CONFLICTOS+DE+PAREJA

26 Sept 2026 · 65 min
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Master Santana argues that modern dating culture has destroyed commitment and family values. He outlines conflict tactics: stay calm, keep focus, use the mirror method, treat your partner as an equal against the problem. He emphasizes honesty, hard work, and respect must come from home, not school.

Chapters

  1. Que venga la alegría, que venga la alegría. ¿Cómo están? Buenos días, buenos días, y muchas gracias por estar en otro live mágico, espectacular, increíble de The Man Lab Project, con el pinche gustazo de estar el día de hoy con ustedes para decirles las cosas más bonitas de la creación. El día de hoy traemos tema, cosa importante. El día de hoy tema, entonces vamos a hablar de cosas chingonas. Es de esos que por lo más mínimo, y ni siquiera para nada con la misma constancia, el sentir miedo de que haya una fiera por ahí, alguna bestia que te pueda quitar la vida. O sea, tú no le tienes diario miedo a un oso, a un lobo, a un león, a un tigre. O sea, no, no. Y normalmente no a las serpientes. No les tienes miedo si te las encontraras, tal vez, pero no es parte de tu día a día. Esa es una realidad. Ya eso ya cambió. No tienes tú que estarte preocupando si puedes, tienes que ir todos los días a recolectar de nuevo agua, llenar tus cubetas, no, si el agua está limpia siquiera. Chingo de peligros que antes corría de una manera diaria y real, la sociedad los eliminamos porque nos asociamos. No se fue uno de los mayores beneficios, pero de la sociedad, que esta es la parte importante. La sociedad, el núcleo de la sociedad es la familia. O sea, no puede ser una sociedad de individuos que anden de manera dispersa sin tener una conexión más profunda. La sociedad es grupos de familias, es realmente donde debe importar. ¿Por qué? Porque las familias es donde en su mayoría, o sea, sí lo puede hacer el estado, pero en la familia es donde más importa. Es dentro de la familia donde te encuentras la enseñanza, la transmisión de los valores cívicos y morales que realmente importan para que una sociedad funcione de manera correcta. O sea, sí te los puede enseñar la escuela, pero si te los enseñan en la escuela, que aún así es algo que se va a hacer cuando Omnicracia me lleva a la presidencia, pero los que se hacen, los que te enseñan en la escuela Si llegas tú a tu casa y en tu casa ahí no tienen ningún problema con mentir, con robar, con echar la hueva, con estar en contra del beneficio de la mayoría, con buscar el beneficio individual, te chingas el planeta, te chingas a tus clientes, chingas a tu profe. O sea, no importa lo que te enseñan en la escuela, si tú llegas a tu casa y no puedes ver un ejemplo real de esa manera de vivir que te están enseñando en el sistema escolar, es muy probable que no se te termine pegando, no, que no se vuelva parte de tu vida. Muy real. Por el contrario, si en tu casa te enseñan esos valores a través de no solo platicártelos, fomentarlos en ti, sino además de ser ejemplo de manera diaria. O sea, hay una frase que a mí me quedó súper mega grabada cuando yo iba a tener a mi hijo, que fue la de Los niños tienen la capacidad de aprender todo lo que se tiene paciencia de enseñarles. O sea, si tú eres paciente como padre para enseñarle algo a tu hijo, tu hijo lo va a aprender. Este le dice, este tiene paciencia. No es ni siquiera así como que súper mega talento, no. Tienes la paciencia de constantemente enseñarle a tu hijo hábitos de lectura y te ve a ti leyendo. El tener el cuidado de tu salud física porque a ti te ve comiendo sano. Y a ti te ve además haciendo ejercicio. Todas las filosofías de cultura, vamos a decir, por ejemplo, de calle: el que tú no te pases los saltos, el que tú no cruces la calle de manera incorrecta, el que tú no estés tirando basura. Todas las cosas que importan para que la sociedad se mantenga bien, que no es acatando la ley por miedo a castigo que te van a dar, sino acatar la ley, incluyendo la ley religiosa, porque es lo que más te beneficia. Porque tú entiendes la importancia, no estás tú en la mentalidad pendeja de que las reglas se hicieron para romperlas. Al contrario, entiendes que las reglas, la estructura, las disciplinas, las leyes están diseñadas para el mejor funcionamiento social. Tú como padre lo practicas y se lo fomentas a tus hijos, ¿qué más da si en la escuela no se lo enseñan? Qué bueno que lo enseñen en la escuela, que lo reafirmen, que además se sienta que es una cultura general importantísimo. Pero si en la familia no te enseñan esos valores al mismo tiempo, no puedes ver ejemplo, tú no vas a ser un buen ser social. Quizás lo más real sería que no podrías. Puede ser que llegue la excepción, porque eso sí es real, de que tú tengas una familia en la que todos sean unas pinches víboras y tú pues seas una buena persona, a que todos sean unos culeros y tú seas una persona honesta, que todos sean unos huevones y tú seas una persona trabajadora. Pero eso va a ser la excepción, no la regla. Como regla, si tú fomentas dentro de la familia los valores sociales que se necesitan y no se los fomentan en la escuela, normalmente de todas maneras va a salir un buen ser social de esa familia, a huevo. Pero lo importante de eso es que de la familia, el núcleo de la familia es la pareja. Eso es lo que no estamos nosotros poniendo la atención a nivel nacional e internacional. Es una de las más certeras maneras de destruir a la sociedad humana Cuando te vas al núcleo y de esto, porque la gente no se va a dejar de reproducir, no. A lo mejor sí, con lo que le pusieron, las vacunas y los pesticidas, la bajan la testosterona, los problemas hormonales que acrecentaron, que llega al punto que la menopausia les llega a edad más temprana a las mujeres, o también su regla. Todo este pinche cagadero puede hacer que haya menos humanos. Pero va a seguir habiendo. Pero para destruir a la sociedad es tan fácil como destruir a la pareja. La pareja en la actualidad, en su mayoría, caduca de una manera muy rápida. ¿Por qué? Porque una cantidad ilusoria pero, pero real al mismo tiempo de posibles opciones. O sea, en mis épocas, para sacar el pinche viejazo, vamos poniéndole otras canas a esta hermosa cabeza. Pero en mi época, las opciones que tú tenías estaban limitadas al entorno en el que convivías. O sea, las opciones de pareja que tenías eran las de tu escuela, las de tu iglesia, las de tu trabajo, las de tu colonia. Las del lugar deportivo al que tú frecuentabas, y algunos que otros grupitos culturales, ¿no? Cada vez más chiquitos los grupos de posibilidad, pero la escuela, tu iglesia y el trabajo, los más normales para encontrar a tu pareja. Ahorita es drásticamente desproporcional la cantidad de gente que conoce a su pareja en línea que todos los demás. En línea significa que puede ser no solo en tu misma localidad, no solo en tu misma ciudad, no solo en tu mismo país, no solo en tu mismo continente. Puedes encontrar pareja en otros lados del planeta gracias a las aplicaciones de citas, por lo que de alguna manera ilusoria y al mismo tiempo real parece que hay parejas infinitas para cualquier persona. Lo que a la mayoría de las personas las meten así en la mentalidad de que, ay, güey, no encontré a la ideal, hora de la que sigue. No encontré a la ideal, hora de la que sigue. Y entonces cambiamos de pareja sin sin siquiera intentarlo. Ahora, si quieren, grábenlo. Si tienen ganas de que me funen, graben lo que voy a decir ahorita, sáquenle clip si quieren, porque lo que voy a decir vale la pena que me funen, pero es la pura pinche verdad. Y si esto le hiciéramos caso, cambiaríamos todo lo que está sucediendo mal en la pareja, que hace que todo esté mal en la familia, que hace que todo esté mal en la sociedad. Que la pura verdad es que las cosas en mis tiempos eran muy diferentes, que incluían que la gente fea sabía su lugar. Se oye bien puta madre feo, se oye de la chingada. Yo sé que políticamente no es correcto, pero socialmente es algo que tenemos nosotros que volver a instaurar, de que la gente fea conocía su lugar. Y a lo que me refiero con esto es que la gorda no se ponía de mamona, no se ponía de sentirse la más pinche sexy. La cabrona era buena onda. Era común que entre compas platicaras y dijeras, oye, ¿quién va a ir? Ah, esta y esta y esta. Oye, ¿y están chidas? Pues esta y esta sí, pero la otra es gordita, pero es buena onda. Así, güey, por lo menos es buena onda. Por lo, o sea, tú sabías que la que estaba jodida físicamente, ya sea por la genética o yo saqué por la dieta o la falta de actividad física, la que no calificaba tenía que por lo menos modificar su manera de actuar, su manera de llevarse con los demás, porque no mames, si no se quedaba fuera de lo que era el mercado sexual, del mercado de pareja. Esa es una verdad. Actualmente hay morras que no les deberías de tocar ni siquiera con un pinche palo de 10 metros. O sea, se vio que Dios estaba enojado ese pinche día, o la genética ese día se se le dio el bajón y aún así se creen la divina envuelta en huevo. Y uno de los problemas gravísimos que genera esto es que esas cabronas sienten que se merecen al mejor hombre de todos. La morra más pinche promedio, incluso la que ya debería de ser considerada en los términos de lo que es la belleza humana, que la tenemos bien pinche estudiada, que no podemos salir con nuestros pinches golpes de pecho No podemos salir con nuestros golpes de pecho y decir, ay, no, no puede. No, hay gente que sabemos que, aunque no queramos decirlo por no tener ese castigo social, sabemos que es fea, güey. Chinga su puta madre. Ah, pues esas mujeres que son feas, ellas no lo saben porque gracias a ciertas fotos, ciertos ángulos, ciertas luces, ciertas poses, y además todas pinches truculentas, Se llevan un montón de seguidores que las hacen creer que sí están guapas y están buenas, o chingo de gente que le dio de todas maneras hacia la derecha en la aplicación de citas. Y estas pendejas se creen que están muchísimo mejor de lo que están, que son muchísimo mejor partido del que son, cuando eso es no vivir en la realidad. Y por eso esas mujeres terminan creyendo que se merecen al mejor hombre del planeta Y va a haber cabrones que están muy por encima de su nivel, que se las van a terminar cogiendo de todas maneras, porque pues bueno, es pizza gratis, güey, se la pueden comer, está, se puso sola en la pinche parrilla. Y esas mujeres van a dejar de ver a los hombres que están en el nivel para el que ellas les alcanzaba, que estos hombres sí les iban a ser fieles, que estos hombres iban a querer formar familia, proveer, proteger por ellas. Ellos sí estaban en la disposición porque, puta madre, no, o sea, me encontré el amor. Pero estos cabrones, que a esta morra siendo fea pero hubiera sido buena onda como lo eran antes, entendiendo su pinche realidad, estando gorda pero siendo buena onda, siendo cariñosa, siendo atenta, esa morra en ese nivel de belleza pudo haber obtenido un excelente hombre por el que los estándares de belleza y sociales sí les alcanzaba y podían tener una excelente relación, pues ya no. Ahora estas cabronas quieren al mejor, y lo más mamón del mejor que existe es como este puede tenerlas a todas, ¿por qué se va a quedar con una? ¿Por qué se va a quedar con una? No mames, ¿en qué pinche cabeza tú crees que si me puedo ligar a cualquier mujer Siendo como es la pinche sociedad, ¿me voy a quedar con una que no sea estrictamente la mejor? La gente ya no tiene coherencia de su nivel social al que pertenece. Antes la gente tonta entendía que no podía andar diciendo su opinión, sobre todo porque la iban a pendejear, sobre todo porque le iba a caer el backlash social de hacerle ver que estás diciendo puras pendejadas. No seas necio, no seas necia. En la actualidad se protege la voz del tonto y se corrige, se cancela o suspende, se calla la voz del sabio. Por andar protegiendo unos pendejos andamos castigando a los que sí serían útiles para el crecimiento de nuestra sociedad. Entonces los tontos sabían su lugar, sabían que, güey, cállate porque estás todo pendejo. Pero ahorita, como hay un chingo de pendejos en línea que entre ellos se apoyan, pues se sienten bien pinches grandes diciendo tonterías. Tonterías desde cómo hombres hablan de ciertas mujeres que no tienen ni la más mínima pinche autoridad, que los cabrones no se agarran viejas ellos mismos, cabrones que te están dando consejos de ponerte en modo perra y ponerte bien cabrón aunque ellos estén bien pinches gordos. Cabrones que te hablan de éxito pero que nunca los ves fuera de su recámara, igual que mujeres que te están hablando de relaciones mientras llevan meses solas, años o incluso décadas. Mujeres que nunca han tenido una buena relación. Estamos escuchando a gente que nomás por popularidad, no le estamos siguiendo el consejo a los que hablan como realmente de manera experta pueden, contra los que nada más lo hacen de una manera popular. Este problema social que nos ha tenido en varios aspectos metidos en una ilusión está destruyendo las parejas. Al destruir las parejas, destruyes a la familia, y cuando destruyes a la familia, destruyes a la sociedad. Pero esta es una verdad de la que quiero hablar: no te deberías de quedar con todas. No, cabrón, no te deberías de quedar con todas. Pero que no aprendas a manejar conflictos de pareja para poder sobrellevar los problemas, los obstáculos con los que se encuentran, si nunca aprendes a hacer eso, nunca vas a tener una relación exitosa. No te debes de quedar con todas las que te encuentres. No, quién sabe si debe ser la primera, a lo mejor te toca suerte. Yo tengo amigos que la primera todavía siguen con ellas, güey, tengo 3, pero De cientos de amigos que he tenido en mi vida, 3 de ellos la traían desde la prepa y siguen con la misma. Ok, pero hay unas por las que valdría la pena intentarlo, por lo menos para ver. Intentarlo incluye que cuando llegue algún conflicto lo puedas resolver, no que de inmediato, de inmediato quieras buscar a la siguiente. Eso está muy mal. Ahora, yo desde que comencé este canal he dicho la misma historia que me guió a ser el tipo de nivel chingón que soy en seducción, que no, o sea, ni siquiera hay alcance, no, no hay un solo hombre en este planeta, por lo menos que enseñe de esto, que sepa más que yo de este tema. Sería muy difícil. Porque soy de los pocos seres humanos que lo hizo desde el principio con intención. ¿Cuál fue mi intención cuando me empezaron a gustar las viejas? Que yo quería ser lo suficientemente bueno, el suficiente conocimiento y habilidad para que cuando yo encuentre a la mujer de mis sueños la pueda seducir, la pueda conquistar, la pueda enamorar y pueda convertirla en mi esposa. Así fue como comencé yo a los 11 años. Yo me casé hasta los 40, no, se me pasó la mano. Estuvo chido, sí tuve muy buenas relaciones. Normalmente mi vida está llena de relaciones de 2 o 3 años, no, un año. Yo soy muy de estar en relación. También hubo ratos que no mames, no, o sea, la peste negra mató mejores mujeres que yo, no, al huevo, cabrón, no. Pero de todas maneras, no, de todas maneras yo empecé con intención. Gracias a eso, lo que me importó es la habilidad que yo podía desarrollar, la capacidad que yo podía generar para poder conseguir la mujer que yo quisiera. O sea, fue acerca del hombre que me convertí, no acerca de la vieja, porque a mí me quedó claro que si yo quería tener a la mejor mujer del planeta, porque pues obviamente eso es lo que cualquiera quiere, O sea, yo quería la mejor, pero yo le puse un plan, le puse acción, le puse consistencia, le puse disciplina, le puse persistencia. No, no me quedé como, ay, yo la quiero pero no hago nada al respecto, ojalá me la traiga el destino de las estrellas o el maravilloso mundo de Disney. Eso no pasó por mi cabeza, no se me hacía muy real. No sé por qué ustedes sí. Saludos hasta Culiacán. Entonces, el haber sido intencional me llevó a practicar de una forma muchísimo más efectiva las relaciones humanas. Y te puedo decir que todas están locas, todas, todas. Solo en mi vida me tocó una mujer, una, escúchame bien, una con la que nunca tuve una pelea. Estuve con ella 11 meses. Y solo me tocó una que yo le dijera cómo me siento y habláramos al respecto después de que yo se lo dijera. De ahí en fuera, todas las demás, 99.99% de las miles de mujeres con las que he estado, que a este punto son miles y ni siquiera son tantas, o sea, olvídense de cuando no me salía. Vamos ya a los 14 años, yo empecé como entre los 11 y los 12 y no me salió bien como hasta los 14. De los 14 tuve, comencé a tener muchas citas. Ya mi primera así como que morrita la tuve como a los 16. De los 17 ahí sí como que ya hizo clic y mira, pum, cabrón, ya era más normal que me saliera. ¿A que no? O sea, comienzo a los 11, 12 a intentarlo, hasta los 14 comienzo ya a tener como que más resultados, más citas. A los 16 ya es más normal, dice, me agarro mi primer morrita y se comienza a volver más normal que me salgan las cosas que no. Y de ahí todo fue incrementando de un modo encabronado en el que, güey, o sea, donde pongo el ojo pongo la bala, ¿no? A lo mejor no todas las que abordo me aceptan la cita, pero sí 7 de cada 10. Y de las que me aceptan la cita, no mames, o sea, como una de cada 30 se me escapa, ¿no? O sea, de una primera cita, no mames, no es un pinche pedo que no me— en la primera cita ya me la aceptó Casi las hago perfectas, una de cada 30 no me sale. Y de las que me aceptan la cita, no cerrarla bien y llevarla a una relación si quiero, que no me salga llevarla a una relación si a mí se me da la gana de una manera real. No que accidental y salimos un par de veces y la morra me dejó de contestar, eso pasa, ¿no? A veces me vale madre y actúo de una manera pendeja porque me vale madre, ¿no? La morra no lo vale. Pero si yo quiero una relación Así es, una de cada 50 que no me salga, no, porque las cosas ya lo hago a la pinche perfección. De esas miles de experiencias, ese punto 99.99, hay un 0.1, o sea, una vieja que no tuve ninguna pelea con ella en 11 meses, y una que cuando le dije cómo me sentía escuchó lo que yo le dije ¿Habló al respecto? ¿Ofreció alguna solución? ¿Ofreció alguna disculpa? Y no lo volvió acerca de ella. Y no lo volvió acerca de ella. No mames, cabrón. Y por lo mismo, como lo hago con tanta insistencia y tanta constancia, he visto los patrones repetitivos. ¿Cómo es que los pedos llegan, güey? ¿Cómo es que los pedos llegan? Y cuando llegan, en vez de ser el cabrón que lo rechaza, en vez de ser el cabrón que le molesta, obviamente, como esto lo hice con intención, me puse la pinche perspectiva de, ah, estos pinches madres se repiten, estas pendejas se pelean de la misma forma de manera constante, son patrones humanos. Las mujeres tienen un mismo tipo de chip. Vamos a ver cómo chingados lo manejamos. Y eso es lo que se tiene que hacer, tienes que manejar a las cabronas. Ahora, súper importante, todas se creen únicas y especiales y por eso ninguna lo es. Como todas se creen únicas y especiales, cualquier cosa que les pasa solo les pasa a ellas. Y entonces, pues, ¿cómo vas a resolver algo que solo está pasando una vez? Los hombres sí creemos en patrones repetitivos y creemos en la ciencia. Los motivos por los que le hacen de a pedo a las mujeres son muchos y muy variados, pero la pura pinche verdad es que la gran mayoría donde comienza es haciéndola de a pedo porque no te siente como una autoridad. Me vale puta madre, güey, el pinche feminismo, güey, los hombres deconstruidos o lo que diga cualquier pinche vieja. Me vale madre lo empoderadas, los independientes que se crean. Aún si es cierto y pagan todos 50-50, aún, y esto ya me ha pasado, aún si pagan ellas, güey, me vale madre si es hasta la que me está manteniendo. Si a mí no me ve como autoridad, lo más normal es que le esté haciendo de a pedo. Es lo más puta madre normal. ¿Por qué? Porque es lo que les importa. Porque una mujer va a estar con un hombre que no está en control de la situación. No digo controlarla, controlarla no se debe hacer, no es que no se pueda. Tú no debes controlar a una mujer como no debes de controlar a ninguna persona, porque ninguna persona, si tú la logras controlar, lo que haga va a ser culpa de ella, va a ser culpa tuya. Cuando una persona hace lo que tú le provocaste o lo que tú le dijiste que hiciera, entonces esa persona se vuelve tu responsabilidad. Manejarla es muy diferente. Su misma manera de pensar, su misma manera de actuar, la voy a utilizar para que las cosas salgan como más me beneficie. Y si eres un hombre de a de veras, un hombre de masculinidad auténtica, tú vislumbras que lo que más te beneficie es que la pareja esté bien, que la familia esté bien, que la sociedad esté bien. Porque tú entiendes que si solo te beneficia a ti y a los demás no, al final a ti te chinga, a ti te perjudica. Eso es inevitable. Tú entiendes que el beneficio de la pareja está por encima de tu beneficio propio. Por supuesto que si tú no quieres estar en pareja, no estés, cabrón. Pero para nada es tu obligación. Si tú no quieres estar en pareja, no estés, güey. Pero si te vas a meter a una pareja, métete con la idea de que el beneficio de los dos está por encima del beneficio individual, y sobre todo encima del beneficio de ella, y sobre todo encima del beneficio de ella, porque ella no es la pinche estrella ni la protagonista. Ok, y obviamente el beneficio de la familia está por encima del beneficio individual. Al mismo tiempo, aquí puede ser un poquito diferente porque a veces hay que cuidar más a tu pareja que a tus hijos. Se oye muy mamón, ¿verdad? Pero tu relación con tus hijos no la vas a perder, son tus hijos. Ellos eventualmente tienen que dejar el nido, ellos tienen que comenzar a generar cierta independencia. La pareja puede dejar de ser tu pareja porque tú la descuidas por estar cuidando de más a la familia. Sin embargo, no significa que no aplica la regla de que el beneficio de la familia está por encima de tu beneficio individual. Ok, cuando tú estás tratando de manejar el conflicto que estás teniendo con tu pareja en ese momento Cuando tú lo manejas, a lo que me refiero es igual que si fuera un arte marcial marca judo, en la cual, tipo como judo, en el que la fuerza de tu oponente la usas en su contra. O sea, no lo bloqueas, no lo detienes, tú estás usando lo mismo que te dan y lo haces en el beneficio de la pareja. Normalmente te tiene que funcionar. Con que tú te metas en esa mentalidad, te va a salir. ¿Por qué te lo digo? Porque al momento en el que tú expreses las cosas, vas a dar a entender que para dónde van las cosas, a los dos les va a salir mal. Tú no vas a permitir que nomás porque ella ya no se sienta mal, nomás porque para que ya no esté enojada, para que ya no te esté molestando, tú no vas a permitir que ya por eso Ya por eso tú vas a someterte, tú vas a volverte sumiso, tú vas a permitir, tú te vas a callar, tú vas a aguantar nomás para que ya se arreglen las cosas, porque eso deja un precedente que le hace daño a la pareja. Cuando tú dices, bueno, ya pues, ya, ya, sí, mi amor, ya, ya, pues dentro de ti ya pues a la chingada, no, yo ya me cansé de este pinche pedo, güey, ya, mi amor, sí, ya tienes razón, pues ya discúlpame, no lo vuelvo a hacer, no, ya vi que no, no significa que tampoco te vas a montar en tu macho y tú no te vas a mover de donde estás. Otra vez lo que te estoy diciendo es que tú lo tienes que aprender a manejar. Aprenderlo a manejar incluye, por ejemplo, que tú comiences a desarrollar una buena memoria. Tienes que desarrollar una buena memoria. Para que tengas una buena memoria al momento de hablar, al momento de una conversación, al momento de negociar, al momento de pelear, incluye que por lo menos comiences a acordarte dónde comenzó todo. Porque si tú estás hablando de que a ti te causa conflicto que ella haga esto, y al momento en el que ella comienza a contraatacar, porque es lo primero que hacen las cabronas, las cabronas lo primero que hacen no es escucharte, no es recibir lo que estás diciendo, no es pensarlo siquiera, lo primero que hacen es contraatacar. Lo más normal, gracias, lo más normal es que al final van a terminar hablando de otro tema que no era el tema inicial. O sea, llega un pinche conflicto, por ejemplo, la morra te dice, es que otra vez saliste tarde del trabajo y no me avisaste. Y tú le respondes, ya te he dicho que te voy a avisar cuando pueda. Pero hay veces que no puedo porque justamente estamos con las manos en la obra, con las manos en la masa, estamos en medio de una junta y no puedo agarrar el teléfono. Tú, ese es el tema central. La cabrona es capaz de hablarte del día que, el día que tú llegaste tarde a su aniversario por andar de peda con los compas. Así, güey, te va a hablar de otro pinche tema. Y el pedo de esto, güey, es que tú te vas a enganchar, vas a morder el anzuelo y vas a comenzar a hablar de este tema. Sí, mi amor, pero pues ya te dije que no iba a volver a pasar. De hecho, yo ya no salgo ni de pedo con esos amigos, ya ni siquiera. Así es, Los que les pase esa realidad, escriban en los comentarios. Tú comienzas a arreglar como hombre que eres el problema del que te acaba de hablar, en vez de continuar donde tú estabas Y sí, mi amor, pero yo te dije que eso no iba a volver a pasar. De hecho, ya no. Ya, ¿cuándo fue la última vez que me empedé? ¿Cuándo fue la última vez que me empedé? De hecho, esos amigos ya ni los veo, eran los de la pinche prepa. Ahorita ya estoy en el trabajo, ya ni siquiera me junto con ella, no salgo los fines de semana, no. Y tú comienzas a dar explicaciones pendejas innecesarias, pero qué cabrón, ya te ganó porque te metió en otro tema y ya se te olvidó. Hasta están confirmando los comentarios, porque así Son, güey. Dicen que deberían de ser antropólogas porque les encanta estar escarbando en el pasado, les mama estar escarbando en el pasado. Te traen cosas que no tienen nada que ver. Entonces, para empezar, comienza por acordarte del tema central y no te enganches. No, así de no, pero ni siquiera estamos, no, no, no, no, nada de que tú comienzas a demostrar que te llevó al plano emocional y te enojas porque te cambió de tema. Y tú, otra vez con eso, pero ya cambiamos de temas y lo que estamos hablando es de lo del trabajo, ya metiendo otra vez. No, tampoco, güey, tampoco, cabrón. Porque de hecho esa es parte de su estrategia. No se van a meter en el terreno de la lógica porque la lógica es nuestro terreno, es nuestro territorio, y entonces pues nos las vamos a coger. Ellas se van a meter al terreno emocional porque es el territorio donde ellas son expertas, y ahí es donde ellas te van a coger. Entonces tú, cuando llegue ese momento, para pura madre permites que se meta la emoción. Tú con toda la pinche tranquilidad del mundo, tú con toda la pinche calma, como alguien que está hablando frente a una niña de 5 años. Tú te manejas como una autoridad, y te manejas como una autoridad al punto de que las cosas tú las explicas desde la sensación de que, o sea, si la cagas, quien le va a salir mal eres tú, a quien se lo va a llevar la fregada es a ti, ¿no? Entonces, o te aclimatas o te aclichingas, porque aquí, mira, importas, pero no eres necesaria, no eres irreemplazable. Y nos encanta tenerte aquí en esa corte, no, no sé, me encanta estar contigo, tú eres una mujer increíble, pero no me pongas en la situación de buscar tu reemplazo porque lo voy a encontrar. No me pongas en esa pinche situación. Y una de las maneras de evitar que eso sea nada más puro pinche bluff, o bueno, o que más bien que se sienta como bluff, es nunca la pongas por encima de ti, güey. Nunca la trates de una manera en la que ella sienta que es más especial que tú, más importante que tú. No seas ese tipo de hombre romántico, del de telenovela o de película o libro medieval, en el que yo por ti daría mi vida, yo me sacrificaría. No. Una cosa es que lo tengas tú en el entendimiento de que es una parte muy, muy de hombre el ser tú el que defienda del peligro a tu pareja, y otra, a que mates tu propia autoestima, mates a tu autopercepción, sacrifiques tu nivel de autoridad nomás por halagarla a ella, nomás por hacerla sentir bien. No, no, no, no, no, no, porque en ese momento ya no te respeta. Y porque si te respeta va a hacer caso a la solución que tú tengas, a la manera en la que tú llevas los conflictos de pareja. Nunca la pongas en un lugar de autoridad. Y cuando le respondes, por ejemplo, cuando te cambia de tema, le dices: yo no voy a hablar de cosas que ya se hablaron porque eso sería muy necio, y ese no es el tipo de hombre que soy, ni siquiera es el tipo de hombre que quieres, así que ni siquiera te conviene que yo me enganche en ese tipo de tema. El tema del que estamos hablando— espérame, perdón, no te había escuchado. Ya voy. Sí, andaba muy bien. Ay, qué chingón, quieres entrar. No, vete por allá y si te abro, vete por allá, mejor por allá. Todos los piden por paquetería. Vente pues. No. Tres, dos, uno. Conectado por web, por web y por lento. Entonces. Y yo no soy, yo no soy ese tipo de hombre que es necio, ni tú quieres que yo lo sea. Lo que sí soy es el tipo de hombre que sabe hablar del tema del que está hablando. Y si tú no eres ese tipo de mujer, entonces no estamos en una pareja. El tema del que hablamos inicialmente es la manera en la que yo me comunico durante el trabajo, y creo que ya que platicamos de una manera muy clara que cuando no me comunico no es por falta de intención, no es por falta de amabilidad, no es por falta de cariño, es por falta de capacidad física, porque en ese momento no puedo utilizar el teléfono. Si ya lo platicamos y me lo está reclamando nuevamente, significa que no lo entendiste, no te acuerdas, o te estás haciendo mensa. ¿Cuál de las 3 es? Porque definitivamente no es la de no hemos hablado de eso. Elige una de esas 3, pero no puede ser ninguna. Ta ta ta ta ta ta. Con unos pinches putazos contra su pinche mentalidad, contra sus pinches ideologías pendejas, cabrón, con su pinche chantaje emocional. Una pinche actitud directa, serena, pero de toda autoridad, como lo haría un buen hombre, cabrón. Sobre todo si aprendes a verla como te estoy diciendo, como una niña de 5 años. Y entonces desde ahí se comienzan a manejar los conflictos de pareja. Eso sí, te voy a dar una advertencia: es normal, es normal que la vieja te la haga de pedo también cuando no la tienes bien cogida. Cuando no la tienes bien clavada, bien enculada, bien satisfecha, es normal que le haga de pedo también por pendejadas. Y esa es todavía más difícil de arreglar, aunque sí se puede, porque al final se va a quedar con mal sabor de boca de todas maneras, aunque se haya arreglado el pedo, y va a seguir enojada porque todavía le falta que le metas una súper picotiza. Lamentablemente, para el caso de los hombres, y pónganme atención para los que no han tenido una relación a largo plazo, porque les voy a decir una enorme verdad, Lamentablemente, para el caso de los hombres, en cuanto a las relaciones de pareja, sí es muy real que tú lo que quieras es ponerle una súper picotiza todos los días a la vieja con la que acabas de comenzar, pero sí es muy normal que eventualmente se te vayan bajando las ganas. O sea, sí es muy normal que cuando se te bajen las ganas, ya no te la piques de vez en cuando, pero ya no de manera diaria como lo hacías antes. Miren, quiero agradecer a TikTok que me llegó mi adhesivo contra el agua transparente, súper bueno para las superficies que tengo yo donde están las goteras, y los arregla de manera instantánea. Chécalo ya en el carrito de mi mamá. Entonces es muy normal que la morra termine enojada porque hace días que no tiene relación con ella, porque tú no, ya tú ya no la ves como novedad. Por eso la frase que dice: por cada hombre, por cada mujer hermosa en el planeta, hay un hombre que está cansado de estar con ella. Porque es una realidad, eventualmente va a llegar momentos en el que, güey, ahorita no traigo ganas, mucho pinche pedo, güey, mucho trabajo, estoy muy cansado, mucho estrés, ahorita no se me antoja, güey. O puede llegar al punto de que tú mismo, pues yo no me siento así sexy, güey, no me siento todo sudado, me siento así que no Llevo 2 semanas sin ir al pinche gimnasio, no, no me siento como con pinches ganas, no me siento. O la otra, no, también es posible que por los consumos que tienes, a lo mejor tú no has cuidado bien tu salud a nivel sanguíneo como para tener tus hormonas bien checadas, te has bajado la testosterona, no sé. Pero si tú crees que en relación de pareja solo puedes o debes tener relaciones cuando se te da la gana, estás pero sí bien equivocado. Eso es parte de darle mantenimiento a la relación, que de vez en cuando te la comas con cierta regularidad. Y estoy hablando de unas 3 veces por semana. Cuando tú le pones una buena picotiza a una morra, 3 días son un chingo, cabrón. Cuéntalos, güey. Si no me crees, cuéntalo. Dale un pinche clavado en un día, dale un pinche clavado al otro, dale un pinche clavado en el tercero, y luego déjala sola 3 pinches días, güey. 3 pinches días, güey, déjala solita. Puta, te va a hacer un desmadre, güey, te la va a hacer de pedo. Ay, cabrón. Entonces, por si acaso, por si acaso, yo te recomendaría que tuvieras vigilado que nunca pasen más de 3 días. Va a haber tiempos, va a haber épocas en las que vas a estar viendo otra vez diario, que se te va a dar una pinche gana chida, no. Yo lo que les puedo súper mega ultra recomendar, o sea, es como para escribir una Biblia de relación, que hacemos mi esposa y yo es que los pinches domingos, cabrón, se acabó la sociedad, se acabó la familia, solo existe la pareja, no. Ese pinche día, adiós teléfonos, adiós gente del trabajo, redes sociales, no de que al restaurante, nada de que al pinche cinesito, nada. Domingo es pinche encerrón y darnos hasta que ya no podamos, no, hasta desgastarnos nuestros labios. Así lo que sea, no. Y nos damos y nos damos y nos damos y nos damos y nos damos para que, cabrón, no, de ese pinche día regrese toda la conexión completa. Las veces que nos ha fallado no darnos en domingo a la pelea, en la semana nos estamos peleando, a la semana nos estamos peleando. Por eso el domingo de reset se los recomiendo a todos los que quieran tener una relación a largo plazo, porque si tú en tu relación Lo que se acaba en lo sexual, todo lo demás se va a acabar, güey. Pero si todo lo demás se acaba y lo sexual no, es muy posible que pueda durar la pareja, pues posible que tenga esperanza. Pero la esperanza se acaba cuando la pasión se acaba. Por eso dicen que el amor dura lo que dura, dura, no. Esa es una realidad. Entonces, por lo menos los domingos, pero si es posible no dejes que pasen más de 3 días. Sí es muy normal que el domingo le des una pinche El pinche recalentado, porque quedó sabroso el recalentado, te lo comas el lunes, se te vaya el pedo por ahí martes y miércoles, pero a más tardar el jueves te la vuelves a dar, cabrón. Y otra más, es muy normal, muy común que haya conflictos de pareja porque esté aburrida, güey, porque esté aburrida, cabrón. Hijo de su puta madre, cabrón. Pinches morras, güey. Yo antes cuando veía a mi papá darle a mi madre dinero para proyectos pendejos, güey, me caga de vergas. ¿Qué está pasando, papá? No se los voy a poner de esta manera. Esta es una historia 100% real. Mi madre un día se le ocurrió la grandiosa idea de hacer una como pecera en medio del jardín, o sea, iba a ser un pinche hoyo en medio del jardín con una pinche formación de concreto y de rocas para meter peces, y le quería poner un puentecito. Pues ahí va el dinero para el cabrón que tenía que contratar para abrir el pinche hoyo, para construir lo necesario, los materiales, y lo que iba a costar aparte el puente y toda su puta madre, ¿no? Pues lo hace mi mamá, y yo en aquel entonces tenía una colección preciosa de peces, güey. Un pero exótica, no, le había invertido así cada pinche semana, cada semana le compraba otro pez más. No, no, preciosa, una pinche pecera hermosa en forma de globo terráqueo, no. Yo era muy de tener peces en aquel entonces y mi madre sin decirme nada, güey, agarra los peces después de que ya se había construido como esa piscina, ese lago artificial, charco artificial que había hecho mi madre, porque yo creo que era como de metro y medio por un metro, no, algo así, no era ni siquiera circular, era ovalado, no. Y mete los pinches peces, cabrón. No mames, güey. O sea, para empezar, el agua necesita estar a la misma temperatura porque si no esos cabrones se mueren, güey. Necesita tener cierta calidad, necesita tener cierto nivel de oxigenación. Casi me los mató todos, güey. Así los tuve que rescatar y llevarlo en bolsas a la pecera de otro amigo, de mi vecino. Porque, güey, o sea, tenía que solucionar el pinche pedo lo más rápido posible, no me podía esperar a llenar la pinche pecera y luego que se aclimataran, un desmadre, ¿no? El hoyo terminó siendo tapado otra vez y se volvió otra vez una jardinera, o sea, otra vez se pusieron plantas ahí, ese pinche hoyo pendejo y gastado, ¿no? Ese y un chingo de ideas que se le ocurrieron a mi mamá que nomás fueron proyectos fracasados. Pero mi papá entendió, güey. Mi papá entendió que era mejor que se entretuviera, porque cuando una mujer se aburre, se desaburre haciéndola de a pedo, güey. Chinga su madre. Él lo entendió, lo vio, lo vio más barato. Yo lo veo así también. No, mi amor, es que necesito 10,000. Ahí te van, no, ahí te van. Entreténgase, tome ese pinche curso, haga esa pinche licenciatura, saque ese pinche certificado. Empieza ese pinche negocio, la que tú quieras, ¿no? Y ya que lo hace, en lo que se está entreteniendo, a ti te deja en paz, cabrón. Mejor que tenga un pinche proyecto personal, sale más barato, güey, que se entretenga. Porque si no, aparte va a estar buscando el entretenimiento contigo, a ti te va a estar platicando, sacando todos sus pinches chismes, trapos, y tu puta madre nomás escuchando en vez de estar viendo en ese momento tu partido favorito, ¿no? Y encima de eso, que lo vuelve este súper importante el que ellas tengan sus propios pinches proyectos, es que a veces sí tienen unos buenos, no, tienen unos buenos. Pero encima de eso, encima de eso, de que tú puedes, bueno, le pongo ese pinche gastito por ahí que sale más barato que no hacerlo. Mi papá tuvo la visión, así me lo dijo, me dijo, pura madre que yo llegaba a mi casa con ganas y que mi mujer, mi mujer me dijera Estoy cansada, ahorita no puedo. No, mi jefe la adicionó y le contrató una muchacha que hiciera la limpieza todos los días de la semana. Cabrón, no vivía en la casa, güey. Yo sí crecí, y ahora neta, con toda honestidad, pinche niño fresa, no solo de escuelas privadas, no solo de viajes al extranjero, no solo de vacaciones varias semanas del año, meses juntos en algunos casos. No, aparte de todo, yo tenía ayuda doméstica en la casa, limpiaba y cocinaba todo el día, todos los pinches días, nomás descansaba los domingos. Y mi jefe, cabrón, con toda la pinche inteligencia, así ni modo que llegara con mi jefa y mi jefa dijera estoy cansada ahorita, no quiero. Cuando el vato quisiera, ahí estaba disponible, ¿no? Que otra vez una parte importante, ¿no? Sin embargo, yo lo copié, yo nomás la tengo 3 días por semana, ¿no? Pero 3 días por semana es que es suficiente también, no te mames, ¿no? Nosotros éramos 3 niños, ¿no? Aquí no más es uno y es 3 días y medio a la semana, no. Pero si un día, güey, en cuanto les comience a alcanzar, ya le pueden poner quien ayuda en la casa. Así sea, empiece con un pinche día, empiecen con un pinche día, tengan alguien que ayude a limpiar la casa. Y además les voy a decir algo, yo lo digo con toda claridad con mis mujeres: a mí no me pongas a limpiar el pinche baño, que la regadera, que los pisos, a lo mejor los trastes, eso sí, Terminamos de comer y puedo ayudar con los trastes, no, pero eso de que la azotea, de que barrer, de que trapear, no, no, de que desempolvar, no. Si te estoy contratando yo, si yo estoy pagando a alguien más que lo haga, a mí ni me la hagas de a pedo, a mí ni me digas, yo no quiero escuchar nada, no. Eventualmente, si no se puede, no, eso sí, con toda claridad, cabrón. Si tú eres el que está pagando todas las cuentas, ella se debe portar como una persona que la mantiene. La que mantiene está haciendo su parte al hacer la parte que tú no puedes por estar trabajando. Es así de puta madre sencillo, ¿no? La parte que ella no hace por estar en el hogar es la parte que tú haces por estar trabajando, y la parte que tú no haces por estar trabajando es la que ella debe de hacer en el hogar. Es una simbiosis y ya. No, no hay de otra. Son una pareja, son un equipo. Nada de que tú haces todos los pinches gastos y encima te tienes que dividir las tareas del hogar. O sea, tú haces todo, te encargas de todos los gastos y aparte te tienes que dividir las tareas del hogar. Espérame tantito, no, así no funciona la cosa. Sobre todo en un mundo en el que ya no es como antes, que la ropa era así, la tenías que estar remendando todo el tiempo, que tenías que ir a comprar las cosas con el pinche carrito empujándolo, bueno, arrastrándolo al supermercado, al mercadito de la colonia, que antes tenían que ir a pagar la renta. Bajó demasiado, ya no tienen que estar cocinando desde cero, ya no tienen un chingo de niños, o sea, tienen 1 o 2 hijos y la haces de a pedo por tener que hacer tu parte de la casa porque yo tengo que hacerlas, yo no puedo hacerlas porque estoy trabajando. Yo me encargo de todos los gastos. No, yo no, cuando termino mi hora de trabajo se acabó lo que estoy preocupado del trabajo, de los gastos económicos. Yo saliendo de trabajar sigo pensando en todos los gastos que yo también tengo que hacer, todas las cosas que tengo que cuidar. No se acaba en el trabajo, yo sigo con el estrés después de eso igual que tú, ok. Yo también no salgo de este pedo, más si es uno emprendedor, no. Si eres emprendedor, la oficina nunca cierra, nunca se acaba. Todo el tiempo hay un pinche pedo que arreglar, más aún si tienes varios emprendimientos, ¿no? Entonces, una cosa es que tú quieras y otra que por chantaje te digan que por qué tú no ayudas. Espérame, o sea, si ayudo porque quiero, y ayudo porque quiero, y ayudo porque quiero, y ayudo porque quiero, y ayudo porque por buena onda, pero de ella que por buena onda, pero de ella que me reclames, yo no, porque por buena onda, pero de ella que me reclames, yo no te reclamo que apoyes, que me reclames, yo no te reclamo que apoyes. Pinche realidad de pinche realidad de no te preocupes, búscate un novio, busca el culero, no, yo estoy buscando lo mejor para ti. Y si lo mejor para ti es un hombre que siempre hable las cosas, que siempre esté listo para platicar que se enoje a la manera que a ti más te convenga, te estoy diciendo que aquí no va a pasar. Por eso es mejor que te busques a alguien más que sí cumpla con esas características. Ah, no, ya le subiste, escucha. Ah, no, ese súper mega putazo, no, que andarte peleando, güey. Hazles la técnica del espejo. No, pues es que Tú siempre quieres, por ejemplo, no, por ejemplo, eso es una pelea real. Ay, es que tú siempre tienes ganas de andar cogiendo todo el tiempo. Ah, no te preocupes, ya no va a volver a pasar. Y ese pinche putazo, güey. Ah, no te preocupes, no va a volver a pasar. Chinga, no. O la otra, ah, preferirías que fuera un hombre que no te desea. Así, güey, no, la técnica del espejo. Sí, todos se van a la universidad del hombre. ¿Preferirías que sea el tipo de hombre que no quiere contigo? Déjame ver si entendí bien. ¿Tú prefieres un hombre que no te desea? Es lo que me estás diciendo. No, cabrón, no. La metes en— no, cabrón, no. La metes en— ¿cómo se llama? Ay, ¿cómo se llama? ¿Cómo se llama? Ay, ¿cómo se llama este? En el mundo de la sombra, no la metes en el pinche mundo de las sombras, no. Ay, pues que tú has de ser muy mujeriego. ¿Preferirías un cabrón que no sepa lo que hace? ¿Preferirías un pendejo sin experiencia? ¿Segura? No puedo creer que todavía tengas fotos de tu ex. O sea, ¿tú me estás diciendo que tú me vas a decir el tipo de memorias que debo yo de tener y me vas a dar el mismo derecho? ¿Estás segura? Sí, esta es otra manera bien poderosa de arreglar un pinche pedo. Qué bueno que me lo dices, para que de ahora en adelante llevemos así la relación, porque así es como te gusta llevarla. Cuando la morra sí te reclama así de, no, pues es que no me gusta que tengas amigas en tu Instagram, o de plano no, la pelea comienza con que tú le dices la parte contraria, que de todas maneras en las dos, en los dos ejemplos aplica, que así que tú le dices, oye, pero es que no mames, ese cabrón quiere contigo, obviamente no, ese cabrón solo es uno, no quiere nada más ser tu amigo. Oye, es que no mames, ¿cómo es que tienes tanto pinche seguidor que nomás te está así escribiendo cosas lujuriosas, que sabes que nomás te está tirando el pedo? No, ay, es que eres un inseguro, no confías en mí. Ay, es que tú, tú, el pinche poco hombre, no. Aparte, ni culera, no. Por eso la tiene chiquita, no. Ya no sé por qué son así, no, no sé por qué son así. Pero ahí es que eres un inseguro, que solo son amigos, es que está bien que me escriban. Tú, en vez de enojarte, güey, la volteas y le dices: fíjate qué bueno que me lo dices, ahora ya entiendo que así es como quieres que llevemos la relación y tienes mucha razón. Debemos de tener plena confianza en la otra persona, no importa lo que otras hagan estando cerca, no importa lo que a uno le escriban. Si tú y yo confiamos el uno en el otro, ¿qué más da las personas con las que estemos, verdad? Qué bueno que me dices que así quieres llevar la relación, para así llevarla. Tómese, toma ese putazo, no. Cuando la metes en el pinche mundo de las sombras, güey, bajas toda la pinche, así toda la temperatura, todas las luces, no las apagas, no, por completo en el pinche mundo de las sombras. Y así de qué bueno que me lo dices, justamente estaba pensando lo mismo, no, no. Ay, pero qué, o sea, es porque disfruto de mi propio cuerpo, disfruto de mí misma, ¿no? Y la vez que está subiendo fotos semidesnuda, ¿no? En bikini, hasta en ropa interior, ¿no? Para que los perros estén ahí. Ah, qué bueno que me dices que te gusta ser así. Es que cuando empiezas por celebrárselo, cuando empiezas por felicitárselo, qué bueno que tú seas ese tipo de persona que le encanta tener la atención de tantos hombres. Qué bueno que le des la oportunidad a tantos de estarte viendo semidesnuda. Qué bueno, qué bueno que seas ese tipo de persona que le gusta ese tipo de atención. Ahora ya lo entiendo. Gracias por darme esa información. Esa información me servirá. Escucha esta pinche frase culera, cabrona poderosa. Qué bueno que me das ese tipo de información para ahora yo tomar mejores decisiones, para de ahora en adelante Saber cómo tomar una mejor decisión en cada situación. ¿Por qué? ¿De qué estás hablando? Nada, yo estoy diciendo que qué bueno que me diste esa información. Ahora, gracias a esa información, ya puedo yo tomar mejores decisiones. Qué bueno que me dejaste ver que eres ese tipo de persona. Qué bueno, sigue así, no cambies por mí. Tú no tienes que cambiar quién tú eres, solo yo voy a estar ajustando mis reacciones. Voy a calibrar desde a partir de entonces, gracias a la información que me diste, puedo calibrar el tipo de persona que voy a ser contigo. Entonces tú no cambies, tú estás bien, qué bueno, no tienes ni que defender, yo te lo celebro. Toma, cabrón, toma, cabrón, toma, cabrón. Obviamente también no sean el tipo de pendejo que se pongan igual que las viejas, que si la morra tiene razón en algo Ustedes tratan de hacerse pendejos, no, los cacharon y no, no era yo, no, y todo pinche gaslighting, no, todas así pinches manipuladores y culeros. No, o sea, también si la morra tiene razón, tengan los huevos, güey. Yo lo hago seguido. ¿Sabes qué? Podría haber hecho las cosas de esa manera. Luego, güey, esa es una manera bien cabrona de responderle a una vieja cuando te reclama, güey, algo que tú dices, bueno, pues sí es cierto, no, sí podría cambiarlo. Cuando tienes así la la seguridad en ti mismo, pero también tener la pinche mente abierta. Tienes que empezar por ser seguro, ¿no? Pero cuando tienes esa pinche seguridad de quién tú eres y de lo que quieres en esta vida, y la morra te dice, no, pues es que, por ejemplo, te sale con alguna cosa como, yo no me enojaría si no, no, yo no me enojo porque llegas tarde, sino porque no avisas. Imagínate, ¿no? Yo no me enojo porque llegas tarde, sino porque no avisas. Tiene sentido, tienes toda la razón, vamos a intentarlo a partir de ahora. Si voy a llegar tarde, te aviso con anticipación para que entonces no te vayas a enojar, porque tú— y te lo reafirmas, ¿no? Porque así como lo que tú me estás dando a entender es que el único motivo, lo único que te molesta no es que llegue tarde, sino que no te avise. ¿Sí estamos de acuerdo? Sí. Y está bien padre, porque como eres hombre, se espera que tú seas el tipo de persona que efectivamente cumple con su palabra, aplica los cambios que dijo que iba a aplicar, Y ahora sí, pura madre, que te puede la morra reclamar si llegas tarde. Si tenés que llegar a las 10 y tú le avisaste desde las 7, 8, oye, me voy a tardar más, te tardas más, ¿no se puede enojar? Si se enoja, simplemente saque la pinche credencial y le dices, discúlpame, pero como fueron tus propias palabras, que si yo te avisaba, porque el problema no era llegar tarde, sino era que no te avisara. Si yo te avisaba, no íbamos a tener este tipo de conflictos. Entonces eso es algo que tú tienes que arreglar contigo misma, porque yo sí hice la parte de mi acuerdo, del acuerdo que hicimos. Entonces ya cuando lo arregles contigo misma, vienes y hablamos, pero no vamos a tener una pelea por una solución que tú propusiste y que yo apliqué. Toma, no, cada pinche putazo, cada pinche Pero no es mala idea aceptar cuando tienen razón, y no es mala idea hacer esos cambios. Pues tú quieres tener la pareja, se tienen que hacer compromisos. O sea, no va a ser todo como tú quieres todo el tiempo, eso no tiene sentido. No va a ser todo a tu pinche manera, vas a tener que hacer ajustes, pero hay que saber dónde hacerlos, no hay que saber dónde hacerlos. Pero como lo dije en un principio, si en tu mente tú tienes bien entendido que vas a hacer lo que beneficia a la pareja por encima de lo que te trae a ti solo beneficio como individuo, y sobre todo por encima de lo que solo le trae beneficio a ella. Si tú haces las cosas desde el marco de lo que tú tienes bien entendido para arreglar los problemas, ya sea a través de lo que tiene que arreglar los problemas, ya sea A través de lo que tiene que ajustar ella o los ajustes que tienes que hacer tú, con ese que ajustar ella o los ajustes que tienes que hacer tú, con ese, esa base, ese marco de cada una de las situaciones. No soy yo contra ella, es ella y yo contra el conflicto, somos ella y yo contra el problema. Lo voy a solucionar en la manera en la que beneficia a la pareja o beneficia a la familia. Lo haces de esa manera, con la manera en la que yo te dije, con el tipo de técnica, con el tipo de perspectiva, con los tipos de prevenciones, con el pinche tono, con la misma mentalidad, normalmente vas a poder solucionar los conflictos de pareja. Y lo más importante de esto es que solucionar tus conflictos de pareja es la única manera de llegar a tener una buena relación, porque no hay ni una sola buena relación en el mundo, ni de familiar ni de amistad, ni de pareja, ni profesional, que no haya tenido que sobrepasar conflictos en las interacciones humanas, sobre todo en las más consistentes, en las que llevas de manera diaria, en las más cercanas, que incluye una inversión de emoción y una inversión de sexualidad y una inversión de tiempo. Esa conjugación es imposible que no haya fricciones de vez en cuando. Y las relaciones exitosas no son las que nunca pasan problemas, sino las que saben mejor pasarlos. Aprende a pasar los problemas, hazlo como parte de tu crecimiento, de tu aprendizaje, de tu entrenamiento cuando estés en relaciones de pareja. Y también no te preocupes, también es importante que entiendas cuando esto ya no va para ningún pinche helado. Cuando ya viste que el problema es demasiado repetitivo y nunca ni siquiera una pequeña mejora, o sea, está bien sí que sea una pequeña mejora mientras sea constante, no sea puta, nos volvemos a pelear pero esta vez ya se portó mejor, ahorita nos volvemos a pelear pero no se ha solucionado, pero esta vez va mejor, no. O yo pensé que eso sí era el tipo de problemas de conflictos de personalidad, de atributos negativos que ella pueda tener, que tú podías aguantar, que esos pequeños problemas de personalidad que tú pensaste que sí podías aguantar, pero ya viste que no vas a aguantar por el resto de tu vida, sabes, ahí sí termínala, ahí sí termínala. Pero si es un problema que se puede arreglar, te recomiendo que lo arregles para aprender. Y la posibilidad de que esa es la única manera en la que puedas tener una relación a largo plazo, salvo que llegue ese momento en el que digas, ya, este güey está un pinche burro, nunca me escucha, güey, no cambia, no importa qué suceda. O si se súper mega pasó de verga, hizo algo que es un pecado completo que es, por ejemplo, meterse con otro cabrón o pegarle a tu jefa, no, poner unos putazos a tu jefa, no, o que veas que está maltratando al niño, no, espérame, no. Hay cosas donde sí las puedes mandar a la chingada de un solo golpe, pero no las mandes a la chingada de inmediato nomás por buscar la siguiente opción. Ni siquiera yo lo hago. Sí soy rápido de deshacerme de morras que yo sé que no van a durar para mucho tiempo, pero pues pizza gratis, no, no todas son para una noche ni todas son para toda la vida. Pero las que tienen buen potencial, las que tienen buen potencial, que es normal encontrármelas porque yo me he trabajado arduamente en convertirme en el hombre que quiero ser, lo cual me atrae el tipo de mujeres que yo quiero tener. O sea, es muy normal que yo me encuentre buenas mujeres porque yo me he dedicado a ser un buen hombre. Échale poquitas ganas, cabrón. No las deseches de inmediato porque sí hay opciones, pero tú tienes que aprender a manejar los conflictos, las objeciones, las locuras, los chantajes emocionales, porque van a pasar con todas. No hay ni una con la que no, no hay ni una con la que no. Entonces aprende a manejarlos con las que sientas que medio vale la pena. Porque quizás encuentres una que es lo súper vale, vale más que todas, güey, que sí realmente la mujer de tu vida, que sí se puede, porque si no, pues yo no tendría esposa. Para que, como de todas maneras va a suceder, ya lo sepas manejar y no se te vaya a lo pendejo, güey. No, no la pierdas nomás por pinches desplantes emocionales porque no lo supiste manejar, porque querías que ella se comportara de manera lógica cuando estaba en un alto estado emocional, porque tú no supiste ser la autoridad, porque no supiste prevenir los conflictos con las reglas que yo ya te dije que debiste haber observado en toda tu relación de pareja. Ok, está el libro Arquitectura Conductual Femenina, se los súper recomiendo, está en manlabroject.com para que entiendan cómo se manejan las pinches viejas. Eso con toda la seguridad del mundo. Y si hubo una pregunta que quisieran responder, que quisieran tener respondida y no la pude responder, pregúntenle al clon. Lo pueden probar gratis en la Liga de Biografía o también en manlabroject.com. El clon y la universidad del hombre, que es donde se suben todas las transmisiones en vivo. Pueden probarlas gratis hoy. Vayan a manlabproject.com y se encuentran el clon, se encuentra la universidad del hombre y la prueba gratis por siete días. Dense pinche grasa. Tengan la bondad de ser felices. Man love forever. Ya baby. Yeah. Así me lo encuentro. Este tipo de hombre es un problema, no un hombre que se la pasa en problema, no un hombre que se la pasa en estados emocionales. No. Y la claridad total de yo no voy a arreglar, de yo no voy a arreglar las cosas a tu manera, las cosas a tu manera.

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