos a cortar la llamada. Siéntate un ratito en silencio y comienza a pensar, a escuchar tus pensamientos, y ve cada cuándo justifica regresar con ella. Cada vez que lo pienses, tú piensa a pesar de lo que quieras, y cuando vuelvas a pensar en ella le pones, y ponte con una libreta, güey, agarras una pluma, güey, Y cada vez que vas a pensar en ella le pones una pinche rayita, y luego otra vez lo intentas, pones a pensar, bueno, en el año de 1810 se culmina la revolución, comienza la Revolución Mexicana. Y si otra vez regresas a ella, güey, otro pinche puntito. Y si en el lapso de 10 minutos, güey, tienes 10 rayitas, pones los 10 minutos en el cronómetro, tienes 10 rayitas, entonces entiéndeme que sí estás obsesionado, ok. A lo mejor estás viendo tú mismo, escucha tus pensamientos, ok. Ahí es donde está el secreto, ok.
Y cómo, o sea, entonces ya, ya le acuerdo con ella y ya, o sea, trabajar en ti mismo, güey.
Ocupa el tiempo, ocupa tu mente, ocupa tus recursos en ver qué tanto puedes mejorar como hombre en los siguientes meses. Y mira, si le echas ganas diario No tienes contacto con ella, creces un chingo como hombre a través de leer, a través de practicar, a través de estudiar, a través de desarrollar, a través de todo lo que las pinches actividades que tiene que hacer un hombre todos los días para ser mejor. Y en 6 meses, cabrón, sientes que aún quieres estar con ella, incluye que te pongas a abordar diario, que seas una persona que tenga la capacidad de tener abundancia para que no estés hablando con una mujer desde la carencia. Así, después de esa pinche abundancia de abordar diario, estudiar, de ejercitar, Trabajar, invertir, cabrón, lo espiritual. 6 pinches meses así de ese trabajo y aún sigues pensando en ella, yo te la consigo de vuelta, sale. Garantía ManLab.
Gracias.
Pero comienza con el ejercicio para que veas que estás obsesionado, porque tienes que verlo, porque la verdad es que no me lo crees, güey.
Sí, sí, va acá. Pero entonces ahorita, pero si le mando el mensaje dentro de 6 meses, ya no me va a hablar, ¿no?
¿Viste lo que pasó?
Es como mi miedo.
¿Viste lo que pasó?
Sí. Ok, entonces ahorita voy a hacer mi tarea y voy a poner por cada punto ahí.
Cada vez que piense en eso, claro, pues me escribes, me dices, oye, sí pensé más de 10 veces o no, sale.
Va que va, gracias. Ahí, besos.